Los Juguetes de mi amiga

Soy una mujer felizmente casada, pero un día sucedió algo que cambio mi forma de ver el sexo.

Tengo alguna amiga que es bisexual, pero nunca habíamos tenido nada que ver en cuanto a sexo.

Una noche salimos de tapersex, ella tiene infinidad de juguetes, lencería, etc. a mi me gusta mucho ir, es una reunión de chicas y lo pasamos genial con pincheo y todo, luego aprovechamos para salir de marcha.

Nos fuimos del tapersex, ella cargada de cosas, conejito rampante, balas vibradoras, lencería, tanga con vibrador y mando, yo con un picardias de leopardo y una malla enteriza de red, con agujeros estratégicos.

Se acercaba San Valentín y quería sorprender a mi marido.

Fuimos a su casa para no salir cargadas de cosas.

Preparo un café y lo tomamos, yo le pregunte el porque de tantos juguetes, ella comenzó a sacarlos, para explicarme como era y la función de cada uno.

Me dijo que me probara la lencería, para ver como me quedaba, me fui al baño para ponerme el picardias, tengo un cuerpo bonito y pechos sugerentes, lo compre con escote en pico, que me lucen mucho, le gusto mucho, pero me pidió me probara la malla de red.

Cuando salí del baño se quedo boquiabierta, era espectacular, eso dijo, yo también me quede sorprendida.

Ella llevaba puesto un vestido de latex, rojo pasión, súper ajustado, tiene un cuerpo de escándalo, le quedaba de miedo, me pidió que me sentara a su lado y saco una vela .

Yo pensé que era aromática, pero era para dar masajes, metió su mano para coger el aceite que soltaba, pidiéndome que me tumbara y relajara.

No se porque, pero lo hice, comenzó a masajear mi cuerpo, era muy agradable y tenia un olor…no se como explicarlo, hay que sentirlo, yo notaba que la cosa se tornaba sexual, cuando comenzó a masajear mis pechos.

Pasaba sus dedos impregnados de ese bálsamo por mi cuello, bajaba por mi canalillo, luego separaba sus manos llevándolas a mis pechos que asomaban por la malla.

Ante mi sorpresa, no estaba incomoda, por lo que me deje llevar, ella al darse cuenta de que no estaba molesta, se atrevió a mas y cogió con sus manos mis pechos, para pasar la punta de su lengua por mis pezones.

Se me escapo un gemido, medio escondido, entonces comenzó a chupar y lamer mis pezones, yo tenia los suyos delante de mi cara, también con los pechos al aire y comence a lamer y chupar los suyos.

Ella me dijo que no tenia que hacer nada que no quisiera, entonces calle su boca sellándola con un beso.

Ella entonces se animo y comenzó a bajar mi malla, mientras me besaba, la tenia a la espalda, desnudándome lentamente ante un espejo enorme que había en la cabecera de su cama, resultaba muy erótico ver como tocaba mis pechos.

Estábamos súper excitadas las dos, nos pusimos una frente a la otra, besándonos y acariciando nuestros coños súper húmedos, entonces ella saco un pañuelo para tapar mis ojos y unas esposas para sujetar mis manos.

Yo estaba tan excitada que acepte, ella reposo sus pechos sobre mi cara diciéndome:
-Lamelos, chupalos, mordisquea mis pezones.

Yo lo hacia mientras ella comenzó a separar mis piernas, para colocar en mi coño súper húmedo algo que vibraba, era una bala, yo le pedía algo mas grande con lo que me pudiera penetrar.

Entonces saco de su mesita un vibrador que no dudo en meter en mi coño comenzando a follarme con el, Yo no dejaba de gemir, entonces me pregunto:

-¿Como quieres que te folle?

Yo le conteste que mas rápido, mas fuerte y mas profundo, entonces separo mis piernas, usando las suyas para que no pudiera cerrarlas y comenzó a embestirme mas y mas rápido.

El vibrador lleva una parte que estimula el clítoris por lo que mi orgasmo llego enseguida, mientras ella me decía, córrete, grita, disfruta no te reprimas.

Yo entonces me corrí retorciéndome de placer, gimiendo como una loca.

Ella soltó las esposas, para poder abrazarnos, besarnos, me quito el pañuelo de mis ojos y se sentó a mi lado, recostándose para atrás, abriendo sus piernas, me dijo:

-Comemelo, quiero que me lo chupes y lo lamas y que no te dejes nada.

Me coloque entre sus piernas y comencé a lamer su coño súper húmedo, ella masajeaba su clítoris con mucho ritmo, se retorcía de placer, para no correrse, me pidió que parara, sacando de su mesita otro juguete.

Un cinturón con una polla enorme en su parte delantera, me ayudo a colocármelo y me dijo:

-Follame

Me sentó en el borde de la cama un poco hacia dentro y Se sentó encima de esa polla dándome la espalda y pidiéndome que la cogiera por los muslos con mis manos, ella apoyo un poco los pies sobre la cama y empezó a mover sus caderas.

Yo comencé a moverme también, ella seguía tocando su coño y su clítoris con mucha maestría, yo le dije:

-¿Te gusta así?

Ella contesto:

-si, pero separa mis muslos y métemela mas adentro.

Así lo hice y se le fue un gemido de placer, yo cada vez me movía mas rápido y ella gritaba:

-si si no pares, quiero correrme, sigue sigue, así, así, mas adentro.

Yo seguía follandola sin parar, entonces arqueo su espalda hacia atrás gritando:

-Me corro, no pares, ya, ya, si, así………

Se quedo exhausta, sin poder decir nada durante unos segundos, Luego se giro para besarme diciéndome lo fantástico que había sido.

Nos duchamos y yo luego me fui para mi casa, me sentí mal al llegar a casa y ver a mi marido.

Días después se lo conté y decidimos quedar un dia para divertirnos los 3. Fue mejor aun, pero esa es otra historia.

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Publicado en: Relatos Lesbicos

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