MI JEFE ES UN DEGENERADO

Después de escribir el titulo de mi relato y haciendo un examen de conciencia creo que la degenerada soy yo.

Trabajo en una oficina donde somos diez personas en total tres mujeres y cuatro hombres y el jefe, me considero una mujer normal, es decir, sin atributos exuberantes ni belleza extraordinaria.

Un día estando en el sanitario no sé porque me llamo la atención algo que estaba en un aplique que había y observe con detenimiento y me di cuenta que era una cama espía, me llene de indignación al imaginar cual de los cochinos hombres nos estaba observando mientras nosotras hacíamos nuestras necesidades.

Cuando se me paso la indignación, me puse a pensar bueno que sentirá alguien al observar que uno está haciendo una defecación o esta orinando o se está limpiando el culo después de haber cagado. Todo esto me lleno de inquietud y curiosidad y me trace un plan, cuando entraba al baño me sentaba en la tasa y después me levantaba y ponía mi culo en dirección a la cámara y me limpiaba, salía del baño y trataba de observar cual de los hombres me miraba con curiosidad o con ojos excitados, pero ninguno se mostraba excitado.

Después tome por costumbre desnudarme completa y acariciarme, pero nada, nadie me hacía ninguna observación, mis compañeras antes me criticaban que por qué me demoraba tanto en el baño, a lo cual no le paraba bolas.

Un dia decidi ir mas lejos, me lleve un consolador y me encerre en el baño, tenia bastante miedo de lo que iba a hacer, no solo porque el que había puesto la cámara me viera sino que yo gimo demasiado cuando tengo un orgasmo y me daba miedo de que alguien me escuchara, sin embargo no se porque razón iba decidida a brindarle un show al miron. Me meti en el baño me desnude, cogi el consolador y lo comencé a pasar por mis pezones que estaban duros, por mi ombligo, lo recorría por toda mi raja y lo llevaba a mis labios lamiendo mis propios jugos, me ponía de espaldas me abria las nalgas y pasaba la punta del consolador por mi hoyito, me daba vuelta y mostraba como lamia el consolador y me sente en la tasa me ubique de tal forma que quedara de frente a lo que se suponía que era el lente de la cámara y comencé a meterme bien despacito el consolador, segui con el consolador metiéndolo y sacándolo, lo sacaba completamente y lo lamia, me lo volvia a meter bien profundo, me arrimaba al aplique y gemia, me puse de espalda y me meti el consolador por mi culito, cuando lo saque estaba sucio, lo lave en lavamanos, lo volvi a lubricar y me lo meti nuevamente en la concha, que rico se sentía, le di hasta que tuve el orgasmo, puse mi mano para coger los jugos y mostrárselos al de la cámara los lamí todos mis dedos uno por uno y le mande un beso.

Me limpie, me vestí y escudriñe a todos mis compañeros a ver cual tenia cara de excitación pero ninguno. Entonces supuse que era el jefe, cogí el teléfono interno y lo llame y le pregunte que si me necesitaba, el muy desgraciado me dijo que si, entre en su oficina me mando a sentar, cuando estaba sentada se para, estaba sin pantalones con una erección de los mil demonios, fue cerro la puerta, le dije que era peligroso, me contesto que la oficina era insonora que no preocupara, me hizo y me deje hacer de todo, fue fantástico lo que hicimos.

Le recomendé que quitara la cámara porque lo podían demandar si alguien como yo se daba cuenta.

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