Mujer independiente

Soy una mujer independiente que todavía no ha encontrado al hombre que me enamore, así que hasta que aparezca me divierto lo que puedo. Vivo sola y quería reformar el baño, comentándolo a unas amigas me dijeron todas que llamara a un chico que les había reformado a ellas alguna cosa y habían quedado muy contentas. Así que lo llame cuando vino al abrir y verle me quede boquiabierta, era muy alto y muy guapo, ojos azules y rubio con el pelo que le llegaba a los hombros, entro y hablamos de lo que quería, tomo medidas y me dio un presupuesto aproximado. Le di el visto bueno y me dijo que empezaría en pocos días.

Yo estuve deseando que llegara el día para volver a verlo, no sé que me pasaba pero me atraía mucho. Cuando llego el día y empezó con el ruido, yo me fui por la mañana a trabajar y a hacer unos recados. Al volver vi que había avanzado mucho. Le prepare comida a la vez que la mía y le invite a sentarse conmigo. Durante la misma me contó su vida y me atraía cada vez más. Paso la tarde trabajando y yo solo podía pensar en el, así que lo invite a cenar.

Conectamos mucho y una vez que acabamos de cenar le pregunte que quería de postre y él me dijo sin cortarse que “a ti”. Yo me quede boquiabierta, no dije nada durante un minuto no podía creérmelo, pero él se levanto y me cogió por la mejilla y me beso muy sensualmente y acariciándome los pechos por encima de la ropa. Me levanto y comenzó a desnudarme y me chupo cada centímetro de piel según iba quitándome la ropa. Yo estaba muy cachonda y quería acariciar su cuerpo increíble y también empecé a desnudarle.

Primero la camisa besándole los pectorales y fui bajando hasta su tableta de chocolate que comencé a pasarle la lengua por toda ella. Le desabroche los pantalones y note como su polla estaba dura y comencé a acariciársela por encima de los bóxer. Cada vez estaba más cachondo y cuando ya no podía estar más empalmado se la saque y comencé a chuparse la metiéndomela entera en la boca. El me agarraba del pelo para que no parara, y a la vez que me la metía en la boca le empecé a acariciar los huevos. Cada vez con más fuerza al notar que sus gemidos iban en aumento cada vez que los apretaba con más fuerza.

El no quería correrse aun, así que me levantó y comenzó a chuparme los pechos agarrándome los pezones con los dientes y tirando con fuerza de ellos. Eso me ponía muy cachonda y le pedía que lo hiciera con más fuerza y así lo hizo hasta que me elevo. Paso sus fuertes abrazos por el interior de mis piernas y alrededor de ellas agarrándome por las nalgas me elevo y puso mi coño en su boca y me metió la lengua en mi sexo húmedo.

Yo le agarraba con fuerza de la cabeza y le apretaba contra mí para que me metiera la lengua hasta el fondo. Era increíble su manera de comérmelo y no quería que parara. Le grite que quería notar su polla dentro de mí y que me follara hasta el fondo. El me bajo, me puso de espaldas a el apoyando mis pechos en la mesa y el detrás de mi agarrándome de las caderas me metió su inmensa polla en mi húmedo coño y fue subiendo de velocidad y fuerza con cada embestida.

Me agarro del pelo y tiraba de mi cabeza hacia atrás gritándome “te vas a enterar puta de lo que es que te folle un hombre”. Yo le decía “Si, Siiii, Siiiiiii follame”. No paro de follarme durante un buen rato metiéndomela hasta que sus huevos golpeaban con mis nalgas, hasta que saco su miembro inmenso y me lo metió por el culo. Empezó suave mientras se abría paso en mi estrecho culo, pero no tardo en empujar como una bestia y notar toda su polla como entraba dentro de mí y me desgarraba por dentro.

El me preguntaba “te gusta zorra” porque te voy a reventar. Yo le gritaba que si que quería mas. Me dio la vuelta y me hecho boca arriba sobre la mesa y me agarro de las piernas acercando mi cadera al borde y me metió su polla en el coño. Yo solté un grito de placer y comenzó a empujar un y otra vez como fuera de sí, yo me cogía de los pechos y me acariciaba los pezones tirando de ellos con fuerza hasta llegar al límite de su elasticidad.

El me dijo que me preparara que iba a disfrutar como nunca antes y que no iba a poder resistirme mucho a correrme y que él quería correrse dentro de mí a la vez que yo. Yo no lo creía, había estado con muchos hombres y ninguno iba a sorprenderme o a hacerme disfrutar más de lo que ya había disfrutado pero me equivoque. No sé cómo, pero en una de las embestidas me toco en el punto g con su polla y creí volverme loca. Nunca pensé que alguien lo encontrara o que supiera donde estaba, pensé que era un mito.

Con cada embestida llegaba a él con más fuerza y yo más loca me volvía y más cachonda, como nunca jamás imagine. Tenía razón no pude resistir mucho y me corrí gritando como una loca y el al notar todo mi jugo recorriendo su polla también se corrió a la vez que yo sin dejar de empujar una y otro vez.

Nunca había tenido un orgasmo tan intenso y tan largo, ni siquiera sabía que se podía llegar al éxtasis de esa manera. Como os podéis imaginar la obra se alargo muchos días y después de esa hice reforma total en casa. Ahora entiendo porque todas me lo recomendaron, vaya que si trabaja bien.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatos porno

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