POR TETONA Y TENTONA NO SE ESCAPA MI SEÑORA

Cuando llegué al antro en donde quede de verme con mi señora, me confiesa que sus nalgas están escurriendo borbotones de leche, pues no se la perdono el amigo del trabajo que se encontró, por llegar anticipadamente a nuestra cita.

Le pedí que fuera sin calzones y sin brasier y que se pusiera un vestido cachondo para provocarme, y que pasáramos una velada con una rica cogida, nunca me imagine que al llegar a nuestra cita, encontrara a mi señora toda cogida escurriendo semen.

Me comento que con el cambio de horaario llegó adelantada con casi dos horas de anticipación. Me cuenta que se arregló la panocha rasurandosela de tal modo que solo le quedo un mechoncito, seleccionó un vestido vaporoso que dejaba ver sus ricas tetotas, nalgas y piernotas, por lo semitransparente, además que por momentos se pega a su cuerpo dibujando perfectamente la silueta de mi señora, además de tener una abertura en la parte de atras que casí le llega a la altura donde nacen sus nalgotas, y un escote que deja al aire la mitad de sus tetotas. Terminó de arreglarse el cabello, se ajusto unos piercings en sus tetas y en su panocha, quedo lindisima, como pude verla al llegar al antro. Buscando mesa donde sentarse, vio que le hacían señas, era uno de sus compañeros de trabajo, que desde hacia mucho tiempo le tiraba la onda a mi vieja y que al verla le dijo que por que tan solita. Mi señora le dijo yo la habia citado en este lugar para cenar, bailar y tomar la copa.

Me dice que que le comentó, tienes un esposo muy ciego o menso, como es posible que a su esposa la deje andar así por la calle, mi mujer le pegunto así como: su compañero la piropeo diciendole, eres una mujersota que con ese vestido que traes dejas muy poco a la imaginación. tus nalgotas y tetotas que portas son una invitación para pedirte las nalgas de inmediato y a que te falten al respeto. Mi mujer le volvió a decir, no es para tanto, yo creo que estas exagerando. Se te ven unos melones riquisimos, que digo melones, tetotas riquisimas, estas super tetona y ya me paraste la verga, perdoname que te lo diga así de grosero, pero es la verdad. Mi mujer le dijo que no exagerara, enseguida él le dijo que mientras llegabas papi, que me invitaba a bailar, accedí con gusto, pasamos a la pista y empezamos a bailar y enseguida pusieron otra melodia muy tranquilita, por lo que me tomo del talle y me repego y al hacerlo sentí su animalote tieso y duro, que hizo que mi panocha se humedeciera y empezara a escurrir de la calentura que me provocó, me volvió a susurrar al oido, tienes unas tetotas lujuriosas que le paras la verga a cualquiera, no seas exagerado me dice mi mujer que le dijo nuevamente. Su compañero le dijo, es la verdad, y para probarlo te invito a que me toques la verga la tengo bien tiesa y dura. Mi señora queriendo provocarlo le dijo, te la voy a tentar para ver si es cierto, y buscando la entrepierna de su compañero, me dice que sintió el enorme pitote, largo y gordo que tenía, provocandole un deseo que no pudo contener, le apreto la vergota y se la restregó diciendole, pense que me estabas vacilando, la tienes durisima y se siente deliciosa, estoy empezando a creerte que te provocaron mis tetas. Su compañero que se llama Ulises, le dijo y no solo tus tetotas, sino también tu rico culo. Si supieras que todas las noches me acuesto con la verga muy tiesa y dura de imaginarme como te la entierro en ese rico culito que tienes, y hablando y agarrando me paso la mano por mis nalgas bajandola hasta la abertura de mi vestido, dandose cuenta que no llevaba calzones y que mi panocha estaba depilada. Mamacita, por favor prestame tu culo para enfriar mi verga, llevó meses con esta calentura de hundir mi verga en tus nalgas.
La verdad papacito, desde que empezamos a bailar esa musica suavecita y que me posesione de la verga de Ulises, mi panocha escurria de la calentura de sentir su camotote picandome, por lo que le susurre nuevamente al oido, tienes veinte minutos para cogerme porque en punto de las diez llega mi esposo, el abrio lo ojos y me dijo hasta las diez, le afirme nuevamente que a las diez, él agregó, no te vayas a echar para atras tengo hasta las diez para disfrutar tus tetotas y nalgotas que tienes, tengo una hora veinte para gozarte, pues cambiaron el horario de verano. Papi, ya no pude echarme para atras, además mi panocha me punzaba y dolia de imaginarme retacada de la vergota que sentía bajo su pantálón. Enseguida me llevó a la mesa y llamó a uno de los meseros pues es cliente asiduo del lugar, y le pidió si no había algun lugar privado del negocio, pues tenía que atender con urgencia un asunto que se le habia presentado y que a lo mejor no le le volvia a presentar, el mesero le ofreció el despacho privado del propietario del antro que nunca iba los viernes. De inmediato me llevó al despacho, me sentó en el escritorio y moviendo ligeramente mi vestido saltaron mis tetotas retadoras que terminaron de endurecerle su animalote, que salto de inmediato al desabrocharse el pantalón y bajar sus calzones, y de inmediato se la agarre y empece a masajear, y el por su lado me abrio las patas dejando expuesta mi raja toda jugosa de la calentura que ya traia, me recosto ligeramente y me empezó a lenguetear mi raja, me enterraba su lengua en mi raja, me chupaba el clitoris y bajaba su lengua hasta mi ano, me estaba llevando al cielo, gimoteaba del placer que me propinaba, y sentía su pistolota como se ponía más tiesa y gorda, y solo atine a decirle dejame mamar tu vergota papacito quiero sentirla en mi boquita, quiero contemplarla antes de que me la metas, y avidamente engullí su rico camotote, le salia abudamentemente el liquido seminal, que la hacia ver toda brillosa. Acomodandome de tal forma nuevamente en el escritorio con las patas abiertas de una sola estocada me la enterró completita, haciendome gritar como toda una putona, que rica vergota tienes, pense que solo me decias que la tenias parada por molestarme, pero hoy me doy cuenta que no importa que me molestes, cogeme, metemela con ganas, jodeme mis nalgas son tuyas, apurate que no tarda en llegar mi marido, el fanfarronamente me dijo, putita tu culo es mio por más de una hora, así que goza y disfruta, porque te voy a dejar bien cogida y llena de mi semen para cuando tu maridito llegue. Sus palabras me calentaron más, y le dije pues disfruta y goza este culo que venia listo a difrutar la verga de mi esposo, pero no me imagine que otra verga se iba a meter. Metela, entierramela, hazme tu vieja, hazme tu mujer, disfrutame, llename de leche, avientame tus mocos, quiero estar bien cogida y guanga para cuando llegue mi marido.

