Mi relato erotico

Soy un chico soltero de 40 años y deseo contaros mi relato erotico sucedido hace unos meses que me cambio mi vida.

Nunca he tenido pareja hasta hace unos meses que conocí a la mujer más espectacular que me podía imaginar. No solo físicamente sino como persona también. Tiene un cuerpo que me fascina, al menos a mí. Ella dice que no es para tanto, pero me vuelve loco y os aseguro que no soy el único. Llevaba un tiempo fijándome en ella, pero nunca le había dicho nada, me sentía atraído sin atreverme a nada más.

Un día en un bar. Ella estaba cenando con unas amigas cuando yo entre, me pare a saludar y me invitaron a sentarme. Había quedado con unos amigos, al final fallaron, cosa que me alegro porque así me quedaba con ellas. Ella llevaba un vestido negro con la espalda al aire ajustado y corto, con un escote en su parte delantera que dejaba insinuar los hermosos pechos que escondía. Me senté con ellas, cenamos y salimos de fiesta. La noche iba avanzando, yo no podía dejar de mirarla, sin atreverme a decirle nada. Ella hablaba mucho conmigo, el olor de su perfume me estaba volviendo loco al igual que el contoneo de sus caderas al caminar. Estaba poniéndome muy cachondo, intentaba que no se me notara, pero me tenía como loco.

Todo era inútil. Llegamos a un bar y me saco a bailar. Nada mas coger su cintura para bailar pegando mi torso a sus pechos, oliendo su perfume, viendo sus sensuales labios tan cerca de mí, su forma de susurrarme al oído. Comencé a tener una erección que no sabía cómo disimular. Entonces ella se dio cuenta. Creí morirme de vergüenza. Ella me miro diciéndome:

El otro día casi te digo de echar un polvo como amigos, pero al final no me atreví por miedo a que me rechazaras.

Yo me quede atónito, nunca hubiera pensado que se fijara en mí. Aproveche la ocasión para seguir la conversación diciéndole que como no me había dicho nada, que a mí no me importaría y que hubiera estado encantado.

Ella allí mismo sin salir del bar, me beso. Besaba como los ángeles, solo con un beso y el roce de su cuerpo me había puesto a 2000 por hora. Al cabo de un rato me pidió que nos fuéramos a otro sitio mas intimo. Tengo coche y lunas tintadas, pero quería que fuera bonito y especial, por lo que me la lleve a un hotel.

Estaba un poco cortado, así que ella tomo las riendas. Comenzó a besarme muy sensualmente mientras me quitaba la camisa. Yo tocaba su cuerpo por encima del vestido. Entonces ella elevo sus brazos diciéndome que se lo quitara. Así lo hice tire de el hacia arriba con suavidad dejando al descubierto su cuerpo en ropa interior ante mí. Comencé a besar su cuello hasta llegar a sus hermosos pechos, dejándolos salir de aquel sujetador tan sexy. Ella me miraba con una mirada picaresca en sus ojos que me ponía más cachondo aun.

Entonces me llevo al baño y nos metimos bajo el chorro de agua los dos juntos, besándonos apasionadamente sin ropa que nos separara. Solo besos, abrazos y caricias que dejaban intuir lo que pasaría. Ella se puso de rodillas en la bañera y cogió mi polla dura como un garrote y comenzó a chuparla fue algo inexplicable. Nunca había sentido nada igual y no era la primera vez que me la chupaban. Se le da genial, es una Diosa. Yo agarraba sus pechos, ella me masturbaba mientras la metía en su boca y con la otra mano me agarraba los huevos.

Para no correrme aun la levante para besarla en aquellos hermosos y carnosos labios, luego baje besando todo su cuerpo lentamente hasta llegar a su coño sonrosado y depilado. Ella elevo su pierna a mi hombro para dejarme mejor acceso. Era increíble lo húmeda que estaba. No podía dejar de lamer su coño súper húmedo y sentir como se estremecía de placer, sus gemidos me ponían más cachondo aun.
Entonces ella se dio la vuelta apoyando su cabeza contra los azulejos y sacando su cadera hacia atrás me dijo follame, quiero sentirte dentro de mí. No me lo pensé un segundo me levante colocándome detrás de ella eleve una de sus piernas al borde de la bañera y besando sus hombros con suavidad se la metí dentro de su coño súper húmedo y caliente. Los dos nos estremecimos de placer en el momento de penetrarla. Ella comenzó a mover sus caderas en cuanto la noto dentro, de una manera espectacular. Yo agarraba sus pechos, sus caderas, donde podía para empujar como una bestia. Ella no dejaba de moverse así que tuve que sacarla para no correrme tan rápido.

Entre besos y caricias nos fuimos para la cama. Ella me tumbo sobre la cama y se puso sobre mi polla con su torso erguido dejándome ver como se movían sus pechos y contoneaban sus caderas. Ella comenzó a decirme follame por favor quiero correrme encima de tu polla. Eso me puso más cachondo aun. Me di la vuelta dejándola a ella debajo y comencé a empujar como una bestia. Ella gemía con cada embestida por lo que sabía que le gustaba, comencé a decirle ¿así te gusta? ella decía, si, si me gusta. Te gusta que te follen así eh? Le decía yo. Ella gemía y decía, si si, me encanta. Cada vez abría mas sus piernas hasta que pensé que las rompería, pero yo no dejaba de empujar como un loco.

Ella me miraba diciéndome, haz que me corra, quiero dártelo todo. Sin dudarlo la pedí se pusiera a 4 patas y la penetre desde atrás. Había un espejo en el armario que me dejaba ver su cara mientras me la follaba. Ella gemía moviendo sus caderas sin cesar, comenzó a sacudir sus caderas de arriba abajo de una manera que nunca había visto. Yo no dejaba de coger sus pechos, sus caderas y de darle nalgadas en su hermoso trasero. Estábamos ambos muy cachondos. Entonces ella comenzó a pedirme que no parara que quería correrse ya.

Llevo su mano a su clítoris apoyo la cabeza en la almohada dejando su cadera más a mi merced. Se masturbaba mientras yo se la metía desde atrás, se corrió como una loca gimiendo de placer y pidiéndome que no parara que se corría, que ya llegaba. Inundo mi polla con su jugo, notaba como chorreaba sobre mi dura polla. Ella se giro nada mas correrse y comenzó a masturbarme. Yo estaba aun de rodillas, ella me masturbaba y chupaba mi polla cuando estaba a punto no se aparto. La avise para que supiera que me corría, pero me masturbo con más intensidad, sin dejar de chupármela. Me corrí en su boca, no dejo escapar ni una sola gota de mi semen caliente.

Más tarde nos duchamos, después de un descanso. Al día siguiente nos levantamos y la acompañe a su casa. He de deciros que hemos repetido en muchas mas ocasiones y cada vez es mejor y genial, hasta la actualidad que somos pareja. Nunca antes había coincidido con nadie tan bien en la cama.

Hasta aquí mi relato erotico, el cual espero que les haya gustado. También aprovecho para recomendaros este sitio de Anuncios escorts Skokka donde os puedo asegurar que encontrareis gran satisfacción, ya que en gran parte este relato tiene mucho que ver con ellos.

Saludos

Publicado en: Relatoseroticos

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