Recuerdos de mi desfloración por parte de mi tio

Al principio era mal recuerdo, ahora después de muchos años, me calienta recordarlo todo.

Hola chicos y chicas, mi nombre es Natividad, me dicen Nati, no dire más, pues la historia es de por si comprometedora, yo ya tengo 25 y dos hijos, y esto me sucedió cuando tenía 13 años. Cuando el esposo de mi tía se quedó con mi virginidad, siendo aún muy niña, además me inició en el sexo. Al inicio para mi era un mal recuerdo, pero con los años ahora me excita de sobremanera recordar esos pasajes que solo yo y mi tío Toño (tio político) sabemos. Me mójo solo de volver a vivir todas esas emociones inocentes, fue un abuso, de eso no hay duda, pero que mujer no ha tenido de fantasía ser abusada o violada sin lujo de fuerza.

En ese entonces tenía 13 años, mi tía Carmen y mi tío Toño eran nuestros vecinos, casi compartíamos un patio en la parte trasera de las casas. Yo era una niña de todavía pocos senos, soy castaña clara natural, mi cabello formaba canelones que brillaban con el sol, mi piel blanca casi rosada, mis ojos verde oscuro, brazos y piernas largas y mis nalguitas como pequeñitos globitos empezaban a ser atractivos. Yo salía del colegio a las 3 de la tarde y mis padres llegaban a casa hasta las 5 o aveces las 6 de la tarde, todo ese tiempo pasaba sola, pues si teníamos una sirvienta que cuidaba de mi, pero en ese entonces tenía un novio y se encerraban en la habitación de la sirvienta y pasaban allí horas.

Yo me encontraba jugando en el patio, cuando el tío Toño se acercó y comenzamos a hablar, a él le interesaba saber si yo ya tenía novio, me dijo que estaba muy bonita y que ya era todo una mujercita, me cayó simpatico mi tio Toño esa tarde, me invitó a su casa, yo le dije que no podía ir con personas extrañas, pero él se rió de mi y me dijo que él no era una persona extraña, que era mi tio. Asi que me convenció y me fui a su casa, el me dijo que me traería helado, se fue y efectivamente trajo helado para los dos. El me subió a sus piernas para comer helado, yo tenía la falda y blusa del cole. Yo notaba que el ponía atención en mis piernas, en eso a propósito dejó caer helado en mi muslo y dijo que lo perdonara, que él me limpiaría, bajó su cabeza y puso sus labios sobre mi muslo y con su lengua sobre mi piel, se tomó el helado que estaba en mi pierna, claro que uso su lengua varias veces y pude sentir lo tibio de musculo y de su saliva, sentí que me daba unas cosquillas especiales, no como las de siempre.

-Uy tio que me haces?- le dije. El tio me dijo que era para limpiarme bien y se río. Luego me dijo que la saliva limpiaba mejor que el agua. Debo decir también que el tio Toño no era mal parecido, de hecho, se sonaba por allí, que él tenía otras novias además de mi tía Carmen. También que a varias de nosostras, primas, nos gustaba el tio Toño, era un hombre varonil, con barba en forma de candado, ojos penetrantes, buena musculatura y tal vez de 1.80 mt de estatura.

Luego de eso, me sentó en el sofá y me dijo que para estar cómodos nos quitaramos los zapatos, lo hicimos, el se puso a jugar sus pies con los mios y nos daba risa, de pronto nos quitamos las calcetas para seguir jugando. Me dijo que me limpiaría los pies, yo no entendí al principio, tomó helado y lo puso en uno de mis pies, yo sentí mucho frio y me quejé, el dijo que no me preocupara y comenzó a lamer mi pie, lo hacia por todos lados, puso helado entre mis deditos y los fue metiendo en su boca todos, luego pasó su lengua en ellos uno por uno, yo sentía al principio cosquillas, pero luego me dio ganas como de orinar, pero no quería orinar.

Yo vi que el tio se tocaba su paquete mientras se comía mi piecito, yo me retorcía casi acostada en el sofá, mitad cosquillas y mitad excitación; me soltó el pie solo para decirme que limpiaría el otro y nuevamente soltó helado sobre mi otro pie y repitió la chupada anterior, le fui viendo que su paquete crecía en su pantalón a medida que se lo tocaba. Por fin dejó de lamerlo, yo estaba confundida, me puse nerviosa, le dije que tal vez mi padres me estaban esperando me puse los zapatos sin calcetas y me fui de allí. En mi casa me di cuenta que mis pezoncitos estaban paraditos y sentí cosquillas en mi cuquita.

