Unas bragas usadas me hicierón descubrir mi lado Lesbianico

Hasta aquel día solo me había satisfecho con vergas y cuanto más grandes mejor, pero no voy a negar que cuando veía una peli porno de chicas, me mojaba en silencio.

Descubrí esta faceta por culpa de una vecina, que yo sabía que era lesbiana ya que cuando me miraba me desnudaba con la vista, y a mi me gustaba ponerla caliente flirteando con ella.

Aquel día vino a mi casa a probarse un vestido mio para acudir a una fiesta, el morbo de que la iba a ver en ropa interior me tenía mojada todo el día y prepare un plan para seducirla.

Yo me llamo Lisa, tengo 41 años, un poco llenita y mi culete respingón dicen que es atractivo, y mi vecina tiene 37 años con un cuerpo seductor, cintura de avispa, unos pechos caiditos y un trasero deseable y se llama Maria.

Habiamos quedado a las doce de la mañana y aún faltaban unos minutos,baje las cortinas del salón para que fuera más intimo arregle el sofá, despues fuí al baño y me saque las bragas humedas, me seque con ellas mi chocho y mi culo dejandolas en el bidet, el sujetador lo deje encima de mi cama pero a la vista, me cepille el cabello y me ajuste la bata a mi cuerpo.

Sonó el timbre anunciando que la visita había llegado, abri la puerta y ahi estaba Maria “guapisima”, nos dimos un beso en la mejilla para saludarnos, la invite a pasar cerrando la puerta tras ella, llevaba unos vaqueros de licra ajustados a su cuerpo que me indicarón que no llevaba bragas, ya que se le metian dentro de su raja y se le marcaban sus labios vaginales.

* María te he preparado dos vestidos a ver cual te gusta más*

* Estupendo Lisa eres un amor*

* ¿Quieres tomas algo?

* Me tomaría un zumo?

* Ponte comoda que ahora mismo te lo traigo*

Mientras yo iba a la cocina en busca del zumo, ella se puso comoda y se sentó de una manera insinuante, con las piernas cruzadas y un poco de lado que resaltaban sus caderas y nalgas, yo al regresar de la cocina la mire de arriba a bajo y ella lo notó y le agrado ser admirada con deseo, me sente frente a ella y Maria me miró con lascivia, ya que debía notar que yo iba cachonda, pues las mujeres notamos esas cosas.

Ella se relamio los labios con el liquido espeso del zumo, y mi imaginación calenturienta me llevo a pensar que en lugar de zumo era el flujo espeso que mi coño estaba soltando, y que supongo que el de ella tambien, sonriendo le dije.

* Maria voy a buscar los vestidos*

Ella asintio con la cabeza ya que tenía la boca llena de zumo, ella al verme llegar con las indumentarias femeninas se puso en pie y estirando los brazos como si se despezase hizo que sus pechos destacaran aún más, se quito la blusa dejando que sus pechos salieran a mi vista, “caray” que pezones tenia, rosas y arrugaditos lo que indicaba que los tenía duros como garbanzos, yo la mire a arriba a bajo con deseo y aprobación, seguidamente me sonrio y se desabrocho los vaqueros y los dejo caer al suelo dejando que yo admirara su bien cuidado triangulo peludo, abrió ligeramente sus piernas comprobando que sus pelos más largos goteaban flujo.

* Joder. Maria eres preciosa*

* Y tu tambien Lisa por eso he venido*

* ¿No has venido por los vestidos?*

* Tambien, pero mi deseo primordial era el pasar una mañana contigo*

* Eres una picarona Maria, sabes que llevo mucho tiempo viviendo sola y ansiosa*

* Porque tu quieres cariño, puedo ir al lavabo*

* Por supuesto te acompaño*

La acompañe al baño y me ladee para que accediera al habitaculo, ella me sonrio y no cerro la puerta, colocó sus nalgas en el inodoro y apoñando sus codos sobre sus muslos empezo a mear sin recato alguno, cuando acabo se levantó sin secarse los pelos y de pronto vió las bragas que yo había dejado en el bidet, sonrio abiertamente y las cogio, las miró, las olió y las lamió con un deseo lujurioso, cogio el refuerzo manchado y se lo coloco entre su labios chupandolo con tanta ansia que su saliva lo mojo totalmente, yo ya no pude más y me acerque a ella, me cogio mi mano y se la colocó en su coño mojado de meados y flujo, incitandome a pajearla con mis dedos, cuando empece la danza sexual y masturbatoria, ella me buscó el mio y me penetro con tres dedos de golpe.

