Señora en casa y puta en la cama

Soy una mujer heterosexual, bastante abierta en el tema sexual. Pero siempre con hombres. Un tiempo atrás una amiga de mi chico se vino con nosotros por motivos de trabajo. Hasta encontrar un piso y eso, le quedaba más cerca y hasta cobrar los primeros sueldos no podía pagar la fianza. Como teníamos una habitación libre se vino a casa.

Lo pasamos muy bien, era amiga suya de hacia años, por tanto todo genial. Se instalo sin mayor problema. Me incomodaba su manía de pasearse en bragas y sujetador por mi casa, cosa que le hice saber y fuera problema. Como no tenia pareja la sentíamos masturbarse de vez en cuando, pero eso es normal por lo que no nos importaba.

Una noche, estando mi pareja y yo en la cama haciendo el amor, en un momento note como otras manos me tocaban. No habíamos cerrado la puerta bien, lo que para ella fue una invitación. Me enfade echándola de mi cama rápidamente, el se mosqueo mucho conmigo por lo que se fue al sofá. Me quede sola en mi habitación pensando en lo que había pasado. Pero no di mi brazo a torcer.

Hacia las 4 de la mañana me despertaron unos gemidos, al ver que mi chico seguía sin estar en la cama, decidí levantarme. Pensé que era ella masturbándose, pero no, cuál fue mi sorpresa cuando vi al que se suponía que me amaba y había compartido conmigo tanto y tantas cosas, estaba entre sus largas piernas comiéndole el coño. Lejos de irme me quede mirando no podía creerlo, tenía que asegurarme.

Ella estaba tumbada boca arriba, el tenia la cabeza entre sus piernas, lamiendo su coño, rasurado, no dejaba de retorcerse mientras sujetaba su cabeza diciéndole que no parara de comérselo que estaba muy cachonda. El seguía sin cesar, movía su cabeza de un lado a otro y estaba súper excitado, puesto que yo veía su polla dura como una piedra. Al rato ella le dijo que quería chupársela por lo que se arrodillo ante el metiendo su polla en la boca. Se dio cuenta que yo estaba en la puerta y lejos de parar, le decía que si le gustaba, me miraba sonriendo cuando él decía que si, que le encantaba.

Entonces ella le pidió que se la follara. El no dudo un instante. Se sentó en la cama, ella cogió su polla y se la metió dentro, los dos gimieron de placer. Le comía los pechos sin que ella parara de mover sus caderas. Le pidió que la tratara como una puta, que la cogiera del cuello y le dijera cosas. La agarro del cuello y le empezó a decir, muévete puta, quiero que te corras encima de mi polla. Ella mas gemía y se retorcía, él le daba nalgadas que sonaban bastante fuerte, eso la excitaba aun más. Te gusta follar puta?, le decía él, ella decía si, si follame, dame mi merecido, métemela toda más fuerte. Yo estaba sorprendida, nunca había visto a mi chico tan salido, tan cachondo.

Ella se levanto dándole la espalda y volvió a meter su polla dentro de ella. No dejaba de saltar encima de su polla, él le decía lo bien que se movía, ella decía calla y follame, quiero más. El alargo una de sus manos al clítoris y comenzó a menearlo con fuerza, ella tocaba sus pechos mientras gritaba así, así, sigue quiero correrme, él le decía, si puta dámelo todo córrete en mi polla quiero sentirlo por mis huevos. Se corrió enseguida gimiendo como una loca. Luego se dio la vuelta y le ofreció su culo. Él le pregunto si estaba segura, a lo que ella respondió follame y calla. Se la metió sin dudarlo un segundo más. Ella se movía como una perra en celo. El echaba su cabeza hacia atrás y decía, si, si, si qué bueno como me gusta que seas tan puta.

Ella tenía una larga melena amarrada en una coleta, que el cogió con una de sus manos y con la otra le daba cachetadas o agarraba por los hombros para empujar mas. No dejaba de gemir pidiéndole que se corriera dentro de su culo, que se lo diera todo, que quería sentir su semen caliente dentro de ella. El gritaba, si puta, eso te gustaría verdad? ella decía, si si, si dámelo por favor. No tardo en correrse dentro de ella gimiendo como un loco en pleno ataque. Se besaron y comentaron lo bueno que había sido.

Yo me fui a mi cama, sentí la ducha, mi chico vino al poco a la cama y se acostó a mi lado. Yo no dije nada. El pensando que estaba dormida me dio un beso en la espalda diciéndome, lo siento. A la mañana siguiente le dije que recogiera sus cosas. El no lo entendía, pero ella enseguida le dijo que los había visto la noche anterior. Le mande cambiar la cama y recoger sus cosas a ella también. Me quede sola, pero a gusto con mi misma. Suplico hasta la saciedad, que solo había sido sexo, que no la quería pero eso a mí me da igual.

Fue el polvo mas increíble que he visto nunca y he de añadir que comencé a utilizar algunas cosas que vi y escuche, sin saber el porqué se ponen como locos. Señora en casa y puta en la cama.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatos porno

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