Orgia entre cuatro

Soy una mujer de mediana edad. Estoy bastante bien, no me quejo, pero tampoco nada fuera de lo normal. Un fin de semana mi pareja y yo, decidimos ir de casa rural. Nos gusta pasar los fines de semana juntos, somos muy románticos, nos gusta el campo. Vimos una oportunidad cuando nos enteramos de que era muy poco dinero por persona. Preparamos todo y nos fuimos. Cuando llegamos nos extraño porque había otra pareja. Nos hubiera gustado estar solos, pero era compartida, cosa que no sabíamos hasta ese mismo momento.

Nos presentamos, eran majos, nos pusimos de acuerdo para comprar e hicimos esa misma noche una parrillada. Lo pasamos genial, eran muy agradables. Luego una peli, un poco de conversación. Todo era estupendo. La casa tenía un jacuzzi exterior que decidimos encender y meternos los 4. Al cabo de un rato ellos comenzaron a besarse apasionadamente, por lo que mi pareja y yo decidimos irnos. Al salir ellos dijeron que no nos fuéramos que se estaba bien allí, decidimos quedarnos. Comenzamos también a besarnos, a juguetear sin más. Pero lo de ellos iba en aumento. Yo me sentía incomoda, pero mi pareja me hacía sentir tan bien que llegue a olvidar que no estábamos solos.

Cuando quise darme cuenta tenia al otro chico pegado a mí agarrándome de los pechos desde atrás, nos quedamos un poco asombrados, pero nos dijeron que probáramos que era divertido. Yo no creía querer ver a mi pareja con otra persona o poder más bien. Al final decidimos hacerlo. El otro chico detrás de mí, no dejaba de besar, mi cuello y tocar mis pechos duros y firmes. Mi pareja delante de mí me besaba mientras la chica comenzaba a besar su cuello bajando su mano hacia su polla. Yo lo notaba puesto que tenía su cuerpo pegado casi al mío. Enseguida note cuando llego a su polla porque mi chico se estremeció. Fue una sensación rara saber que suspiraba por las caricias de otra. Pero me deje llevar.

Estaba muy excitada, el chico era muy hábil con sus manos, sus labios eran agradables. Sin darnos cuenta yo estaba en brazos del otro chico besándonos, acariciándonos y mi pareja con otra chica a mi lado. Reconozco que me vi egoísta no me gustaba verlo pero yo estaba haciendo lo mismo. La cosa fue a más como era de esperar. Salimos del jacuzzi para dirigirnos a la casa para estar mas comodos y para tener un poca mas de intimidad.

Una vez allí nos dirigimos al salón. El chico comenzó a quitarme el bañador, yo se lo quite a él. Comenzó a besar mis pechos al tiempo que tocaba mi coño rasurado por completo. Yo cogía su enorme polla dura como una piedra masturbándole suavemente. Después de un rato me cogió de la mano para acercarnos a mi chico y su chica. Una vez al lado de ellos. La chica se acerco a mi comenzando a besarme, me deje llevar hasta el punto que acabo tumbándome para comer mi coño súper húmedo.

Estábamos fuera de control. Entonces mi chico la penetro desde atrás. Mientras ella lamia mi coño él se la follaba como un poseso. El otro chico me besaba y acariciaba mis pechos diciéndome que luego me tocaba a mí. Le pedí que se pusiera a mi lado de rodillas. Dejando su polla al alcance de mi boca. Se la comencé a chupar como una loca. Estaba súper excitada, ella lo comía muy bien metía su lengua dentro de mi coño al tiempo que metía sus dedos.

Mi chico al verme chupándosela vino hacia mí también por lo que se la chupe a los dos al tiempo mientras que las cogía con mis manos masturbándolos. Ella me llevo al orgasmo tragándose todo mi jugo, fue el orgasmo más largo que había tenido nunca.

Luego su chico la coloco en el sofá, pidió al mío se tumbara, ella se coloco encima metiéndose su polla en su coño húmedo. Su chico la penetro por el culo, yo la besaba entre aquellos gemidos de zorra que pegaba, nunca había oído a nadie gemir así, Eso era disfrutar y lo demás cuento. Gritaba como una perra y les decía que la follaran más fuerte que quería más.

Yo lamia sus pezones duros y erectos como duras fresas, así llego al orgasmo entre gemidos de placer. Después nos pusimos de rodillas para que nos dieran a chupar sus pollas las chupamos turnándonos hasta que se corrieron encima de nuestros pechos y cara. Acabamos todos agotados. Nos fuimos cada pareja a su habitación.

Al día siguiente por la mañana ya se habían ido. Nunca más los volvimos a ver. Mi chico y yo nunca más hemos hecho algo así. Pero hablamos de ello y lo recordamos como algo genial.

Publicado en: Orgias

Deja un comentario