Soy una madre perdida

pero de repente me cayo el mundo encima.
-¿Qué hice…?

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i nombre es Luz actualmente tengo 47, y lo que escribo es mas bien una confesión, algunas personas se van a sentir ofendidas pues lo que platico en realidad es pervertido, aunque en esta pagina he descubierto que hay también mucha gente que encuentra estas historias como yo eróticas y sensuales.

Yo nací en una familia promedio, fui educada con las bases religiosas y morales muy claras, sin embargo empecé mi vida sexual desde los 14, sin embargo siempre una mujer conservadora en mis valores, tuve novio no mas no menos que los que una adolecente normal, aunque siempre he sido llenita ahora a mis 47 pues no queda nada de la “gordibuena” que fui, estudie una licenciatura en mercadotecnia, me casi prácticamente al acabar la carrera, sin embargo mi esposo ha sido en general muy comprensivo y me a dejado trabajar y organizarme, incluso el me ha ayudado mas que le común de los hombres con la casa, y aunque nunca me he quejado de mi vida intima con el estoy segura que a tenido por ahí alguna aventurilla que no a pasado a mas, en cambio yo mas bien asta hace 7 años me considere la esposa modelo, ni siquiera pensé en otro hombre, tengo dos niños, y una nena, al igual que yo educados los tres en forma muy moral, pero el segundo que por no decir nombres le llamaré Jimi, desde pequeño me llamaba la atención sus erecciones, que si no recuerdo las tenia prácticamente desde los 10 años, y le preguntaba a mi esposo si eso era normal, el respondía que no lo sabia y en realidad como en todos los demás aspectos me parecía normal simplemente lo omití, y bueno como casi todas las madres lo hacemos, cuando los niños son pequeños simplemente no nos fijamos y perdemos el pudor frente a los pequeños, pero al notar estas erecciones, me comportaba con mas recato, sin embargo en la intimidad de la casa solía andar con camisones largos sin bra y con unos bermudas aguados, sin calzón ni tanga pero que no eran ni remotamente transparentes, lo siguiente extraño o mas bien incomodo que note es que algunas veces oía y sentía ruidos cuando me cambiaba en el cuarto o me bañaba, varias veces corrí a ver si había alguien en la puerta o en el cuarto, pero no, y supongo que lo que debí pensar y prever de lo que se avecinaba fue aquella ves que estando en la sala ya tarde como a las 9 pm ayudando a mi hija con la tarea mientras mi hijo que entonces tenia 12 años veía la tele, yo vestía como ya lo dije mi camisón y mi bermudas, en algún momento mi hijo se deslizo por un costado del sillón y agazapado veía por debajo de la mesa de centro estirando el cuello para ver si podía meter su vista dentro de mis bermudas, claro al notarlo me di cuenta que él no se percato que lo veía, me levante disimuladamente y le dije a mi hija que recogiéramos la mesa para estudias mas cómodas ahí, el se quedo en la sala unos minutaos mas supongo que decepcionado por no haber logrado su cometido, y aunque ese día una ves mas solo lo deje pasar si cuidaba mas a mi nena porque no quería que fuera victima de mi hijo el fisgón, además yo tome mas precauciones, y no cambie mi forma de vestir pero procure no ponerle fácil a mi hijo esos pequeños desplantes, sin embargo los ruidos y la sensación de ser vigilada no cesaron pero tampoco encontré evidencia de mi paranoia.

Al paso del tiempo cuando el tenia, si no recuerdo mal, 15 una noche rebasando las 1am me pare al baño y hoy un ruido en el curto de mi hijo, pero al asomarme no vi nada anormal, el dormía tranquilo, y al ver esto me dirigí de nuevo al baño, al abrir la puerta, volvía a oír el ruido, y tan sigilosa como pude me asome a la puerta, y vi que mi hijo sostenía una revista en las manos con una lámpara, al principio no entendía muy bien, pero podía ver que algo hacia movía con gran ansia, finalmente se acomodo y pude ver primero su gran pene que salían de unos enormes testículos, y que el agitaba con vigor, si se masturba con una revista porno, yo me quede sorprendida en realidad asta ese día la masturbación era tan solo un mito para mi, por un segundo pensé en detenerlo, después pensé que lo ridiculizaría si entraba, o hacia ruido, me parecía increíble lo que veía, y fue la primera ves que sentí esa sensación de lujuria y perversión, no decía nada lo veía como lo agitaba mientras salían emitía pequeños gemidos y mi reparación se agitaba y sentí aun inmenso calor, no me di cuenta pero me estaba excitando, mi corazón se volvió mientras contemplaba en primer plano toda la escena, finalmente exploto en una ola de semen que brincaba como una fuente blanca, al parecer a medida que salía el descansaba como que se relajaba, al terminar estiro la mano tomar un papel para limpiarse, en ese momento volteo ligeramente y se detuvo, pero unos instantes después siguió como si nada, me di cuenta que el simplemente había terminado y se iba a dormir así que sigilosamente me aleje y ahora si fui al baño, ahí dentro note que mi corazón latía como loco y que estaba húmeda y mis pezones estaba duros como piedras, me di cuenta que estaba excitada, como nunca en mi vida, trate de calmarme y respire profundo y largo asta que se me paso, entonces me di cuenta que estaba espiando a mi hijo, lo peor es que me gusto, me éxito en grados que no conocía, me sentí sucia pervertida pero al mismo tiempo deseaba mas.

