Relato erotico en el autobus

Tengo 18 años estudio y para sacarme un dinero trabajo desfilando en lencería, dicen que tengo un cuerpo para el pecado, quiero contaros un relato erotico en el autobus que suelo coger casi a diario.

vivo a las afueras de una gran ciudad y no tengo carnet, así que suelo coger el último autobús sobre las doce de la noche, conozco al conductor, es un joven con un cuerpo cuidado en el gimnasio, es muy amable y me espera si me retraso, suelo ser la única que va a esas horas, pero la semana pasada paso algo inesperado ocurrió.

El solía mirarme por el espejo, aunque apartaba la mirada cuando yo lo veía, el también me atraía pero nunca pasamos de las miradas, era muy sensual el juego, pero ese día el autobús se estropeó no era quien a arrancarlo, miro el motor, pero no sabia que le pasaba y se corto en un dedo que le sangraba bastante y le cabreo.

Entonces me acerque a el y le cogí la mano, le mire a los ojos y empecé a chuparle el dedo que le sangraba, el se relajo y empezó a acariciarle la cara, bajo por mi cuello y llego a mi escote, llevaba una blusa de tres botones, los cuales empezó a desabrochar muy despacio, yo empecé a besarle y el me quito la blusa y a continuación con una mano el sujetador, dejando mis dos pechos de tamaño mediano, con dos pezones muy grandes que siempre le han encantado a los chicos con los que estuve, no pudo evitarlo, al verlos se volvió loco por esos pezones y comenzó a chupármelos, mientras bajaba sus manos para acariciarme las piernas, mientras subía hasta el muslo por debajo de mi minifalda vaquera estaba súper excitada.

Pero mas cachonda me puse cuando fue bajando, chupándome todo el cuerpo hasta llegar a mi tanga rojo, entonces sin miramientos me lo arranco de un tirón y comenzó a comerme el coño depilado del todo, yo le agarre por la cabeza con fuerza para que me metiera la lengua hasta el fondo, de repente me levantó como si nada, pasando sus fuertes brazos por detrás de mis muslos, sin dejar de comerme el coño.

Yo cuando me vi arriba, me di cuenta de la barra donde se agarran la pasajeros y me cogí a ella, el seguía comiéndomelo, como nunca antes lo había hecho nadie, tenia el clítoris superhumedo, me fue bajando despacio mientras seguía agarrada, hasta que mi coño estaba a la altura de su cintura, entonces se saco su enorme polla y me la metió, mientras me agarraba con sus fuertes brazos, yo sujeta a la barandilla para quitarle un poco de peso, comenzó a follarme, cada vez con mas ritmo.

Sentía que me desgarraba, con esa enorme polla larga gorda y dura, pero no quería que parara, todo lo contrario, le gritaba “follame, no pares hasta que me destroces “el se inclino sobre mis pechos para chuparmelos, mientras no paraba de follarme, yo me estremecía.

Poco  después, cuando vio que no aguantaba mas, para que no me corriera aun, me bajo y se sentó en uno de los asientos y yo me puse de rodillas para chuparse, el me agarraba por el pelo y me la empujaba con fuerza, para indicarme que le gustaba, que se la chupara hasta el fondo y fuerte, y así lo hice, mientras con una mano le acariciaba los huevos con fuerza.

Tiro de mi pelo con fuerza para que me levantara y me dio la vuelta y agarrándome por la cintura me sentó sobre su polla y me la metió, agarrándome de los pechos, comencé a subir y bajar cada vez con mas fuerza, y el supercachondo, decía que quería correrse en mi boca.

Apoye mis manos en mis rodillas y con las piernas flexionadas comencé a mover mi culo y mi cadera con un ritmo brutal tanto que se volvió loco y me pedía que me corriera sobre su polla, quería sentir como se lo daba todo con la polla dentro y sentir como chorreaba hasta llegar a sus huevos, entonces no pudo resistirlo mas y cuando estuvo a punto de correrse, me grito que no podía mas y me levante e incline mi cuerpo para que se corriera dentro de mi boca y por toda mi cara, mientras yo se la machacaba con rapidez y mucha fuerza para que el orgasmo fuera mas intenso, hasta que casi llena mi boca para yo tragármelo todo, estaba caliente y muy rico, siempre me había gustado comérmelo.

Nos vestimos y sorprendente mente el autobús arranco, me llevo a mi casa y nos despedimos como siempre, por supuesto seguí haciendo el trayecto y aunque nunca mas se estropeó, cuando quedábamos solos hacíamos parada en el mismo sitio, pero eso son otras historias que os contare en otro momento.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatos de pareja

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