Mi odiosa hermana

La situación que voy a compartir es una en la que jamás me hubiera imaginado que estaría y sobre todo no me hubiera imaginado que sería con mi pequeña hermanita 5 años menor que yo.
Yo soy moreno de 170cm, no soy musculoso pero tampoco gordo, no muy guapo, cabello negro y ojos café oscuro.
Todo comenzó cuando yo tenía 17 años, yo era un chico normal tenía amigos socializaba bastante bien y como todo adolescente quería tener novia, ir a fiestas y divertirme sin embargo la situación en mi casa jamás me lo había permitido.
Éramos una familia de 4 mi papá, mamá, mi hermanita de en ese entonces 12 años y yo, éramos bastante pobres, mi papa era camionero así que estaba fuera mucho tiempo y solo lo veíamos como cada 15 días, aun así no ganaba lo suficiente así que mi mama trabajaba de sirvienta de 7 de la mañana hasta casi las 8 de la noche.
Mi hermana se llama Melisa, en ese entonces media como 1.50, era delgada cabello negro hasta los hombros, no tenía mucho pecho pero si una colita bien abultada y deliciosa y sobre todo a diferencia mía ella era toda una belleza, o al menos a mí me lo parecía, ella era una niña bastante callada y tranquila realmente no es que nos lleváramos mal es solo que con 5 años de diferencia no teníamos en común de que hablar y siendo tan callada no había mucha comunicación entre nosotros, aun así debido a la situación de pobreza yo me vi forzado ayudar mucho en la casa y yo debía ver por mi hermana, eso fue algo que siempre odie pues no podía salir a divertirme con mis amigos, y yo resentía mucho a mi hermana por ello, así que solo la veía como una peste y todo empeoro cuando ella entro a la secundaria ya que yo para mala fortuna el horario de mi preparatoria quedo tal que me daba tiempo de llevar a mi hermanita y pasar a recogerla, ya era el colmo que tuviera que pasar todavía más tiempo con ella, así que mi odio hacia mi hermana creció más ya que me estaba quitando mi vida.
Por eso yo no le hablaba más de lo necesario y me comportaba muy seco con ella, pero todo cambio un día, ya había pasado como un mes de que ella había entrado a la secundaria y yo me levante como de costumbre fui al baño y para mi sorpresa la halle empinada mientras se subía sus calzoncitos, por la forma en que estaba su colita apuntaba hacia mí y resaltaba más de lo normal, mi corazón latió como loco y tuve una erección de inmediato mi hermana solo grito y yo cerré la puerta de inmediato.
Ese día no pude mirarla a la cara, y de camino a su secundaria solo le dije lo siento, a lo que me contesto que no importaba.
A partir de ese día no podía dejar de ver a hermanita y empecé a notar que hermosa era, no sé si fue por las hormonas o por el hecho que jamás había tenido novia pero yo deje de verla como mi hermanita y comencé a verla como una mujer.
Así que a partir de ese día cada vez que salíamos de casa al dejarla en la escuela le deseaba un buen día y cuando salía siempre le preguntaba qué tal le fue en la escuela, al principio como que le sorprendió mi comportamiento hacia ella pero con el tiempo me comenzó a tomar confianza, después de un rato nuestra relación comenzó a mejorar mucho ella me contaba que en la escuela no tenía amigos y que le gustaba mucho estar conmigo prácticamente pasábamos todo el tiempo juntos y a mí me divertía pasar tiempo con mi hermanita.
A mi hermanita le encantaba ver películas así que pasaba mucho tiempo en su cuarto viendo películas con ella, al principio ella se sentaba un poco lejos pero después se sentaba pegada a mí y como hacía calor en nuestra casa ella al llegar de la escuela se quitaba el uniforme y solo andaba en camisa y calzón, como ella me tenía confianza, no le importaba que la viera, eso era lo mejor para mí, como adolescente no hay nada mejor que ver como ese calzoncito se pegaba a sus nalguitas y ver esas piernitas todo el tiempo que yo quisiera, todos los días en la escuela yo deseaba poder llegar a casa para así admirar a mi hermanita.
El cambio tan repentino sorprendió hasta nuestra mama ya que siempre andábamos platicando de películas o de otras cosas pero sobre todo nos reíamos mucho, un día mi mama me pregunto que desde cuando nos llevábamos tan bien y yo solo le conteste que era porque ella era mi querida hermana, mi mama solo sonrió y me dijo que bueno me alegra que se lleven bien me beso y se fue a dormir.
Un día cuando llegábamos de la escuela mi hermanita me pregunto si la podía ayudar con la tarea de su escuela y yo a manera de broma le dije y yo que gano, a lo que ella se sorprendió de mi respuesta y después de pensarlo un poco me contesto si me ayudas te doy un beso, se me acerco y me dio un beso en el cachete, fue entonces que a partir de ahí cada vez que mi hermana necesitaba algo yo le decía primero págame y ella entonces me besaba y solo sonreía, cada vez que me besaba yo me emocionaba, pues el sentir esos labios tan suavecitos en mi piel y el olor de su perfume eran una de las cosas más excitantes que había.