No le conté a nadie lo sucedido. A los dos o tres días nuevamente salí al patio, no había salido desde entonces, mi tio llegó de nuevo, me invitó a su casa, me dijo que me invitaba a ver una peli nueva, que no había llegado aún al cine. Yo me lo creí y me fui con él, total era el hombre adulto, que me atraía, solo que tenía un poco de miedo. Nos acostamos en la alfombra y si la película era de dibujos animados, me gustó. Pero a la media hora, el tío tomó el control y cambio el canal, y puso otra película, en ella dos jóvenes estaban besándose apasionadamente, era muy pasional, me empecé a sentir incomoda, pues el chico le besaba el cuello y ambos sacaban la lengua para unirla. El tío Toño me preguntó si mi novio me besaba asi, yo de dije que no (yo tenía dos meses de tener novio y mi madre le había contado a la tía Carmen), -pues es muy rico Nati, tu le debes enseñar a tu novio- me dijo.

-Cómo?, si yo no se hacer eso! (señalando la tv) – le contesté (gran error).
-Yo te puedo enseñar- me contestó y sin esperar, me buscó los labios, yo sentí los suyos pegarse a mi boca, luego sacó su lengua y se puso a acariciar con ella mis labios, yo me sentí incomoda y quise separarme, pero el me tomó de la cabeza y siguió lamiendo mis labios, luego me dijo, -saca tu lenguita!-, la saqué y pude sentir su lengua contra la mia, el calor, la saliva tibia y lo terso de nuestras lenguas me fue dominando, sentía delicioso todo eso, luego el apretaba mi lengua con sus labios, algo exquisito, las cosquillas de hace unos días no eran nada comparado con las que tenía ahora. El tio se fue acomodando casi encima de mi cuerpo sin apretarme mucho, nuestras lenguas seguían entrelazadas, un calor intenso atravesó mi cuerpo y sentí de nuevo cosquillas en mi cuquita, como si estuviera adentro de ella.

Mi tio que estaba casi encima de mi, fue metiendo su mano dentro de mi blusita, desabotonó un par de botones para que entrara su mano y sus hábiles dedos se metieron debajo de mi top, y comenzaron a jugar con mis senitos, me hizo sentir rara, nadie excepto yo, habían tocado mis senos, y sentí una fuerza, como si me obligaran, mis labios y lengua se besaban con frenesí contra él, como si yo tuviera gran experiencia, sentí que el aire me faltaba, sus dedos ya jugaban con mis pezoncitos y quería gritar, pero no podía hacerlo, saque fuerzas, y de pronto me desprendí de él, le dije gracias y sali casi corriendo de su casa, me fui abotonando la blusa mientras corría a mi casa. Fui directo al baño, crei que me orinaba, pero era asi, sentí algo viscoso en los labios de mi cuquita, lo toqué con los dedos y pude sentir la humedad de la primera venida de mi vida. Casi no pude dormir, apenas cerraba los ojos me recordaba de lo sucedido con mi tio Toño, y un impulso desconocido hacia que me tocara la cuquita sobre mi braguita.

Tuvo que pasar una semana para volver a ver al tio Toño. Pero ese día yo tenía muchos deberes y le dije que no podía ir a su casa, pero él me dijo que entonces el iría a la mia, fuimos a mi habitación y sobre mi camita. El me empezó a ayudar con la tarea, pero de improviso me tomó del cuello y me besó, caimos en otro beso profundo y de lenguita, sus manos nuevamente se colaron entre mi blusita y de nuevo acarició mis tetitas, yo estaba entrando a un mundo jamás explorado, el tio dejó mis labios y se fue lamiendo mi cuello, su boca fue bajando, luego abrió mi blusa, y su boca y labios empzaron a chuparme mis tetitas que eran pequeños conos de carne, el tío las mamó con tanta delicadeza al principio, que me daba espasmos en todo el cuerpo, luego le puso más fuerza, tanto, que me las dejó marcadas, sin perder tiempo, sus manos se fueron introduciendo dentro de mi falda, palpó mi braguita y se colaron debajo, el tio me acarició mi cuquita directamente, fue la primera vez que un hombre me lo hizo.

Sentí calor, sentí sofocación y me faltaba aire para respirar, y de pronto todo me daba vueltas, estaba teniendo un enorme orgasmo, sentí frío y calor al mismo tiempo, sentí que ya no tenía falda ni braguita, solo sentía los dedos de mi tio tocar mi cuquita y acariciármela, mientras mamaba mis pezones. Todo el mundo se me olvido.

