Año nuevo, mulato nuevo

Ayer salí como todos los años por estas fiestas.

Fuimos a una fiesta de esas que tiene cotillón, pero amanecí en casa de un mulato de ojos verdes.

Cene con mis padres, luego pasaron unos amigos a buscarme para irnos a la fiesta.

Como podéis imaginar, bebimos, bailamos, menos el conductor claro.

Conocimos a mas gente, entablamos amistad fiestera con otro grupo donde estaba este chico.

Bailamos, nos reímos y hacia las 5 de la mañana nos fuimos para su casa, solos el y yo.

Nada mas llegar, tomamos una copa de champan, me dejo en el salón, diciendo que prepararía una cosa.

Me llevo luego a la habitación, tenia unas velas rojas encendidas y unas sabanas de raso blancas.

Me acerco a la cama y empezamos a besarnos apasionadamente.

Sus labios eran carnosos, sus manos grandes y cálidas, seguía besándome al mismo tiempo que comenzaba a tocar mis pechos e introducir sus manos debajo de mi camisa.

Sus ojos verdes eran increíbles.

Me tumbo sobre la cama recorriendo todo mi cuerpo con sus manos, su lengua, me excitaba mucho su lengua cálida sobre mis pezones.

Yo tocaba su gran polla dura.

Me dejo solamente las medias de liga y unos zapatos negros de tacón de aguja, se posiciono entre mis piernas para lamer mi coño jugoso y rasurado.

Yo creía volverme loca, sujetaba su cabeza entre mis piernas arqueando mi espalda.

Luego me puse de rodillas y mientras el tocaba mis pechos yo comence a chupar su dura polla negra, pasaba mi lengua sobre ella para luego meterla en la boca y jugar con ella con mi lengua.

Lo tumbe sobre la cama y comencé a recorrer todo su cuerpo con mi lengua.

Estaba muy excitado.

Me levante y puse mi coño, ya jugoso, sobre su cara para me lo comiera todo.

Yo apoyaba mis manos sobre la pared y el agarraba mis caderas mientras movia la cabeza de un lado a otro volviéndome loca de placer.

No podía dejar de gemir, entonces me pidió que me sentara sobre el, dándole la espalda, se sentó al borde de la cama y yo me senté encima de su gran polla negra.

El espejo que había delante lo hacia muy excitante, el masajeaba mis pechos al mismo tiempo que yo botaba sobre su polla, alargo su mano para comenzar a tocar mi clítoris con gran destreza, lo sacudía de un lado a otro, de arriba a bajo.

Sentir al mismo tiempo su polla dentro de mi hizo que me corriera gimiendo de placer y pidiéndole que no dejara de follarme.

Luego me coloco a 4 patas al borde de la cama, posicionándose detrás de mi, metiéndomela desde atrás.

Yo volví a gemir de placer, al sentirla dentro de mi de nuevo, aunque acababa de tener un fantástico orgasmo.

El apoyaba sus manos sobre mis nalgas, empujándolas hacia abajo, cada vez la metía y sacaba con mayor rapidez y velocidad.

No dejaba de decir que quería follarme mas y mas, yo le suplicaba que no parara, que lo hiciera.

Entonces me levanto, cogiéndome en alto, para apoyarme contra una repisa y me apoyo contra la pared.

Elevo mis piernas, empezando a follarme cada vez mas rápido, chupaba mis pezones salvajemente al mismo tiempo que su polla entraba y salia de mi coño súper excitado y humedo.

Empezamos a gemir los dos, yo arañaba su espalda de placer.

Entonces nos corrimos juntos.

Dormimos como una hora despidiendonos luego.

Ahora me voy a duchar para vestirme, puesto que he quedado con el para comer.

Espero poner el postre, ademas, no llevo ropa interior, para ver a mi mulato.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatos de pareja

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