Vacaciones en casa de la tía

Hola, mi nombre es Alex, pero todos me llaman “Lex”, tengo 22 años, mi piel es canela ojos oscuros y mido 1.68 mts… esto paso cuando tenía 15 años. Iría a pasar las vacaciones en la hacienda de mi tía y su esposo, como ya era costumbre, viajaba solo desde los 8 años así que recorrer medio país (Colombia) no era nuevo, el viaje duraba 6 horas de ciudad a ciudad y 3 hasta la hacienda. Llegue a media tarde casi caía la noche, el auto me dejaba a 10 minutos de camino, llevaba 4 maletas y me preguntaba como las llevaría, bueno, al llegar al lugar donde me dejaba el auto, vi a mi tía sentada, hablando con una señora un poco más joven que ella, quien resultó ser el ama de llaves  de la hacienda, no la conocía, ya que no llevaba mucho tiempo trabajando en la “casa”.

Mi tía es una  mujer de 1.60 mts, senos grandes y un trasero grande, en aquella época tenía 45 años, caderas anchas, de piel blanca un poco gordita, Beatriz “el ama de llaves” tenía 40 años, delgada, alta, trigueña, ojos claros, senos pequeños pero un trasero enorme, éramos de la misma estatura, con ella pase unas cuantas aventuras, pero son otras memorias. Ellas me ayudaron con el equipaje hasta la hacienda, durante el camino no pasó nada raro, preguntas de familia y esas cosas…

Luego de acomodarme en el cuarto de visitas, entro mi tía a la habitación con un vaso de refresco, vale decir que mi tía no era una mujer que enseñara mucho, ni se maquillara demasiado, era muy natural, solamente se ponía legins o sudaderas ajustadas, blusas ceñidas al cuerpo y siempre usaba delantal que le cubría por delante y por detrás hasta las rodillas, así que era difícil imaginar algo más, aquel día solo me instale en la habitación y llegada la noche llego el esposo de mi tía, debido a que aquel día era domingo se acostaban temprano para madrugar a ocuparse de las tareas de la hacienda, cenamos y a las 8 de la noche a dormir… no estaba acostumbrado a dormir tan temprano y sin televisor o radio en mi habitación, solo me quedaba dar vueltas en la cama, e intentar conciliar el sueño, no era un lugar muy emocionante pero era un lugar perfecto para relajarse.

La actividad en la hacienda, comenzaba a las 5 am y era difícil dormir con tanto ruido, así que fui a la cocina de la casa principal que estaba frente a la habitación de mi tía, y donde ella pasaba gran parte del tiempo, ya que conjunto estaba el lavadero de ropa, la ducha y el baño principal de la casa, ella llevaba puesta una pijama de camisón, que le marcaba muy bien los senos y el trasero y al ser una mañana fría note como sus pezones estaban duros contra el camisón, me saludo como siempre lo hacía con un “buenos días” y pasándome una taza de café, mientras sonaba la emisora de noticias se sentaba conmigo en la mesa y  charlábamos, era una mujer muy graciosa, siempre sonreía, pero al mismo tiempo se notaba muy triste porque según supe después llevaba mucho tiempo sin sexo, luego de terminar el café, me preparo el desayuno, los trabajadores de la hacienda llegaban y se sentaban afuera en la sala y se preparaban para las labores del día, mi tía siempre prepara muy temprano el almuerzo de su marido, 10 años mayor que ella, y partían a las 5:30 am para aprovechar el día, Carla (el nombre de mi tía) quedaba sola en la casa principal, con el oficio que había a diario en ella, no me gustaba que se quedara sola en casa con tanto por hacer, así que me quedaba en las mañanas para ayudarle.

Tenía 1 mes de vacaciones y conocía chicas y chicos de mi edad en aquel lugar, mi primera novia estaba ahí, así que en la tarde salía a hacer cualquier cosa con ellos. Una semana había pasado, ese día los chicos del lugar no podían salir así que decidí quedarme todo el día en la hacienda con mi tía, todo era normal, yo barría toda la casa y tendía un par de camas, mientras ella entraba a un tipo de habitación sin techo y con malla donde tenían aves que ella criaba como pasatiempo, luego de terminadas las actividades de la mañana me dijo que tomaría una ducha, la ducha quedaba al lado del lavadero, y la ducha y el lavadero compartían un mismo techo más alto y si te subías al lavadero alcanzabas a ver dentro de la ducha, recordé que cuando era más pequeño, me gustaba subirme al lavadero y tirarle agua mientras ella se duchaba para molestarla y reírnos un rato, no le vi nada de malo en hacerlo aquel día, así que espere a que ella entrara a la ducha para jugarle esa broma, como ella sabía que yo estaba en la casa salió de su habitación con la toalla de baño tapando todo su cuerpo, mientras pasaba me dijo que se ducharía y saldría a preparar el almuerzo de ambos, llevaba un rato en la ducha y decidí llevar a cabo mi plan.

