QUE RICO Y AJUSTADO ES EL CULO DE MAMA

Soy hijo único y vivo con mamá ella tiene 43 y yo 21 mis padres se separaron hace varios años, recuerdo muchas discusiones entre ellos y casi siempre era por la forma de vestir de ella. Así, crecí viendo a Lucía mi madre usando ropa muy sugestiva que provocaba más de una mirada en casi todos los hombres cuando salíamos a la calle.

Recuerdo que en una ocasión cuando tenía 15 años, llegué a casa del colegio temprano y me crucé con un muchacho como de 23 años, ella se sintió sorprendida por mi llegada y yo más ya que estaba usando un bata que cuando empezó a caminar dejó ver unas medias negras y un ligero, sospeché que había pasado algo, pero no quise dar más vueltas al asunto.

En la semana que siguió se produjo una discusión entre mis padres como siempre, pero esta vez él la golpeó mientras le decía que era una puta que no podía estar sin probar una pinga. En medio del griterío ella le decía que buscaba lo que él no podía darle. Me tapé los oídos para no seguir escuchando. Esa discusión fue la última que presencié ya que él se iría de la casa.

Mi madre empezó a trabajar como secretaria y conjuntamente con la pensión de mi padre teníamos lo necesario para vivir. En el trabajo ella conocería a quien sería su mejor amiga con quien acostumbraban salir mucho. El mes siguiente nos mudamos e instalamos en un nuevo departamento de eso ha pasado varios años y nuevamente hace 2 meses nos volvimos a mudar.

Yo he tratado de mantenerme al margen de su vida personal, pero cada vez que se arregla para salir no puedo evitar sentir celos por como viste y más aún cuando regresa casi siempre ebria generalmente por la madrugada, acompañada por su mejor amiga del trabajo.

En los últimos meses cuando paso por su habitación la sorprendo aún vestida y dormida boca abajo con la falda levantada o algunas veces la he descubierto tan solo con un pequeño calzoncito que hace imposible no mirarla y apreciar el espectacular culo que se maneja, es imposible no masturbarme pensando en quien y como haya disfrutado de ese cuerpo.

Aquella noche había quedado en reunirme con los muchachos para salir, eran como las 7pm. Aún faltaba una hora para el encuentro cuando mamá me pidió que le comprara un desinflamarte de la farmacia. Regresaba a casa y entrando al edificio vi a uno de nuestros vecinos sentado en la entrada posterior, conversaba por celular con alguien, desde su posición él no podía verme y no sé por qué me interesó escuchar lo que decía.

-Si te digo que fue súper arre chante verle el calzón cuando subía las escaleras. Parece que lo hace a propósito, pero con esa falda tan corta es imposible no verle todo.

-Sabes creo que le falta un poco de pinga y te aseguro que me la cacho y se lo meto por el culo, que suerte tiene ese huevón si yo tuviera una madre así me la hubiese tirado mientras duerme.

Me quedé alado, que estaba pasando, recordé rápidamente que mamá siempre está usando faldas y vestidos sensuales muy cortos. Incluso yo le había podido ver el triángulo cuando se sentaba o la tanga entre las nalgas cuando de agachaba, pero me preguntaba si ella estaba provocando a Augusto. Mientras llegaba a nuestro piso muchas ideas pasaron por mi mente. Me propuse saber que estaba pasando con mamá, ver si todo era mi imaginación y la arrechura de nuestro vecino o había algo más.

-Encontraste las pastillas y la crema. -Dijo mi madre cuando entré.

-Si, lo que pasó fue que la farmacia estaba llena, por eso demoré.

-Bueno me ducharé quedé en salir con Hermelinda, me avisas si llega cuando esté aún en la ducha.

-Bien le dije.

Me era difícil quitarme de la cabeza la idea que tal vez ella estaba deseosa de sexo y de que no podía vivir sin él. De solo pensarlo se me puso muy duro mi miembro, podía incluso sentir los latidos de mi corazón. Escuché el agua de la ducha cuando sentí la curiosidad de espiarla, antes nunca lo había sentido tanta excitación, pero ahora era diferente me sentía raro.

Estaba acercándome a la puerta del baño cuando, casi me quedo sin respiración era el timbre. Hermelinda pensé.

-Es Hermelinda ábrele la puerta por favor, gritó mi madre desde la ducha.

-Ya, dijeAl abrir la puerta me encontré con tía Hermelinda como le decía desde hace años.

-Hola Jorge -Pasa tíaAl pasar mis ojos se clavaron en el pantalón a la cadera que ajustaba el trasero de esta mujer que dejaba ver fácilmente el calzón color negro.

-Le avisaré que llegaste, dije.

Aproveché para huir hacia mi habitación para hacerme una paja. Apenas llegué a mi cuarto cerré la puerta y sin poder detenerme saqué mi pinga y comencé a sobarla con movimientos rápidos mientras a mi mente venían imágenes de mi madre subiendo las escaleras y agachándole dejando ver su calzón. No pude más y el chorro de semen salió disparado una y otra vez mientras que mi pinga seguía roja y dura.

-¿Jorge estas ocupado? -Llamó mi madre -No, ya salgo, -dije.

Me arreglé y limpié los rastros del piso. Me disponía a salir cuando escuché una risa del Hermelinda que se encontraba en el cuarto de mamá mientras ésta se cambiaba. Decidí pegarme a la puerta y escuchar.

– Eres una terrible, pobre… Como dices que se llama.

-Mujer te dije que se llama Augusto y te digo que estoy segura que lo tiene bien grande. No sabes como se puso, lo vi de reojo mientras él tenía los ojos clavados en mi culo por el espectáculo que le di al agacharme.

– Por eso digo que eres terrible.

Al sentir que salía de la habitación, corrí a esconderme.

-Hijo ya nos vamos, -llamó mi madre.

Salí a su encuentro.

-Sabes regresaré un poco tarde creo que como a las 2 de la madrugada iremos a visitar a una vieja amiga que está de visita por la ciudad, no te preocupes.

-Está bien. -Le dijeAl salir de mi cuarto mis ojos se fijaron en la ropa que se había puesto -No podía creer de tan solo verla mi pinga estaba poniéndose dura de nuevo.

La falda que usaba ajustaba a su trasero y estaba como a 20 cms. por encima de la rodilla, y para mi asombro vi que tenía puesto un pequeño calzón cuyo triángulo se dibujaba completamente en su soberbio culo. Después de escuchar y ver a mi madre me sentí muy confundido y con una excitación como nunca antes. Realmente había muchas cosas raras y si no fuera por la conversación que escuché no lo hubiese prestado mucha atención. Me encontraba ahora deseando a mamá como un objeto sexual y con curiosidad morbosa de saber que hacía para calmar sus necesidades sexuales. Después de calmarme salí al encuentro de mis amigos. Decidimos ir a una fiesta cercana, pero no había ambiente así que Alberto un compañero de universidad y yo decidimos regresar.

En el camino le hago una pregunta a Alberto.

-Quería preguntarte algo muy delicado y si no te tendría confianza no lo haría.

-Adelante, me dijo.

-Bien, es sobre mi madre.

Sentí que se ponía incómodo y su cara se puso roja.

-Por favor no fue mi intención, pero no pude evitarlo, ella estaba tan…

-De qué hablas -le dije.

-No de nada –balbuceó.

-No, tú me dices de qué estabas hablando.

– Sabes solo te pido perdón por…

No entendía bien, pero había algo que sin querer me iba a enterar.

-Habla ya. -Le ordené…

-Disculpa, no debí… -¡Qué…! Habla Ya, ¡qué pasó!Yo estaba muy colérico y excitado. Me preguntaba que podía haber pasado con uno de mis amigos y mi madre.

-Sabes aquel día me encontré con ella en el consultorio del dentista, la saludé y me senté a esperar mi turno fue cuando ella… Bueno, cruzó las piernas y no pude no verle las piernas y… podía ver el… calzón que llevaba.

-Disculpa, pero me excité y… desee a tu… madre.

-Que pasó habla –ordené, estaba a punto de golpear a Alberto.

-Fue la semana pasada cuando fui a tu casa y no te encontré, ella me hizo pasar y al darse vuelta no pude evitarlo y le di una palmada en su culo.

-Miserable, eres un… -Solo disculpa… No sé cómo pude hacerlo.

-Pasó algo más –pregunté con celos y furia.

-No, para nada, ella sólo me dijo que debería aprender a controlar mis impulsos y se rió de lo ocurrido.

-Vete al

demonio –dije, lo dejé hablando y me alejé de él, caminé solo pensando que estaba pasando con ella, sería que le gustaba ser así tan, tan…puta.

Entré al departamento y decidí investigar, fui hacia su habitación y empecé a buscar entre sus cosas para ver si había algo. Cuál no sería mi sorpresa al encontrar escondidas lencería y faldas súper sexys y muchas de ella nunca las había visto puestas, que de solo imaginar como se le verían me volví a pajear muerto de celos de imaginar para quien se podría estar vistiendo así y sobre todo quien gozaría del culazo que tenía. Me duché para tranquilizarme y recosté, me había quedado dormido, pero de cuando en cuando un sobresalto me despertaba creyendo escucharla llegar. Eran cerca de las 3 de la madrugada cuando me acerco a la ventana y ver si regresaba, fue cuando vi estacionar un taxi en la puerta del edificio y al abrirse la puerta ella bajó, caminaba con dificultad por el alcohol que seguramente había consumido.

Deseaba verla en que facha llegaba por lo que me acomodé en el sofá de la sala a esperarla llegar. Grande fue mi sorpresa cuando pasaron dos, tres, diez, quince minutos y aún no entraba al departamento. Tanto demora en subir cinco pisos me pregunté molesto. Fue cuando me vino a la mente la idea, estaba yo casi seguro donde podría estar. No puedes ser tan puta –me dije y salí del departamento a buscarla. Al llegar al tercer piso y ya frente a la puerta de Augusto no podía creer lo que escuchaba, era la voz de mamá, pero casi no reconocía su voz en medio de gemidos.

-Ahhh… me estás partiendo en dos, no puedo aaahh… no puedo.

Me pegué a la puerta para escuchar, definitivamente era Augusto que se estaba tirando a mamá. En un acto reflejo saqué mi pinga y me comencé a pajear mientras seguí escuchando.

-Que rico… Sigue así, sigue. Es, es… Muy grande… me voy a desmayar…que placer, ayyyy… -Ahora te lo meteré por el culo –amenazó él.

-No por ahí no, déjame – respondió ella.

-Me vengo puta, que rico… -dijo Augusto y se hizo silencio.

-Eres un hijo de puta, aprovechaste que estoy borracha -El único hijo de puta está arriba durmiendo sin saber que su puta madre es una arrecha, que siempre está buscando pinga, pero después de la mía de seguro no sentirás nada igual.

-Cállate, me largo ahora –sentí sus pasos hacia la puerta.

Corrí aún con la pinga fuera del pantalón para que no me encuentre y ya en la sala del departamento me senté tratando de guardar de la vista mi pinga aún dura, por tanta excitación. En unos minutos ella entró y al prender la luz me vio.

-Hijo –dijo con la voz temblorosa de la sorpresa.

-Me esperas hace mucho, te dije que no lo hicieras. Tenía el cabello desarreglado y la blusa mostraba la falta de algunos botones.

-¿Que te pasó? ¿Por qué estas así? –le pregunté.

-Tú sabes tomé mucho, eso es todo –dijo esto mientras se acercaba para sentarse a mi lado.

-Te vi salir del departamento de Augusto –le dije -Me dices que hacías ahí.

