Polvo salvaje

Soy una chica soltera de unos 42 años.Tengo mala suerte con los hombres,nunca he encontrado a nadie que valga la pena o con quien me decidiera a vivir.

No quiere decir que por ello no haya tenido vida sexual, al revés, he tenido una vida sexual bastante activa, pero nunca como ahora.

Una noche conocí a un chico, que ya conocía de vista, pero que nunca habíamos hablados, trabajo de camarera en un pub, por eso le conocía, solo de servirle las copas.

Siempre estaba acompañado, de una chica espectacular que era su chica.

Esa noche había poca gente, el había ido solo, cosa que no era habitual, estaba bebiendo mucho por lo que le pregunte que le pasaba, entonces el me dijo que lo había dejado con ella, que ya no se entendían.

Yo le dije que lo sentía y continué con mi trabajo, el comenzó a pedir agua, cada vez hablando mas conmigo, como no había mucha gente nos lo podíamos permitir.

Llego la hora de cerrar el bar, los porteros echaron a todo el mundo, nosotras comenzamos a recoger, pasadas unas dos horas salimos dirigiendonos a desayunar al bar donde siempre lo haciamos.

Para mi sorpresa el estaba allí desayunando, yo salude, sentándome con mis compañeros como siempre, desayunamos y nos despedimos hasta la noche siguiente.

Me dirigí hacia mi casa y allí estaba el, abriendo la puerta de mi portal, me asuste un poco, pero enseguida me entere de que había alquilado el piso primero, al romper con la chica abandono el piso que compartían.

Bueno, después de varios meses siendo vecinos hablábamos mas y mas a menudo, por las noches me esperaba, solo los fines de semana, puesto que el por semana madrugaba mucho, nos íbamos juntos hacia casa, uno de esos días, le invite a tomar algo en mi casa.

Estuvimos hablando largo rato, hasta que sin saber como, tropezamos en el pasillo quedándome pegada a su pecho respirando su perfume, notando su abdomen firme, el acerco su mano a mi cintura, cogiéndome muy suavemente acercándome a el para besar mi mejilla, yo gire mi cabeza para besar sus labios, no sabia si me correspondería o no.

Pase la punta de mi lengua por sus labios suavemente para luego besarle con timidez, el me correspondió, por lo que la timidez desapareció, entonces nos besamos apasionadamente entrelazando nuestras lenguas.

El me cogía por la cintura con suavidad mientras besaba mi cuello, me dio la vuelta apoyándome en su pecho mientras besaba mi cuello, mis orejas y comenzó a acariciar mis pechos.

Era evidente que nos sentíamos atraídos uno por otro ya hacia un tiempo, a partir de ese momento nos dejamos llevar, no podíamos mas, nos quitamos la ropa rápidamente, tenia muchas ganas de sentirle dentro de mi.

Me puso sobre la mesa de la cocina, besaba mis pechos, mis muslos, hasta llegar a lamer mi coño súper rasurado y húmedo.

Es un chico muy salvaje, de los que te quitan el tanga a mordiscos y te follan a medio desvestir, pero sin hacerte daño, ademas es muy excitante el aquí te pillo aquí te mato.

Pero en ese plan de aquí mismo que ya no aguanto mas sin metertela.

Luego yo me arrodille para chupar su polla mientras tocaba sus huevos, el gemía echando su cabeza hacia atrás, sujetando la mía para que no parara de chupársela.

Entonces me cogió en el cuello llevándome a la cama, me puso boca arriba besando todo mi cuerpo, lamiendo mis pechos, tocando mi coño, al tiempo que yo le masturbaba a el.

Me pidió que me pusiera a 4 patas y sin mediar mas, me la metió hasta el fondo, yo estaba muy excitada y no dejaba de gemir, el comenzó a decirme:

-Córrete, no te contengas.

-Te vas a correr encima de mi polla?

Cosas así, que a mi, me ponían cada vez mas y mas cachonda.

Aumentamos el ritmo, según aumentaba nuestra excitación, yo tocaba sus huevos mientras masajeaba mi clítoris, el no dejaba de follarme mas y mas fuerte mas rápido, yo gemía retorciéndome diciéndole:

-si así así, no pares, follame hasta que me corra.

El me daba palmadas en las nalgas, en las caderas, agarre las sabanas gimiendo mientras me corría, el decía, así así hechalo todo, fue muy intenso.

El sin esperar a nada, se coloco cerca de mi, yo estaba tumbada boca abajo con la cabeza ladeada, comenzando a menearsela con fuerza para correrse.

Se corrió encima de mi cara y boca, luego nos duchamos juntos, ya mas relajados con muchos besos y abrazos.

Pero fue un polvo salvaje que se ha repetido en diferentes ocasiones, queremos tomarnos tiempo, pero no podemos, nos calentamos y siempre acabamos como dos salvajes.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatos de pareja

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