Vale regalo de masaje

Soy una chica que la semana pasada cumplí dieciocho años, y salí a celebrarlo con mis amigas, lo pasamos muy bien y me regalaron muchas cosas, entre ellas me dieron un vale regalo para darme un masaje y ayer mismo fui a que me lo dieran porque soy muy deportista y al hacer tanto deporte notaba el cuerpo sobre cargado.

Concerté la cita y al entrar al local me sorprendió que quien me recibiera fuese un chico impresionantemente guapo y con un cuerpo de gimnasio esculpido hasta el último detalle para que fuese perfecto, me sentí incomoda al principio nunca me había dado un masaje un hombre y mucho menos tan guapo, pero según iba hablando me iba relajando por lo amable que era y lo simpático, supongo que noto mi nerviosismo y lo hizo adrede.

Me dijo que me desvistiera y me acostara en la camilla que tenía una manta eléctrica, el salió del cuarto para dejarme sola y al volver me dijo antes de entrar si estaba lista, le dije que si, entro y comenzó a darme el masaje con una suavidad que jamás imagine debido a sus manos grandes y fuertes, el me iba tranquilizando diciéndome lo que me iba a hacer y entre su voz sensual una luz ambientada con velas y una música relajante, me fui relajando y me quede medio dormida según me iba dando el masaje hasta que note como me iba poniendo cada vez más caliente.

Pensaba que era la manta que estaba conectada al máximo pero me di cuenta como las manos del chico pasaban suavemente por mis muslos de arriba a abajo y yo boca abajo le deje hacer, siguió sus manos hacia mi culo y llegando a mi sexo comenzó a acariciármelo suavemente, yo comencé a gemir sin poder evitarlo, el notaba como cada vez que me acariciaba el clítoris el notaba en sus dedos como me iba humedeciendo cada vez mas.

Me dio la vuelta y comenzó a besarme y bajar chupándome por el cuello hacia mis pechos y siguió hasta llegar a mis pezones ya erizados por lo cachonda que estaba, me acariciaba al mismo tiempo mi coño que tenia depilado por completo, era increíble lo cachonda que me ponía con solo sus manos, pero yo solo podía pensar en su polla introduciéndose dentro de mí, bajo por mi abdomen chupándome cada centímetro de piel hasta llegar a mi coño que chorreaba sin cesar esperando sentir su polla.

Se subió encima de la camilla colocándose de rodillas me puso las piernas en sus hombros y comenzó a rozar su enorme polla contra mi clítoris notando su punta gorda y dura, sin previo aviso me la metió hasta el fondo y comenzó a moverse adelante y atrás cogiendo con cada envestida más velocidad y sobre todo con más fuerza, era brutal notar su polla como encajaba perfectamente dentro de mi coño, yo gemía de placer con más fuerza con cada embestida y el inclinándose hacia mis pechos flexionando mis piernas, comenzó a chuparme los pechos sin bajar el ritmo de su penetración, yo estaba ya poseída y cada vez gritaba mas y diciéndole que no parara por nada del mundo, el me dijo que todavía no, había notado que estaba a punto de correrme, entonces paro y me puso de lado en la camilla y el detrás me levantó la pierna y metió su polla en mi coño y con la otra mano rodeándome el cuello y llegando a mis pechos para acariciármelos.

Era brutal como sentía su polla entrar dentro de mi coño desde atrás una y otra vez y agarrándome de la cintura empujando con más fuerza para notar como su polla entraba dentro de mi hasta lo más profundo de mi ser, yo quería correrme, estaba ya apunto, pero el me dijo que todavía no que quería sentir su polla entrar dentro de mi culo y correrse dentro de mí, y así lo hizo, metió su enorme polla dentro de mi culo que iba abriéndose cada vez más al paso de su palpitante polla y notando como rozaba con todo mi ser y ponerse más dura según iba entrando.

Yo gritaba de placer y comencé a mover mi cadera en círculos para notar cada centímetro de su polla entrar dentro de mí, cada vez que empujaba con todas sus fuerzas y notando como sus huevos pegaban en las nalgas, ya no podía mas y le dije entre gemidos de placer que me lo diera todo, que no dejara ni una gota, el también al límite me dijo que ya no podía aguantar y se corrió dentro de mí culo una y otra vez gimiéndome al oído y yo notando como entraba su semen caliente dentro de mi, me corrí a la vez que me acariciaba el clítoris para disfrutar más del orgasmo.

Fue increíble nunca había chorreado tanto ni sentido como inundaban todo mi culo con tanto semen como si de un semental se tratara, nunca volví a recibir un regalo mejor de cumpleaños en mi vida pero tampoco lo necesito, cada vez que recuerdo ese vale regalo y el orgasmo tan increíble que tuve mi coño se humedece sin poder controlarlo .

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatoseroticos

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