-Hijo tranquilo yo puedo explicarte, no quería que te enteraras de algo horrible que me pasó –y comenzó a sollozar.

-Hijito Augusto me… –y rompió a llorar.

Se acerca a mí y me percató que está bastante ebria y me dice mientras me abraza…

-Tú eres el hombre de la casa, por eso te quiero –decía mientras seguía llorando.

Por su estado no prestaba atención a la falda que se le había subido demasiado sobre sus muslos dejando expuesta a la vista su entrepierna, ella abrió más las piernas y se agarró el chocho sobre el pequeño calzón con un gesto de dolor.

-¿Qué pasó? – le pregunto, temblando de la excitación.

-Hijito ese animal, se atrevió… Yo no quería, no me escuchó – Me dice sollozando.

-Habla ya no te entiendo… insisto yo sabiendo muy bien que está mintiendo, que la escuché pedir más, que puta pienso.

Me enseña su entrepierna subiéndose más aún la falda hasta la cintura, mis ojos buscan su entrepierna.

-Aquí hijito mira como me dejó… ese animal me forzó a estar con él –solloza.

-Me duele hijo, me duele –se vuelve a abrazar de mí.

-¿Te duele aquí? –le pregunto cuando dirijo mis dedos temblorosos y hag

o contacto con la tela de su ropa interior a la altura de los labios vaginales.

-Hijito se que tú no te habrías aprovechado de una mujer en mi estado –me dice.

-Pero ¿cómo pasó? –pregunto en tono autoritario.

Ella ante mi asombro se pone de pie y busca con sus manos el diminuto calzoncito y se lo saca ante mi asombro dejándome ver los pocos vellos que cubren su chocho.

-Fíjate como está, cuánto me ha habrá lastimado ese animal, mírame tú no podría confiar en nadie más –dijo.

Estaba nuevamente sentada y con las piernas abiertas.

-Dirijo mi mirada a la entrada de su vagina que es ahora un orificio dilatado y muy rojizo.

-¿Cómo esta? Me duele -pregunta ella -No lo se, se ve que está abierta.

Ese animal me violó, me dice mientras me abraza pegando su cuerpo, yo también la abrazo y deslizo mis manos hacia su culo donde mis dedos tocando su piel empiezan a acariciarlo cada vez con mayor fuera.

En medio de todo y con esta mezcla de sentimientos estoy a mil por hora, estoy haciendo un esfuerzo por no poseerla y mi pinga ha salido ya por la abertura del pantalón de pijama. Cuéntame qué pasó –le grito muerto de celos mientras la separo para poder hablar.

-Hijo no quiero que pienses que yo lo provoqué, ese animal me dijo que yo estaba buscando que me cojan por estar vistiendo así.

-¿Tú no crees eso verdad? -Cuéntame cómo pasó – le ordeno -¿Cómo lo hizo? –habla ya -Pero ¿no pensarás que yo fui la que lo provocó hijo verdad? -no, yo creo en ti, pero cuéntame –le digo mostrando firmeza.

En ese momento quería saber todo, tenía un deseo morboso por saber lo que diría ella.

-Regresé de la reunión en un taxi y en la puerta del edificio me encontré con Augusto que también regresaba de algún sitio, él se ofreció a ayudarme a subir las escaleras y yo acepte.

-Debí sospechar que cuando me abrazó para ayudarme a subir sentía como su mano rozaba mi culo, en ese momento no pensé en nada malo. Que tonta fui. –dijo.

-Cuando llegamos al tercer piso donde él vive me dice que sería mejor que pasara para que él me ofrezca alguna sal que me ayudaría a pasar la borrachera, acepté. –dijo mamá.

-En su departamento me invitó a sentarme y ahí empezó… que vergüenza –dijo.

-Que buen culo tienes seguro que te gustaría que te lo rompa, me dijo sin ningún respeto hijo.

-Yo le dije –insolente, tendrías que ser muy hombre para hacerme sentir mujer.

-¿Y qué pasó? –pregunté.

-El muy conchudo no me respondió solo se sacó su cosa y… -¿Qué pasó luego? –pregunté.

-hijo me asusté, nunca había visto una cosa tan grande, él se acercó y me comenzó a manosear y…me subió la falda.

-¿Tú qué hiciste? –pregunté.

-No podía reaccionar no sé qué me habría hecho ese perro, solo recuerdo que sus manos me tocaban todo mi cuerpo yo luchaba y le pedía que me deje salir sino le amenazaba con gritar.

-En su departamento que más pasó –habla le insistí.

-Hijito yo no quería nada, solo quería que me deje salir y me dijo que saldría solo con una condición.

-¿Qué condición, qué quería de ti? –pregunté.

-Me dijo que solo saldría si le agarraba su cosa, agarró mi mano y la llevó a su cosa, me obligó a tocarlo, yo lo hice para así salir de una vez.

-El me dijo que seguro nunca había tenido algo así dentro.

-hijito mío yo no quería nada de verdad, él seguro me dio algo porque no pude evitar que me diera vuelta y apoyara en la pared, yo estaba con la falda levantada y… el puso mi calzón a un lado y… -¿Qué más? Termina de una vez – le grité.

-Hijito yo le pedía por favor que no lo hiciera, que no me lo metiera que me haría doler mucho por el tamaño de su cosota, pero no escuchaba mi súplica y me lo introdujo, sentí que me partía en dos, no dejaba de meterlo y sacarlo.

-Hijo me ha dolido mucho, ese animal no me escuchaba que le suplicaba que no me abriera así, que me dejaría abierta para siempre.

No pude más estaba a punto de explotar de escuchar su confesión, yo sabía muy bien que ella se lo había buscado. Me puse de pie y parece que ella no tomó conciencia de mi estado ya q

ue mi pinga afuera de mi pantalón de pijama le apuntaba directamente a su cara. Empecé a masturbarme delante de ella mientras le pedía que siguiera contando todo lo que pasó. Ella pareció no prestar atención al hecho de que me estaba masturbando delante de su propia cara.

-Hijito responde ¿cómo está, de seguro me dejó abierta? -No puede más y dirigí mis dedos hacia su concha sin ninguna resistencia por su parte, entonces la palpé para luego introducir uno, luego dos, tres y los cuatro dedos.

-me duele con cuidado –se quejó.

No pude más y tomando sus dos piernas las coloqué en mis hombros pegando así mi pelvis a su culo cosa que dirigí mi pinga que estaba para estallar a la entrada de su concha.

Estaba poseído y ella se dio cuenta que su hijo estaba a punto de penetrarla.

-Sabes putita la mejor forma de saber cómo está tu concha es probarla –le dije poseído por la lujuria.

-No, noooo hijito noooo, tú no… no me la metas tú también, no por favor, no me metas tu cositaYo introduje sin dificultad alguna toda mi pinga, ésta entraba y salía con suma facilidad dentro de la concha dilatada de mi mamá.

-Hijo sácalo –me ordenaba ella sin convicción -Lo sientes, sientes mi pinga.-le pregunté.

-Ese animal me ha abierto, no te siento hijito, no siento tu cosita.

-Por el continuo mete y saca y mis caricias en sus tetas que le realizaba, empezó a excitarse, tenía sus pechos completamente fuera de su blusa y sus pezones estaban muy duros.

-Eres una puta mentirosa yo te escuché como le pedías más y más y cómo le decías que te gustaba.

-Ahhhh… Déjame soy tu madre, sácalo por favor, esto no debo dejar que lo hagas.

Me llenó de ira y celos escuchar eso y saqué mi pinga, ella se puso de pie con dificultad y me dio la espalda alejándose, al ver su delicioso culo, aquel culo tan rico, me paré sin dudarlo, la tomé por atrás y la incliné, ella ya no ofrecía resistencia y mi pinga la sentía que exploraría, coloqué la cabeza en su pequeño agujero y con fuerza la penetré por el ano, estando ella en cuatro patas.

-ayyyy… ayyyy… No, así no. Me duele hijito, me duele… siento que me estás rompiendo el culo. Ayyy…

Sentía como mi pinga era atrapada por las paredes del ano aún estrecho y prácticamente virgen de mamá, que rico culo que por suerte el hijo de puta de Augusto no había tenido la oportunidad de penetrar y gozar como lo hacía yo.

-Siéntelo puta, siente mi pinga, yo soy quien te está rompiendo el culo -hijito nooo… me duele, mi culo… lo estás abriendo no seas así… papi tranquilo ya… que rico… ahhhh… Que rico…

Ella poco a poco se había transformado y ya presa de excitación sólo gritaba.

-aahh… ayyyy… hijito…que rico, sigue, sigue, sigue, sigue -eso querías nooo… por puta te pasó esto, por estar provocando te rompió la concha y ahora te estoy rompiendo el culo. –le digo mientras doy palmadas a su culito tan rico.

-Sigue así… Sigue -gritaba ella en medio de una expresión de lujuria enfermiza.

Sentía un placer incomparable mientras su enorme culo golpeaba una y otra vez con mis testículos hasta que el chorro de semen salía una y otra vez, así me vine y sentí como ella se venía también en medio de gritos y lamentos.

-Hijito que rico, que rico… –repetía ella poseída por la excitación..

Ella cayó sobre el sofá agotada y vi con placer el espectacular culo de mamá, con el ano abierto. Un culo que yo había roto y que sería mío desde esa noche.

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cincuentona caliente

disfrute el sexo completo con un cuarteto de hombres calientes, fue como estar en el paraiso!!!

Yo soy una sra. De 50 años pero me gusta disfrutar del sexo sin privarme de nada, mi pareja es un hombre al que le llevo 5 años pero ya casi no le dan deseos de tener sexo, es por eso que siempre ando buscando hombre mas o menos de mi edad para coger y que me traten como una prostituta, aun que claro la cosa no es tan sencilla, ya que me gusta que me den buenos regalos antes de hacer el amor todo por que siento que me están pagando, eso me hace sentir mas puta, hace unos meses empecé a contactar con hombres que tuvieran muchos deseos de tener sexo, claro todo en un marco de total respecto, fue así que conocí a 4 yo siempre había deseado tener relaciones grupales.

Con platicas candentes y lujuriosas fuimos poniéndonos de acuerdo en lo que nos gustaría hacer a todos ya que se trata de que todos disfrutemos, recuerdo esas platicas aun con lujuria, solo me pedían fotos a lo que les repondría k no podía mandar fotos ya que a esta edad no tenemos un cuerpo de sirena, y si querían sexo conmigo seria por que les agradaban las mujeres grandes, soy regordeta pompuda y tengo de todo hasta ahora nadie se queja de eso, pero a caliente creo que nadie me gana, bueno en fin les dije que si tenían desconfianza no pasaba nada y ahí quedaba el asunto, sin embargo esos 4 aun que yo quería mas solo se quedaron los mas decididos.

Nos citamos en un hotel de la ciudad, en un cuarto , cuando llego el primero sentí pena por que ya habíamos hablado de todo lo calientes que éramos ambos, así que en cuanto llego iniciamos la platica y entre una k otra copa fueron llegando otros 2, seguimos con las copitas pero ya estábamos cachodeandonos, yo mamando huevos y vergas y ellos disfrutando de todo mi cuerpo sin llegar a la penetración con la verga claro por que ya me metían la lengua y dedos por todos lados, cuando estábamos a punto de iniciar la penetración, llego el ultimo que sin dudarlo mucho entro al juego, yo seguí mamado vergas estaba como siempre había soñado, empezó la penetración, poco a se calentó el asunto tan pronto me sacaban uno la verga ya tenia otra dentro, llego en momento en que tenia 2 en mi chocho y una en el ano eso era como estar en el paraíso.

