Mi chico

Tengo pareja hace unos años ya. Nos lo pasamos genial en todos los sentidos, pero en la cama es la bomba.
Salimos a cenar un día y luego nos fuimos de copas a un pub.

Cuando nos cansamos decidimos ir para casa, íbamos ya algo cargaditos de copas, pero sin estar borrachos perdidos.

Nada mas cerrar la puerta de casa empezó a besarme apasionadamente.

Sus besos me vuelven loca, desabroche su camisa lila, es una camisa que me encanta,le favorece muchísimo aunque no le hace falta, esta guapo con todo.

Me encanta abrir los ojos y ver sus ojos verdes clavándose en mi.
Seguíamos con besos, caricias, el empezó a desvestirme suavemente mientras recorría todo mi cuerpo con su lengua, le senté en la cama posicionandome sobre el, moviendo mis caderas para rozar nuestros sexos .

Yo estaba muy cachonda, notaba mi coño palpitar de deseo, tan húmedo que bromee con ponerle a su polla un salvavidas, no quería esperar mas.

Pero el no dejaba que me corriera interrumpiendo mi orgasmo una y otra vez, me lamia todo mi coño jugoso poniéndome aun mas cachonda y excitada, chupaba y tocaba mis pechos haciéndome gemir sin cesar.

Se puso en la cama acostado y yo atravesada en la cama a la altura de sus caderas, elevo mi pierna hacia el penetrándome con fuerza pero sin hacer daño.

Tenia a su alcance mis pechos, mi clítoris, que por cierto no descuido en ningun momento.

No pude evitar correrme enseguida, el se dio cuenta e intento parar, pero ya era tarde.

Yo empece a besar su pecho, lamer sus pezones, seguí bajando hasta su polla dura como una piedra empezando a lamerla y chuparla sacándola, metiendola repetidamente, humedecía mi mano para menearsela al mismo tiempo.

No dejaba de gemir, en ese momento se me ocurrio ponerle boca arriba sentandome entre sus piernas, agarrándome a sus pies con mis manos, posicione su dura polla entre mis pies empezando a masturbarle con ellos.

No se lo podía creer, decía que era estupendo, pidiéndome con jadeos que no parara, le resultaba tan excitante que no tardo en decir que se corría.

La cogí entre mis manos empezando a menearla con fuerza, dándole unos lametones de vez en cuando.

Estaba tan excitado que me decía que se la rompiera, no tardo en coger mi cabeza con fuerza y correrse en mi boca, dándome todo lo que llevaba dentro.
Nos abrazamos desnudos riéndonos de las cosas que dijimos por la excitación, dormimos abrazados y desnudos toda la noche,fue algo muy bonito, es una postura cansada pero muy divertida y excitante.

Este es mi chico y una de las maneras de como nos lo pasamos en la cama.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

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