Mi primer trio sexual

Nunca fui una chica muy tradicional, sexualmente hablando.

Desde muy joven, hablando con mis amigas y oyendo a los adultos me di cuenta que yo era distinta, a mi me atraían mucho los trios y fui a por ello así que os voy a relatar mi primer trio sexual.

El día que cumplí 18 años cumpliría mi mas soñado deseo “un trio sexual”.

Estaba en clase, eramos muchos unos 35, estudiaba en un colegio privado e íbamos todos uniformados, nosotras una camisa de cuatro botones blanca aunque solo abrochabamos tres para volver locos a los chicos y vaya si lo conseguíamos y una falda, la tipica de cuadros rojos típica escocesa la cual también nos la subíamos por encima de la cintura para enseñar los muslos y provocarlos, aunque había profesores que nos miraba también lascivamente.

Tengo un cuerpo espectacular, de modelo, con grandes pechos firmes, con dos pezones enormes y morenos, me sentía atraída por una chica rubia, alta de grandes ojos azules y tenia que ser ella.

Durante la clase, le pase una nota diciéndole que al acabar esperara en la clase, tenia que hablar con ella y así sucedió.

Se sentó en el borde de la mesa y sin decirle nada fui hacia ella y le empecé a acariciar la pierna por encima de la rodilla, ella se quedo paralizada, no lo esperaba pero no dijo nada, me puse a besarle el cuello a la vez que subía mi mano por el muslo y ella gimió.

Empecé a chuparle la oreja y ella empezó a acariciar mi pierna subiendo su mano hasta llegar a mi chocho y noto como el tanga estaba húmedo de lo cachonda que me puso y ella me miro y sonrió.

Empecé a desabrocharle la camisa y vi aparecer el canalillo, increíble, le desabroche el sujetador de los que se desabrochan por delante y vi dos pechos erguidos los cuales me puse a chuparlos.

Ella supercachonda me arranco el tanga y empezó a acariciarme el clitoris y yo me incline hasta llegar a su chocho y empecé a chuparselo por encima del tanga, de repente note unas manos que me agarraban con fuerza de la cintura y note como se rozaba con mi chocho una polla gigante y superdura.

Era el profesor que entro en el aula y no lo pudo evitar, me aparto el tanga a un lado y me la metió hasta el fondo, nunca había sentido algo tan inmenso dentro de mi, me volví loca, pero seguí comiéndole el coño, a la vez que le acariciaba el clitoris.

Estábamos muy cachondos los tres pero no queríamos que se acabara tan pronto y el profesor se sentó en la silla, me cogió por el pelo y tiro de mi hasta que me senté encima de el, dándole la espalda y sentí como entraba esa enorme polla en mi culo, sentí que me desgarraba, pero a la vez nunca había sentido tanto placer.

La rubia se puso a cuatro patas encima de la mesa poniéndome el culo delante de la cara y empecé a chuparle el culo hasta que le metí la lengua por el culo, mientras le metía los dedos por el coño, ella gritaba que no parara y yo le decía lo mismo al profesor, hasta que nosotras, no aguantamos mas, nos corrimos como nunca

El profesor al oír nuestros gritos al corrernos no pudo, ni quiso evitarlo y se corrió dentro de mi culo hasta la ultima gota.

Fue increíble y tanto nos gusto a los tres que lo repetimos durante todo el curso en el gimnasio, las duchas, baños etc, pero eso os lo contare en otra ocasión

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatos de trios

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