Me acosto horizontal sobre mi cama, levantó mi falda y medió una andanada de besitos sobre mi cuquita, pero todavía con la braguita encima, yo solo atinaba a tomar sus cabellos, luego me sacó la braguita casi sin darme por enterada, abrió mis piernas, me dijo que era un chiquilla linda y deliciosa, y comenzó a lamer como perrito mi cuquita, yo cerré los ojos, ante mi impotencia, y me dediqué a gemir y pujar cada vez que su lengua exploraba mi intimidad con su lengua, me lamía todita mi cosita, casi sin pelitos, en ese entonces. Gemí mucho, pataleé, grité cuando me llevó mi segundo orgasmo. Entonces mi tio pasó su lengua por mi culito. Nunca había pensado en mi ano como un elemento sexual, pero en esa ocasión sentí que me desmayaba de excitación, solo se me ocurrió gemir y gemir con los ojos cerrados, ya no los volví a abrir, mi tio terminó, me compuso la ropita (me puso mi braguita y me abotonó la blusa) y yo me quedé como dormida, hasta que se fue. Mis primeros dos orgasmos causados por la lengua de mi tío Toño en mi cuquita.

Me sentí confundida. En mi forma de ver las cosas en ese momento, solo los esposos hacían semejantes cosas, o bien los novios, será que mi tío me ve como su novia?, me preguntaba a cada momento. Lo que si era cierto es que me había dado un gozo terrible el sexo oral de mi tío.

Ahora fui yo la que lo fue a buscar, el me recibió como un enamorado recibe a su novia, me tomó en sus brazos y me besó en la boca. Luego sentados en el sofá, volvimos a besarnos románticamente. Vi que su mano buscaba el cierre de su pantalón y me dijo que si ya había visto un pene, yo claro, le dije que nunca. El fue sacando su pene, semierecto, era grande recuerdo y se miraba rollizo. Me pidió que lo acariciara, yo le dije que no sabía, el tomó mi mano con la suya y me la llevó directo a su masculinidad, me hizo tomarla y acariciarla haciéndola para arriba y para abajo. Su pene fue creciendo y poniéndose más duro dentro de mi mano que apenas la podía tomar completa.

Pero vi que a él le gustaba, entonces lo seguí haciendo. Su pene era colorado de la punta y tenía una mata de pelos abajo. Mi tío excitado me pidió que se la mamara, yo le volví a decir que no sabía como, el tomó mi cabeza y fue poniendo su verga en entre mis labios. A pesar de la dureza, era suave la piel de su pene, era tibio además. Me indicó que la chupara como si fuera una paleta de dulce, que la metiera y la sacara de mi boca, lo empecé a hacer, él me dirigía. Empecé a hacerlo bien, era especial tener eso duro dentro mi boca y acariciarlo con mi lengua, me empezó a gustar, sobre todo porque veía que a él le gustaba, ahora era mi tío quien cerraba los ojos y gemía.

Se lo estuve haciendo por varios minutos, hasta que sentí sus manos sobre mi cabeza y ahora era él quien movia su pene dentro de mi boca, yo solo la abría y la recibía chupándola. De pronto el gimió diferente, fue estruendoso, me sujetó de la cabeza para que no pudiera levantarla y comencé a sentir una sensación tibia y caliente, era un líquido que provenía de su pene, por un momento salieron varios chorritos de esos, el sabor al principio era incipido, luego lo sentí salado. El tío me dijo que lo tragara y lo fui haciendo despacio. Luego él me soltó la cabeza y la pude levantar, todavía vi un poco de ese liquido, que después sabría que era su esperma, úntado sobre su pene. El estaba como extenuado.

Me dijo que nos fueramos a su recamara. Me pidió que me quitara la braguita, que me enseñaría otro juego bonito, sin pensarlo lo hice, luego me dijo que me pusiera en cuatro sobre la cama con mi colita hacia afuera, él levantó mi falda y sus manos acariciaron mis ponpis, las acariciaba por todos lados, sus dedos frotaron mi culito y mi cuquita varias veces, luego sentí lo tibio de sus labios besándome las nalguitas también por todos lados. Pronto los besos cambiaron a lamidas, su lengua recorrió mis nalgas y se fue metiendo por mi rayita, llegó al ojito de mi culito y di varios gemidos, cuando el pasaba por allí su lengua húmeda, mientras sus dedos acariciaban mi cuquita, tuve un orgasmo tremendo, si la vez anterior la había sentido de gran magnitud, no se comparaba a este, sentí por primera vez como mis juguitos íntimos bajaban por mi vagina y salína de mi cuerpo para ser bebidas por mi tío.