Uno de ellos ofreció tomar vino yo del cuerpo de ellos y ellos de mi cuerpo, al vino se le añadió miel con el cuerpo con vino y mies era algo loco pero delicioso, todos llegamos a nuestro primer orgasmo con caricias, después siguió la penetración mientras me cogían seguían chupando el vino y la miel de mis senos cosa que me subía mas la temperatura, seguimos cogiendo durante mucho me ptiempo, fue tanto lo que disfrutamos que ahora cada mes nos volvemos a juntar para repetir a el grupo ya se le añadieron 3 mas aun que esa será una nueva historia. Pero si les puedo decir que ahora aparte del sexo disfrutamos un poco de sadismos ya que a todos loe e podido disfrutar y ellos también son dueños de mi cuerpo.

Claro siempre llegan con un excelente regalo así que como se darán cuenta soy la puta de todos ellos por eso hacen de mi cuerpo todo lo que se les ocurre y también de repente llevan algún otro invitado y yo disfruto no tengo llenadero, si a alguien le gustaría probar mi cuerpo lleno de lujuria, solo pido sean hombre mayores y que tengan la solvencia económica, que sean interesantes apuestos me gustan los hombres que saben vestir, mi correo es (maduritahot23 arrova hot mail.com, espero muchas propuestas.

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Sorpresa mañanera

Mi vecina de dulces 26 me dio la mejor mañana de mi vida

Eran las 9 de la mañana y sonó el timbre de mi departamento. Era una vecina joven con la que una vez sola había hablado, pero que era evidente que congeniabamos. Ella es morena, con un cuerpo esplendoroso, de 26 años de mi altura, 1,65, profesional. Yo tengo 31 y me dedico al estudio de teatro.

Entró con una sonrisa traviesa y con mucha desenvoltura, traía un camiseta fina que mostraba que no tenía sostén y una minifalda ceñida, con tacones altos. Evidentemente venía buscando una guerra total. Yo, sola en casa, tenía una camiseta larga y una tanga, con sandalias taco bajo, también sin sosten.
De entrda me dice:
– Vengo a charlar contigo, porque veo que podemos ser amigas-
– Encantada, le contesté, ya te aprecio bastante. No sólo quiero aprecio, te lo digo de entrada porque se que eres igual que yo, deseo todo de tí. Me he dado cuenta como me miras y que te gusta el amor entre chicas.
– Me tomas tan de sorpresa, pero sí, me gustan las mujeres.
– Ni tu marido ni el mío están en casa hasta la tarde, la mañana es nuestra.

Estiró sus manos y tomó las mías, yo me entregué de inmediato, no tenía sentido resistirme a lo que había soñado hacer con ella desde que la conocí.
Los besos comenzaron tiernos, pero en segundos habrían quemado el Titanic. Nos fuimos desnudando de la poca ropa que llevábamos y desnudas nos contemplamos con arrobo, las dos. Realmente no se como llegamos a la cama, todavía revuelta y tibia, pero ya estaba Lilí sobre mí, recorriendo mi cuerpo morosa pero firmemente con sus labios y su lengua, sus largas uñas marcaban mi espalda y de su boca salían palabras que me enloquecían.

Chupó, mordió, acarició mis tetas mientras yo oía mis propios gemidos que lanzaba sin darme cuenta. Bajó por mi vientre, mi ombligo fue una importante parada, mis recortados pelos del Monte de Venus fueron un motivo de juego, su agresiva pero dulce lengua abrió mis labios vaginales llevándome al delirio. Sus labios se poderaron de mi clítoris, de los labios menores que sorbieron, mordisquearon hasta el cansanció. Yo sentía el conocido calor en mis riñones, la conocida tensión en mi baja espalda, sabía que el orgasmo no tardaría en explotar, pero Lili me lo hizo más difícil, su lengua atravesó el perineo y se introdujo sin ceremonias en mi culo, después de abrirme las nalgas.

En ese momento no pude más. Un verdadero estertor sacudió mi cuerpo y mi alma, Me arquee en un espasmo delicioso y tuve un orgasmo que no olvidaré jamás. Milagroso que una joven con poco tiempo de casada y aspecto tan angelical supiera como enloquecer a otra mujer.
Ese primer orgasmo mío (me gusta decir acabada), esa primera acabada fue el motivo de iniciar un encuentro sexual inolvidable. Nos retorcimos en esa cama buscando cada milímetro de nuestros cuerpos, sedientos de mujer, los 69 se repetían, los dedos penetraban en nuestros culos en forma repetida, los mordiscos en los pezones iban dejando marcas que no lograríamos disimular, nuestras lenguas penetraban nuestras conchas y nuestros culos sin ningún pudor ni sutileza. Nos habíamos lanzado a una batalla si inhibiciones. Nada marcaba ningún límite, nos susurrábamos sucias y morbosas palabras que nos decían de nuestra impía relación. Nos cruzamos en un feroz encuentro de sexos cruzando nuestras piernas en tijera rozando nuestros sexos mientras nos besábamos y mamábamos los pechos mutuamente. Se que tuve repetidos orgasmos y que Lili acabó varias veces.

De su bolso sacó un falo con arnés y me cojió y me culeó hasta dejarme exánime. Ya casi era medio día, me dijo vamos al baño, cuando entramos comenzó a besarme y me ordenó acuéstate en el suelo, docilmente lo hice y se acuclilló sobre mi cara, imaginen lo que hizo, baño mi cara, mi boca con su maravillosa orina de mujer caliente y joven. En un momento abrí la boca y saboree ese líquido que me convertía en su amante, en su mujer en su esclava.

Desde entonces, lo repetimos cuando podemos. Debo aclarar que nuestros maridos saben de nuestra bisexualidad y no intervienen en nuestro amor.

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Yo no imagine perder la virginidad de esa manera

No hay que jugar con fuego y menos si es con la hermana.

Esta historia en realidad ocurrió ya hace tiempo y fue en uno de tantos paseos familiares que 6 meses después terminó en un lio para mí. Créanla o no el cuento es este.

Tengo en ese momento 14 años. Debo decir que soy Bogotano y que mi tiempo favorito siempre eran mis vacaciones de enero que nos quedábamos todos los primos en una finca en Melgar (un pueblo de 32 grados todo el año a las afueras de la ciustedad). Éramos 3 familias que siempre nos reuníamos en la finca de mi abuelo. De la primera familia tengo dos primas “Laura” de 16 años, Y “Monica” de 12; de la segunda familia somos mi hermana también de 16 “Sandra” y yo. Y de la tercera familia 2 primos pequeños de 6 y 13 “Camilo” y “Felipe”
Mi plan era pasármela con Felipe, jugábamos futbol, Nitendo… etc. Lo normal. Sandra y Laura de arriba para abajo hablando chismes. Y Monica y los pequeños jugando. Los grandes en sus cuentos (asados, caminatas etc).

Las chicas dormían en un cuarto y los chicos en otro. El cuarto de todos tenia camarotes por lo que había espacio para las tres familias y la finca era grande.
Una noche la familia termino de fiesta bebiendo cerveza fiesta. La consecuencia de eso es que mi tío el papa de los chiquitos borracho quedo dormido en mi cama. Creo que en general casi nadie durmió es día en su cama.

Jugábamos Mario en Nitendo y Felipe no soltaba el control nunca. No se moría. Yo era muy malo. Por lo que terminamos peleando y yo me fui a la piscina a dar vueltas. Paso la noche y a mi me entro sueño y en estado semi-depresivo me fui a esconder. Y me metí en el cuarto de mis primas en uno de los camarotes de arriba. Me quede dormido.
Ni idea que era hora era. Abrí los ojos todo estaba apagado pero la luz de la luna iluminaba la noche. Y había unos murmullos. (Mínimo son mis primas hablando como raro), me asomo disimuladamente y efectivamente eran ellas. Estaban así: Mi Hermana en la cama abajo mío. Mi prima Laura en la parte de abajo del camarote de enfrente y Monica en la parte de arriba. Ignoro si sabían que estaba yo allí. Imagino que si.

La cosa es que me quede acomodado espiándolas. Y hablaban de sus cosas.
-Yo no sé si le gusto, el me chatea cada vez que puede pero en el colegio casi no me habla (decía Sandra). Y porque no le preguntas? Respondió Laura….. Noooo que boleta.
Hablaron un rato largo sobre eso. Yo pensaba que desgracia pero si hablo mi hermana y mis primas me matan. Y en esas mi hermana confeso: “ Es que nunca le he dado un beso a un niño” yo me tape la boca y quería explotar de la risa. Mi hermana era una santurrona Boba. Me sorprendía que de verdad alguien guste de ella. Acá se pone interesante. Laura que siempre la encontré lindísima era una niña de cara angelical de labios delgados nariz delgada de pelo negro más alta que mi hermana y que yo lindas téticas más bien como grandecitas y un culito delicioso. Y muy lanzada a mi opinión. Va y le dice a Sandra mi hermana. Ven yo te enseño. (COMO!!!!!!!!!!!!). Mi hermana le responde “y cómo?”. Ven acá te digo repite Laura. . Sandra va para la cama de ella. Sandra es más bajita de pelo castaño y hasta ese día una tabla. Nada especial. Entra a las cobijas de Laura. Mi hermana tiene un camisón de Mickey Mouse largo y Laura tiene un shorcito rosado y una camisetica de pijama de mangas cortas un poco suelta.

Laura le explica como se besa a los chicos y que los labios deben ser húmedos y que les gusta jugar con las lenguas. En esas Sandra se besa las manos haciendo lo que le dice Laura. Laura le dice asi no vas a aprender nunca. Porque no practicas con Felipe. Noooo es mi primo. A pero esta guapo.
Si, pero igual no se. Pues práctica conmigo. Somos niñas. “Laura dice si por eso somos niñas. Los besos de las niñas no tienen nada de malo”..
…segura?
Si Sandy, ven.

Laura le pone la mano sobre el abdomen y empieza darle un pico. Sandra se queda como una roca. Mi prima sigue besándola, muy lentamente y al cabo del rato empieza a responder mi hermana. Creo que pase 10 minutos viendo eso cuando Laura le dice. Ahora usa la lengua. Y empieza a meter la puntica de su lengua en los labios de mi hermana. Nada que hacer se me puso dura. Yo solo veía como se entrelazaban la lengua de las dos.

Mi hermana se detiene y dice…. Pero esto es muyyy rico. Si ves bobita lo que te pierdes. Y siguió besándola. En Esas Laura empieza a llevar la mano a los senos de mi hermana. Sandra para en seco y le dice “Que haces?”. Laura: “Déjame ver como son tus senos..” y toma la mano de mi hermana y se la lleva debajo del camisón de pijama de ella y pone la mano de Sandra en uno de los senos de ella. Y luego la besa. Sandra no solo no retiro la mano sino que dejo que Laura masajeara sus senos sobre el camisón. Yo empecé a masturbarme viendo eso. Laura le sube El camisón y Ho que veo que mi hermanita no era ninguna tabla está muy buena. Y tenía unas téticas como peritas muy duritas. Ellas solo se quedaron en eso en besarse y cojerse las tetas. Pero yo me masturbe muy rico. Me toco llegar y dejar todo mi semen dentro de mi bóxer y dormir asi. Despertarme al otro día e ir y lavarme.

