LA PASTILLITA AZUL.

Don Felipe, es un hombre mayor, un hombre a quien no se le conocía chingadera alguna, siempre solo, desde que enviudo hace como 15 años, siempre se mantuvo solo, al cuidado de sus perros, y vigilando la vida de sus hijos, el siempre esta al pendiente de todo lo que hacen, bueno pero como es un hombre mayor, jamás pensamos los jóvenes que la gente mayor aun tiene deseos sensaciones pensamos estúpidamente que deben estar al cuidado de los nietos, la casa las cosas que no tienen importancia, pero no, no es así ellos aun tiene un corazón y un cuerpo que les pide dar y recibir sentimientos de otros seres humanos que estén en su momento y en su camino, en fin algo así, por eso el pobre viejo permanecía en su casa y solo salía para dar su diaria vuelta por el parque de la ciudad, visitar la iglesia, en fin todas las tardes el salía a su eterno y aburrido recorrido cotidiano, en fin el viejo, fingía estar a gusto, eso pensé siempre yo, y ahora se que no me equivocaba, en sus paseos habituales conoció a un niño, ¡si a un niño! Un joven de escasos 20 años, joto hasta su puta madre, pero joven ya que en ese momento don “Feli” tenia la friolera de 72 años, yo lo mire varias veces muy platicon el ese jotito, bueno Gay no se enojen no es desprecio, es decir las palabras de la gente, el cotidiano decir de todos bueno diré como todos ustedes quieren un chico gay, eso si muy tranquilo ya que su madre una Sra., si le puede llamar a una mujer que toda la vida viste de pantalón, no usa pintura en parte alguna del cuerpo, calza zapatos tipo escolar, si de esos que parecen de niño pero en la escuela los usan la niñas, pinche trauma de la educación en mi país pero bueno vuelvo al tema esa señora que para colmo es mecánico automotriz y lo mismo entra a un cantina, que se toma una chela en cualquier lugar que las vendan limpiándola con el codo si eso es una mujer bueno mis respetos para ella y todas las mujeres que son así, pero como diría la tía Nacha, esa viaja pa` mi que le gustan las tortillas, bueno pero eso no me importa hablaba de su chamaco o como ella le dice no me salió Gallito es una cabrona gallina ponedora pero eso si lo respeta y lo quiere mucho, eso yo lo veo, ya que es de las personas que tengo que visitar por lo del pinche programa de ayuda a las personas con discapacidad, ellos como tienen al hermano de ella un enfermo de sindroma que esta apopléjico bueno cada mes le visito para llevar el cheque que le envía gobierno, en fin e sido testigo del trato entre ellos.
Seguiré contándote lo de don Feli el vejete que ahora es novio del chamo, si a sus 20 años, es un cromito, es moreno claro, piernudito, nalgoncito, de cara larga, su cabello, le cae a los hombros, por eso siempre trae una gorra de visera, sus ojos grandes y expresivos, son un caramelo, sus labios aunque delgados se antojan para besarlos, y bueno eso trae a mi buen don Feli de calzones y arrastrones. Que día lo mire entrar a la farmacia de dona Cástula la doctora, como le dicen los lugareños, ella es química y tiene la única farmacia mayormente surtida del pueblo donde vivo, él señor converso con la doña y ella se sonrió le prometió que le IVA a encargar su medicamento ya que este es controlado, el le dejo un dinero y se marcho, entre rápidamente a conversar con la doñita que es igual que yo re buena pal chisme, y después de un buen rato me comento que don Feli le pidió una caja de las patillas azules, pero ella no se las vendió por que como el viejo es hipertenso, valla a tener algún problema con esa pastilla que aumenta la presión del fluido sanguíneo, yo me puse a pensar que hacer para no darle en la torre a don Feli, claro, que el viejo me cae bien, la verdad doña Castu y yo hemos hecho un buen equipo pa saber la vida del pueblo, como yo recorro a todas las familias y la mayoría se llevan conmigo y me tienen confianza me cuentan sus cosas mas intimas así que voy con ella y nos ponemos a contarnos lo que sabemos uno de otro y de todos los del pueblo como ahora, que el viejo quiere vivir un poco la vida que ya la naturaleza no le permite, claro tampoco se quiere que el anciano felpe pal monte. No eso no, yo estimo a don Feli es algo así como una figura emblemática por lo anciano, es uno de los mas grandes del pueblo, bueno pero retorno a la maldad que junto