Sueño roto

Entre por la puerta de la cafetería y allí estaba ella.

Sentada en una mesa sola, con su larga melena rizada suelta y aquellos carnosos labios que me tenían hipnotizado y tanto deseaba saborear.

Me acerque a ella sin que me viera y la sorprendí con un:
-Hola cari, ya estoy aqui.
-Hola amor, llegaste rápido.

Nos dimos unos cariñosos besos en la mejilla y me senté con ella a la mesa.

No podía apartar la vista de ella, aquella sonrisa casi eterna en su cara, sus carnosos y apetecibles labios, aquel sugerente escote que dejaban ver el comienzo de sus hermosos pechos, toda ella me tenia hipnotizado.

-Que que tomas.
-Huy perdón, estaba despistado, una cerveza, gracias

Hablamos un poco de todo, hasta que un incomodo silencio llego, nos miramos fijamente, yo, embelesado por sus labios y su escote., entonces le dije:

-Quieres que nos vayamos a otro lugar? Estoy un poco aburrido ya de estar aquí.

-Sí, vayámonos, me siento también un poco aburrida.

Salimos y nos metimos en mi coche, nos miramos fijamente y no me pude resistir a sus sensuales labios, la bese! El movimiento de su lengua contra la mía, el sabor de sus labios, sus manos juguetonas… Tras un excitante intercambio de fluidos y caricias, nos dirigimos a su piso.

En el ascensor nos besábamos y acariciamos como si se terminase el mundo, tocaba sus pechos, sobre su ajustada camisa negra, como las sentía… quería tenerlas en mi boca, quería saborearlas. Deliciosas pensaba yo!!

Entramos en su piso y nos pusimos quitarnos casi todo lo que traíamos puesto.. Casi no podíamos de la enorme excitación que teníamos.

Inmediatamente toque su vagina completamente depilada que estaba húmeda y pedía a gritos placer.

Empece a mordisquear y besar sus pezones y comencé el descenso, saboreando cada rincón, hacia su depilada y húmeda vagina.

Pase mi lengua por sus labios saboreando sus flujos vaginales, ella no podía dejar de gemir, seguí alternando el movimiento de mi lengua en su clítoris, con dos de mis dedos dentro de ella, intentando excitar su punto G.

Esta pasión por sus recónditos y húmedos labios inferiores me tenia loco, podia sentir sus palpitaciones y placer, con el movimiento rítmico de sus caderas, su respiración entre cortada, que se va aumentando por momentos, pequeñas sacudidas de placer que la hacían arquear su espalda, gemidos silenciosos que me guiaban y me decían, sigue así, sigue, por favor, uf, ay que gusto, uf sigue.

Entre sus finos y tenues suspiros de placer y excitación, se revelan incontrolada mente, sus músculos ante el acoso de mi lengua y labios, que con paso firme y calmado va dando vueltas y saboreando su clítoris, mientras con las yemas de mis dedos jugando dentro de ella, voy notando unas electrizantes convulsiones, poco a poco voy acelerando el ritmo de mis embestidas bucales apreciando un aumento de su agitación interior.

Voy notando de forma creciente sus mieles, un sabor delicioso, entonces cambio el movimiento de mi lengua, ahora de abajo arriba mas frenético, voy notando como se contrae aun mas, como me aferra mi cabeza contra su vagina, dando mas vigor a mis embestidas bucales, en ese momento es cuando explota en un inmenso e intenso placer, ahogando unos gemidos continuos e intensos, que me delatan el placer vivido, mientras saboreo su tremendo orgasmo.

Recostada e intentando recuperase de su orgasmo, me mira de forma agradecida noto el cariño en su cara, no hacen falta palabras, lentamente voy recorriendo su epidermis con dulces y tiernos besos de agradecimiento hacia ella ya que su placer es mi propio éxito y me hace muy feliz y dichoso.

Ella quiere agradecerme y obsequiarme, el placer disfrutado de la forma mas maravillosa que en esta situación le permite. Con su besos, caricias y mas y mas dulces y sexuales besos, sus besos son pequeñas explosiones de placer sobre mi piel, sus labios, recorren mi cuerpo en busca de mi flácido pene por el descanso concedido, de pronto noto como una corriente eléctrica sube veloz por mi espalda dando mensajes de placer a mi cerebro, noto el roce de sus labios y su lengua en mi pene, que va aumentando su tamaño y mi excitación

Su deliciosa lengua y carnosos y sensuales labios, que placer sentirlos, sabía que no iba a tardar en correrme, asi que como pude me reincorporé y me lancé a sus pechos con mi boca, mientras mi mano buscaba de nuevo su depilado coño, escuchaba sus gemidos, estaba mojada de nuevo de nuevo.

La cogí y la monté sobre mi, penetrándola por fin… Dios que rico y que gusto!! Fuimos alternamos nuestras posiciones, hasta que la coloque a cuatro, como me gusta sentirla en esa posición en la que al poseerla, podía masajear sus pechos con una mano, mientras con la otra jugaba con su clítoris, y como sentía sus movimientos de cadera, cada vez más rápidos, hasta que de pronto, ambos estallamos en un intenso orgasmo, con el que llene de mi leche hasta lo más profundo de su cuerpo!!

Relajado y feliz, siento su rizada cabellera, apoyada sobre mi torso desnudo, una clásica y bella postura de relax y en la tranquilidad del bienestar pasado, noto como mi autoestima gana enteros por el momento vivido junto a ella y nos vamos amodorrando por el placer alcanzado.

Bip bip bip bip, de repente un penetrante pitido inunda mi paz interior y me desemperezo empapado, todo fue un sueño, un sueño roto, muy real, pero un sueño.

Me doy cuenta en ese instante que quizás, esa fuese la ocasión, en que mas cerca estuve de vivir eso que tanto anhelo vivir con ella.

Dicen que la esperanza es lo ultimo que se pierde, espero no perderla nunca y poder llegar a disfrutar realmente de mi sueño roto.

Publicado en: Relatos de pareja

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