Yo no podía en la mañana dejar de verlas de morbosearles el culo (A las dos). El paseo se acabo y volvimos a casa. Pero me torturaba esas imágenes andaba arrecho a toda hora.
Ese fin de semana se acabaron las vacaciones y entramos al Colegio. Ese lunes yo llegue primero a la casa que mi hermana. Pase al lado del cuarto de ella y me metí al cuarto de ella. En una esquina estaba su ropa y entre la ropa estaba uno de los panties de ella. Lo recogí me lo lleve al bolcillo y me sali. En la noche en la cama la saque y la miraba y me la pasaba por la cara (Yo pensaba era más en Laura. La otra al fin y al acabo era mi hermana). Al día siguiente que llegue del colegio lo primero que hice fue y ponerme los pantys de mi hermana. Me sentía muy excitado con ellos puestos. Así que me metí a su cuarto a ponerme su ropa. Me puse una falda azul que tenia y empecé a acariciarme (Yo creía que estaba solo) en esas grita Sandra “Precocito de mierda que hace!!!!!!!!!” yo salte del susto y no supe que hacer taparme con la falda como me masturbaba.

Ella agrego. Resulto maricon el cagon este…. Noo Sandra yo no soy gay. Nooo y eso que es… no se… no le diga a mis papas.
Claro que les voy a decir pendejo decía gritándome.
Noooo Sandra por fa.
Largo de mi cuarto quítese mi ropa y espere a la noche que mi papa llegue.
Sandra se lo juro por favor no diga nada.
Usted se lo busco pendejito.
Mire Sandra si usted no dice nada yo no le cuento a mis papas que usted se da besos con Laura.
Ella se quedo pálida mirándome. Como ¡ que dijo?
Lo que escucho. Sandra yo la vi en la finca de mi abuelo.
Usted no vio nada y se queda callado.
Nos quedamos callados dirás. Y se salió del cuarto.

Esa semana pasamos sin hablarnos y lo cierto es que ella no le dijo nada a mis papas. Ni siquiera me dijo nada de la ropa porque no se la devolví.
Yo me había vuelto un pajero extremo. En el colegio, en la casa. Andaba con las hormonas a mil. Y no dejaba de pensar en mi primita cogiéndole las tetas a mi hermanita. Pues un día me entro la calentura y siendo Sandra la única mujer que tenía cerca en mi vida. Me metí a su cuarto a espiarla en el closet. Estaba adentro cuando ella entro a cambiarse. Se miro en el espejo como 10 minutos. Ella usa gafas redondas y estaba con unas trenzas. Se quito la jardinera verde. Se quito la camisa blanca, se puso u pantaloncito largo gris de sudadera se quito el brasier. (Miraba sus téticas y yo me masajeaba la punta de mi pene con la llema de mis manos), se puso un camisón y un saco rosado encima. Y PUM abre la puerta del closet. Que hace ahí. Vayase. Pajizo maldito largo de mi cuarto lo odio. Yo andaba muy arrecho. Sandra hágame la paja y la dejo tranquila. Que!!!!!!!!! Se enloqueció. Sandra le prometo que no la molesto me salgo y ya.
Y me deja tranquila?
Si

Al tiempo que me decía eso me descubría las manos y quedaba con la verga al aire.
Sandra lo miro con curiosidad y empezó a pajearme. Se veía que no lo disfrutaba. Lo hacía muy rápido. Me lastimaba. Pero la cosa es que no dure más de 3 minutos cuando ya estaba eyaculando. Me limpie con mi camiseta. Termine y tal mi promesa me pare y me fui.
En tres días ni la molestaba ni le decía nada. La casa en silencio. Y la verdad yo ya estaba viciado con esto del sexo. Ninguna mujer me había tocado antes. Me fui al cuarto de ella esa tarde que estábamos solos y llegue sin pantalones y sin bóxers con la verga parada. Me pare en su cuarto y le dije.
Sandra.
Usted otra vez. Usted me dijo que me dejaba en paz.

Y eso hice. Si lo hace de nuevo me voy. Si no me quedo acá. Ni siquiera discutió estiro la mano y me empezó a pajear. Con la misma indiferencia de la última vez. Parece que mi hermanita me odiaba a tal punto que prefería hacerme la paja que tenerme al lado. Y pues saque ventaja de eso.
Durante 2 meses todas las semanas iba y le decía lo mismo. Ella me hacia la paja con sus manos y yo ni la determinaba.
Un dia estábamos en la sala Como familia normal (con mis papas) viendo tele. Era sábado. Y mi papa dice, bueno chinos me dio sue;o no se trasnochen. Se fue a la cama a dormir con mi mama. MI papa que sale y mi hermana que se para. Yo le dije fresca no la voy a molestar termine de ver la película. Ella me miro y se sento a mi lado.
Como a los 10 minutos se volteo me miro a los ojos, yo estaba con un jean y una camiseta blanca. Y luego bajo la mirada a mi pene. Y mando la mano y lo empezó a masajear. Yo abrí los ojos de sorpresa como y esta vaina?. (No le dije nada). Me desapunto el cinturón me bajo la cremallera y ella misma busco entre mi bóxer mi pene y empezó a masturbarlo. Esta vez si lo estaba disfrutando o eso parecía. Cuando estaba por llegar puso su mano recibió todo mi semen se paro y se fue a dormir.

A los dos días volvió a pasar lo mismo. Estaba en la cocina entro y me empezó a masajear. Esta vez yo acerque mi mano a tratar de tocarla y allí todo se acabo. Me cacheteo y se fue. No entendía a Sandra que era lo que hacía.
Yo esa noche quede muy antojado y a eso de las 2 de la mañana que ya todos estaban dormidos me fui a gatas al cuarto de ella y me pare en frente a tratar de despertarla.
Sandra despiértate. Despiértate. Abrio los ojos me miro y me dijo que que hace aquí?

Sandra quiero que me ensene a besar al tiempo que me metia en las cobijas de ella. Al destaparla le vi su camisón de dormir recogido y note que no llevaba ropa interior. Ella no dijo nada pero me abrió espacio. Me acoste a su lado y nos besamos. Yo estaba sobre mi hermana y ella bajo la mano buscando mi pene y empezó masturbarme como siempre lo hacia. Luego con la otra manobusco la mia y se la llevo a uno de sus senos y me dijo al oído. Aprietalas fuerte. Yo masajeba sus senos mientras que nos besábamos y ella me acariciaba el pene. Ella empezó a subir el pene y a pasar la punta de mi glande por sus labios vaginales. Se sentía húmedo viscoso. En un momento me miro y me dijo “Hazlo suave” y empezó a meterse mi pene hasta que quedo muy dentro de ella. Ella me abrazaba y sentía como gemía a mi oído. Siiiií que rico, déjamela adentro. Y al decir eso eyacule dentro de ella. Fue el mejor orgasmo de mi vida había perdido la virginidad con ella y estaba seguro que ella conmigo.

Yo me pare de la cama de ella y salí rápido a mi cuarto (temía que nos hubieran escuchado).
AL siguiente día no nos mirábamos sentíamos vergüenza. Sabíamos lo mal que era eso. Con mi hermana y yo nunca más fue lo mismo. Nos apartamos mucho. Hoy no nos hablamos.

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Los cuatro hermanos de Samy

Relato de incesto entre una mujer y sus cuatro hermanos menores

Una chica platica sus experiencias incestuosas con sus hermanos

Me gusta que me usen mis hermanos, me da mucho morbo ser el centro de atención de su lascivia. Ellos son más jóvenes que yo y son cuatro: Alberto de 22, Julio de 19, Cesar de 17 y Mario de 15. Tengo una hermana de 13 años pero hasta ahora no ha participado más que mirándonos a veces. Papá y mamá están enterados pero no les preocupa ni se meten.

Me olvidaba, mi nombre es Samantha, Samy me gusta que me digan, tengo 24 años y esta situación empezó hace un año más o menos. Desde muy niños cuando jugábamos a las luchas se sobrepasaban un poco, me tocaban las chiches, las nalgas e incluso en la concha pero no pasaba de ahí. Me gustaba debo admitirlo, pero no imaginaba a donde iban a llegar las cosas ni tenía planes al respecto, pero ellos sí.

Ese día, el que menciono de hace un año, estábamos todos en casa un domingo lluvioso. Eran como las 3 de la tarde, yo estaba en la habitación que comparto con mi hermana y el resto de mi familia en diversas habitaciones cuando el grito de Julio me hizo salir de la novela que leía, “Sam”, así me dice él, “vamos a poner la película ya”
“Voy” le contesté gritando. Me levanté sin muchas ganas, a ellos les gustan películas de masacres, zombis y muerte en general. No me disgustan demasiado pero prefiero las románticas o las de aventuras. Pensé si debía cambiarme de ropa, me miré en el espejo pero me ganó la flojera, vestía una camiseta ligera algo corta y un corto que casi mostraba la parte baja de mis nalgas, me reí pensando en cómo se les irían los ojos a mis hermanos; era un juego que me excitaba un poco, sentir sus miradas y cuando me rozaban con sus manos incluso sin pretextos.

Aquí creo que debo explicar algo, no somos una familia típica, salimos poco y no nos gusta relacionarnos con los vecinos más que para lo indispensable. Tampoco nos gusta hacer amistad con los compañeros de clase ni a mí con los de mi trabajo. La pasamos muy bien entre nosotros pero además somos muy desconfiados con gente ajena, las razones para ello son varias y no creo que detallarlas sea necesario en este momento, baste con saber que nuestra familia ha pasado por momentos difíciles a causa de la interacción con otras personas lo cual nos ha afectado por igual todos, excepto a mi hermana la menor quien es muy extrovertida y tiene montón de amistades.

Cuando bajé ya estaba toda la familia reunida, incluso mamá y papá, me senté entre mis hermanos en un sillón enorme que sepa dios donde lo consiguió papá hace años. Comenzó la película y también los toqueteos de mis hermanos, primero estirándome el cabello, palmeando mi cabeza, cosquilleándome en el cuello y en mis costillas. No me molesta en nada ya que yo hago lo mismo con ellos. Pero esta vez algo fue diferente, como a los 20 minutos de empezada la película mi hermano Alberto, quien estaba sentado junto a mí, me pasó el brazo por encima del cuello y me acercó hacía él, yo no le di importancia ya que siempre me abrazan, pero ahora no me apretó ni me torniqueó con su mano en la cabeza como solía hacer.

Esta vez simplemente posó su brazo y se quedó quieto, pensé en un principio que estaba emocionado por la película, pero luego de un par de minutos sentí que su respiración estaba agitada. Me puse un poco nerviosa pero intenté controlarme, ya desde antes había comprendió, por sus actitudes, que deseaban llegar más allá de los jugueteos y que quizá esta vez ya se había decidido. No me sentía preparada para ello aun, quiero decir, también lo había considerado desde semanas antes; pensaba en la posibilidad de hacerlo con él ya que no conocía a ningún hombre en el que pudiera confiar y como nunca lo había hecho deseaba ya que fuera mi primera vez, aunque luego de pensarlo lo descartaba ya que me parecía ridículo hacerlo con él o con alguno de mis hermanos, pero más de una vez me sorprendí fantaseando con la idea.

Bueno, ahí estaba yo pensando en la posibilidad de qué fuera a suceder cuando sentí que acercó su cara a mi cuello y me lo besó. Me asusté un poco pero también me causó un gustito delicioso aunque estaba muy desconcertada. Luego, para mi enorme sorpresa, Cesar, quien estaba a mi izquierda, me puso la mano en el vientre, pero sin cosquillear como era su costumbre, sino que comenzó a sobarme despacito y dirigiéndose hacía abajo. Miré su cara y vi decisión en su mirada, eso me paralizó totalmente ya que esperaba ver cautela, nerviosismo o inseguridad en su expresión, “aja”, pensé, “ya lo han estado planeando” y eso en vez de hacerme enojar me calentó en extremo, ansiaba saber hasta dónde estaban dispuestos a llegar.

