Profesora Liliana

Me llamo Liliana tengo 32 años y soy madre soltera desde los 18 años, me desempeño como maestra de história en una secundaria y decidí llevar una vida sexual abierta y libre. Físicamente soy chaparrita, morena clara, un poco gordita, caderona, de busto pequeño, pero lo que mas me gusta de mi es mi trasero, grandecito y bien proporcionado, según me han dicho mis amantes, y las nalgadas que recibido en la calle me hacen pensar que es así. He tenido varias experiencias en mi haber sexual, he compartido mi sexo con padres de familia, amigos y colegas, siempre como amigos sexuales o siendo la amante de aquellos que se cansan de su esposa, pero nunca tuve una experiencia como esta.

En mi trabajo se forman grupos de padres en cada salón y son los que representan al resto de los padres de familia y organizan los eventos y actividades extra clases para los chicos. El grupo de padres era formado por 10 personas con quienes trabajamos muy bien y formamos una buena amistad, pero en especial me relacione bien con Pablo un señor de 52 años, quien era un hombre de tez blanca, cabello blanco, culto y me parecía realmente muy atractivo. Cris que es una mujer morena, muy delgada de 38 años, un poco timida pero logramos ser muy buenas amigas, tanto que su esposo (quien a mi gusto es muy dominante) le decía que no le parecía nuestra relación. Hector quien tiene 42 años también es parte de este grupo de amigos, moreno claro, gordito, de carácter fuerte. Él no me caía tan bien pero era parte del grupo y por último esta Julio de 39 años no muy delgado, simpático y un poco reservado. Al finalizar el año escolar decidimos festejar el cierre de cursos, mi hija se había ido a una pillamada así que decidí hacer la reunión en mi casa, a la cual fueron todos los padres de familia que integraban el grupo. Hubo música, bebidas y buena diversión. Para las 10 pm y se habían ido todos y solo quedamos los 5 amigos Cris, Pablo, Hector, Julio y yo. Decidimos seguir la fiesta más en confianza y comenzamos a jugar un poco de cartas y preguntas como las de verdad o reto. Dentro de la escuela se sabe de mi forma de ser en cuanto a sexo, pero la verdad a muy pocos les consta mi situación, por lo que Pablo me dijo: “Oye Lili es cierto lo que dicen de ti, que eres un mujer muy liberal” , yo le pregunte que quien le había dicho eso, Pablo no quería decírmelo pero me confeso que había sido el profesor Rene (de quien fui amante un poco tiempo). Le comente que eso dependía de con quien. El tema se cerro y la conversación sobre sexo fue tomando intensidad hasta que Pablo dijo: ¿Qué les parece si lo que se diga y pase hoy quede en secreto? y jugamos a la carta más alta, hombres contra mujeres y quien saque la carta más alta le hace un pregunta sobre sexo a la otra y si no contesta tendrá un castigo y no se puede decir que no”. Todos aceptamos menos Cris pero con las copas que traía encima termino convencida. Para no alargar tanto el relato les diré que Cris y yo solo terminamos en calzones, tuve que bailar así para los caballeros y todo terminó con la pregunta de Pablo hacia mi de que si el me gustaba y yo le contesté que sí y mucho, el solo dijo “Que bien porque a nosotros 3 nos encantas” Ya bastante animados con el juego decidimos movernos hacia la sala para comenzar lo que era ya inevitable. Encamine a Pablo hacia el sofá y se sentó, junto a él se sento Cris quien a pesar de estar semi desnuda no parecía muy animada con la idea y estaba un tanto nerviosa por lo que pasaba y se reía de nervios. Yo por mi parte tome a Pablo de sus bóxers y se los quite para ver por primera vez su pene, el cual me pareció maravilloso, me hinque, puse mis manos sobre sus rodillas y separé sus piernas para ver mejor su pene bien paradito y esos ricos testículos grandes y coloraditos. Comencé por chupar la puntita de su pene para posteriormente introducirla por completo en mi boca. Pablo estaba encantado, su