mi vecino el viejo me cogió

Soy vecina de un viejo de 70 años, pensionado; él siempre me había mirado morbosamente y cada vez que pasaba por frente de su casa me decía piropos y me miraba la cola y las tetas. En una ocasión una amiga me contó de una experiencia sexual que ella había tenido con un hombre mayor; eso me puso muy caliente y quise poder experimentar con mi vecino haber que tal resultaba. Así que un día observe que quedo solo en casa y me propuse caerle y entablar conversación con él, fue supremamente fácil salí como de costumbre sexymente vestida y cruce por frente suyo, y entonces me comenzó a saludar, le respondí y seguimos hablando, y no desaprovecho la oportunidad de coquetearme; igual no dude en coquetearle; luego de un rato me invito a seguir y me miraba todo calenturiento, supe que él buscaba cogerme, así que me fui preparando para llevarle la corriente haber que tenía para mi. Me senté en la sala y me ofreció trago, seguimos tomando, al rato se me fue aproximando muy cerca entonces me toco una pierna y me dijo: “me gustas mucho yo quisiera que tu y yo tuviéramos algo” luego me dio un beso, a lo que le respondí tomando su cabeza y besándolo apasionadamente, enseguida no dudo en cogerme las tetas y me las comenzó a sobar suavemente, desabrochó mi blusa y siguió su tarea, me quito el sostén y me chupaba las tetas, accedí a lo que él quería, parecía un bebe y me decía “tus tetas son lindas me encantan son duritas y ricas para chupar” mientras tanto me sentía sumamente caliente mi concha ardía de deseo; así que me puse de pie y desabroche mi pantalón delante de él y me lo baje por completo y quede en solo hilo diminuto, me arrodillé y toque su paquete se sentía grande y duro el me decía “quieres ver lo que tengo ahí, sí” le conteste que claro que quería ver, él bajo su bragueta y desapunto su pantalón y luego sacó su verga; lo que me dejo admirada, porque su tamaño muy grande, estaba dura, gruesa y él corrió toda la piel hacia tras y su cabeza estaba protuberante; me dijo “ahora quiero ver lo que tu tienes en medio de tus piernas…” y se fue levantando para cogerme, entonces lo detuve y le dije “siéntate, y continué arrodillada tomé su enorme verga entre mis suaves manos y la lleve a mi boca, succione suavemente su cabeza que casi no me cabía, él suspiro y me dijo “jamás una mujer me había hecho esto en mi vida, y se siente divino”; seguí lamiéndola de arriba abajo con mi lengua caliente, él gemía, así luego tomé otra vez su enorme cabeza y la chupe; su verga se puso muy parada y como doblada de lo mismo dura que estaba; el me dijo: ”vamos mamita yo quiero cuquita”, entonces le dije, ya te la muestro haber si te gusta, entonces me puse de pie, y corrí mi tanga hacia un lado para que viera mis carnosos labios excitados; cuando me vio exclamo “oh que linda cuquita, peladita, nunca me había comido una así peladita sin ningún pelo, se ve riquísima y la tienes gordita” entonces se paro y no dudo en abrazarme contra él, tomo su verga y comenzó a refregarla contra mis labios y como yo estaba mojada mis labios fueron abriéndose con su cabeza, él hacia presión para enterrármela entre mis labios y se puso muy arrecho y me decía fuerte “ te voy a culiar mi amor bien duro quiero que esa conchita me reciba entero, que para eso la tienes bien rica”, entonces me arrastro hacia el sofá me tumbo, yo abrí mis piernas hacia lo alto para poder recibirlo y luego se me hecho encima me beso y siguió con su verga buscando mi entrada vaginal, pero a pesar de estar excitada y muy mojada duro un poco en metérmela; al fin su cabeza dio en mi entrada y él empujo con fuerza, me hacía gemir porque su verga me abría, pero al fin entro su cabeza entera, y enseguida me la fue metiendo más y más él me susurraba al oído “te voy a quitar las ganas mi amor, esto si es una buena polla para ti; y esa cuquita se la merecía” y siguió hasta que me la metió toda, empecé a gemir mucho porque me sentía totalmente llena, jamás había tenido una verga como esa tan monstruosa, aunque siempre desee probar una así, esa esa una de mis fantasías; bueno él siguió bombeando con el meta y saque primero suave y luego ya me empezó a dar duro follando con toda potencia, yo gritaba al principio me sentí abierta y abotagada con toda esa verga pero luego ya comencé a sentir un placer incomparable al sentir cada centímetro rozar mis paredes y comenzó a darme contracciones vaginales entonces él me decía “tu cuquita aprieta muy rico y la tienes bien rojita de tanto darle” “te gusta mi verga mi amor” yo le conteste: “sí… la tienes bien grande y me follas muy rico”, el siguió follándome y se movía muy bien y rápido, tanto que sentí dos orgasmos seguidos y me hacía maullar con sus brutales embestidas y ya no resistió más y se vino dentro de mí, sentí su leche caliente quemando mis entrañas; fue algo sensacional nunca pensé que un hombre tan maduro me respondiera sexualmente de esa manera tan buena. Al final se levantó cansado y sudando mucho por la faena y vi que su verga estaba también rojita de tanto darme. Luego me levanté y tenía mucha leche en mi coño estaba lavada entonces dije “cuanta leche me has dejado en mi raja” pero él tomó su pañuelo, se sentó y me dijo: “ven acá mor, yo te limpiaré” me acerqué y él comenzó a pasarme el pañuelo yo abrí las piernas un poco y él siguió secándome, pero en el pañuelo salía mucho semen, siguió hasta que tomo otro y me seco por completo, luego me dijo “recuéstate aquí y abre tus piernas que quiero mirar como te deje la cuca” muy obediente accedí y me recosté, él se arrodilló en el piso y con los dedos me abrió la concha muy bien, y exclamó “oh que roja la tienes, y el gallito está bien colorado, huy y ese huequito se ve bien abierto y tiene leche dentro, así era que me la quería culiar, para quitarte las ganas”. Luego me invito a su cuarto y nos acostamos a dormir; como a las tres horas, él comenzó a acariciarme me calentó de nuevo y me puse cachonda acordándome de lo que me había hecho; así que me puse a mamarle la verga un momento y luego le dije “lámeme y chúpame la concha quiero ponerme bien caliente para ti” me contesto: “nunca he lamido una concha, pero te lo voy hacer” así comenzó a pasar su lengua por mi raja y a meterla un poco, eso me puso totalmente arrecha y le dije “te voy a cabalgar a galope, me tienes como perra en celo y no resisto, quiero meterme tu verga entera y sentirla bien dentro de mi” así que me le fui montando tome su verga erecta y la puse en mi entrada y me prepare para gemir como loca, su cabeza empezó a deslizarse, y luego de que estuvo allí dentro me senté de un solo golpe y grite “así te quería toda dentro de mí”, y seguí cabalgando, me dieron tres orgasmos y luego él se vino dentro. Fue una experiencia maravillosa haber disfrutado así con aquel hombre mayor.

Publicado en: Relatoseroticos

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