Supongo que al notar que no oponía ningún tipo de resistencia eso los alentó a continuar, Alberto me tomó de la barbilla con la mano, giró mi cara y me dio u beso riquísimo en la boca mientras Cesar comenzaba a meter sus dedos en mi corto el cual era muy holgado por lo que no batalló para introducir incluso la mano. De un momento a otro, así sentí el paso del tiempo, Alberto me besaba y masajeaba mis pechos y Cesar me sobaba la concha con sus dedos. Pensaba en mis padres quienes estaban detrás nuestro, pero eso no me impidió gemir aunque procuraba hacerlo los más bajo posible. Me deslicé para quedar semiacostada y abrí las piernas para que Cesar no tuviera obstáculos, por mi mente pasaban muchas imágenes e ideas, me imaginaba haciéndolo con los dos y hasta con los cuatro, “si”, me decía mi inconsciente, “hazlo, que sea ya y sin marcha atrás”, pero me angustiaba que estuvieran mamá y papá, ¿se opondrían? me preguntaba y en eso oí la voz de papá: ¿qué le hacen a tu hermana?

Me asusté y me volví a acomodar en el sillón, pero Alberto siguió acariciando mis pechos, “nada papá, estamos jugando”
Papa de nuevo, “pues no dejan ver la película a gusto, váyanse a jugar a otro cuarto si no la van a ver”
Alberto me miró a los ojos y yo a él, y sin decirnos nada, nos levantamos al mismo tiempo seguidos de mis otros 3 hermanos. Mi corazón latía a mil por segundo, sabía que no había paso atrás. Nos fuimos al cuarto de ellos, yo en primer lugar de la fila, me paré en medio del cuarto para mirarlos a los ojos, como queriendo imponer condiciones pero lo que vi en sus rostros me bajó las pretensiones, yo era ahí su objeto, la mujer con la que se iban a satisfacer hiciera lo que hiciera, me senté en la cama de uno de ellos y asumí la actitud de sumisión. Ellos se acercaron, Cesar me tomó de las manos, Julio y Mario tomaron mis piernas y Alberto comenzó a deslizarme el corto y la braga. Cuando ya me tuvieron desnuda Alberto se bajó el pantalón y se acercó con su verga erecta.

Me la metió y comenzó a cogerme, él parado y yo acostada sobre la cama sujeta de las manos y de las piernas por mis otros hermanos.
La situación me era muy morbosa, me sentía sometida al extremo y expuesta totalmente. Me sobaban con sus manos libres, Alberto me la metía y sacaba con fuerza y yo me convulsionaba por el placer. Los cuatro me poseyeron, fue la primera vez que hacía el amor y fue fantástico.

Desde entonces me lo hacen todos los días, excepto cuando me arde por el continuo rozamiento, pero luego de un par de días ya estoy lista para recibirlos dentro de mí. He sido absolutamente pasiva, he dejado que usen de mí a su antojo, uno, dos, tres o los cuatro al mismo tiempo.

Papá y mamá no me han dicho nada, y claro que se dan cuenta, desconozco el porqué de su actitud, pienso que quizá están más a gusto así, que mis hermanos me lo hagan a que vayan con gente extraña. Varias veces mamá ha entrado a donde estamos haciéndolo y simplemente desvía la mirada y acomoda lo que trae en las manos, ropa recién lavada generalmente, pero últimamente se ha tomado las cosas más a la ligera, una vez le dijo a Cesar medio en broma “hijo, caray, denle un respiro a su hermana” y mi padre me llevó al ginecólogo hace como 3 meses para que me recetara pastillas para no salir embarazada, pero no me dijo nada en todo el trayecto, ni de ida ni de regreso, quizá le avergüence tocar el tema, aunque una vez lo vi por la rendija de la puerta mirándome hacerlo con uno de mis hermanos y se tocaba el bulto del pantalón. Es un hombre viejo, ya de 65 años, pero algún día, pronto, le daré la oportunidad de poseerme.

Publicado en: Relatoseroticos

Ayude a mi amigo a tener sexo con mi esposa borracha

ayude a mi amigo de la universidad a que tuviera sexo con mi esposa borracha y provocativa

Hola amigos, este relato que les traigo es real, pues a veces tenemos deseos y sueños eroticos, me llamo Alex, tengo 32 años, mi esposa tiene 42 años, cuando conocí a mi señora estaba casada, tuvimos sexo hasta que dejo a su esposo la dejo por infiel, ahora vive conmigo, pero tenia la idea de que así como lo hizo con su marido ahora hará conmigo.
Ella es coqueta alta, de complexion media, caderotas, senos medianos con un gran pezón, y cuando toma mas cachonda y coqueta con los demás se pone.
Al principio me molestaba, pero luego me dieron ganas de hacer algo loco con ella. Un día lleve a mi amigo de la universidad a la casa, El es alto de 45 años de edad, canoso, llevamos a la casa Vodka para brindar.

Le conté a mi amigo sobre mi deseo, el accedio, le dije que despues de unas copas bien servidas a ella se le subiría y yo iria al baño y me tardaria, el le diría cosas sexis, cachondas haber que pasara, luego mas tarde otra vez iría al baño y el insistiria.

le sugeri que le preguntara que parte de su cuerpo le gusta que le besen… pues a ella le encantan que le besen sus senos, y que le preguntara que parte de su cuerpo le gusta.. ella dice que sus senos, pues argumenta que sus pezones son grandes y ricos, y si ella le contesta eso: que el sinicamente pida verlos haber que hace exitada y tomada.
Luego yo sugeriria ir solo por otra botella al centro comercial pues esta retirado haber si pasa algo, ah y que el entonado pidiera una pelicula XXX para que se calentaran los animos… a ella le exita eso.

Coloque a escondidas una camara con microfono en la sala, otra en la recamara, y la ultima en el baño. Como quedamos fui al baño, saque mi monitor conectado Bluetube y empece a ver y escuchar, mi amigo le decia cosas lindas, ella muy mareada y el, veia su escote pues vestia un mallo nego y una bluza escotada con olanes, ella bajaba su gran escote, que para provocar apretaba sus brazos para que se vieran mas sus senos.

Regrese del baño, note como se veinan provocativamente, ella subio al baño, conecte la camara y vimos con mi amigo, como despues de orinar, se quito el brazier y lo escondio, se quito el mallon para quitarse los calzones, cuado bajo mi mujer, el pidio ver una pelicula picante, les sugeri verla en la habitacion, fuimos nos instalamas, ella se subio a la cama, tras otros tragos cargados la besaba, notaba como seguia viendo a mi amigo, le toque los senos, le meti la mano por la bluza y la alzaba para que mi amigo viera y se calentara y ella al principio no queria pero luego se dejo, tra notar que la botella estaba vacia, avise que iria por la botella, fingi salir y cerrar la puerta, entre al baño a monitoriar.

Note como el seguía nuestro guion, le dijo que le dijera que es lo que legustaba que le besen de su cuerpo, ella respondio que sus senos, el le pregunto que como son sus pezones, mi amigo afirmo, que han se estar ricos, que se los describiera, ella pregunto y tu pene que tan grueso y grande es, primero tu dime y luego yo.

Mi mujer algo mojada se metio las manoa a su bluza se acaricio los denos y le pregunto que si los queria ver… mi amigo el dijo que seria un honor, solo se los saco, ella sonrojada se los mostró. mi mujer borracha vei su pene erecto, tras las preguntas ella se bajo bien la bluza, el le acaricio los pezones, mi mujer lo sento en la cama le restrego sus senos en su cara, el se los beso, el con sus dedos seguia la rayita de su vagina por su mallon pegado, luego el la sento en la cama y saco su pene, mi mujer lo agarro con las 2 manos y lo masageo, ella lo llevo a su voca y chupo como nunca hasta que se vino.

Mi amigo le bajo su mallon lentamente y noto que no traia calzon, ello riendo dijo… me lo quite para ti, se subió en el, se movía rapidisimo como nunca, ella le dijo tenia tantas ganas de un pene grande y grueso, eh estado con tantos hombres que se como exprimirte papito, y se venia, una y otra vez, hasta que fingi llegar.

Perdi tiempo para abrir por que según no encontaba las llaves para abrir, pero esto solo lo hice para que se vistieran, nos tomamos la otra botella, mi mujer se quedo dormida a la mitad.

Borracha la recorri por la cama hasta la esquina, la desnude y la penetre por el ano, mi amigo bebia y me veia, mientras el le empezo a acariciaba del otro lado de la cama sus pezones, termine, luego el se paso a donde estaba yo y la penetro por el ano, yo le meti mi pene por su boca entre abierta, le bese sus senos, le pregunte a mi amigo que como estaba mi mujer, me respondio que nunca habia terminado tan rico ni tantas veces con una mujer y menos en presencia de su esposo.
Mas terde mi amigo se baño, se vistio y se fue, al dia siguiente mi mujer no se dio cuenta de lo ultimo que le paso con nosotros, pero yo guardo la grabacion y cuando puedo la veo y hoy se que una mujer infiel nunca va a cambiar…

Publicado en: Relatos de trios

Por culpa de la lluvia llegamos tarde al Hotel, y solo les quedaba una habitación

Ibamos de viaje a la Capital mi Tia y yo, como hacía poco que tenía el permiso de conducir por mi joven edad, no tenia mucha experiencia y la lluvia retraso la llegada al Hotel.

Mi Tia no le dio mucha importancia el tener que pasar la noche los dos en una sola habitación, pero a mi me puso nervioso el tener que dormir con una mujer y hacer mis necesidades en compañia.

Mi Tia Loli tenía cuarenta y cinco años y yo solo diecinueve y mi experiencia sexual se limitaba a mis escarceos con chicas de mi edad y siempre con prisas, nunca había convivido intimamente durante toda una noche.

El conserje nos acompaño a la habitación sonriendo picaronamente pensando en la noche que me esperaba, dejo las maletas y mi Tia le dio una propina y girando sobre sus talones nos dio las buenas noches y se marcho.

Mi Tia dejo el abrigo encima de la cama y me dijo: Lui( que así me llamo) voy al lavabo que me estoy haciendo “piss”.

Bien Tia, mientras tanto yo acomodare la ropa en el armario.

Mientras ella vaciaba su vejiga, yo saque la ropa de los dos y la puse en los cajones, la ropa interior de ella era toda de color blanco, cuando acabe, ella salio del baño con cara de satisfacción por haberse aligerado.

¿Quieres una copa Lui?

Si, gracias nos hara entrar en calor.

Loli lleno unas copas y las dejo en la mesita de centro, mientras me decia: Nos tendriamos que quitar esta ropa mojada para ponernos comodos, que estaremos mucho mejor.

Si sera lo mejor Tia.

Loli se puso de espaldas a mi,se quito la falda y se puso la bata, al darse la vuelta dejo el sujetador y las bragas sobre la cama, lo cual me indico que debajo de la bata estaba totalmente desnuda, yo me quite los pantalones y me quede con los “slips” y camiseta.

Ella me miro de arriba a bajo y sonriendo me dijo: Lui cariño estas hecho hombre hecho y derecho, que guapo estas.

Nos sentamos uno frente al otro y empezamos a saborear el licor, ella no dejaba de mirarme y yo hice lo mismo ya que me estaba poniendo caliente, el ver aquella mujer opulenta y que destilaba sexo por todos sus poros, yo cruce las piernas ya que el volumen de mi polla iba aumentando.

