Sexo con otra mujer

Soy una chica que practica mucho deporte, ahora que mejora el tiempo me gusta practicarlo al aire libre, salgo a correr y practico senderismo, me gusta el contacto con la naturaleza. Un sabado como otro cualquiera sali hacer senderismo, estaba admirando unas vacas dando de mamar a sus terneros, con el silencio del campo, solo se oia el rio cerca, el cantar de los pájaros, de repente empece a oir como unos gemidos, pero no lo diferenciaba bien.

Seguí mi camino dirigiéndome al rio para refrescarme y recoger un poco agua fresca, cuando me acerque a la orilla vi una morena preciosa, dándose un baño, estaba totalmente desnuda, era muy sexy verla pasando el agua con sus manos por todo su cuerpo, no gemía, eran pequeños gritos debido a frio del agua cayendo por su espalda. Me quede mirandola durante un buen rato, pensé que no me había visto, pero de rrepente me dijo que queria lavar su espalda y no llegaba, que si podía ayudarla, me quede atónita, me acerque timidamente a ella y despues de meterme en el agua en ropa interior pude comprobar porque gritaba, el agua que caia directamente de una cascada unos metros mas alla estaba muy fría.

Me acerque para echarle el agua por su espalda, dejándola caer por la curva de su espalda, entonces me dijo que nos acercaramos a la cascada, al caer el agua por todo el cuerpo tendria menos frio, nos colocamos debajo de la cascada, ella se giro hacia a mi, mirandome directamente a los ojos, tenia unos ojos grandes, negros, rasgados muy sexys e intensos, era muy sensual todo ella en su conjunto, cuando comenzo a tocar mi espalda, desabrocho mi sujetador besando mi espalda, se acerco por detras pegando su cuerpo al mio, sentía sus pechos pegados a mi espalda mientras me susurraba si me apetecia que siguiera, le dije que si, para ver que pasaba, ella comenzo a pasar sus manos por mis pechos mientras besaba mi cuello, luego me gire y comenzamos a besarnos una frente la otra, tocábamos nuestros pechos, los lamíamos, no se porque deje que pasara, nunca habia estado con una mujer y mucho menos tenido sexo con otra mujer, pero en ese momento me apetecio y estaba muy excitada.

Seguimos con besos y caricias, luego me apoyo sobre una roca, eleve una de mis piernas a la roca, la otra la mantenía en el suelo, ella metió su cabeza entre mis piernas para lamer mi coño muy húmedo ya de la excitación, Ya no teníamos frio, debajo de una cascada natural, cayendo el agua sobre nuestros cuerpos desnudos, me lamia muy sensualmente, muy suave, casi sin apenas tocarlo, entonces empuje su cabeza contra mi coño para que me lo lamiera todo, yo me movia para ayudar a que supiera que me gustaba, con mis movimientos la guiaba, luego la puse a ella contra la roca y me agache elevando una de sus piernas sobre mi hombro y empeze a urgar dentro de su coño.

Ella tocaba sus pechos, yo elevaba mis ojos para ver aquel cuerpo escultural que me estaba dando su jugo, notaba como mi lengua se mojaba de su néctar, comencé a meter mis dedos en su coño, sin dejar de lamer su clítoris, ella no dejaba de estremecerse, seguía tocando sus pechos y pellizcando sus pezones, mientras movía su cadera ayudándome a darle mas placer, en pocos minutos sus gemidos se volvieron mas intensos por lo que supe que su orgasmo se acercaba, comencé a mover mis dedos cada vez mas rápido, mientras lamia su tierno coño, muy húmedo ya, de un lado a otro, de arriba abajo, succionaba su clítoris para luego soltarlo, ella sujetaba mi cabeza y decía, sigue sigue, que ya me corro, se corrió dándome todo lo que llevaba dentro, notaba como me impregnaba de su jugo al correrse.

Luego me puso de espaldas a ella, apoyando mis manos sobre la roca y se metió entre mis piernas, lamia mi coño como poseída, comenzó también a meter sus dedos dentro de mi coño, no se como lo hacia, pero con su dedo gordo llegaba a estimular mi clítoris, salio de entre mis piernas, besando mis nalgas, mientras seguía estimulando mi coño, y mi clítoris sin parar, yo estaba muy excitada, entonces, me sorprendió comenzando a besar mi culo. pasaba su lengua sensualmente, hasta que metió la metió en mi culo, lo hacia todo al mismo tiempo y me puso mucho mas cachonda, por lo que comencé a gemir, gritando de placer, ella no dejaba de lamer mi culo, de meter sus dedos en mi coño, al tiempo que estimulaba mi clítoris, me corrí apoyada contra la piedra, gritándole que no parara, que quería correrme.

Luego fue muy extraño, se fue nada mas acabar, sin despedirse ni nada, yo me di un baño, me puse la ropa, sin ropa interior, cogi el sendero de nuevo para aboandonar el lugar, no se lo he contado a nadie hasta este momento, ni he vuelto a tener sexo con otra mujer, he hecho la ruta mas veces, pero nunca mas he vuelto a verla, a veces pienso que solo fue un sueño.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatos Lesbicos

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