Esa noche me fui a “descansar”, pero las imágenes de mi hijo se mesclaban con los sueños y la excitación, y en la mañana me desperté con resaca moral, finalmente con el paso del tiempo lo deje pasar, y procure pensar que fue un suceso fortuito, sin embargo a partir de entonces no paraba de ver la cremallera de Jimi discretamente, no me perdía una solo de sus erecciones que como buen adolecente las tenia asta por ver un beso en la tele, también note que en la noche hacia lo posible por meter su mirada tanto como se podía dentro de mis bermudas, y con la consecuente erección, mi vida sexual con mi marido no cambio pero en esos momentos es cuando mas recordaba esa noche, he de confesar que un par de veces me asome discretamente al cuarto en la madrugada para ver si lo sorprendía de nuevo, me di cuenta que mi comportamiento no solo ya no era natural, que el ver y estar pendiente de erecciones de mi hijo estaban fuera de lugar, pero no sabia a quien acudir sin queme juzgaran como depravada, así que busque en internet pero la mayor parte de la información la exhibía gente mas involucrados que yo, y encontré mujeres que incluso lo veían como algo natural, realmente no sabia que hacer, al paso de algo así como un mes mientras me vestía después de bañarme sentí una ves mas la sensación de que me vigilaban, pero ya estaba acostumbrada, sin embargo en ese momento boteada de espaldas a la puerta en un espejo note que la puerta se habría ligeramente por la forma que estaba colocado me di cuenta que era Jimi y en no se percato que lo estaba viendo, al incorporarme un poco la perspectiva cambio y note que traía el pene de fuera y que se masturbaba, por un segundo pensé en voltearme y enfrentarlo pero la visón de su pene me perturbo, al quedarme parada me di cuenta que el me vea completamente desnuda por detrás, y eso me éxito mas, mi corazón empezó latir mientras mi reparación se agitaba, podía oír a lo lejos su reparación y sus gemidos estaba atrapada podía voltear y enfrentarlo o permitir que se masturbara con mi cuerpo, asta el día de hoy no se ni porque lo hice pero tome la crema y me agache para untarme en los tobillos como es lógico al hacerlo mis nalgas se abrieron permitiéndole ver mi vagina, yo lo sabia pero incluso me tome un poco mas de tiempo, para que me disfrutara, cuando me incorpore vi que la puerta estaba cerrada, me puse la bata y hay en la puerta había un par de gotitas frescas, si se imaginan bien semen, la sensación de me excitaba cada ves mas, pero decido que no iba a permitirme ya eso, que debía de acabar, mis principios mi educación mi moral todo se derrumbaba.

a partir de ese momento buscaba la forma de terminar con eso, al sentir la tentación de ver ese pene erecto pensaba en el di mi esposo, me volteaba, trataba de no agacharme sobre todo cuando traía pantalón ajustado o mis bermudas, me aseguraba que las puertas de mi recamara y el baño estuvieran bien cerradas, después de mas de un año de esos sucesos, cuando el ya tenia 16, yo llegue muy tarde a la casa serian quizá las 12am o mas tarde no lo se, mi esposo me esperaba en la sala viendo una película, apenas abrí la puerta el se levanto me dio un beso y nos subimos al cuarto, nos cambiamos y nos pusimos el pijama yo me puse mi tradicional bermuda con un blusón raído, sin embargo a diferencia de mi esposo que se metió a la cama y se durmió de inmediato yo no había comido me puse un suéter y baje a la cocina a prepararme algo, mientras esculcaba el refri y oí que alguien bajaba por las escaleras, supuse que era mi esposo, y no me sorprendió oír los pasos dentro de la cocina, peo al incorporarme y voltear, ¡era Jimi!, que me veía las caderas, rápidamente deje las cosas en la mesa y me cubrí como pude con el suéter, ¿Qué haces aquí?, el casi tan sorprendido como yo no me quitaba la vista de las caderas, al verme observada por esos ojos llenos de lujuria, me senté y le dije ordene con voz suave -siéntate Jimi – el obedeció sin dejar de verme, me sentí perturbada y confusa no sabia que hacer, pero me di cuenta que era el momento de enfrentarlo, moví la cabeza y lo vi con amor.

