Me follo al extraño que me miraba

He ido a cenar con unos amigos. El sitio esta muy bien, es bastante elegante y la comida es exquisita, aunque sin duda alguna lo mejor del sitio eres tu. Estas en una mesa junto a un varón, pero no hablais, cada uno está a lo suyo.

Se me va continuamente hacia ti la vista no puedo remediarlo. Vistes unos pantalones cortos de tela fina que dejan ver unas preciosas piernas y una camiseta holgada, no sabría decirte de que tela pero que del peso se ciñe a tu pecho. A tu impresionante pecho..

Creo que te has dado cuenta en más de una ocasión de que mi vista se desvía constantemente hacia tus labios, tu escote y tus piernas.

En un momento dado te veo mirarme ¿me has puesto cara picara? Mientras me sostiene la mirada te acercas la copa a la boca. Luego, sin dejar de mirarme, bebes un sorbo de vino y te mojas los labios con la lengua y yo.. Yo noto como se me va la imaginación a las nubes. Me veo a mi mismo agarrándote los dos pechos con las manos mientras que mis labios y mi lengua se recrean con uno de tus pezones. Mi entrepierna comienza a abultar cada vez más..

Mis amigos me hablan, pero yo no les escucho.. Solo te miro. Le dices algo a tu acompañante y te levantas camino del baño. Mis ojos se van detrás de tu culo y mi cerebro te imagina desnuda sobre mi. Me toco por encina de los pantalones. Estoy empalmado por completo y me entran tantas ganas de tomarte que no me lo pienso dos veces.

Entro en el baño de señoras y me cercioro de que a excepción de ti no hay nadie. Así es. Me meto en la cabina siguiente a la tuya y espero a que salgas con la puerta medio entornada. Me entra el pánico, veo cómo te acercas al espejo, te lavas y secas las manos y tras eso, y no se por que, te pones de perfil y te tocas el culo. Salgo de la cabina, te agarro por la cintura y te meto en ella de nuevo. Veo tus ojos por el espejo. Me recuerdan al del emoticono de asombro del whatsapp…

No doy tiempo a que pienses. Tras cerrar la puerta sujeto con una de mis manos tus brazos a la altura de tu vientre haciendo presión hacia a mi mientras mi mano libre agarra con fuerza tus tetas y mi boca mordisquea tu cuello.

Luchas durante unos instantes por soltarte. Al hacerlo tu culo presiona mi pene tanto que puedes notarlo a través de la fina tela de tu pantalón.

Te suelto, estoy tan rojo de excitación como de vergüenza, pero me vale más la excitación…

Me quito la camiseta y la coloco sobre el wáter. Me arrodillo ante ti y te bajo los pantalones y las bragas de una sola vez. Estas en estado de shock. Te dejas hacer y yo me aprovecho todo lo que puedo.

Sentada encima de mi camiseta y con las piernas subidas sobre mis hombros comienzas a jadear en cuanto mi lengua comienza a lamer tu rajita. Ni me molesto en humedecerte, se hunde en ti totalmente. Me gusta como sabes y quiero mas. Te abro los labios con mis manos y con la punta de la lengua acaricio tu clítoris. Sin parar de masturbarte introduzco un dedo en ti y después otro de la otra mano. Tus caderas comienzan a moverse y yo fuerzo más la presión de mi lengua sobre tu clítoris. Justo cuando creo que te vas a correr intentas levantarte y pienso que ya la he fastidiado, que has vuelto a la realidad. Nada de eso! Con los pantalones y la bragas por los tobillos me empujas hacia una de las paredes y comienza a besarme de forma apasionada mientras tus manos hacen con mis pantalones lo mismo que las mias hicieron con los tuyos.

Estas de cuclillas en frente de mi. Me miras a los ojos y sin quitar la vista recorres mi pene entero de arriba a abajo con la lengua para acto seguido introducirlo muy a dentro en tu boca. Juegas con tu legua en mi glande mientras una de tus manos me coge los testículos apretándolos suavemente.

Te levanto, quiero penetrarte. Tu me entiendes, también deseas sentirme dentro. Te levanto la camiseta y te subo el sujetador. Me quedo tonto mirándote las tetas. Me encantan, me las como. Tienes los pezones oscurecidos y muy, muy duros. Te beso en la boca. Mis labios atrapan tu lengua y la succionan dentro de mi boca para poder acariciarla con la mía. Te agarro el culo y te acerco a mi. Echas tus caderas hacia mi. Bajo mi pene para que puedas sentirlo en tu vulva. Yo noto tu humedad. Te cojo por debajo del culo, esta vez para subirte sobre mi. Apoyo tu espalda en la pared y te penetro. Entra sola, sin tener que guiarla ninguno de los dos. Por dentro estas ardiendo. Yo no puedo estar mas excitado. Con esa posición la base de mi pene roza continuamente tu clítoris, y ni tu ni yo aguantamos más…

Te me vas escurriendo para abajo y no logro sujetarte. El sudor hace que te resbales. Rápidamente deshaces la postura y te colocas de cara a la pared apoyando en ella las manos y arqueando la espalda y sacando el culo me invitas a que te tome de nuevo. Estoy a mil por hora!! Agarro tu cuello con mi mano izquierda y te giro la cabeza hacia mi para poder besarte y, al mismo tiempo que comienzo a penetrarte de nuevo, mi otra mano se dedica a masturbarte el clítoris.

No ha pasado ni un minuto cuando los dos empezamos a jadear. Sabemos que había alguien dentro porque lo oímos, pero ya nos da igual. El roce de tu vagina sobre mi glande comienza a hacerme tener escalofríos. Cada caricia de mis dedos en tu clítoris y cada acometida de mi pene en ti te acercan más y más al orgasmo..

Abrimos los ojos sin dejar de besarnos y de gemir y nos miramos como las pupilas se dilatan. Siento cómo llego al orgasmo y cómo me voy dentro de ti mientras no puedo dejar de besarte. Tu vagina se contrae y te dan espasmos justo en el momento en que notas cómo corre en tu interior mi excitación..

Nos quedamos así unos segundos, luego te doy la vuelta y vuelvo a besarte y a acariciarte de nuevo el pecho, pero esta vez muy lentamente, saboreando tu presencia..

Mientras nos vestimos nos miramos y reímos. Ha estado muy muy bien…

Publicado en: Relatos porno

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