Ella lo sabía y cruzo las piernas dejando a mi vista un trozo de sus hermosos muslos, sin dejar de hablar ella empezo a apretar una pierna contra la otra, mientras su lengua repasaba sus labios ligeramente, yo al ver como se estaba poniendo le sonreia aprobando sus movimientos.

Ufffff Lui como me estoy poniendo, esto de estar solos en una habitación me ha llenado de morbo.

Pues a mi ya no me cabe en el “slip” Tia.

Pues dejala suelta, que muy es malo reprimirte a tu edad.

Yo me deje de tonterias y decidi aprovechar aquella situación, que ninguno de los dos habiamos buscado, pero que ahora la queriamos aprovechar, ella al verme mi pija totalmente empalmada, se abrio de piernas y soltandose el cinturón dejo a mi vista su cuerpo desnudo, sus pechos se le callerón lateralmente por su peso y levantando los brazos sus pezones erectos quedarón a mi vista.

Yo me quite el “slip” de los tobillos y espatarrandome empece a pajearme lentamente y mi capullo aparecio morado por la calentura que llevaba, ella sin dejarme de mirar con deseo, empezo a frotar su clitoris fuertemente mientras gemia como una perra en celo pidiendo sexo.

Lui porque no nos vamos a la cama por favor!

Yo no conteste y levantandome me tumbe en la cama con la polla hacía arriba, con una mano pajeandome y con la otra tocandome los huevos y cerre los ojos esperando su iniciativa lasciva.

Ella se quito la bata y totalmente desnuda se coloco al reves que yo, busco con su boca mi nabo y empezo a chuparlo con deseo llenando de saliva mi tallo, su pie derecho busco mi boca y yo empece a chuparle el dedo gordo como si fuera un pequeño pene, ella al notar mi mamada digital gimio de gusto, se ve que sin quererlo le había encontrado un punto erogeno y seguí chupando a igual que ella que había dejado mi polla , lamia mis huevos abriendome las piernas para seguir su ruta hacia mi entrepierna.

Yo al sentir invadido mi “peritoneo” abrí del todo mis piernas entregandome a aquella mujer que me estaba matando de gusto yo me cebe en mi mamada, mientras ella se coloco encima de mi cara sin dejarme de lamer, su coño peludo chorreante se acomodo sobre mi boca y mi nariz restregandose encima, mientras gimiendo solto su primer orgasmo, un flujo espeso y pegajoso inundo mi cara, yo al notar aquel liquido tibio y oloroso, me amorre aún más a su meadero peludo.

Mi lengua empezo a pentrarla totalmente, mientras con mi dedo indice busque su ano peludo y la penetre hasta dentro y ese fué el segundo punto erogeno que encontre, Loli al sentirse invadida en su intimidad apreto hacía atras con fuerza para que mi dedo la sodomizara totalmente.

Loli busco mi ano y hizo lo propio con su lengua, note aquel apendice humedo penetrarme y dandole vueltas a mis pelos anales hasta que me dilate como ella.

Yo ya no aguante más y sin avisarle solte una corrida total, mi leche le lleno al cabello y ella ni se inmuto, y apreto aún más su lengua en mi culo.

Nos quedamos quietos oliendonos uno al otro, mientras nos reponiamos despues de un buen rato de un sexo sin tabues.

De pronto Loli se levantó sudada y llena de semen, y fué a su bolsa de viaje, y volvio a la cama con un bote de crema, se arrodillo sobre la cama y con su mano llena de crema se empezo a tocarse el culo y ha prepararlo para culeada a fondo,
cuando lo tuvo bien engrasado, paso una pierna por encima de mi ofreciendome la vista de aquel hermoso culo.

Lui tocame el culo a fondo.

Yo le meti un dedo y ella pedia más y más, despues dos,empece a urgar dentro de su cueva trasera, mientras ella gemia y se masturbaba con su manos, yo me lance y la penetre sin miramientos con mis dedos, cuando Loli comprobo que su dilatación era la apropiada me dijo: LLename el culo cabrón, no puedo más!

La coloque con dureza y se la metí hasta los huevos, mis pelos se pegarón a los suyos, mientras yo le pellizcaba pezones y axilas rasuradas pero humedas de un sudor que me volvia loco.

No pares revientame y matame de gusto, guarrea a tu puta, lo necesito!

Chupame la polla con ese culo hambriento.

Hazme sentir guarra, hazme lo que quieras.

Yo saque la polla de su cagadero, y la obligue a que me la limpiara a fondo.

Ella se amorro a mis huevos y a mi polla sin miramientos.

Cuando la tuve limpia, le dije: Puta tocate para mi y ponme cachondo mientras te miro.

Ella se abrio de piernas y se excito al ser admirada mientras se masturbaba.

Mi polla al ver el espectaculo se puso dura como un mastil, y empece a pajearme para acompañarla en su tocamiento erotico y gratificante.

De pronto Loli solto un chorro de uan mezcla de flujo y meados mientras chillaba como una posesa.

Yo me tire sobre su pelos vaginales, chupando los liquidos femeninos que soltaba su coño irritado por tanto tocamiento sin miramientos, ella al sentirse amada en su intimidad se restrego contra mi boca y lengua lamedora.

El olor ambiental era de puro sexo total, yo me puse sobre su cara y deje que me mirara mientras dejaba que mi polla se corriera sobre sus labios, el semen lleno su labios y yo me tumbe al lado de ella y la morree con cariño y profundidad.

Por culpa de la lluvia conoci el sexo total y Loli se convirtio en mi amante y confidente.

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Mi sobrinita me hace pajas

Cosas que ocurren sin pensar

Esto ocurrió hace 2 años. Yo tengo veintitantos años y mi sobrinita tenía 13. Resulta que…, yo iba por su casa, ella por la mía, coincidíamos en casas de parientes, etc… (lo normal en el caso de un tio y su sobrina), sin que sospecháramos lo que sucedería un día. Pero ese día…

Normalmente, en las reuniones familiares, yo solía estar con los “mayores”, o sea, mis padres, mis hermanos, mis cuñados…, y los pequeños, mis sobrinos, pues jugando o a sus cosas. Mi sobrina me solía pedir el móvil, un smartphone (un iPhone) para jugar, hacer fotos, trastear… Luego tenía que revisar en el móvil si me había descolocado algo… pero, en fin, yo le dejaba el móvil y me dejaba tranquilo (es que, siempre que nos veíamos, me pedía el móvil porque se aburría. Incluso a veces me obligaba a jugar con ella a algún juego del móvil). Y, ese día, al ir a buscarla a la habitación donde estaba para pedirle el móvil y verla, me pegué un susto porque me acordé de que no había cerrado “algunas” páginas web en la aplicación Safari del iPhone… y mi sobrina las estaba viendo en el momento en que la vi en la habitación. Podéis imaginaros qué páginas web eran… Es lo malo del móvil… que, si no cierras esas páginas, cuando vuelves a abrir la aplicación, aparecen las que estaban cargadas… o sea, que mi sobrina estaba viendo unas páginas porno en el móvil. Yo no sabía si pegarla un susto y echarla una bronca o quitarle importancia y aquí no había pasado nada. Opté por lo último… me acerqué a ella sin hacer ruido y:

Yo: Hola. ¿qué estabas viendo?
Ella: ¿Yo?, nada….
Yo: Jejeje (me reí y ella también empezó a reírse, viendo que yo me había dado cuenta de lo que veía). Te he pillado viendo guarreridas en mi móvil
Ella: “Guarreridas” tuyas, que yo no las he buscado.

Cogí el móvil y estaba una foto del primer plano de una polla de un tío que chupaba una tía. Pensé en hacerme el graciosito para que mi sobrina no se sintiera avergonzada, y así empecé a comentar la foto, y la siguiente.

Yo: Hala, vaya fotos que estabas viendo. Jejeje, parece que a la tia esa le gusta chupar…… pollas (entre cortar la broma y llevarme el móvil o seguir bromeando viendo fotos, decidí lo último sabiendo que ni ella diría nada y yo no iba a decir nada. Pero el seguir viendo fotos porno hizo que me calentara y…….. los cuerpos cavernosos de mi pene empezaron a llenarse de sangre, jejeje. Podía haber cortado y haberme pasado a otra cosa…, pero no lo hice)
Ella: Y es bastante gorda
Yo: Ya… en las fotos porno todo es gordo, las pollas, las tetas, jajajaja. No sé si habrás llegado a este vídeo (en una de las páginas web había un enlace a un video. Lo puse. Era de un minuto, pero se veía de todo)
Ella: No, esa página no la había visto

Lo dicho… mi polla estaba creciendo dentro de mi pantalón… y pasó por mi cabeza ciertas ideas… buffff. Antes, tenía que asegurarme.

Yo: Tu no digas nada de que estamos viendo un video porno, ¿eh?
Ella: Nooo. Y no digas tú nada tampoco.
Yo: Nada. Esto es un secreto.

Me lancé… Primero, de forma sugerente:
Yo: Bufff, este video y estas fotos me han calentado…. Jajajaja….. (dejé pasar unos pocos segundos eternos, y continué hablándola). Mira como tengo la entrepierna (y la señalé mi paquetón con mi polla palpitando bajo el pantalón con esos espasmos que da una polla en erección cuando está retenida). Está viva, ¿a que sí?
Ella: Jijijiji (reía ella nerviosa). Sí que está vivo. Hay algo que se mueve ahí dentro, jijijiji.
Yo: ¿Quieres verla?……. (pasaron unos segundos…., y mi sobrinita no decía ni que sí ni que no, así que volvía hablar yo). ¿Has visto alguna vez una polla tiesa?
Ella: mmm, bueno…. sí….. mira… (me señalaba el móvil)… en internet…
Yo: Digo de verdad, no en el ordenador
Ella: En clase alguna vez, algunos chicos del cole, jejejejeje
Yo: Jejejeje, como es eso?
Ella: No…. que alguna vez he visto de lejos como algunos de mi clase se pajeaban en el cine del cole… pero de lejos, ¿eh?
Yo: Vale, vale. O sea, que algo has visto pero de lejos.mmmmm. ¿Y quieres verlo más de cerca?
Ella: Bueno (ya no tardó tanto en pensárselo). ¿La tuya?
Yo: Sí…, que la tengo tiesa. Entonces, ¿sí?
Ella: Sí

Yo no quería obligar… así que, según me dijo que “sí”, pues empecé a desabrocharme el pantalón y me quedé en gayumbos, donde se notaba mucho más la polla erecta. Me hice de rogar unos segundos mirándola a ella y…. zas, me bajé los gayumbos mostrando mi pene erecto. Me fijé en la cara de ella, emocionada y nerviosa al mismo tiempo.

Yo: No voy a decir nada de esto y tú tampoco. A diferencia de los compañeros de tu cole, no diré nada. Es un secreto para ti. Así puedes ver una polla de cerca sin problemas. Tócala, agárrala y verás.

Agarró mi polla

Ella: Esta caliente… y dura
Yo: … como un palo.