respiración aumento y su pene comenzaba a soltar esas ricas gotas saladitas. Mientras se la mamaba yo acariciaba sus piernas y testículos. Comencé a mojar mi calzón y mi excitación crecía. Cris que estaba sentada junto a nosotros tenia en cada una de sus manos los penes de Hector y Julio, los masturbaba y acariciaba lentamente, pero no se animaba a chupar ninguna de las dos. Julio le dijo a Cris “¿Que onda Cris no te animas ni a darle un besito?”, Cris solamente reía nerviosamente y decía “Es que no se, no soy tan abierta como mi amigocha!, Hector acariciaba sus pequeños pechos puntiagudos y tomaba sus pezones para intentar de convencerla mientras le decía que ya habíamos quedado en que lo que pasara esa noche no salía de ese cuarto. Al ver la indecisión de Cris deje de chuparsela a Pablo y me senté entre ellos, le pregunte a Cris que cual era el problema que su marido no se iba a enterar y que además era la oportunidad de experimentar algo rico y diferente, Cris solo se reía y decía “Si verdad”, pero no estaba del todo convencida asi es que tomé el pene de Hector y me lo lleve a la boca, para que Cris sintiera más confianza, después de unas cuantas chupaditas le dije a Cris que ya se animara y fue cuando nos propuso que ella solo daría mamadas, pero que no quería que se la cogieran, todos dijeron estar de acuerdo y fue cuando Cris empezó a chuparsela a Julio y le deje en su otra mano el pene de Hector para que intercalara las chupadas con ellos. Tomé a Pablo de la mano y lo pase al sillón de enfrente, él se sentó e inmediatamente yo sobre él y comencé a restregar mi panochita sobre su miembro, hasta que me tomó de la cintura y me la metió toda de un golpe que hasta me hizo saltar y lanzar un gran gemido, incliné mi cuerpo hacia adelante y Pablo sin dudarlo chupaba mis pezones mientras con sus manos tomaba mis nalgas y me las abría para metérmela más rico. Sentía muy rico esos sentones y estaba seguro que los otros tres no nos dejaban de ver. Hector me dijo “Que ricas nalgas tienes pero me gusta más como se abre tu anito, a lo cual les hice saber que me podían acariciar el ano pero nada de penetrarme por ahí (aunque si lo he hecho no quería que estos tipos se pasaran). Pablo sin dudarlo se chupo un dedo y comenzó a masajear mi ano, lo cual hizo que alcanzara un gran éxtasis y mis sentones eran más frenéticos, estaba a punto de terminar cuando Pablo se detuvo y me dijo que nos relajáramos. Me levante de Pablo y me puse de rodillas en el sofá y recargada en el respaldo. El se levantó y se fue hacia Cris lo cual no me latió porque yo con quien en verdad quería coger mucho era con Pablo, pero en fin esperaría a que regresara después de pasar con Cris. Hector se puso detrás de mí y sin decir nada solo me tomó de las nalgas y me la metió hasta el fondo de un jalón no sentí tan intenso, su pene no era tan grande como la de Pablo, pero me daba rico y fuerte a buen ritmo. Hector se acercó a mi oído y me susurró “Sabes tenía ganas de cogerte en el mismo salón de clases y me cogía a mi esposa pensando en tu rico culo” “Puta” y me daba una metida de verga fuerte pero pausada, me volvió a decir “Puta desvergonzada, me encantas por puta” y me repetía la metida fuerte y pausada, yo en ese momento le dije “pues disfrútalo wey, porque no me vuelves a coger cabrón”. El solamente se rió y me dio una nalgada muy fuerte que sí me dolió y hasta Cris dijo “Orale”, yo solamente le dije a Hector que no se pasara de listo, se rió otra vez retomo un ritmo constante y fuerte, me abrió las nalgas con sus manos y con sus dedos pulgares acariciaba mi ano, cuando me hacen eso en verdad me alocan mucho, no quería gemir para él pero me llevó la pasión hasta venirme y chorrear por mi vagina. Hector estaba muy excitado y yo pensé que estaba a punto de venirse por lo cuá le dije “Hector termina fuera, no te vayas a venir adentro” pero era demasiado tarde en ese momento descargaba su semen dentro de mí, fue