Muy cachonda

Soy una mujer a la que los hombres definen como mujer de bandera, morena, alta, grandes pechos operados para estar firmes, grandes piernas esculturales y un culo levantado impresionante.

Un sábado no tenia con quien salir, así que salí sola, estaba muy cachonda y quería encontrar a un hombre que pudiera satisfacer todos mis deseos, aunque iba a ser difícil porque soy muy caliente, pero nunca me hubiera imaginado que me pasaría  lo siguiente.

Estaba en una discoteca, había mucha gente y me fui a la pista a bailar, me entraban muchos chicos porque bailo muy sensual pero no era lo que buscaba, vi en la barra a un hombre solo y le hice una señal para que se acercara a bailar conmigo y no tardo nada en llegar a mi altura, agarrarme de la cintura y pegar mi pecho contra su pecho musculoso, se acerco a mi cuello y note su respiración mientras comenzamos a bailar siguiendo el ritmo de la música, comenzó a besarme y chuparme el cuello, mientras me acariciaba la espalda e iba bajando la mano hasta agarrarme con fuerza del culo.

Estaba muy cachonda y mas al notar su cuerpo caliente pegado al mio, pero nada me puso tan cachonda como que me chupara la oreja de una forma tan sensual que solté un gemido, era justo lo que buscaba, había dado con un punto débil mio sin conocerme de nada.

Cuando acabo la canción, me agarro de la mano y me llevo a un reservado de la discoteca que solo era una zona oscura sin cerrar y con unos sillones grandes, en una esquina de la discoteca para que las parejas se besaran, se sentó en el sillón y me cogió por la cadera, e hizo que me sentara encina de el, mirando hacia el y comenzó a besarme, mientras me acariciaba por todo el cuerpo.

Note como debajo de sus pantalones su polla se iba poniendo cada vez mas dura y me desnudo la parte de arriba para comerme los pechos, no me di cuenta de que estábamos a la vista de todos, pero estaba supercachonda y sobre todo cuando comenzó a comerme los pezones y a tirar de ellos con sus labios apretándomelos y soltándolos de repente.

Era increíble lo húmeda que estaba, pero quería que durara, así que me arrodille delante de el, le baje la bragueta y le saque su enorme polla, nunca había visto una tan grande y tan gorda, no me entraba entera en la boca, le masturbaba a la vez que se la comía y el me agarraba del pelo y empujaba mi cabeza para que se la comiera entera, me costo porque era inmensa pero entro.

El gemía, le gustaba como se la chupaba, sobre todo cuando le empecé a chupar los huevos y me los metía en la boca, notaba como se le ponía mas dura, si eso era posible, me levante la minifalda que llevaba, el me aparto el tanga y me empujo por las caderas para que me sentara encima de su polla y me la metió sin contemplación, nunca había sentido algo tan grande introducirse en mi, pero al contrario de dolerme me hizo sentir un placer indescriptible, comencé a botar sobre su polla, cada vez con mas fuerza, a la vez que el me comía los pezones y me cogía por el culo para apartarme las nalgas y meterme un dedo por el culo.

Era increíble, nunca me había pasado estar follando con alguien y tener a un grupo cada vez mas grande de gente mirando, pero no me importo.

Me puso de rodillas en el sofá apoyada las manos en  el respaldo y con el culo hacia el, comenzó a rozar su polla en mi clítoris y metiéndomela de repente en el coño y sacándola de repente, sin saber que iba a hacer a continuación, eso me ponía mas cachonda, estaba muy húmeda, pero cuando menos lo esperaba, me la metió por el culo agarrándome por las caderas y empujando cada vez mas fuerte contra el.

Nunca creí que mi culo pudiera abrirse tanto, pero tampoco, nunca creí que iba a disfrutar del sexo como lo estaba haciendo en ese momento, ya no podíamos mas ninguno de los dos, y alguno de los que estaban mirando decían que nos corriéramos, y así lo hicimos, yo dando gritos de placer hasta que me dolía la garganta y el, al oírme, no pudo mas, saco su enorme polla, me giro hacia el y se corrió en mi cara, boca y por mis pechos, la gente gritaba que me lo diera todo y vaya si me lo dio, que todos los que miraban nos aplaudieron por el polvo tan impresionante que habíamos echado.

Nunca mas nos volvimos a ver y no nos pasamos los teléfonos, fue lo que fue, y a veces todavía me masturbó al ponerme muy cachonda pensando en aquel fantástico día.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatoseroticos

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