Agarré su mano con mi mano mientras me sujetaba el pene y empecé a mover su mano hacia arriba y hacia abajo de mi polla. Despacito. Luego dejé que ella siguiera el movimiento y me fuera pajeando lentamente
Yo: Sigue así… ¿Qué te parece mi polla?
Ella: Bien, jeje (lo decía nerviosilla entre sonrisas). Esto ya no te cabe bajo el pantalón

Mis huevos se bamboleaban mientras ella me pajeaba. Se fijó en ellos. Yo le explicaba cosas fisiológicas del sexo masculino, los huevos, el semen, la eyaculación, etc… El móvil ya lo teníamos abandonado, porque mi polla había absorbido toda la atención de mi sobrina (la situación era un poco tensa por mi parte. Mi sobrina de 13 años y yo, que la sacaba más de 10 años… en una habitación y pendiente de oir pasos para subirme corriendo gayumbos y pantalones por si se acercase alguien. Vaya panorama…)

Al rato, la dije:
Yo: Hazlo un poco más deprisa. Cuando vaya a salir la leche te aviso. Suelo notar cuando sale de mis huevos hacia la polla, y creo que ya falta poco….. ….. …… …… ¿Viste en el video como la tia se bebía la leche de la polla?
Ella: Sí
Yo: La leche de hombre es nutritiva, tiene proteínas, sales minerales… (aquí me intentaba tangar a mi sobrina poniendo las virtudes del semen, jajajaja, a ver si picaba)

Y, tras un rato, la avisé que ya me subía el semen por la polla y…………….zasssssssssss, un buen corridón. Ella se quedó entusiasmada, y yo corriendo intenté limpiarlo…. chupando donde había caído. Jejeje, la decía “que buena está”, cuando chupaba su mano manchada de semen.
Yo: ¿Te gustó mi polla?
Ella: Sí, jeje………
Yo: Otra vez te dejo que me hagas una paja otra vez (decía “te dejo”, cuando quien lo deseaba más era yo). Yo no voy a decir nada y tú tampoco, así que mi polla está disponible para cuando quieras.
Ella: Sí, jejeje…

Me vestí corriendo y cogí el móvil.

Nos seguimos viendo otros días… pero no se daban las circunstancias para que yo “le ofreciera” mi polla y mi leche (que hubiese un poco de intimidad). Le dejaba el móvil para que jugara o que hiciese lo que quisiera con él (me convenía tenerla contenta). Hasta que un día, en su casa, sus padres tuvieron que irse a un recado. La guiñé un ojo que ella supo entender. Cuando estuvimos solos la dije que si podía hacerme una paja…. Y me dijo que sí. Más cómodos, en el salón, me bajé los pantalones y ropa interior, y mostré mi pene flácido, una buena ocasión para enseñarla como va creciendo un pene cuando se pone en erección. Me agarró el pene, me bajó el prepucio asomándose el glande, y eso bastó para que empezase a crecer mi polla hasta ponerse completamente erecta. Sin ningún miedo a que nadie nos pillase, me empezó a pajear

Yo: ¿Te acuerdas de lo que te dije de la leche?
Ella: ¿El qué?
Yo: De lo rica y sana que es… aunque no me sale tanto como de las vacas, jajaja
Ella: Sí, jejeje
Yo: ¿Quieres probarla como las tías de las fotos porno? (ahí mi sobrina se lo pensó unos segundos…. pero no decía que no). Si está buena…. Bueno, la verdad es que está un poco sosa… pero no sabe mal, y tiene muchas vitaminas y proteínas (jajaja, yo vendiendo el producto). Mira, dame un besito en la punta (tenía el glande rojo oscuro, hinchado, lleno de sangre, brillante, a punto de caramelo).

Me besó la punta del glande.

Yo: Sí. Así. Mira, por aquí sale la leche (le señalaba la rajita por donde sale). Cuando vaya a salir, métete la punta en la boca para que no se salga la leche. Mira, hazlo así:

Abrió la boca, y metí mi glande en ella. Me lo lamía… Me hacía una buena paja, y de vez en cuando me chupaba el glande…… Cuando me fui a correr, la avisé, y ella actuó en consecuencia: abrió la boca y, para adentro mi polla que empezó a escupir leche a mansalva. Se salió un poco pero la mayor parte se lo tragó

Ella: …….. está caliente (no dijo otra cosa)
Yo: Sí. Está un poco sosa, pero…. bueno…… es alimenticia.

Me salió un borbotón de leche de la punta de la polla, y ella sin decir nada me dio un lametón sorbiendo ese goterón de leche. Me gustó su iniciativa, jajaja.

Ya no narro más que me ha salido el relato muy largo. Solo contar que la chica se fue lanzando…. pero nunca quiso participar del sexo (tampoco se lo pedía. No quería forzar sino que estuviera a gusto). Solo me pajeaba y me chupaba, pero siempre vestida y sin participar sexualmente. Incluso una vez me hizo desnudarme completamente (desnudo todo, hasta descalzo. La tuve que hacer caso. Fue una sensación extraña, ella totalmente vestida y yo totalmente desnudo), me estuvo viendo el agujero del culo y me metió un tubito por allí (yo controlaba, claro, no vaya a ser que fuese peligroso o que no me gustara). En fin, que durante 5, 6 o 7 veces, fui el experimento anatómico masculino de mi sobrinita, con la consecuencia de que siempre me deslechaba y me dejaba vacío de semen. Nunca me pidió ni tomó la iniciativa de hacerme una paja (era yo quien decía a ella si podía…… y siempre me decía que sí), así que, llegó un momento en que dejé de pedir que me hiciera unas pajas y….. aquello acabó. Han pasado dos años y… si se lo pidiera, a lo mejor me diría que sí. Pero ya no se lo voy a pedir. Ha crecido más desde entonces y aquella experiencia “ilustrativa” se acabó. Con esa experiencia, ella aprendió cosas nuevas (como es un cuerpo masculino y cómo reacciona) y yo la “ayudé”, jejeje.

Publicado en: Relatos porno

Almita fue mi lolita

Finalmente quiero relatar mi historia inédita, una aventura con la sobrina de mi exesposa.

Hola a todos los que escriben y leen estos relatos, tengo tres años de leer en este sitio y ahora me toca compartir mi experiencia con la sobrina de mi exesposa. Debo también decir que esto sucedió hace ya 6 años aproximadamente.

Díganme Leonardo, de 51 años cuando esto sucedió, ahora tengo casi 57 años y estoy separado desde ese entonces de mi ex-esposa.

En ese año, teníamos una granjita con mi esposa, donde residíamos. Eran unas cinco hectáreas en el área rural. Nuestros únicos dos hijos ya habían formado hogares y estábamos solos los dos. Fue cuando la hermana de mi exesposa nos envío a Alma una jovencita de recién cumplidos los quince años, de tez muy blanca, ojos acaramelados, piernas y brazos largos y delgados, un rostro muy bonito, un traserito compacto, casi sin caderas, alta y muy delgada, pesaría unas 100 libras. La habían enviado para seguir sus estudios en la ciudad, la granja está a unos 15 minutos en bus para la ciudad.

Mi situación, como la de muchos hombres a los cincuenta años, poco sexo con la esposa, una vez al mes posiblemente, pero yo siempre he sido cachondo, no solia ser infiel a mi esposa por mis principios, pero la que siempre fue desmotivada para el sexo después de sus cuarenta era mi esposa, además había engoradado como vaca en los últimos años, me parecía poco atractiva para el sexo, aunque tenía otros valores importantes, quiero dejar claro eso. En mi caso, desde que presté servicio militar, he hecho ejercicio y salí correr muchos años después, por lo tanto no era gordo, tenía aún definido los musculos de mi torso, piernas y brazos.

Pero vamos al grano. La relación con Almita fue subiendo de tono cada semana, ella estaba muy pegada a mi y charlábamos mucho. Y debo decir que en un arranque de celos de mi esposa, injustificadamente, me echó de nuestra habitación, pensé que con la llegada de Almita a la casa eso terminaría, pero no fue asi, lo único que logré fue darle mi habitación a su sobrina y quedarme en un sofá cama en la sala. Varias veces en la noche Almita llegaba conmigo a charlar, llevaba puesto su ropa de dormir, que solo era una blusa holgada y corta, que apenas le llegaba a sus muslos, la chica me hacía tener una erección viéndola con su cuerpo delgado y sus piernas muy sexys. Ella se recostaba conmigo o platicábamos sentados, varias veces, por lo corto de su blusón, le vi su braguita y eso me ponía caliente. Tuve varias erecciones asi, por un lado estaba feliz que mi pene respondiera a esos estimulos, yo creía que ya no podía tener erecciones duras y duraderas.

Las últimas charlas con Almita, mi esposa no se daba cuenta de eso, el tema fue sobre sexualidad, me di cuenta que la chica era muy despierta en eso y que conocía bien ciertos temas, inclusive más que yo.
En una de esas, me puso la mano sobre mi paquete, solo tenía puesto una pijama de pantalón muy delgada. –Don Leo, déjeme ver su pene?-, me dijo Almita.
-Cómo?, eso no esta bien que me pidas Almita!-
Ella respondió –por qué no?, si eso es normal o tiene algo de malo?- me respondió y preguntó.
-Pues..pues..no lo creo..- Me dejaba pensando. Ella apretaba mi paquete ya erecto con una de sus manos.

-Uyy que grande es Don Leo!- me decía apretando mi bulto.
-Y haz visto muchas?- le pregunté, por lo que me había dicho.

-No muchos..pero el suyo si es grande- me dijo Almita.

Luego de eso, se despidió de mi y me dejó una gran erección. Por primera vez en varios años me tuve que masturbar para poder dormir esa noche.

Las tocadas de mi bulto en la noche por parte de Almita se volvieron frecuentes, y me parecía que ella era del tipo calentahuevos. En una noche, ella me comenzó a tocar el bulto como siempre, pero yo ya no me quedé pasivo, le toqué sus muslos (estábamos sentados en el sofá-cama) y subi mi mano lentamente, siempre charlando, y logré llegar a su cuquita (sobre su calzoncito delgadito) y pude palpar sus labios vaginales, su vello púbico también; ambos nos pegamos una tremenda calentada, porque ella estaba excitándose y me apretaba más fuerte el tronco de mi verga que estaba dura como nunca, yo sentí húmedad en su braguita, la pude sentir en las yemas de los dedos. Además hubo un momento en que ella dejó de hablar y se concentró en la tallada que yo le estaba dando en su cuquita, ella se puso de pie de improviso y salió casi corriendo de la sala, yo supongo que estuvo a punto de tener un orgasmo o lo tuvo.

Luego de eso, la morbosidad entre ambos fue aumentando cada noche, porque era en las noches donde todo eso sucedía, de día pues lo más que llegábamos era abrazarnos efusivamente o ir de la mano. Hasta que una noche, estábamos tan excitados los dos, que yo me fui bajando el pantalón de mi pijama y luego el calzoncillo y mi erección salió libre, ella no se inmutó, sino la tomó de tronco y me comenzó a pajear con su delgada mano, al principio lo hacia muy mal, pero poco a poco fue mejorando, yo estaba que explotaba en su mano, pero me aguanté un buen rato, finalmente mi verga comenzó a dar explosiones de semen, tenía muchos años que mi verga no lanzaba tan lejos mi venida, Almita me la soltó y se fue, yo acabé haciéndome la paja hasta que mis huevos quedaron vacíos y yo dejé de gemir de gusto.

Las semanas siguieron y nuestros encuentros aumentaron en número, ella seguía pajeandome la verga y yo acariciando su chuchita sobre su braguita. Pero todo iba en aumento, en una ocasión cuando me estaba llevando a mi climax, metí mis dedos dentro de su calzoncito y pude palpar piel a piel sus cuquita, la acaricié toda y localizando su clítoris empecé a acariciarlo suavemente, ella se fue excitando tanto, que esa noche ella tuvo su orgasmo frente a mi, me tomó del brazo fuerte y emitió un chillido que crei iba a despertar a mi mujer, luego de varios segundos, ella se desplomó en la cama y mis dedos estaban llenos de sus juguitos vaginales.