-Jimi hijo…-

-te quiero coger- interrumpió con brusquedad

Yo me congele no sabia que decir, estaba aturdida incrédula de lo que había oído, quería decir algo pero las palabras no me salían, solo lo miraba aterrada.

-¿Que dijiste?

sin dejar de verme los pechos , con vos imponente y solida dijo.

-Quiero cogerte…, estas bien buena, y yo se que tu también quieres coger con migo.

No podía decir palabra estaba aturdida quería negarlo pero no podía me sentí atrapada, descubierta.

-¿Cómo…?

-Si no lo niegues cuando me viste masturbándome y cuando me enseñaste el culo, y como te paseas sin calzones.

En ese momento se paro se acerco lentamente asía donde estaba sentada, y se inca frente a mi, yo no sabia ni que decir ni que hacer estaba atónita, las cosas sucedían frente a mi y sentía que no lo podía impedir, entonces me empozo a garrar las piernas y las acariciaba con suavidad recorriéndolas con morbo yo empecé a sentir como me humedecía y como mis pezones se endurecían, lentamente una de sus mano se fue viajando asta tocar mis nalgas, cuando la sentí la otra me empezó a tocar la vagina por enzima de la ropa, finalmente en ese momento reaccione, cerré las piernas y alce la mano pues me sentí usada mancillada, me deponía a aventarle, pero el tomo mi mano de la muñeca, mientras la otra se metía entre mis piernas levantando con subida el bermuda, yo respiraba agitadamente, mientras sentía el ardor de la excitación, el me veía a los ojos mientras me hurgaba y mantenía quieta, -abre-, yo abrí lentamente las piernas mientras el me empezaba a manosear y me abrió la vagina lentamente eitio un dedo después dos mientras yo lo veía a los ojos y me perdía lentamente poco a poco sentí como me acariciaba el clítoris y mi mientras me metía el dedo, yo no podía detenerlo y solo desea que no termia ese momento, poco a poco subía el ritmo ese delirante masaje mientras yo sentía como me hurgaba y se metía adentro, en algún momento quise voltear dejar de verme en sus ojos pero al hacerlo vi mi silueta reflejada en el horno, me vi con las piernas completamente abiertas mientras el me hurgaba y me penetraba con los dedos, al volver la vista mientras jadeaba de placer y gozo su mirada perversa me inmovilizaba, lentamente el placer entraba en un frenesí mientras jadeaba y entones estire la mano y le toque el hombro, joven fuerte viril, que a completo el circulo, se me nublo la vista y di un suspiro enorme mientras un orgasmo maravilloso recorría mi cuerpo, mientras las contracciones de mi vagina y mi anño atrapaban sus maravillosos dedos, cuando termine baje la vista y le retire la mano estaba extasiada y no podía soportar mas, cerré las piernas y mientras jadeaba las ultimas contracciones vaginales, finalmente alce la vista y lo primero que vi fue su cara mirando maravillado, y me di cuenta aterrada que era mi hijo, que me habia masturbado, asta el orgasmo, por un segundo no sentí nada, pero de repente me cayo el mundo encima.

-¿Qué hice…?