bastante lo que se corrió lo sentí en su mayoría, estando aún dentro de mí me apretó las nalgas y me dijo “Ahí te dejo mi recuerdo”. Todavia no me recuperaba cuando Julio me tomo en la misma posición, mientras tanto vi como pablo le quitaba el calzón a Cris y la recostaba en el sofá, Pablo se hecho las piernas de Cris a los hombros y se la empezó a coger, no sé que la haya podido decir o hacer a Cris para que esta se dejara dar por Pablo. Julio me estaba cogiendo con su pene que era el más chico de todos pero la verdad estaba bastante ancho y cabezón, la verdad estaba más al pendiente de Pablo que hacía gemir a Cris tímidamente, pero se veía que lo disfrutaban, hasta que Cris comenzó a gemir más fuerte al mismo tiempo que Pablo le daba de igual manera, di por hecho que ellos dos terminarían juntos entonces me enfoque a la cogida con Julio, quería que Pablo viera que yo también lo disfrutaba. Julio pasó su mano por debajo de mi vientre y se dirigió a mi clitorís el cual acariciaba muy rico y eso me encendió casi de inmediato, los gemidos de Cris y los mios se combinaron en un gran sonido de climax y fue cuando tuve mi segundo orgasmo, Julio se sorprendió y decía: “Que rico mojas Lili, vente mamita mojame todo, Julio me cogía fuerte y a pesar del tamaño de su pene me hacia sentir bastante, también con su otra mano me acariciaba mi anito y hasta los dedos me metió, en especiañ su pulgar y de esa manera guiaba el movimiento de mi cola. Julio terminó pero esta vez no lo sentí por tan empapada que estaba, Cris también termino porque solo se oía su agitada respiración y sus gemidos de satisfacción que venían a menos. Yo estaba recargada sobre el sofá y tomaba aire por tanta cogida no pasó mucho cuando sentí unas manos en mis nalgas y la voz de Pablo diciéndome “¿Quieres más, yo solo moví mi cabeza para decir que sí y abrí mis piernas y mis nalgas para recibirlo, Pablo me la metió y mi vagina estaba muy sensible sentía mucho sus metidas, de devastaba su pene y mis nalgas chocaban con mucha fuerza en él, estaba tan excitada con Pablo que me moví y me hinqué en el piso y me recargue sobre el asiento del sofá, Pablo preguntó que cual era el problema, me abrí mis nalgas y le dije “Pablo cogeme por el ano, cógeme por aquí, es solo para ti, es tuyo nene, apuesto a que ni tu esposa te lo dá, ni siquiera tiene un culo como el mío”. Hector y Julio armaron un gran escándalo y empezarón a gritar: “Eres el ganon compadre” “Metesela rico y hasta el fondo” “No que no pinche Liliana caliente”. Pablo no dijo nada y me la metió de manera muy suave por mi anito hasta que la tenía toda adentro, cosa que no era problema porque si hago sexo anal. Uyyyyy la sensación era divina. Una vez adentro Pablo me dio con mucha fuerza y muy rápido, me encantó porque sentía mucho placer por la penetración y el choque de sus huevos grandes sobre mis labios vaginales. La excitación era tal que los comentarios de Julio y Hector seguían: “Que rico comen esas nalgotas” “Sacudele las nalgas compadre”, Pablo me dio unas nalgaditas y a la vez me separaba las nalgas para penetrarme mejor. Cris solo nos miraba fijamente y Hector y Julio se pusieron cada uno a mi lado me agarraban mis tetas y me pellizcaban los pezones. Pablo me tomó del cabello y lo jalaba hacia él, nunca había sentido algo así. Pablo estaba a punto de terminar le dije: “Vente Pablo llename la cola nene” terminó dentro de mí culo y yo tuve mi tercer orgasmo y mis gemidos fuerón realmente escandalosos y apreté mi culo con todas mis fuerzas, quería exprimirlo en verdad. Nos quedamos así por un rato hasta que Pablo perdió la erección. Todos prometimos silencio para no alterar nuestra vida cotidiana. Yo le propuse a Pablo ser su amante, pero él se negó y desde aquel viernes de Junio no nos hemos vuelto a ver. Espero les haya gustado mi experiencia y comenten que les pareció.

Publicado en: Orgias

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