con dona Castu le hicimos para que no se muriera y descubrimos que LA MENTE PUEDE MAS QUE TODO nos pusimos a revisar todos los medicamentos en tabletas, para ver su color, y no encontrábamos uno que fuese azul como las famosas pastillas, ya cansados, de tanto destapar cajas llego un agente de medicina y le comentamos que buscábamos una pastilla azul el en seguida nos dio el nombre de un medicamento que lo único que tenia era que estaba redondo, pero que tenia el mismo color de la famosa pastilla azul, si la Dorixina Relax que es para los dolores musculares tenia el mismo color nos dimos a la tarea dona Castu y yo de sacar cuatro y con una lima de uñas les dimos la forma, tarea que nos llevo buen tiempo, pero ahora se que valió la pena, la doñita llamo al anciano y le dio las pastillas en una pastillero diciéndole que no le podía dar la caja por que la controlaba sanidad por el fallecimiento en la capital de varios señores por haberla ingerido, también le advirtió que solo una cada semana y que se checara la presión arterial y le pidió discreción para que nadie supiera que ella le vendía las pastillas le dijo que no quería problemas, el anciano salió con los ojos llenos de ilusión, se sentía joven, quedamos de espiar como la doñita no puede salir de la farmacia me tuve que encargar de ello, así que toda la tarde me dedique a seguirlo discretamente, cerca de las 7 se encontró con su niño le llevaba unos volovanes y una rosa el se los recibió y los dos se sentaron a platicar, un buen rato, después ambos caminaron para la casa de don Feli el cual vive solo, como antes les dije, entraron a ella cerca de las 8;30 pm y la luz solo estuvo encendida unos minutos después nada, yo me retire a mi casa cerca delas 11 de las noche, pase por la casa del chamaco y vi a su mama muy tranquila, eso me decía que ella ya sabia de los amoríos de su hijo con don Feli, y la neta es un buen partido el viejo, dueño de patios, en el capital, y con negocios que le dejan buenas ganancias y su pensión de gobierno, que mas podía pedir para su chamaca como ella dice llegue a casa y me recosté pero la imaginación no me dejaba dormir mi vieja me mando al sillón por que ella dice que tiene que levantarse temprano a trabajar, yo me fui a la sala y mi imaginación siguió me imaginaba al chamaco gritando asustado que se había muerto don Feli y así mi imaginación iba y venia me dormí pensando si realmente en la muerte de caguama macho que tendría don Feli temprano y habiendo dormido poco me levante fui derecho a la farmacia y me puse a contarle todo a mi buena amiga (chismosa igual que yo) los dos quedamos en espera de que nos avisaran que se había muerto el viejo, cerca de las 12 y con una cara de ansia y desesperación por la noticia que según nosotros llegaría, entro el viejo con el chamaco los dos bañados, y oliendo a lavanda, única loción que usa don Feli, traían un ramo de rosas blancas y unos pasteles de los que hace don Panta el repostero del pueblo, se los entrego a la doñita dándolo las gracias y pidiéndole que le tuviera 4 para cada mes, y le dio bendiciones, se marcho con su niño y nosotros nos quedamos con la boca abierta, queríamos saber todo y como saber que había pasado por que el viejo estaba tan feliz, y el chamaco ni se diga, ahora la tarea era convencer al mocoso que nos contara que paso, cosa que no fue nada difícil todo lo hizo una rosa, y un chóclate, y el fue a la farmacia y nos conto todo con lujo de detalles nos dijo que el chirriquiton del don “Feli” esta cañón, y que al tomarse la pastillita azul se le puso derecho tan derecho que hasta miedo le dio, pero se animo ya que él, en realidad, si ama mucho al viejo y le gusta mucho que lo trata como una dama si le dijo a la doñita el anciano es muy macho y ahora con la pastillita me responde de maravilla tanto que le pidió a la doñita una pomada para su rosada colita, ya que el viejo lo hizo dos veces “mujer” la doñita y yo nos reímos y ella le dio un tubo de una pomada que le calmara lo irritado, después de que nos conto su pato-aventura se fue a su casa contento con su pomada, la doña y yo nos pusimos a preparar el engaño de don “Feli” y ahí comprobé que todo es la mente lo que nos hace ser un supermen o un simple eyacular-precoz,
Leodobar.

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