Polvo en la comunion

Os voy a relatar algo sorprendente que me pasó el fin de semana pasado estando de comunión.
Tenía la comunión de mi sobrina en un restaurante muy conocido, éramos muchos invitados casi que parecía una boda en lugar de una comunión por el montaje y el número de invitados, comida en restaurante con camareros de sala, marisco, orquesta y demás, me pusieron en una mesa donde no conocía a algunas personas pero conectamos todos rápido más o menos bien, sobre todo con un chico guapo de ojos verdes y moreno con un cuerpo sensacional.

Todas estaban prendadas de él pero a mí me encantaba hablar con el porqué era muy majo aparte de que tenía un cuerpo de escándalo, entablamos conversación rápido ya que teníamos muchas cosas en común y me saco a bailar, yo estaba como en una nube, me encanta que un hombre sepa bailar y él lo hacía muy bien y sensual me sentía como una princesa en cuento, mientras bailábamos me dijo al oído que lo acompañara, me quede extrañada pero no lo pensé un segundo y le acompañe.

Me llevo a un salón que había al final del pasillo, estaba vació pero preparado para lo que suponía seria otra comunión o un banquete, una vez dentro me empezó a besar y a decirme que me deseaba y quería poseerme ya, yo me quede paralizada, no lo esperaba pero a la vez lo deseaba, comenzó a desabrocharme el vestido mientras seguía besándome, dejándolo caer al suelo para dejar al descubierto mi piel suave y mi ropa intimida, un tanga rojo de encaje con el sujetador a juego pero duro poco, me lo arranco de un tirón dejando al descubierto mis grandes pechos con unos pezones grandes y comenzó a chupármelos a la vez que me bajaba el tanga y comenzaba a masturbarme.

Era increíble su manera de tocarme, me recostó en una de las mesas apartando de un tirón del mantel toda la cubertería y tirándola al suelo, cogiéndome por las piernas con sus manos me las llevo hacia atrás hasta llegar a tocarme con las rodillas los hombros y dejando a su merced mi depilado coño todo abierto y comenzó a chuparme el interior de los muslos hasta llegar a mi coño ya húmedo de la excitación, primero pasaba su lengua por mi clítoris chupándomelo con gran maestría y apretándomelo con los labios y tirando de él, me volvía loca que lo hiciera pero mucho más cuando note que metía su lengua dentro de mi coño y la movía en todas las direcciones haciendo que chorreara del placer que sentía, estaba muy cachonda y excitada quería sentir ya su polla dentro de mí y que empujara con todas sus ganas hasta que me corriera, pero mientras se lo gritaba para que lo hiciera, el metió su dedo por mi culo y comenzó a sacarlo y meterlo cada vez mas fuerte sin dejar de meterme su lengua en mi coño.

Era impresionante nunca nadie había conseguido tenerme tan caliente y con tantas ganas de que me follara, de repente, al verme tan cachonda se subió en la mesa colocándose encima de mi entre mis piernas me dijo al oído “sé lo que tú quieres” y a continuación me metió su dura polla y comenzó a empujar como una bestia metiéndomela hasta el fondo y susurrándome al oído “esto es lo que tú quieres verdad golfa” y yo le decía que sí, que quería que me follara que quería correrme con su polla dentro de mí, el apoyando sus brazos sobre la mesa levanto su parte superior del Cuerpo y comenzó a empujar con toda su fuerza y me gritaba “a que te gusta, a que te gusta que te follen así”.

Yo notaba su polla entrar con fuerza y sentía como se abría paso dentro de mi coño con cada empujón, eso me encantaba quería mas y así le gritaba que me follara, cuando vio que estaba a punto de no aguantar más se paro y se bajo de la mesa, me dio la vuelta y yo de pie dándole la espalda apoyando mis pechos sobre la mesa me metió su polla por el culo, mientras me agarraba de las caderas con fuerza y con cada embestida el empujaba mis caderas hacia él para que entrara entera su polla en mi culo sin obstáculos, yo estaba súper cachonda y metí mi brazo por debajo de mi cuerpo hasta que mi mano llego a mi coño y comencé a masturbarme mientras el no dejaba de empujar y darme cachetes en las nalgas con tanta fuerza que me dejaba la marca de su mano, yo le pedía que se corriera dentro que no podía mas y el al notar que yo me corría con mis dedos dentro de mi coño, me lo dio todo y dejo entrar su semen dentro de mí y lo ultimo echarlo en mis nalgas a la vez que se limpiaba la punta sobre mis nalgas como si de una brocha se tratara mientras yo gemía de placer.

Fue un polvo increíble y al vestirnos y salir del salón, por el pasillo aparecieron los invitados de esa comunión sin percatarse de que nosotros veníamos de allí .No lo volví a ver pero os puedo asegurar que fue la mejor comunión a la que asistí.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatos porno

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