Mi primera vez en la sauna

Estando un día en un gimnasio, se me ocurrió preguntar por la sauna, para mi sorpresa, era mixta, una chica muy agradable me enseño como hacerla, puesto que era mi primera vez en la sauna.

Ducha de entrada, entre medias y ducha final.

Cuando me hube preparado me dirigí a la sauna, que era enorme, dentro había un chico morenos de ojos verdes totalmente desnudo tumbado en un banco.

Levanto la cabeza, dándome las buenas tardes y volvió a acostarse sobre la toalla blanca que tenia bajo su cuerpo.

Yo me senté en un banco lo mas alejada posible de el y sin quitarme la toalla, al rato se volvió a levantar la cabeza, para decirme que me quitara la toalla y me tumbara, que si no, me daría un golpe de calor, y que tumbada se lleva mejor.

Me la quite y tumbe, al instante note un alivio inmediato, me estaba cociendo, pero el empezó a hablar conmigo y yo no podía dejar de mirar su musculosa y sudoroso cuerpo, sus intensos ojos verdes y las fracciones de su cara marcadas, muy atractivo y agradable.

El comenzó a decirme que era ultima hora y que ya no iría nadie mas a la sauna, que ya no dejaban entrar, se dirigió hacia mi y me dijo que se iba a refrescar, que si le acompañaba, le conteste inmediatamente que no y salio el solo.

Cuando volvió me dispuse a salir yo para darme la ducha, pero el pego su cuerpo al mío, recién refrescado, a lo que mi cuerpo respondió erizándose entero y por su puesto mis pezones con el cambio de temperatura se pusieron tiesos.

Antes de darme tiempo a decir nada, empezó a besarme y pasarme la mano por la espalda, cuello y pechos como si quisiera ser mi toalla, no me resistí, era muy agradable.

Allí mismo en la sauna empezamos a besarnos y a tocarnos sin importarnos si entraba alguien o no, me levanto en brazos y me sentó en el banco colocándose entre mis piernas, continuando tocándonos y besándonos.

Yo veía su torso desnudo y sudoroso frente a mi y el no paraba de de besar suavemente mis pechos y labios.

Entonces me pidió que me tumbara hacia atrás y el se puso en el banco de abajo, para lamer mi coño al mismo tiempo que estiraba su mano y me acariciaba los pechos y acercaba su mano a mi boca e introducía un dedo para que se lo chupara, hacia paradas para que me relajara y no llegase tan rápido al orgasmo, me besaba el interior de los muslos, eso me excitaba aun mas.

Me incorpore arrodillándome ante su polla y comencé a chuparsela sujetándolo firmemente con mis manos y realizando movimientos rítmicos.

Me copio suavemente por la cara, dándome un beso y pidiéndome que me sentara encima suyo, me puse encima de el, pero de espaldas y con mis piernas totalmente abiertas, sentí como penetraba en mi interior, moviéndome rítmicamente, mientras el acariciaba mis pechos y besaba mi espalda.

Alargo su mano y empezó a masturbarme mientras me penetraba, llegando mi excitación al limite, me subí al banco apoyando mis brazos en el banco sugerir y comencé a botar sobre su polla como una poseída, gritándole que quería mas, contestándome el que todo lo que quisiera.

Me levante y me puse de pie, dándole la espalda elevando la pierna al banco inclinando mi cuerpo hacia delante, para facilitarle la penetración.. Cuando hubo entrado dentro de mi, me pidió que recostara mi tronco sobre la toalla cogiendome por los muslos elevándome a su merced, para poseerme a su antojo, se las arreglo para estimular mi clítoris hasta hacerme perder la razón y correrme irremediablemente.

Me puse de rodillas ante el y empecé a chuparle su pene, cuando la sacaba de la boca al mismo tiempo que que lo miraba a los ojos lo masturbaba mas rápido ejerciendo presión, mientras la chupaba metiéndola hasta el fondo de mi boca, le acariciaba el escroto y sus testículos, parecía que se volvía loco.

Entonces me pidió que aumentase el ritmo, se quería correr sobre mis pechos y asi lo hice, empecé a succionar  con más ritmo al mismo tiempo que movía mi mano con destreza y rapidez.

Cuando no pudo más, se retiro de mi boca, me copio por los hombros y echo su cabeza hacia atrás, mientras me suplicaba que no parara y yo empecé a masturbarlo mas rápido, comenzando a gemir mas rápido y fuerte, corriéndose encima de mis pechos, luego muy cansados nos duchamos y salimos de allí como si nada.

La chica del gimnasio dijo que pensaba que ya habíamos salido, que la sauna son solo 20 minutos y habíamos estado una hora.

Al salir nos despedimos con un hasta luego, a el le esperaba su chica y a mi marido, nunca mas coincidimos en la sauna, pero espero hacerlo algún día.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

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