Mi sueño hecho realidad

Hoy quiero contaros un experiencia con la cual llevaba ya un tiempo soñando que por fin se cumplió, este es mi sueño hecho realidad.

Tengo 39 años, bien parecido, por lo que me dicen, aunque no me cuido mucho, pero mi metabolismo me mantiene como si realizase deporte habitualmente, casado y con hijos.

Este sueño comenzó hace ya un tiempo con una compañera de trabajo, con la que mantengo una muy buena amistad.
Ella es un poco mas joven que yo y a mis ojos esta de muy buen ver, no es que sea la típica chica explosiva de metro ochenta y medidas de 90-60-90.

A mis ojos tiene un algo que me tiene cautivado y siempre hemos hablado de todo sin tapujos, de nuestras muchas charlas descubrí sus gustos, conozco mas o menos su vida, la cual es un poco caótica por diferentes circunstancias que no vienen al caso.

Nos une aparte de la amistad un deseo, dar rienda suelta a nuestros deseos mutuos, cosa que yo al menos descubrí un día por casualidad hablando de muy diversas cosas, me dijo sin tapujos que le apetecería tener un encuentro sexual con migo, ya que me dijo, que le atraía mucho.

Desde ese momento hemos tenido pequeños escarceos amorosos, consistentes en poco mas que caricias y besos, por cierto, como besa tiene unos labios que me hacen perder el sentido.

Por diferentes circunstancias nunca llegamos a satisfacer nuestros deseos mutuos, pese a planearlo varias veces, pero al estar ambos casados y con familia, nunca salen las cosas como se planean.

Hasta que un día, que por circunstancias ella tenia todo el día libre para ella, me llamo y yo también podía disponer del día libre para estar con ella.

Alquile una habitación en un motel de carretera a unos kilómetros de nuestro lugar de residencia y quedamos en vernos a mitad de camino para ir juntos.

Cuando llegue al lugar de la cita, mi corazón estaba desbocado, por fin podría hacer mi sueño realidad.

Nada mas subirse al coche nos dimos un cálido y apasionado beso, con el cual se activaron aun mas las ganas que tenia de poseerla y hacerla disfrutar.

Así que sin mas dilación nos dirigimos al hotel, llegamos, recogimos la llave y nos fuimos a la habitación, tras pasar por la cafetería a tomar una copa.

Nada mas entrar en la habitación, mi corazón estaba desbocado, mezcla de nerviosismo y excitación por el momento que íbamos a vivir.

Comenzamos a besarnos apasionadamente, nuestras lenguas comenzaron un baile interminable, nuestras manos se movían acompasadas recorriendo nuestros cuerpos, mientras poco a poco nos acercábamos a la cama.

Una vez junto a la cama, empezamos a desvestirnos mutuamente, hasta quedarnos solo con la ropa interior, ella llevaba un tanga y un sujetador a juego que realzaba su figura, estaba muy sexy y mi excitación fue en aumento, al verla por fin así ante mis ojos.

Nos acostamos en la cama y continuamos con los besos y caricias sin mediar palabra, durante un largo rato, hasta que le fui quitando aquella lencería tan sexy que tenia, por fin la tenia completamente desnuda ante mis ojos y comencé a besar y chuparle sus hermosos pechos, chupándole los pezones, que se pusieron al momento como piedras de duros.

Baje besando todo su cuerpo hasta que llegue a su depilado coño, que delicia poder comérmelo y succionar su clítoris, ella empezaba a soltar pequeños gemidos de placer, a la vez que soltaba mi pene de su prisión y empezó a chupármelo.

Que delicia sus chupadas, lo hacia de maravilla con mucha maestría y al poco estaba ya apunto de correrme, por lo que le pedí que parase, quería que durase mucho mas.

Entonce ella me dijo que teníamos mucho tiempo por delante, que lo teníamos que disfrutar a tope, que ella también esta muy excitada y quería que la penetrase ya.