Gemí por el gusto y a su vez por el deseo que habia acumulado durante todo el día, nos abrazamos y nuestras lenguas se buscarón con lascivia, ella hizo que el refuerzo de mis bragas participara con nuestras lenguas, aquello me volvio loca del todo, nunca hubiera pensado que el fuerte olor de mi coño me gustara tanto y me pusiera tan cachonda.

En silencio nos fuimos abrazadas hasta mi cama, María me tumbo en ella y abriendome las piernas enterró su cabeza en mi chocho chorreante y empezo una lamida profunda, poco a poco hizo que levantara las piernas y su lengua fué en busca de mi aguejero intimo trasero, llego a mi ano peludo y me sodomizó con ella, gemia al sacarla y volvia a meterla.

Poco a poco y sin dejar de lamerme, se fué dando la vuelta hasta que colocó su meadero en mi boca, sus pelos estaban pringosos de flujo el cual olía muy fuerte, adelanto las piernas y me colocó su culo para que se lo follara con mis labios y mi lengua hasta dentro.

De pronto se paró, * Lisa ¿tienes un consalador?*

* No, cariño no tengo, cuando me toco lo hago con las manos o con algún frasco de colonia*

Maria se levantó y se fué al baño, y encontró un desodorante que su frasco tenia forma de verga, pero para mi era enorme pero ella me demostró que a las mujeres nos cabe todo cuando vamos cachondas como perras.

Se arrodillo en la cama muy cerca de mi cara y se lo fué metiendo poco a poco hasta dentro, el flujo espeso le salía por los lados y empapaba sus pelos que ya estaban guarros despues de tento sexo desenfrenado.

Chillando sin rubor me empezo a llamarme cosas obcenas, las cuales al contrario de molestarme hicierón que me corriera aún más, era la primera vez que una mujer me llamaba “Puta” “Cerda” “Guarra” “Zorra asquerosa” y eso me calento a tope y con un deseo de hacer con aquella mujer todo lo que me pidiera y pedirle todas las fantasias que había pensado mientras me masturbaba sola en mi cama.

De pronto eyaculó y se quedo rigida, se saco el tubo de su coño y empezo a mear una cantidad enorme de flujo, el olor en la habitación era embriagador por la calentura que nos invadía.

* Lisa ¿nos hacemos una tortilla?*

* Yo no lo he hecho nunca pero lo estoy deseando guarra*

Esa expresión encendio su deseo y abriendome las piernas pego su chocho peludo al mio, y empezamos la danza sexual y lesbianica, mientras nuestras bocas lamian nuestros pies, su dedo gordo me parecio una pequeña polla y lo chupe con deseo alocado.

Nos corriamos una contra la otra, gritabamos obcenidades muy,muy guarras , de pronto Maria se quedo quieta yo seguí no podia parar la tortilla me estaba viniendo toda, Maria dejó que su liquido intimo saliera con fuerza y me mojara mi coño peludo y hambriento, el liquido caliente invadio mis intimidades y su olor llego a pituitaria sublimando mi deseo lujurioso.

Yo seguí dandome o más fuerza si cabe, ya que tanto liquido me hacía correr como una perra en celo, de pronto opte por devolverle el gusto y solte una meada enorme eyaculando a la vez.

Nos quedamos agotadas despues de tanta gimnasia sexual, no se el tiempo que paso pero no dijimos ni una palabra, solo pensabamos con lo que habiamos vivido y experimentado, de pronto María me dijo:

* Lisa ¿te ha gustado?*

* Mucho nunca había hecho y sentido esto, a sido nuevo pero fantastico*

* ¿Te incomodaria que nos limpiaramos una a la otra?*

* No para nada, estoy deseando que me comas la entrepierna a fondo*

Nos pusimos en forma de un sesenta y nueve, y abriendo con los dedos las piernas una a la otra, empezamos a lamernos sin remilgos nuestros sitios, peludos,mojados,olorosos e intimos, hasta quedarnos totalmente satisfechas de nuestro encuentro buscado por las dos y que resultó ser fantastico e inolvidable.

Publicado en: Relatos Lesbicos

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