Ese día yo solo llevaba un pantaloneta, al subirme e intentar mojarla, no pude dejar de admirar sus enormes senos, mientras se duchaba, era la primera vez que la veía sin tanta ropa, era la primera vez que admiraba su hermoso cuerpo y que se veía más provocante mientras el agua escurría por su cuerpo, lo que me produjo una gran erección, me quede viendo como ella lavaba su cuerpo, como frotaba el jabón entre sus enormes tetas, cerraba sus ojos y mordía sus labios, era obvio lo que deseaba ella en aquel momento, pasaba el jabón por su vientre, y apretaba sus pezones con fuerza, mientras yo solo miraba como lo hacía, mi verga estaba a reventar, mi tía se bañaba con bragas, unas bragas enormes que le cubrían el gran trasero que tenía por completo, eran rosadas, y con el agua que les caía se volvían trasparentes, se podía ver a través de ellas, se veía la raja de su trasero mientras se agachaba metiendo el jabón en su vagina, se sostenía contra la pared mientas el agua de la ducha le caía en ese culo enorme que había comenzado a sacudirse por la fuerza con la que se masturbaba mi tía mientras se duchaba, yo tenía atrapada mi verga con mi mano a través de mi short, seguí disfrutando de ese espectáculo hasta que ella abrió los ojos mirando al techo, me baje del lavadero y Salí de ahí lo más pronto que pude creyendo que me había visto espiándola, salió después de unos minutos más, yo estaba sentado en el comedor de la cocina, mirando la tele, cuando apareció mi tía en toalla y con cara de alivio, cuando me vio dijo:

-       Clara: Sigues aquí??

-       Yo: si, mis amigos no están y decidí quedarme aquí para hacerte compañía

-       Clara: no hay mucho que hacer aquí para un joven de ciudad

-       Yo: es verdad, pero descubrí una que me parece que intentare

-       Clara: alguna niña supongo??

-       Yo: una mujer mas bien

-       Clara: jajaja, no te metas en problemas

-       Yo: tal  vez si sea un problema

-       Clara: no te dejes pillar por su marido o tendrás problemas… jajaja

-       Yo: el marido no es problema jajaja

-       Clara: que afortunada que le llego juguete nuevo jajaja

-       Yo: si, tal vez

Ella siguió a su habitación mientras se iba riendo por las bromas que hicimos, estaba seguro que no me había descubierto espiándola, su habitación tenía por puerta una cortina larga y oscura, casi todas las habitaciones tenían cortina en lugar de puertas, menos la mía que estaba separada de la casa principal por una sala, me quede en la cocina mirando hacia su habitación, solo una cortina me separaba de ver esa exhibición de tetas y culo que tenía, me pare y me dirigí hacia su habitación, al llegar vacile entre entrar y cogerla en ese momento o solo espiarla, aun no tenía el valor para cogerla y tal vez obligarla a coger, sabía que ella necesitaba verga, pero no sabía si aceptaría la de su pequeño sobrino consentido, me limite a correr un poco la cortina y verla, cuando la vi ya llevaba puesto bragas y brazier, ambas rosadas, sentada en la cama mientras se ponía la blusa, mi duda me había echo perder el espectáculo principal, mientras estaba en eso sentí que alguien me tomo por el hombro, yo quede frio, creí que era el marido de mi tía, pero al darme vuelta era mucho peor, era Beatriz el ama de llaves de la hacienda, casi nunca entraba a la casa principal, ya que siempre estaba en las bodegas o caballerizas ocupándose de los quehaceres, se dio cuenta de que espiaba a mi tía y me tomo del brazo, y amenazo con decirle a mi tía lo que había descubierto, afortunadamente pude comprar su silencio con dinero, se dio la vuelta y salió de la casa, aunque quería seguir espiándola, el ser descubierto me había dejado con un poco de miedo, así que fui a mi habitación hasta que clara me llamo para almorzar.

Mientras estaba en la cocina que quedaba en un segundo piso, bastante iluminada y con ventanas grandes desde las que se veía toda la casa principal, pero desde el primer piso no se veía lo que pasaba en la cocina, así que paso por mi mente cogerla en aquel sitio, podríamos estar sin que nadie nos viera y si alguien se acercaba podríamos verle venir, mientras subía  la cocina iba maquinando un plan para cogerla, sabía que no había nadie cerca ya que los trabajadores y el marido de mi tía estaban lejos de la casa, y el silencio del ama de llaves ya había sido comprado, sabía que nadie llegaría en aquel momento, entre a la cocina con una idea clara, me senté a la mesa y comenzamos a charlar mientras ella servía el almuerzo…

Clara: que tal las chicas en la ciudad?

Yo: lindas pero nada especial

Clara: oh nada especial? A que te refieres?