Sin mas me tumbo en la cama y se puso encima de mi, cogiendo mi polla y dirigiéndola dentro de su coño y comenzó a cabalgarme, la cogí por sus caderas y mojando mis dedos en mi boca comencé a masajear su entrada trasera y empezar a meter un dedo dentro de su prieto culito, cosa que parecía gustarle, pues sus gemidos fueron en aumento.

Yo estaba a punto de estallar, era realmente delicioso sentirla dentro, como movía sus caderas, yo me dejaba llevar por su maestría, y mientras, le acariciaba y chupaba sus pezones, a la vez que seguía metiendo poco a poco el dedo en su culo, mientras ella gemía de placer mas y mas.

Hasta que sus gemidos fueron mas rápidos y altos, cosa que aun elevo mas mi excitación, no pudiendo aguantar mas, me corrí soltándolo todo dentro de ella, acompañándome ella a continuación con un orgasmo de película.

Ella lejos de darse por satisfecha después de nuestros orgasmos casi simultáneos, quería mas, aunque mi pene estaba ya flácido, pero lo cogió para jugar con el y volver a resucitarlo.

Quería mas y yo también, así que comenzó a resucitar mi polla con su boca y sus manos, mientras yo rebusque en mi mochila, ya que traía un juguete que había adquirido para la ocasión, era un estimulador vaginal con 2 motores independientes, por un lado estimula el punto G y por el otro el clítoris, dejando a su vez espacio para poder penetrarla.

Así que mientras ella continuaba con mi polla, recostados en la cama en una especie de 69, yo le coloque el We Vibe que es su nombre,  y lo puse a andar con su mando, soltando al poco ella un gran suspiro de placer, en esto mi polla había resucitado por completo y ya estaba en plan de seguir dando guerra de nuevo, gracia a ella.

Con el We Vibe dentro de ella y a pleno redimiendo, ella no paraba de gemir, hasta que me dijo que por favor la penetrase que estaba a punto de volver a correrse, casi no me dio tiempo a moverme y empezó a contorsionarse y arquear su espalda por un tremendo orgasmo que duro unos segundos.

Paramos un rato para reponer fuerzas y fumar un cigarro a medias los dos abrazados el uno al otro y continuando con los besos y caricias.

Luego seguimos jugando con el masajeador y ella comenzó a entonar de nuevo mi pene, cosa que logro casi al instante, gracias a sus maravillosos labios, su maestría y a mi tremenda excitación.

Con el We Viber de nuevo colocado en su coño, la bese con pasión mordisqueando su labio inferior, cosa que parecía gustarle y a mi me excitaba mucho, me volvía loco su sabor y olor, íbamos a volver a disfrutar el uno del otro.

Después de notar de nuevo su excitación y mi pene de nuevo en acción, la puse a cuatro patas sobre la cama y me coloqué detrás. Froté mi glande contra sus labios vaginales arrastrando gran cantidad de flujo y notando las vibraciones que producía en We Viber.

Ella se movió intentando forzar una penetración, pero lo evite y me puse con los dedos de nuevo a jugar con su culo para ir dilatándolo poco a poco, comencé metiendo un dedo para luego meter dos, e ir dilatándolo poco a poco.

No tardé en notar como se acercaba su orgasmo, como comenzaba a contener la respiración soltando de golpe el aire y soltando jadeos cada vez mas fuertes. Justo en ese momento introduje mi pene bien lubricado con sus jugos en el estrecho orificio haciendo que arquease la espalda violentamente y soltase un fuerte grito de placer. En ese momento no pude contenerme más y eyaculé en su interior a la vez que ella también tenia otro nuevo y largo orgasmo.

Luego nos pegamos una ducha los dos juntos y logre que se corriera otra vez, ya que no pare de comérmela por todos lados, quería tener un gran recuerdo de esa cita y vaya que si lo conseguí, no se me olvidara en la vida.

Luego fuimos a tomar algo y después cada uno para su casa, tras ver mi sueño hecho realidad, a día de hoy, cuando podemos continuamos teniendo encuentros sexuales, cada vez mas placenteros y disfrutando el uno del otro, pero eso ya lo os contare en otro momento.

Publicado en: Relatos de pareja

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