Sexo duro en la estacion

Debido a la crisis tuve que vender el coche y ahora viajo mucho en transporte público sobre todo en tren. Un día me levante temprano y fui a la estación de una ciudad pequeña para cogerlo e ir a hacer entrevistas de trabajo y algunos recados, como era de esperar estaba solo era una pequeña sala con la máquina de expender tiques y una de café, unos baños y un pequeño banco para descansar.

Había llegado temprano y a los pocos minutos llego una chica imponente con larga melena rubia, dos grandes pechos que se dejaban entrever en la gabardina abultada, la ropa no se que llevaba porque la tenia cerrada entera, se sentó a mi lado y yo sin creérmelo me dijo que quería que la follara como un animal, debido a la hora pensé que estaba soñando pero ella comenzó a explicarme que era ninfómana y que había estado toda la noche follando pero ninguno la dejo satisfecha lo suficiente así que salió a que la follaran.

Se puso delante de mí y abrió la gabardina dejándome ver que solo llevaba puesto un liguero con medias negras y un picardías de leopardo con los pezones grandes como mis dedos asomando por un pequeño agujero que tenia, me dijo que quería que la follara e hiciera de ella lo que quisiera y me dijo con estas palabras “trátame como a una golfa ya que soy como una puta que me encanta que me follen duro”.

Yo cachondo al ver ante mis ojos un cuerpo tan increíble y oír esas palabras dándome carta blanca, como a mí me gusta comencé a acariciarle las piernas subiendo hasta su culo mientras tras acercaba mi boca con la lengua fuera moviéndola como una serpiente que busca su presa y comencé a chuparle aquellos pezones inmensos, empecé suave dándole pequeños mordiscos y continúe mordiéndolos y tirando de ellos con los dientes apretados hasta que se soltaban al no poder estirar mas, ella gemía diciendo Siiii !!!!! Siiiii!!!!!! Buen comienzo.

Fui bajando con mi lengua hasta llegar a su coño y arrancándole el tanga con los dientes comencé a chuparle el clítoris y meterle la lengua en su coño ya súper húmedo, ella me agarraba con fuerza de la cabeza hacía su coño y me gritaba dame caña no me seas remilgado!!!!, yo entonces cabreado por sus palabras empecé a morderle el clítoris con fuerza mientras ella gritaba de placer pidiéndome mas fuerte, seguí apretando y tirando a la vez que le daba fuertes nalgadas con las manos en su culo y ella lejos de quejarse le encantaba.

Viendo que parecía no tener límites decidí soltarme un poco y darle más caña, así que la puse a cuatro patas sobre el banco y comencé a metérsela por el culo sin previo aviso, notando como la desgarraba por dentro un poco al ver un hilo de sangre bajar por sus piernas, yo le gritaba eso es lo que quieres perra!!! Pues lo vas a tener, empujaba como un bestia mientras le daba fuertes golpes sobre sus nalgas primero con la mano abierta y luego con ella cerrada mientras con la otra le agarraba de la larga melena tirando de ella hacia mí y gritándole “te voy a reventar zorra!!!!!!.. Ella cuanto más le daba más le gustaba y yo no me cortaba un pelo.

Estaba más cachondo de lo que jamás antes me había puesto nadie y no quería que acabara así que la acosté sobre en el banco, me puse encima metiéndosela por el coño que chorreaba como una catarata y empecé a empujar una y otra vez llamándola putaaaa, a ella le gustaba que le dijera guarradas y empecé a ahogarla con una mano a la vez que me apoyaba con la otra y diciéndole que era una perra y la iba a tratar como tal empecé a escupirle en la cara y cada vez que abría la boca para gemir de placer hacia lo mismo en su boca.

Yo cada vez apretaba mas el cuello hasta el punto de dejarla casi sin aire, entonces aflojaba un poco durante unos segundos y volvía a empezar apretando con más fuerza y dejándola más tiempo sin aire, ella lejos de asustarse me pedía más y yo iba a dárselo, saque mi polla de su coño y agarrándomela para dirigirla bien empecé a mearle por todo el cuerpo, primero sobre sus pechos y abdomen, luego en su boca inundándosela hasta que no entraba mas y sin dejar de apretarle el cuello le gritaba, te vas a enterar puta de lo que es un hombre de verdad, a ella se le ponían los ojos en blanco de lo que disfrutaba o de que la dejaba sin aire, no lo sé, pero tampoco me importaba.

Volví a meterle mi polla en el coño y seguí empujando una y otra vez a la vez que la mordía en los labios, cuello y los pechos alternativamente, lejos de estar satisfecho le dije que se preparara que nos íbamos a correr juntos, así que me puse de rodillas sobre su boca mirando hacia sus pies y acercando mis huevos ha su boca le dije que la abriera y así lo hizo, yo comencé a masturbarme y le lleve su mano izquierda a su coño para que hiciera lo mismo y con la derecha la acerque a mis huevos para que me los apretara con toda su fuerza y comenzamos a darnos placer y sin ella esperarlo mientras abría la boca para gemir le metí toda mi polla dentro de ella y sin moverse del sitio siguió masturbándose y apretándome los huevos con todas sus fuerzas.

Yo estaba a tope y no podía mas y ella por los movimientos de su cuerpo que parecían convulsiones se corrió con sus dedos dentro de su coño y yo mientras me apretaba los huevos me masturbe con más rapidez y con una fuerza brutal hasta que se lo di todo corriéndome en su boca y sobre sus pechos, abdomen e incluso llegaba a la mano que tenía dentro de su coño y piernas, notando mi semen súper caliente y espeso cayendo sobre todo su cuerpo como si de una crema hidratante se tratara.

Fue con mucha diferencia el mejor polvo de mi vida hasta entonces, porque una vez que nos metimos en el baño de la estación ella, para limpiarse la boca y el cuerpo para ir a casa a ducharse y yo adecentarme un poco para coger el tren, nos intercambiamos el teléfono que no los nombres y seguimos teniendo encuentros incluso más excitantes y salvajes que este, pero eso os lo contare otro día.

Publicado en: Relatos porno duro

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