Yo: no hay ninguna con la que quiera algo más, son muy aburridas

Clara: algo mas?

Yo: si, alguna con la que llevar una relación que vaya a alguna parte

Clara: así que eres virgen? Jajajaj

Yo: no tía, yo no soy virgen, tampoco tengo gran experiencia, pero tampoco hay alguna para practicar jajaja

Clara: con los años eso no cambia mucho, mírame, yo me olvide de ese tema hace mucho tiempo

Yo: tu?, pero si tú eres joven, tienes un gran cuerpo y eres muy bella, debes tener pretendientes por montones, y tu marido debe hacértelo todos los días… le dije con una sonrisa tímida

Clara: soltó una carcajada y dijo: ya vez que no, esos días terminaron hace mucho

Yo: pues que tonto, si yo tuviera una mujer como tú no la soltaría a ninguna hora del día

Clara: Calla, alguien como yo no podrían despertar ningún morbo en un chico como tu tan joven jajaja

Yo: créeme, si no levaras delantal todo el tiempo, y dejaras ver un poco más tu cuerpo muchos te desearían

Le dije esto y ella se puso un poco seria, como meditando la idea, como imaginando lo que le había dicho, imaginándose levantando vergas a diestra y siniestra, ella soltó una sonrisa pícara. Nos sentamos a comer mientras veíamos la tele, y jugábamos con nuestros pies por debajo de la mesa, cosa que me dejo muy excitado, ella subía sus pies hasta mis muslos y los bajaba rápido por mi entre pierna, no lo podía creer, sabía que había notado mi erección porque paso sobando mi verga a través de mi pantaloneta, ella solo se reía mientras terminaba de comer, ella se levantó de la mesa y fue a lavar los trastes, me quede con la duda de si ese roce había sido accidental o a propósito, así que me pare al lado de ella y comencé a bromear, a tirarle un poco de agua mientras lavaba y ella respondió de igual manera, comenzamos a mojarnos con el agua más y más, decidí tomarla por el brazo y ponerla de espaldas a mí para mojarla mejor, mientras aprovechaba y sobaba mi verga en su gran trasero, sabía que ella lo disfrutaba porque empujaba su trasero  hacia atrás sintiendo más mi verga, mientras reímos y fingimos seguir jugando con el agua.

sabía que ya no era un juego inocente, que a ella le gustaba sentir mi verga en su trasero, así que me atreví a dar el siguiente paso, le solté los  brazos y la tome por la cintura, mientras ella tiraba su cabeza hacia atrás acomodándola en mi hombro, decidí embestirla con mi verga lo más fuerte que pudiera,  sabía que a ella le gustaba sentirla, pero se apartó de mi luego de la envestida, estaba colorada y un poco apenada, me pidió en ese momento que llevara un par de cosas a su esposo para que cenara ya que ese día llegaba un poco más tarde que de costumbre, así que Salí inmediatamente, un poco avergonzado de que lo que hice estuviera mal y de que ella solo estuviese jugando en aquel momento, llegue donde el esposo de mi tía entregue las cosas y cuando me devolvía me llamo para decirme que se iba a una fiesta en el pueblo, le pregunte si le avisaba a mi tía para que se alistara a lo que el respondió que no, que él se iba solo con los trabajadores, cosa que no le creí de a mucho.

Volví a la casa principal, le avise a clara lo que me había dicho su esposo, algo que no la dejo muy contenta y por un poco de pena yo me fui a ver a mis amigos, que supuse ya habrían llegado, pase el resto de la tarde jugando futbol, y casi en la noche me invitaron a aquella fiesta en el pueblo, me dijeron que sería muy buena y duraría hasta el otro día, pero yo solo quería volver a casa a descasar después de un día  tan loco, llegue a la casa y fui directo a la cocina, estaba mi cena preparada pero la casa estaba sola, así que calenté la comida y me senté a ver la tele mientras comía, pero no sacaba de mi cabeza aquello que había pasado, termine la cena, lave mis dientes y me di un duchazo rápido, Salí de la ducha y vi entrar a mi tía a su habitación, me saludo y siguió, se veía un poco triste y enfadada, sabía que algo malo había pasado, así que me dirigí a mi habitación, me vestí y fui a la habitación de mi tía, se había cambiado de ropa tenía un legins negro que le marcaba mucho su trasero y la ropa interior que llevaba que como siempre le cubría todo el trasero, y una blusa roja muy ajustada, se había quitado los zapatos y estaba sentada frente a su tocador, con una mirada triste y se notaba que había llorado, entre a su habitación, algo que no hacía muy seguido, me pare detrás de ella y la vi a través del espejo, se secó las lágrimas y me sonrió

Clara: que tal la noche lex??

Yo: mejor que la tuya tal parece

Clara: si, no es difícil notarlo

Yo: que te paso?