Yo caí sobre la cama y mi tío no dejaba de chuparme la cola, casi me desmayé otra vez de excitación, pude oir como se quitaba los pantalones y se subía sobre mi, pude sentir la cabeza de su verga frotarse sobre el ojo de mi culito y pasar sobre y entre mis labios vaginales hasta mi clítoris (no sabía que era eso todavía), que me ponía como loca. Mi tío escupió sus manos varias veces, las frotó con su saliva y se la untó en su pene, luego volvió a ponerse encima de mi y frotarlo de nuevo contra mi cuquita, sentí que presionó su dura carne contra mi cuquita y logró colocarla, luego empujó y sentí un dolor agudo, como cuando uno se corta un dedo, es un dolor que va cesando rápido.

Yo grité, él me pidió que me callara, que ya iba a pasar. Luego siguió empujando y pude sentir mi primera penetración sexual, su pene fue entrando pausadamente en mi vagina, ensanchándola, no se cuanto me entró, ya no me acuerdo, pero él se puso a pistonearme, por momentos despacio y suave, y por momentos rápido y duro, aveces me besaba la espalda, pero no dejaba nunca de pistonearme su pene. A pesar del dolor, tuve otro orgasmo bestial, y poco después él emitió un gruñido, sacó su pene de mi cavidad y pude sentí como me bañaba de esperma las nalgas. Cuando terminó, se quitó de encima de mi, me dijo que me fuera a lavar al baño, -tienes un poco de sangre, pero no te asustes, es normal- me indicó . Me fui y quitándome la falda, me eché bastante agua en mi partecita y al principio salió el agua un poco rojita. Fue mi iniciación.

-Ahora eres mi mujercita, solo para mi, y es un secreto de los dos!- me dijo el tío Toño. Yo que estaba medio asustada todavía y con sentimiento de culpa, le dije que si.

Pasé dos días con dolor de cuquita. Aveces me daban ganas de llorar de la nada. Pero se me fue quitando, pasó una semana casi sin verlo, pero al primer llamado del tío caí en sus brazos de nuevo, ahora me desnudaba completamente, me quedaba en cueros y él me llevaba al cielo, con sus besos y caricias, me penetraba y me hacía gozar mucho, tanto que pensaba que todo eso era pecado. Pero ahora me lo hacía utilizando condon, a mi no me gustaba mucho asi. Pero él me decía que era necesario.

Mi tío me fue enseñando varias posiciones sexuales, algunas eran un poco raras para mi, pero en cada una me volvía loca y me corría como una perrita. Yo pensaba que era su mujer, que él era para mi y yo para él. No sé como pero que terminaríamos juntos, que inocente.

En cierta ocasión, ya casi era de noche, encontré que mi tío había bebido, estaba casi borracho, me llamó, me dijo que quería verme, me escabullí y dije alguna mentira para salir de la casa, él me llevó en su auto y en un paraje oscuro nos detuvimos, me comenzó a besar y a decirme que yo era todo para él, que quería divorciarse para casarse conmigo, todo eso me envolvió de amor, y poniéndome de espaldas, sacó un gel que se puso en su pene y en mi colita, me dijo que no me asustara, que era lo que usaba con su esposa, y luego de meterme uno de sus gordos dedos en mi culito, tomo su pene y penetró mi agujerito chiquito, me desfloró mi culito, no fue confortable, de hecho fue muy incomodo, yo no pensaba también que eso pudiera producír placer, pero me clavó todo su falo en mi recto, el estaba como loco cogiéndome, no paraba de meterla y sacarla de mi ano. Esa primera vez no sentí ningún gusto o placer, fue hasta la segunda vez que le fui sintiendo el gusto, en cambio él rápidamente sacaba esperma de su pene cuando me lo hacía por allí.

En que terminó todo?. Mi tío me hizo suya por más de un año. No se todavía como nadie se dio cuenta de eso. Luego él y mi tía se mudaron, yo al inicio pensé que eso era mejor para los dos, podríamos vernos en otro lado y menos probabilidad de ser sorprendidos. Pero mi tío se olvido rápido de mi, ya no me llamó, ni nada. Hasta que oi una conversación de dos adultos de la familia, conversaban y uno de ellos decía que mi tío Toño tenía una nueva novia. Como dije antes, mi sentimiento hacia con él, ha cambiado durante el tiempo, al principio tristeza, luego cólera y odio, luego comprensión y ahora solo recuerdos muy calientes de todo ese tiempo.

Publicado en: Relatos porno

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