Mi Mejor Orgasmo Lesbico

Soy una mujer imponente con un cuerpo de infarto y muy agradable, no penséis que soy una creída, es lo que me han dicho los hombres siempre pero no ha sido suficiente para tener una pareja que me satisfaciera sexualmente hablando.

Pero si tuve buenos amantes, pero nunca había sentido un orgasmo tan increíble como el que ahora os relato.

Un día fui a tomar algo yo sola después del trabajo, al bar cerca de mi casa.

Era un sitio agradable y la dueña muy maja y preciosa, los chicos no dejaban de intentar invitarme y la dueña se dio cuenta y vino me beso como nunca antes lo había hecho nadie y consiguió que me dejaran.

Me pidió perdón y me di cuenta de la razón, estuvimos hablando horas como si nos conociéramos de siempre, yo no dejaba de pensar lo que sentí cuando me beso y cuando quedamos solas al cierre del local, me dijo que si me quedaba a acompañarla.

Yo la veía moverse y notaba que me atraía y ella haciendo la caja se dio cuenta por el espejo que tenia delante.

Vino hacia mi, me agarro por la cintura y empezó a besarme y acariciarme el culo.

Yo me deje llevar y empecé a acariciar sus pechos, me estaba poniendo muy cachonda, pero ella hizo algo inesperado, me dijo que esperara y se fue al despacho.

Mientras, yo puse música, al poco salió y me quede boquiabierta, no podía creer lo que veía, un cuerpo espectacular, iba con un picardías de leopardo y una fusta de plumas en la mano.

Me sentí asustada, pero a la vez muy atraída, me excito, se dirigió a mi y me arranco la ropa, primero la blusa y el sujetador y me paso la fusta suavemente con la pluma entre los pechos y por el cuello.

Note unas cosquillas como nunca antes, porque a la vez se me humedeció el coño.

Me desabrocho el pantalón con la otra mano, a la vez que seguía pasando la pluma e iba bajando por mi piel, a la vez que mi cuerpo iba quedando desnudo.

Llegó a mi entrepierna y pegue un pequeño chillido, estaba cachonda perdida, ella lejos de parar, me arranco el tanga y empezó a pasar la fusta por mi chocho, primero con la pluma, haciéndome sentir cosquillas a la vez que excitada, luego le dio la vuelta que acababa en una bola grande y dura y note como la parte dura del mango se rozaba con mi clitoris hasta llegar a la bola.

De repente paro, se levanto y me llevo a una de las mesas, me hecho boca abajo y vi en el extremo unos frascos pero no sabia que eran, me dijo que me relajara, que disfrutaría y que confiara en ella.

Yo estaba asustada, en el sexo siempre mandaba yo, pero confíe en ella y me deje llevar.

Me empezó a dar en la espalda con el látigo, sin llegar a herirme y otras veces me pasaba la pluma, me excitaba mucho no saber si me iba a dar o a pasar la pluma pero confiaba en ella.

De repente paro y cogió uno de los frascos de la mesa, pude leer que ponía back door y me dijo que era un lubricante anal vasodilatador muy bueno que usaban en las pelis porno.

Empezó a echarlo por mi culo, a la vez que pasaba la fusta por mi coño y empezó a metermela suavemente por el culo, note como el lubricante hacia su trabajo y dilataba mi culo, como nunca creí que fuera posible, era buenísima, ahora entiendo como lo hacen los profesionales.

Aa la vez que me iba introduciendo la bola de la fusta, yo me estremecía, cada vez dilataba mas y ella me la introducía mas hondo, hasta que no podía llegar mas adentro.

No pude resistir mucho mas, estaba como loca, a si que me corrí con la fusta dentro a la vez que gritaba como una loca, del placer que estaba sintiendo.

Cuando acabo de darme placer, se hecho ella boca arriba en la mesa y me dijo que cogiera el conejito rampante de la mesa.

Yo no sabía que era, nunca había oído hablar de ello y ella me lo explico, que era un vibrador que a la vez que te lo metes por el coño, te estimula el clitoris, así que le eche el lubricante back door, que también se puede usar para el coño, porque nunca había visto nada tan grande, como el conejito rampante.

Ella me pidió que se lo metiera sin miramientos y así lo hice se lo metí del tirón y ella lejos de chillar, gimió de placer, seguí metiéndoselo a la vez que el Conejito le estimulaba el clitoris y ella chorreaba todo lo que tenia dentro, pero pare justo antes de que se corriera y me hecho una mirada de no lo vuelvas a hacer eso.

Pero no le di tiempo a mas, le levante las piernas y la cadera y se la metí por el culo sin contemplaciones, ella grito medio de placer medio de dolor, no se lo esperaba, pero yo seguí, cada vez mas fuerte y mas rápido.

Hasta que no aguantaba mas y me chillo que no parara por nada, hasta que se corrió entera durante un buen tiempo.

Luego me dijo que había sido el orgasmo mas largo e intenso que había tenido nunca.

Por supuesto seguí parando en el bar y tuvimos mas encuentros con nuevos juguetes que os relatare en otro momento, os deseo un feliz y largo orgasmo lesbico como el que disfrutamos nosotras.

Publicado en: Relatos Lesbicos

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