Luego de esa noche, como dos días después, ella llegó del colegio, no me acuerdo el por que mi mujer no estaba, yo estaba leyendo en un sofá, ella con su traje de colegio (camisa blanca, falda a la rodilla de cuadros, calcetas blancas y zapatos tipo mocasina), se fue donde yo estaba y se montó sobre mis piernas de frente a mi, es decir con sus muslos abiertos dejando mis piernas en medio. Y sin pensarlo mucho Almita me buscó la boca y comenzamos a darnos un delicioso beso, que empezó con labios, y segundos después eran nuestras lenguas las que se juntaban y entrelazaban.

Por la posición de ella fue fácil buscar su cuquita, metí mis dedos entre su braguita y comencé a acariciar su chuchita al ritmo de nuestros besos, empezamos a agitarnos en el sofá, mis dedos jugaban con sus labios vaginales y con su clítoris, de repente, casi sin pensarlo, le hundí un dedo en su cuquita, me fui lentamente, porque no sabía si era virgen o no. Mi dedo se fue hundiendo en su apretado coño, no palpé ningún obstáculo en su chuchita, no era virgen Almita, asi que lo meti todo y empecé a pajearlo, metiendo y sacándolo, al principio lento, pero luego mi dedo entraba y salía muy rápidamente, los gemidos de ambos, pero más de ella, llenaron la sala, Almita se recostaba sobre mi hombro, dejando mis labios a un lado yo le besaba su cuello y sus mejillas, y finalmente ella emitió su chillido acostumbrado, mi dedo se llenó de su eyaculación vaginal. Luego ella se desmontó y salió casi corriendo a su habitación.

En mis dedos quedó impreso el olor de su chuchita, todo el resto del día no me lavé mi dedo para sentir su aroma de mujer, y en la noche me sirvió para darme una monumental masturbada.

El fin de semana, mi mujer salió al mercado a hacer compras. Yo estaba en el establo, cuando Almita se presentó en su blusón, se miraba deliciosa la chiquilla, piernas blancas y sus ojos coquetos en todo momento, me dijo que tomaria una ducha, pero no dentro de la casa, sino a la par de un pequeño arroyo que había dentro de la propiedad, me dijo que si yo quería podía ir con ella. Ella se marchó, luego la vi a la distancia llevar agua en un blade, toalla y jabón. Luego de diez minutos no pude aguantar y me fui casi corriendo a donde ella estaba.

Ella estaba desnuda totalmente, me escondí entre los arbustos, tenía un lindo parche negro adornando su cuquita, sus senos eran pequeños, pero de linda forma, con un pezón diminuto. Era la primera vez que la vi desnuda. Ella rápido me vió y me hizo señales que me acercara, ahora la vi de cerca, era una princesa, luego dándome el jabón y una toalla, me dijo que le hechara agua y la restregara la espalda, me puse atrás, sus nalguitas eran rosadas en algunas partes. Le enjaboné su cuerpo por atrás, le acaricié sus nalgas sin jabón y luego a pesar que estaba mojada, la abracé por atrás, yo estaba que me moría de calentura, con una erección tremenda. La abracé y acaricie sus senos por primera vez, luego bajé mi manos a su sexo y con ambas manos acaricié su cuquita, por el jabón que tenía mis dedos pude meterle casi sin problemas dos dedos en su chuchita, ella gemía y yo le besaba el cuello y las mejillas, ella levataba sus brazos para asirse de mi cabeza, después de un rato, metiendo mis dedos en su chuchita, la llevé a un tremendo orgasmo con mis dedos, ella chilló, gimió todo lo que pudo, yo a diferencia de otras noches, no la solté hasta que terminó su corrida. Luego ella se puso una toalla y aún con jabon se fue de regreso a la casa.

Como verán las cosas iban subiendo de tono cada vez más. Y dos noches después sucedió. Como siempre ella llegó conmigo, nos empezamos a tocar y a besar de lengua. Mis dedos dentro de su chuchita y su mano alrededor de mi verga, pero esta vez, la tomé de la cabeza y la fui colocando sobre mi verga erecta, su boca quedó a centímetros nada más de mi dura carne. Ella entendió mi mensaje y comenzó a besar y lamer mi verga, lo hizo unos minutos, su lenguita pasaba por todo mi tronco, luego metió mi glande entre sus suaves labios y comenzó a mamar como una becerrita. Mi mujer tenía unos años sin hacerme un oral. Y ahora allí estaba Almita sacándome gemidos, los cuales tenía que silenciar, para que no se escucharan en el silencio de la noche. Vaya que mi mujer tenía el sueño pesado, siempre lo ha tenido.

Yo la tomé de la cabeza y se la movia arriba y abajo, para que metiera y sacara mi verga de su boquita, ella entendió nuevamente, y se puso a mamar mi verga con un rico mete-saca. Mi glande apenas cabía en su boquita. Me olvidé de su cuquita por un instante para degustar ese rico oral que me daba ella. Le anuncié que estaba por correrme, pero ella no hizo caso, siguió como mamando más profundo y finalmente me corri en su boquita, ella soltó mi verga un momento, pero luego volvió a metérsela en la boca, Almita se comió todos mis mecos. Me preguntó que era eso, luego de todo, le dije que los hombres sacamos en un instante jugos que ella sacan durante todo el tiempo que están con un hombre, una explicación estúpida, pero suficiente.

Le dije que yo también quería tener contacto con su cuquita con mi boca, como ella había tenido conmigo, la coloqué en el sofá cama, le quité su braguita y hundiéndome en su chuchita, comencé a darle una tremenda mamada de coño, mis muchos meses de abandono sexual quedaron atrás, le lamí desde su clítoris hasta la redondez de su ano, ella me jalaba los cabellos y tomaba mi almohada para morderla con la boca, todo para no gemir y chillar como ella acostumbraba, no se cuanto tiempo estuve en su cuquita chupándola y lamiéndola, pero si bastante, lo suficiente para sentirla correrse un par de veces en mi boca, me tomé todo lo que salió de sus entrañas.

Increiblemente para mi, mi verga estaba de nuevo dura, jamás me imaginé que pudiera hacerlo a mis años, pero ahora se que lo que me faltaba siempre es motivación o calentamiento, mi verga estaba como en mis mejores años. Me fui subiendo sobre el cuerpecito de Almita, de paso le quité su blusón, ahora estaba completamente desnuda, me mamé sus pequeños senos y apreté sus pezones con mis labios, pero los dejé para colocarle mi verga en su cuquita, ella cerró sus ojitos, como si supiera que venía. Mi verga colocada por mi mano, comenzó a penetrar su intimidad, su suave chuchita se abrió para dar paso a mi dura carne, empujé para que siguiera metiendo en su vagina, sentí lo estrecho de su cavidad, pero con mi calentura y sus juguitos vaginales, me permitió metérsela casi toda, luego me puse a martillarle mi verga en su cuquita, ella gimió y para apagar sus gemidos, la empecé a besar en la boca al tiempo que le bombeaba mi verga en su interior.

Le levanté las piernas para mejorar la penetración y asi metérsela hasta el cabo. Ella chillaba, gemía, me metía sus uñitas en la espalda, pero yo no dejaba de cogérmela, para ser primera vez nos acomplamos muy bien. Sentí como sus uñitas ya no me arañaban sino se hundieron en mi costado, era señal que ella estaba teniendo un enorme orgasmo, sentí como se mojaba de su chuchita, le martillé más rápido, eso me hizo llegar y sin sacarla me corri dentro de su vagina, hasta que mi verga dejó de explotar adentro de ella la saqué. Nos quedamos un rato yo encima y ella abajo, besándonos. La verdad es que yo no temia dejarla embarazada, porque durante mi vida tuve problemas con preñar a mi mujer, por eso solo tenemos dos hijos, al parecer mi liquido seminal es normal, pero la cantidad de espermatozoides es poca, por lo que tuve que estar en tratamiento para concebir los dos hijos que tengo.

Luego de esa noche, Almita y yo nos volvimos locos por el sexo, a la menor oportunidad teníamos sexo, o sea que no solo de noche. Cuando mi esposa visitaba a sus amigas, por la distancia entre las casas, siempre era más de una hora, nos entregábamos Almita y yo. Lo hacíamos en el sofá-cama casi siempre, nos desnudábamos, nos dabamos un rico sexo oral, le enseñé a dar y recibir al mismo tiempo, o la 69 que le dicen. Luego la penetraba en su chuchita, comenzamos a descubrir entre los dos diferentes posiciones. La ventaja de hacerlo antes de la noche es que podíamos gemir y chillar todo lo que quisiéramos, mientras que en la noche había que silenciarnos. Y aunque parezca aumentado, siempre tuve buenas erecciones teniendo sexo con Almita, bien dicen que la mejor viagra, es un buen calentamiento y caricias antes de la penetración. Inclusive le llegué a echar dos polvos casi seguidos a Almita cuando había tiempo.

Los encuentros en las noches siempre fueron mis preferidos, le enseñé a Almita mis dos poses preferidas, ambas son la mujer arriba del hombre, una de frente y una de espaldas, en ambas ella cabalgándome la verga y siempre terminé dentro de su cuquita.

De lo único que me arrepentí fue no cogerla por su traserito, solo se lo dedie, es decir le metí varias veces medio dedo en el culito mientras le chupaba su cuquita, pero ella me decía después que le dolía su culito; a pesar de eso en dos o tres veces, mientras me la cogía en estilo perruno, le saqué la verga de su chuchita y se la puse en el ojete de su culito, pero lo más que pude meter fue mi glande, pero la chiquilla me lo sacó al rato diciéndome que de dolía mucho.

Cogimos por varios meses asi con Almita, nos volvimos expertos amantes, aprendimos a satisfacer a la pareja, a pesar que ella era un jovencita, pero la intuición femenina es tremendamente cierta. Primero mi exesposa evitaba dejarnos solos, luego ella quiso tener sexo conmigo una noche en el sofá-cama y les confieso que no pude tener una erección, ella me mamó la verga mientras me decía que hiciéramos la paz a nuestra confrontación, pero ni asi se me paró la verga, eso le dio a ella desconfianza.

Y cierta vez que mi esposa nos dijo que iría a visitar a una amiga y que llegaría para la cena. Nos pusimos con Almita a comernos a besos primero, total no había prisa, luego le quité su camisa del colegio y le mamé sus pechitos y sus pezoncitos, luego ella se hincó y yo sentado en el sofá, me dio una deliciosa mamada de verga, luego le dije que se subiera al sofá sobre mi verga y comenzó a cabalgarme, los gemidos de ambos eran subidos de tono. Luego la puse subida en el sofá hincada con el trasero afuera y me puse a darle una cogida tipo perruna, me tomaba de su cintura y se la metía hasta que mis huevos rebotaran en sus nalguitas. En eso estábamos cuando de pronto abren la puerta, era mi exesposa, quien con gritos nos insultó, sobre todo a mi. Almita salió corriendo desnuda a su habitación. Casi llegamos a golpes, bueno para que contar todo eso.

Luego ella citó a su hermana, ella me amenazó, luego se fue de la casa mi exesposa y me puso claro una demanda. Almita regresó a su lugar de origen, se que le pusieron un psicólogo que le metió en la cabeza que yo había tenido toda la culpa y que Almita era la victima. Nunca más pude ni hablar con Almita, hasta el día de hoy.

Que es de mi?. Bueno luego de eso, tuve varias mujeres, ya no tan jóvenes como Almita, pero ahora que sabía que si estaba apto para seguir teniendo buenas relaciones sexuales buenas. Tuve buenos encuentros sexuales, sin compromisos, pero nunca tan elaborados ni tan buenos como con Almita, que ya debe ser una mujercita hecha.

Publicado en: Relatoseroticos