Polvo en el refugio

Soy una mujer de unos 40 años, estoy separada y tengo hijos, por lo que mi vida social no es mucha. Esta semana santa, mis hijos, se fueron con su padre, por lo que aproveche para coger la mochila para hacer alguna ruta de montaña, ya que me gusta mucho el aire fresco y la naturaleza.

Me fui de ruta sola, todas mis amigas tenían planes, pero no me apetecía quedarme sola en casa, así que prepare todo y comencé mi plan de semana santa, me fui en coche hasta donde se podía para empezar la ruta, tenía un largo camino hasta llegar al refugio para pasar la noche. Por el camino, tomándome un descanso, coincidí con un chico de pelo moreno y grandes ojos azules, era muy amable, pero luego nuestros caminos se dividieron por lo que continúe sola.

Seguí caminando, tenía que llegar al refugio para pasar la noche, cuando llegue, estaba agotada, el refugio estaba sucio y desordenado lleno de polvo en el refugio, todo sucio, se me cayó el alma a los pies, encima estaba sola y tenía que adecentarlo yo sola, sin pensarlo más me puse a ello, cuando termine comenzó una tormenta eléctrica por lo que se avecinaba una gran tormenta, así que cogí algo de leña y encendí la chimenea para caldear la estancia, también encendí unas velas y me dispuse a cenar un bocadillo, en cuanto acabe me desnude, me quede en ropa interior y me metí en el saco de dormir, con la chimenea encendida hacia bastante calor.

Tenía el sueño medio cogido, cuando note unas manos sobre mis piernas, pensé que igual estaba soñando, pero era muy real, comencé a sentirme excitada, por lo que comencé a despertar, además notaba como unos labios carnosos me besaban, abrí los ojos y allí estaba el chico moreno de por la mañana, había cambiado de ruta por la tormenta, llego me vio dormida casi desnuda y se puso tan cachondo que no pudo evitar quitarse su ropa mojada y meterse totalmente desnudo en mi saco, para entrar en calor, lejos de echarlo me di la vuelta, lo mire y le dije:

-Follame como no has follado nunca a nadie.

El sin pensarlo dos veces tiro de mi tanga como si de una bestia salvaje se tratara, luego saco mis pechos del sujetador para comenzar a chuparlos, en ese momento levante mi pierna acercándome a el y poniéndosela por encima, en ese instante note como su dura y larga polla entraba dentro de mí, me agarro por la cintura, me subió encima de el, yo eleve mi torso y comencé a mover mis caderas, el tocaba mis pechos y me daba palmadas en mis nalgas.

Me puse en cuclillas para que me la metiera hasta el fondo, quería sentirla más, mientras le decía que quería mas, por lo que me agarro fuerte por las caderas quitándome de encima suyo, me tumbo y se puso entre mis piernas penetrándome de nuevo, yo intentaba cerrar mis piernas, pero él no me dejaba y eso me excitaba mas, comenzó a decirme que me corriera que me iba a follar mas, ya que tenía toda la noche a solas con migo, en lugar de ofenderme o darme miedo me excitaba más aun, yo le decía que si, que me follara, que me metiera toda su polla dentro y que me hiciera disfrutar, entonces se incorporo sin sacarla de dentro de mí, se puso de pie, tiro de mis piernas colocándome al borde de la litera, subió mis piernas a sus hombros y comenzó a meterla y sacarla sin descanso, sus envestidas eran cada vez más fuertes, luego me coloco de lado según estaba en la litera, junto mis piernas y siguió fallándome como un poseso.

Luego me levanto entre sus fuertes brazos, apoyándome contra la pared, pero seguía dándome lo mío, al cabo de un rato, como se dio cuenta que estaba a punto de correrme, me puso a 4 patas en el suelo, penetrándome desde atrás, comenzó a dar embestidas sin control, estiro su mano cogiendo la mía, para llevarla a mi sexo, para que yo estimulara mi clítoris, al tiempo que él me follaba, asi lo hice el orgasmo no tardo en llegar, me corrí como nunca antes, mientras el me decía:

-Así zorra, córrete, échalo todo en mi polla, quiero sentir como chorrea sobre ella.

No me ofendía, eso aun me excitaba mas, asi que fue un orgasmo inolvidable, nada mas acabar de correrme, me tire a lamer su polla, el gemía de placer, echando su cabeza hacia atrás, no dejaba de decirme que se la chupara toda, al mismo tiempo que le masturbaba, se acercaba su orgasmo, entonces me separe un poco, le masturbaba con ritmo y fuerza y deje mi boca entreabierta, dándole a entender que quería me lo diera todo, que se corriera en mi boca, así lo hizo al instante, se corrió en mi boca, sobre mis pechos, mi cara, un poco por todos sitios, sentí su semen caliente por todo mi torso.

Luego nos limpiamos para dormir unas horas, pero no dormimos, nos pusimos hablar toda la noche, descubrí que se casaba en breve y sabia que a su chica no le gustaría que le dijera esas cosas, entonces como se lo callaría para siempre decidió hacerlo conmigo, yo le aconseje que hablara con ella, luego nos despedimos para seguir cada uno nuestro camino.

Bueno, este ha sido mi polvo en el refugio en semana santa, un polvo que nunca olvidare

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatos porno

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