Clara: Tomas fue a la fiesta del pueblo con Beatriz, ellos dos me ponen los cuernos

Yo: no te preocupes tía él no sabe valorarte

Clara: ammm, no quiero dañarte la noche con mis problemas, que tal tu día?

Yo: fue una tarde espectacular, sobre todo después del almuerzo

Clara: debiste divertirte con tus amigos

Yo: no con ellos, contigo

Clara: claro aquí haciendo oficio te diviertes jajaja

Yo: jajaja. Si eso es divertido, pero también me divierto echándote agua

Clara: jajaja si, es muy divertido jugar contigo

Ya había logrado quitarle la cara de tristeza, y sacarle unas sonrisas, me miraba fijamente a través del espejo de una forma un tanto pervertida según recordaba no solo ser mojada por el agua sino también la presión que mi verga hacía en su enorme culo maduro y ganoso. Mientras la tomaba de la cintura acercaba mi boca a su oído y le decía

Yo: Sabes que fue lo que más disfrute esta tarde?

Clara: Dime

Yo: lo que más disfrute fue rozar mi verga con tu culo

Clara se paró y salió dela habitación y se dirigió a la cocina, sin dudarlo la seguí, me pare detrás de ella la abrace y acercándome nuevamente a su oído

Yo: dime que no te gusto que rozara mi verga en tu culo, niégame que lo disfrutaste, dime que no quieres volver a sentirlo, dime zorra dime que lo deseas, que no has dejado de pensarlo y de imaginarlo botando su leche en tu culo,  le decía mientras la rozaba y tocaba sus enormes tetas con mi mano derecha y sobaba su vagina con mi mano izquierda buscando su clítoris a través del legins

Ella desesperada comenzó a gemir y a repetir si quiero ser tuya, métemelo ya, que no aguanto más Putito, házmelo hasta que me destroces, baje sus legins y la puse en cuatro contra el comedor era un espectáculo ver como su trasero se escurría, y sin más comencé a nalguearla, y a introducir mis dedos por su depiladisima vaginal, veía como le escurrían jugos y me decía, así mojada me has tenido todo el día desde que me espiabas en la ducha, repetía que quería verga ya y que la enculara, así que sin más saque mi verga y se la introduje brutalmente por la vagina hasta el fondo, al estar tan mojada entro de un solo golpe hasta el fondo, mientras ella gemía yo más me excitaba, el comedor se movía demasiado y que iba corriendo con cada penetrada, en esa posición agarre su enormes tetas y las apreté lo más duro posible, aunque tenía el corpiño se notaban sus pezones, duros y pedía más verga y más duro, su coño era muy húmedo y caliente, se notaba muy apretado debido a la falta de sexo, aunque la cocina estaba a oscuras brillaba una gran luna a través de las ventanas lo que me dejaba ver su rostro de satisfacción al ser cogida de tal forma después de tanto tiempo.

Llevábamos más de 10 minutos en la misma posición hasta que se corrió a chorros y aunque sus líquidos expulsaban mi verga fuertemente hacia a fuera no me dejaba sacarla, después de un momento dio un grito muy fuerte y terminamos, ambos quedamos con las piernas temblorosas, mi tía se volteo y comenzó a besarme, enloquecida, me decia que era mía y que podría cogérmela cuando quisiera, me sonrió e intento subirse los legins, entonces la tome del brazo y le dije “ aun no acabamos preciosa” ella me miro sorprendida y luego sonrió y me pregunto “que más quieres que te haga?” le dije “me la vas a chupar y me la vas  a dejar bien limpia preciosa que me la dejaste echa un desastre” ella se sorprendió y dijo que jamás había chupado una verga, entonces le dije “hay una primera vez para todo” y comenzó a chupármela de una forma torpe pero con mucho ánimo, mientras yo dibujaba círculos con mi dedo en su ano, ella me pregunta que haces y le respondo lo próximo será metértela por el culo, me miro temerosa, luego escuchamos como se acercaba un auto que paro frente a la entrada principal de la hacienda, desde esa cocina se veía todo así que reconoció de quien era el auto, llegaba el esposo de mi tía así que nos vestimos rápidamente, yo tuve que bajar por la parte de atrás del lavadero que era una caiga bastante alta pero ya había bajado por ahí varias veces aunque en la oscuridad era muy diferente, cuando caí me dirigí a mi habitación y desde ahí pude escuchar como la regañaba por haber derramado “agua” en la cocina y no haber limpiado, bueno esa noche solo llego hasta ahí y el resto es historia para otro relato.

Continuara

Publicado en: Relatoseroticos Etiquetado con: , ,
One comment on “Vacaciones en casa de la tía
  1. aprendiz78 dice:

    Muy buen relato tio, espero que la follaste bien. ENtre familiares hay que apoyarse

Deja un comentario