Las cosas continuaron de esa manera hasta que una vez mis amigos me invitaron a una fiesta, yo usualmente casi no podía salir pero de vez en cuando me daban permiso para salir siempre y cuando no gastara mucho, así que le pedí permiso a mi mama y ella dijo que estaba bien, esa tarde me estaba preparando para salir cuando entra mi hermanita a mi cuarto
-hermanito no quieres ver una peli
-no ahorita no
-porque
-es que voy a ir a una fiesta
-ándale aunque sea un ratito porfa
Como todavía tenía un poco de tiempo antes de la fiesta si la podía acompañar pero primero le dije
-Está bien pero primero págame
Se me acerco y me beso en el cachete como siempre y me tomo de la mano para llevarme a su cuarto pero la detuve y le dije
-como un beso, me estoy perdiendo mi fiesta al menos dame unos diez
Se me quedo viendo un momento pero después de pensarlo un poco se me acerco y comenzó a darme los besos pero como me los estaba dando un poco rápido me estaba lastimando un poco así que cuando me gire para decirle que lo hiciera más lento me beso en los labios, en ese momentos ambos nos quedamos muy sorprendidos, mi hermana después de unos segundos me dijo ya te pague y me llevo a su cuarto su rostro estaba todo rojo pero yo no le dije nada, no podía pensar en otra cosa que el beso andaba demasiado nervioso y más que ella estaba recargada en mi hombro y me agarraba del brazo, yo quería volver a besarla otra vez pero no me atrevía, después de unos cuarenta minutos, ya debía irme, sin embargo cuando trate de levantarme mi hermanita me agarro del brazo
-A dónde vas
-Ya me tengo que ir
-No, porfa solo espérate otro ratito
-Es que si no se me va a hacer tarde
-No, no te vayas si quieres te pago otra vez
-Lo siento ya me voy
Ya me iba a levantar cuando se agarra a mi cuello y me comienza a besar en la cara de manera muy desesperada, al principio solo eran en el cachete pero después se fue acercando lentamente a mis labios y me da un pequeño beso en la boca después otro y otro no sé cuántos me dio antes de separarse de mí, pero cuando la mire me di cuenta que sus ojitos tenían pequeñas lagrimas
-quédate conmigo por favor
En ese momento no me aguante más la tome de los hombros y comencé a besarla en la boca, al principio solo presionaba mis labios contra los de ella pero después comencé a chuparlos, ella abrió un poco su boca y fue ahí que comencé a meter mi lengua un poco, yo no sabía cómo besar pero aun así seguí pegada a mi hermana ella solo se dejaba besar mientras me abrazaba, como estaba medio incomodo la tome y la puse encima de mi nos seguimos besando hasta que sentí la urgencia de tocar su cuerpo, mis manos se deslizaron lentamente por su espalda hasta su linda colita, que fue la que hizo desear a mi pequeña hermanita, al principio solo puse mis manos encima de sus nalguitas pero luego decidí apretarlas, en ese momento mi hermanita dio un pequeño grito se separó un poco de mí y con un hilito de baba colgando de ella me miro y me dijo
-¿Quieres tocármelas?, está bien puedes agarrarlas pero no me dejes
Así que tome mis manos y las metí directamente en su calzón, tomaba sus ricas nalgas y las estrujaba y las masajeaba mientras la empujaba hacia mi pene que estaba que explotaba, yo podía escuchar los pequeños gemiditos de mi hermana ahogarse en mi boca mientras nos besábamos, continuamos besándonos hasta que la sensación de ella sobre mi pene me hizo eyacular, me separe un poco de ella y ambos estábamos muy agitados, cuando vi hacia la tele me di cuenta que la película ya había acabado, le dije a mi hermanita, pero parecía no escucharme, simplemente se me acerco me tomo de la cabeza y volvió a besarme, yo hizo lo mismo con sus nalguitas y la empuje contra mí, se sentía un poco raro porque mi pantalón estaba batido con semen pero la excitación era tal que después de un tiempo me olvide de eso, seguimos así solo separándonos para tomar un poco de aire, volví a eyacular pero aun así mi hermanita no me soltó y me siguió besando, a mí ya me estaba doliendo la mandíbula un poco pero cada vez que alejaba la cabeza mi hermanita me empujaba contra ella, no me había dado cuenta de cuánto tiempo había pasado hasta que mi mamá le grito a mi hermanita que ya era hora de dormir, al escuchar la voz de mi mamá mi hermanita se espantó y se levantó, cuando lo hizo pude ver una pequeña mancha en su entrepierna, aunque no sabía si era por mi semen o porque ella se había mojado, me levante yo también y no supe que decir, así que solo me fui a mi cuarto pero cuando salí mi mamá estaba afuera cuando me vio se sorprendió
-¿Qué no habías salido?
-Ya no salí mamá me quede a ver la película
-¿Estaba buena?
Cuando me pregunto eso recordé lo que había pasado con mi hermanita y le conteste
-buenísima
Me despedí de ella y me fui a mi cuarto me cambie de ropa y me acosté a dormir, pero casi no pude cada vez que pensaba lo que pasa con mi hermanita me invadía cierta ansiedad porque pues si bien ella me atraía, pensaba en que dirían mis padres si se enteraban.

Publicado en: Relatoseroticos

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