La madre de mi amiga

Soy un chico de veinte años, soy como cualquier otro de mi edad. Tuve una novia con dieciséis años con la que perdí la virginidad al año de salir y no he vuelto a tener experiencias sexuales con nadie mas. Tengo muchos amigos pero la persona en la que mas confió es una chica (mi mejor amiga), es tanto nuestra amistad que paso mucho tiempo en su casa incluso durmiendo muchos días.

Un día como otro cualquiera me quede a cenar con ella y la madre y dormí en la misma cama que mi amiga lo hacíamos desde pequeños y no pasaba nada, era como mi hermana. Esa noche me desperté de madrugada empalmado y me levante al baño para desahogarme. Cuando estaba masturbándose entro de repente en el baño la madre y dio un grito quedando paralizada por lo que veía. Me pidió perdón por entrar había oído gemidos y pensaba que era su hija llorando.

Yo me quede muy avergonzado pero ella me tranquilizo, me dijo que era normal a mi edad y que estaba muy bien dotado. Yo no daba crédito y sobre todo cuando me dijo que siguiera que quería verme masturbándome. Yo lo intente pero no podía, así que ella se acerco y me dijo que me relajara que me ayudaría. Se arrodillo a mis pies y yo sentado en el baño me cogió mi polla empalmar y comenzó a masturbarme. Primero suavemente a la vez que me decía que iba a saber lo que era una mujer de verdad, mientras comenzaba a pasarme la lengua por la polla. Primero por la punta y siguió bajando chupándolo todo hasta llegar a mis huevos.

Yo estaba gimiendo como nunca y le agarre de la cabeza para que no parara, y ella subió hasta la punta y se la metió en la boca pasando su lengua alrededor de ella. Se metió la polla entera en la boca hasta llegar a la garganta y me acariciaba los huevos lo cual hacia que me pusiera mas cachondo todavía y notaba como mi polla se ponía todavía más dura. Yo le desabroche la camisa para meterle la mano y acaricie sus pechos mientras me la chupaba. Ella fue subiendo por mi abdomen quitándome la parte de Arriba del pijama y fue chupándome cada centímetro hasta que llego a mis pectorales y me chupo los pezones.

Cuando acabo siguió hasta mi boca y me beso como nunca antes nadie lo había hecho y ya ella de pie se fue desnudando de una manera muy sensual mientras yo veía ese cuerpo de escándalo. Era una preciosidad y joven había tenido a su hija muy pronto. Me cogió de la mano y guiándola la paso por sus pechos acariciándolos y fue bajando hasta sus caderas y bajando por las piernas hasta llegar a sus muslos y me la llevo hasta su sexo. Estaba depilado a la brasileña y al acariciarlo estaba muy suave y húmedo.
Comencé a chuparle los pezones a la vez que le acariciaba el chocho y ella me decía que si que le encantaba como se lo hacía. No tarde en meterle los dedos en su chocho y moverlos en todas las direcciones y ella gemía como loca sin pensar que su hija podía despegar por los gritos. Ella se subió de pie en el baño y acerco su sexo a mi boca y apoyando sus manos en los azulejos me dijo que se lo comiera.

Yo empecé suave a darle besos alrededor de él y a pasarle la lengua sin detenerme en el, solo una pasada fuerte que recorría todo su sexo. Ella se estremecía y más cuando la cogí por las nalgas y le metí la lengua en su coño moviéndola con fuerza arriba y abajo. Ella estaba fuera de sí y no dejaba de decirme que le encantaba y que no parara. Me agarro de la cabeza con una mano y empujaba mi cabeza contra ella par que entrara la lengua lo más adentro posible.

Me dijo que quería sentir mi miembro dentro de ella y que quería que la follara. Se bajo y se sentó encima de mi introduciendo la polla hasta el fondo y comenzó a mover su cadera en círculos y otras veces botaba encima de mi cada vez más rápido y yo le comía los pezones dándole mordiscos. Estaba a punto de correrme y así se lo dije así que paro y me dijo que quería hacer otra cosa y me dio la espalda y acerco su culo a mi polla y agarrándomela se la metió por el culo.

Yo estaba fuera de mí y ella gritaba cada vez más alto al introducirse mi polla dentro de ella. Yo la agarraba por las caderas y cada vez que ella subía yo la empujaba hacia abajo con fuerza metiéndole la polla hasta que entraba mas. Ella gritaba fuera de sí y yo estaba a punto de correrme y ella me dijo que había llegado el momento y comenzó a acariciarse el clítoris sin dejar de botar encima de mi con gran fuerza y yo notando mi polla más dura que nunca y apretada dentro de ella no pude mas y me corrí dentro.

Ella me gritaba “si cariño dámelo todo” y así lo hice gritando al notar su mano apretándome los huevos para extender mi orgasmo. Ella se corrió nada más acabar yo y me guió mi mano a su clítoris y lo acaricie con rapidez en círculos hasta que se corrió y le metí dos dedos para notar como todo su jugo empapaba mis dedos. Fue increíble, nos vestimos y cada uno fue a su cama.

Mi amiga no se entero de nada y me gustaría contaros que aquello sucedió en otras ocasiones, pero ella nunca hablo de ello ni intento volver a follar conmigo, así que me quede con las ganas de mas sexo con la madre de mi amiga.

Publicado en: Relatoseroticos

Deja un comentario