Relato erotico lesbico con invitado

Quiero contarles un relato erotico lesbico con invitado.

invitado en la lejanía, pero lo viví todo muy de cerca, ocurrido hace ya un tiempo.

Soy un chico que vive en una gran ciudad, los edificios están bastante pegados, a veces tanto que puedes ver a los vecinos en tu casa a tres pasos de ti.

Soy soltero, por lo que me ocupo de todas las tareas del hogar, tengo una vecina con la que coincido mucho al tender la ropa y hablamos, me llama la atención, pero nunca le he dicho nada, a veces cuando se desviste al anochecer con la luz encendida, si estoy quitando la ropa me escondo para que no me vea, así puedo admirar su cuerpo desnudo camino de la ducha.

He soñado en mas de una ocasión en tener sexo con ella, pero por mi timidez, nunca le he dicho ni de tomar un café,
hace un tiempo atrás, me paso algo increíble, estaba en mi tendal con mis cosas, cuando la vi entrar en la habitación para que no me viera quedándome tras los visillos para observarla, se comenzó a desnudar, pero cogió una toalla y se dirigió al baño, mi alegría se había acabado, yo seguía a lo mio, quitando lo que había y tendiendo lo que había sacado de la lavadora.

Justo antes de acabar, antes de retirarme, dios mio, que visión mas hermosa, salio del baño con su larga melena recogida con una pinza, llevaba un body negro de encaje precioso, le quedaba como un guante, lo acompañaba de unas medias de liga de red, rezaba para que su persiana no se bajara, que no apagara la luz, vestida así solo podía esperar a alguien para tener sexo, se puso un albornoz encima, solto su melena para luego tumbarse en la cama, se le veia una de sus piernas casi hasta las caderas.

De repente se levanto, supuse que habían picado a la puerta, estaba deseoso de ver al afortunado, cuando llegaron al cuarto, apareció una morenaza tan espectacular como ella, pensé le había aguado la fiesta la típica amiga toca narices, pero nada mas lejos de la realidad.

La amiga se sentó a su lado en la cama, pensé que traía una falda muy corta, se veían sus piernas bastante, entonces fue cuando me quede boquiabierto, mi vecina ofreció a su amiga quitarse la gabardina, no llevaba ropa, solo un conjunto precioso, que le quedaba increíble sobre aquellos pechos, sobre aquellas caderas, son delgadas, pero con curvas, vamos que te quitan el hipo a cual quiera.

Mi vecina, delante de ella dejo caer su albornoz quedando ante ella con aquel body tan sexy, su amiga se acerco a ella, cogió con sus manos su rostro, con mucha suavidad y comenzó a besarla, se unieron las dos en un apasionado beso, pasaban sus manos por sus caderas, por sus pechos con una sensualidad increíble, o era yo que estaba ya con un empalme y lo veía así.

Era la primera vez que veía a dos mujeres tan hermosas, ademas juntas, en alguna porno, pero no es lo mismo, aquí había sensualidad, no solo sexo.

Yo no me retire de la ventana, se que no esta bien, pero yo no podía ni moverme, quería ver como terminaba la historia.

Comenzaron a besarse, cada vez mas apasionadamente, besaban sus pechos, los lamían, la pena era no poder oírlas, que maravilla, estaba plasmado, se tumbaron hacia atrás, abriendo sus piernas para tocar una el coño de la otra, los dos tan depilados, que rico, pensaba yo, se ponían cada vez mas y mas cachondas.

Mi vecina retiro el tanga de su amiga, poco a poco, besando todo su cuerpo, hasta meter sus labios en el coño de la otra, note enseguida cuando comenzó a chupárselo, porque comenzó a retorcerse sujetando su cabeza, mi vecina continuaba comiéndoselo, pero su amiga la paro, colocándose encima de ella, para hacer un 69.

Tenia a mi vecina tumbada en una cama, de piernas abiertas mirando hacia mi ventana haciendo un 69 con otra Diosa, estuvieron así un rato, luego pararon dándose besos otra vez por todo el cuerpo, yo estaba tan empalmado que baje mi pijama dejándola salir, pero no quería masturbarme hasta que no acabaran.

Mi vecina se fue al baño, saliendo con un arnés, como un tanga, pero lleva una polla en la parte delantera, no me lo podía creer, cada vez estaba mas excitado.

La puso a cuatro patas en la cama, penetrándola desde atrás, yo veía como se movían sus pechos con cada embestida, estaba como loco por meterme en medio, ella no dejaba de moverse y arquear su espalda, tocaba su clítoris, debía de gemir como una loca, cuando levantaba la cabeza, veía su cara de placer, como mordía sus labios, poniéndome mas cachondo aun.

Se pusieron las dos de rodillas en la cama, pero apoyando su trasero sobre sus pies, su amiga dándole la espalda se coloco en igual postura, mi vecina la penetraba mientras tocaba sus pechos, sus movimientos eran mas limitados, teniendo a la chica encima pero se movía ella y era maravilloso verla moverse buscando su orgasmo, no tardo en correrse agarrando las sabanas como una bestia y botando como no había visto a nadie jamas.

Luego tumbo a mi vecina en la cama, yo a estas alturas ya estaba masturbándome, mirando aquellas diosas del amor, ella comenzo a descender besando el abdomen de mi vecina hasta llegar a lamer aquel coño súper húmedo, mi vecina abria sus labios con sus manos para que se lo chupara mejor, la otra no dejaba de lamer moviendo su cabeza, pasado un tiempo, cuando mi vecina ya no dejaba de retorcerse, cogio otro otro arnes de la mesita se lo coloco y mi vecina comenzo a cbuparlo como si de un pene de verdad se tratara.

Se tumbo encima de la cama, boca arriba, mandando a mi vecina ponerse encima, pero dándole la espalda, asi al sentarse, se penetro comenzando a botar con sus pies apoyados en la cama, mas tarde se colocaron una detrás y mi vecina delante, así de lado, agarrándola por los pechos, comenzó a penetrarla como si fuera una loca, mi vecina estimulaba su clítoris al mismo tiempo que giraba su cabeza para intentar llegar a besarla, se corrió rápidamente, se quedaron las dos abrazadas antes de retirarse al baño.

Yo me tumbe en la cama para acabar de masturbarme a gusto, me dolía de tanto aguantarme, tenia que correrme ya, comencé a masturbarme con mas fuerza, cada vez mas rápido, recordando aquellas Diosas follando como posesas, sus pechos todo, quería recordar cada segundo, pero estaba tan excitado que mi orgasmo fue increíble sin darme tiempo ni a suspirar entre el comienzo y el final.

Habían sido las dos mejores horas de sexo de mi vida, y estaba solo, fue increíble y maravilloso.

Días mas tarde, me tropecé con ella en el ascensor, no podía dejar de mirar su escote recordando como su amiga chupaba sus pechos tersos y hermosos, cuando abandonaba el ascensor se giro giñandome un ojo y diciendome lo bien que me lo había pasado, sabia que las había visto, no me importo, a ella tampoco parecía importarle y yo nunca lo olvidare.

Este es el resumen de mi relato erotico lesbico con invitado, aunque en la lejanía, pero fue un momento inolvidable, quizás, algún día me inviten en directo.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatos Lesbicos

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