Paseando el perro

Soy una mujer casada,de unos 40 años.Tengo marido y dos hijos,pero mi vida sexual era casi nula.

Tengo un perro hace unos años al que paseo por las noches, el resto del día se ocupa mi hija.

Siempre coincido con un vecino que tiene un doberman y otro perro mas pequeño, hablamos mucho mientras los perros corretean, nos sentamos en un banco, fumamos el cigarrillo…etc.

En uno de estos paseos, lo note como mosqueado, pregunte con precaución y comenzó a hablarme de sus problemas conyugales, falta de sexo, incompatibilidad de gustos, etc…Yo también le comente los míos.

Seguimos hablando largo rato, era verano, hacia una noche muy agradable.

Yo llevaba un vestido estampado con un buen escote, todo de botones, el una camiseta apretada y unos tejanos.

Cada vez intimamos mas, hasta llegar a besarnos, nos quedamos parados un segundo, nos miramos diciendo a la vez, que demonios.

Nos besábamos apasionadamente, el metía su mano por debajo de mi vestido, yo tocaba su polla por encima del pantalón, tocaba mis pechos mientras, yo seguía tocándolo, besaba mi cuello.

Estábamos cachondos perdidos, pero cerca de casa y ambos casados, decidimos parar, alguien podía vernos, como era de noche decidimos irnos al trastero de mi piso, pero tenia que ser algo rápido, para que no nos echaran de menos en casa.

Dejamos los perros en el pasillo de acceso, nos cerramos en el trastero para poder follar.

Nada mas cerrar lo coloque contra la pared, besando su torso baje hasta poder sacar su polla del pantalón para comérmela entera, el tocaba mis pechos, yo sus testículos, al mismo tiempo que se la chupaba meneandosela con la otra mano.

Luego me levanto para chupar, lamer, mordisquear mis pezones, estábamos súper cachondos, quería lamer mi coño, pero no había nada donde ponerse, se agacho, elevo mi pierna para pasar su lengua, pero no llegaba bien y era incomodo.

Tenia unas bicicletas, apoyo una contra la pared, pidiéndome me sentara de lado apoyando mi espalda en la pared, así si, metió su cabeza entre mis piernas comenzando a pasar su lengua por todo mi coño súper húmedo, yo acariciaba mis pechos aumentando mas mi excitación.

Pasado un tiempo dijo que no aguantaba mas, que tenia que metermela deje que lo hiciera, se nos fue un gemido de placer a los dos cuando entro dentro de mi.

Chupaba mis pechos al tiempo que no dejaba de meterla y sacarla, yo le besaba sus pezones tocaba su pecho, cogía sus nalgas empujándolo para que me la metiera mas a dentro.

Me aviso que estaba a punto de correrse, entonces acerque mi mano a mi clítoris para empezar a agitarlo, mientras el seguía follándome de aquella forma, por supuesto me corrí encima de su polla, le di todo como el pedía.

El no aguantaba mas por lo que aumento el ritmo, sacándola luego para correrse encima de mi.

Todos sudorosos, desahogados sexualmente, nos vestimos, recogimos los perros y cada uno para su casa.

Durante un tiempo casi ni nos hablamos, pero otro día coincidimos solos con los perros, acabando haciendo lo mismo.

Otro sitio otro lugar, pero follando.

A día de hoy quedamos para satisfacer nuestros deseos sexuales, los dos seguimos casados, pero follamos juntos, alguna vez hablamos que los contratos matrimoniales tenían que ser como los laborales, al año se renueva o no, nunca se sabe si la monotonía acabara con la pasión, que acabas encontrando un día paseando el perro o en cualquier otro sitio.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatos de pareja

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