Me asuste, me enfade, estaba frustrada, me pare y salí corriendo de la cocina asía el cuarto de mi esposo, no sabia que hacer, me una puta pervertida, al entrar en el cuarto y ver a mi marido dormido y roncando me petrifique, por un segundo pensé en gritarle y deportarlo, pero el era tan voluble, quien sabe como reaccionaria, sentí que me asfixiaba, pero de repente sentí que me tomaba de la cintura que me besaban el cuello y me acariciaban de arriba abajo, sentí como me recorrían el cuerpo desde las nalgas asta los pechos, no quería voltear tenia miedo porque sabia que si lo hacia vería a Jimi, en ese momento sentí un gran jolón en la ropa y escuche como se rompía la tela de mi camisón, desde abajo asta el cuello, Jimi me espeso a besar la espada mientras me manoseaba los pechos y las piernas, finalmente sentí como me bajaba el bermuda, y me manoseaba las nalgas mientras el bermuda caía al piso me acariciaba los pelos de la vagina y las piernas, los pechos, entonces lo sentí su gran pene rondándome las nalgas resbalase entre ellas y acariciándolas, yo jadeaba lentamente pues no quería despertar a mi esposo, mientras el me pervertía y mancillaba, con una de sus manos empezó a dirigir el pene para embárralo de liquido el interior de mis nalgas, mientras con la otra me agacha ligeramente, depréndete sentí su pene en mi ano se movía ligeramente asta que lo centro yo respira sintiendo la lujuria así ligeramente inclinada mientras con las manos me manoseaba los pezones me murmuro al oído, ¿ya..?, yo serré lo ojos y suspire un poco, y asentí con la cabeza, el se alejo un poco me tomo un hombro con cada mano y empujo, yo sentí un gran dolor, en el ano y ahogue un grito, mientras apretaba las mandíbulas y los ojos, pero la sesión era excitante perversa lujuriosa, no solo no me importo sentí que aquello era maravilloso, detente otro empujón con la misma fuerza, pero ahora lo sentí entrar asta adentro lo sentí penetrarme desgarrarme y moverse, mientras un gemido casi se me escapaba, sentía su pene moverse y sacudirse, mientras el placer me rodaba y me corrompía, y una vas otro empujón seguido por una oleada caliente dentro de mi que me quemaba y se expandía, yo lanzaba ligeros gemidos mientras veía mi esposo dormido, por unos instantes se detuvo se quedo pegado dentro de mi mientras yo jadeaba y me reponía del dolor, entonces lo empozo a sacar mientras yo me veía en el espejo como parada con la cara llena de dolor y su gran pene saliendo de adentro de mi ano, finamente botee lo vi jadeando satisfecho y sonriendo sínicamente, yo lo contemple por algunos segundos mientras sentía como me escurría semen que salía del año, en ese momento ya ni siquiera pensaba, casi sin hacer ruido, busque entre los cajones, frenéticamente, mientras el me miraba las nalgas descubiertas pues el bolsón quedo hecho girones, finalmente encontré un condón de mi esposo, me volvía a Jimi, lo tome de la mano y lo lleve a su cuarto, cerré la puerta y le ordene -póntelo-, el sonrió y me enseño su pene flácido, entones me hinque y comencé a mamarle lo huevos, mientras lo masturbaba y le agarrraba las nalgas, poco a poco su pene se recuperaba y empezó a creerse mientras el jadeaba y se misia ligeramente, cuando estuvo suficientemente duro sin decir mas me puse en cuatro sobre la cama y levante el las nalgas -¿Qué esperas?-, en la posición en que estaba podía verme reflejada en el espeso y pude ver como el me lo metía mientras me pellizcaba las nalgas y me manoseaba el ano, poco a poco subía el ritmo y lo metía asta dentro mientras me moceaba y me pellizcaba, -así corazón cógete a mami- yo gemía de placer mientras gozaba y su pene dentro de mi entre cerraba los ojos pero no quería dejar de veme en el espejo -así mi vida dale a mami lo que necesita-, gimiendo y sudando, asta que llego un orgasmo que ya no pude callar, -gracias mi vida, gracias-, mientras el sacaba su pene yo me dejaba caer sobre la cama boca arriba, el entones se monto sobre mi y empezó de nuevo, -si corazón, has feliz a mami-, me lo metía asta que sentía lo huevos en las nalgas, y lo acaba asta que solo sentía la punta una y otra ves, así empezó a acelerar el ritmo mas y mas yo no podía mas estaba extasiada pero no me saciaba no podía quería mas, mas rápido mas jadeos, y entonces sentí el calor de su leche como se regaba por el condón, mientras yo explotaba en gemidos, que ahogaba lo mas posible pues tenia miedo de despertar a la familia, lo abrase tan fuerte como podía mientras sentía las contracciones finales de su pene, -así corazón dale a mami su regalo-,

Al terminar el se acostó sobre mi mientras su pene se contraía, dejando el condón dentro de mi, entonses se rodo quedando boca arriba, yo hice el intento de pararme pero no pude, y tan solo me rodé para quedar boca abajo, estaba exhausta, así boca abajo bote así la puerta pues me quede pensando que quizá con el ruido alguien de la familia se despertara, asi ambos jadeando de cansancio nos quedamos un par de minutos acostados, incluso dormite un poco, finalmente Jimi se levanto y se sentó en la cama y ordeno -abre las piernas-, yo conteste cansada y sin ganas -ya cariño estoy muerta-, el replico una ves mas -no, ábrelas-, mas bien sin ganas las abrí un poco, el metió los dedos, saco lentamente el condón, lleno de semen, entonces sentí una gigantesca nalgada que me dejo ardiendo la nalga, seguida de un gran pellizco, en la misma nalga, -a mamá coges riquísimo-, eso me regreso al mundo real, me di cuenta que mis valores morales mi decencia incluso mi fidelidad se avían ido y que en adelante mi amante era mi hijo, me sentía como una puta promiscua, pero lo peor es que eso me gustaba.

Publicado en: Relatoseroticos

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