Me estuvo cogiendo en varias posiciones, me mamó las tetas me saco cuatro orgasmos fenomenales, en el último me hizo gozar tanto que le grite, metemela por el culo, avientame tu semen no solo en mi papaya, sino en mi culito, y sin miramientos y con mucha maestria me abrio las patas y agarrandome de a cartón de cervezas me la enterró en mi culito, empezó a meter su piston y yo gritaba como una autentica puta, le gritaba que me cogiera, que me partiera el culo, chingame el culo, ponle bien los cuernos a mi marido, avientame tu leche, quiero estar bien guanga de mis agujeros cuando llegue mi marido. Su vergota entraba como ariete, lo sacaba por completo y me enterraba todo su animalote, mi culito se expandia en cada piquete, hasta que entraba por completo hasta la base de sus huevos, sus huevotes y pelos chocaban en mis nalgas, era tal mi calentura que me ensalive los dedos y me empece a restregar mi clitorís, empece a sentir como iba a venirme otra vez, le grite, cabrón cogeme con ganas, jodeme bien el culo, Ulises aceleró la entrada de su pitote en mi culito, me lo enterraba con fuerza, con ganas, no tardo en quedarse quieto y sentir los chorros de semen inundando mis entrañas. Empece a a venirme también, coges muy rico y además tienes una vergota deliciosa, valio la pena ponerle los cuernos a mi marido. Lamentó mucho no haber aceptado antes aflojarte las nalgas, eres un buen palo, que se antoja repetir no solo una vez, sino cuantas veces haya oportunidad. Su verga semidormida se ve grandota y apetecible. Todavia me di el lujo de amenazarlo diciendole, si te veo que andas coqueteando con otras viejas de la oficina, vete olvidando de este culo y tetas que hoy disfrutaste. Muy modosito me dijo, claro que no, mi verga estará atenta para atenderte cuando quieras y en donde quieras, eres un super culo de mujer y la verdad, tus tetotas que tienes y lo tentona, no me hicieron titubear, para pedirte que me aflojaras las nalgas. Las tienes deliciosas. Me acomode el vestido, me arregle el cabello y no me limpie, quedándome toda cochina para que veas que estoy llena de mocos de otra verga que me metieron.

Cuando salimos del privado Ulises le dio las gracias al mesero y yo empece a caminar a la mesa donde me esperabas, pensando que iba llegando de casa, me dite un besito y rico y me dijiste, te ves cachondisima, traes un color y rubor, como si estuvieras lista para darnos un revolcón después de una buena fajada y calentada como si ya estuvieras cogida, pero quieres más.

La putona de mi vieja, me susurró al oido, si mi amorcito quiero que me cojas rico como sabes hacerlo, y no te equivocas, después de una buena fajada bailando, ya estoy bien cogida, y mi panocha y culo estan escurriendo de mecos de otra vergota, que no es la tuya papi. Yo todavía le dije, eres muy cachonda y provocadora, me haces estos comentarios para pararme más la verga y desearte más. Mi putita me dijo, no, no te miento, te estoy hablando con la verdad, estoy llena de semen, mi marido todavía dudándolo, me metió mano y pudo sentir lo mojado de mi raja, oliendo sus dedos y chupándoselos, pudo comprobar que aparte de mis fluidos vaginales, tenia residuos blanquecinos de leche del macho que me había cogido.

Cenamos, cachondeamos, tomamos la copa y nos fuimos a casa, donde mi marido me remato con unas buenas cogidas, no sin antes probar que su mujercita se la habian cogido antes.

Mi marido sabe, que todos los días tiene que darme una buena ración de verga, para no andar pensando en forma inquietante, que otra verga le va a ayudar a mi marido para tenerme contenta.

Sabe mi esposo, que tengo una panocha ardiente, que tiene que comer verga para que ande tranquila.

Publicado en: Relatoseroticos

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