Inseminada en un viaje a egipto

En el comedor nos enteramos que (nuestro grupo) iríamos con más turistas en un autobús a visitar la ciudad de Luxor y que después de comer, volveríamos al barco a recoger nuestras maletas para ir al aeropuerto. Lo único que pensé es en que seguramente no tendría tiempo para estar con Zamir. Visitamos muchos sitios y menuda ciudad, grande como Zaragoza o Valencia, atiburrada de tantos coches con una circulación caótica. Luego comimos en un restaurante para los turistas y volvimos al barco.

Solamente teníamos 40 minutos para hacer las maletas, bajar y dejar el barco. Cuando estaba en el pasillo apareció Zamir detrás de mí. Entramos en la habitación y estrechándome en sus brazos comenzó a besarme… nuestros labios inmediatamente se fundieron en uno. Metió sus manos por debajo de la falda, magreándome las nalgas con verdadera maestría. Una mano se dirigió a mi coño y cuando sintió el salva slip, quedó paralizado diciéndome “¿y eso?”… le dije que en la mañana había tenido pérdidas de sangre y que estaba a punto de tener la regla, enseñándole los salva slips que tenía en el bolso. Quedó callado y le dije “si no te da reparo, puedes poseerme sin quitarme las bragas”… No se lo pensó, me llevó a la cama, me tumbó (me coloqué en el centro), se desabrochó el cinturón, medio bajó el pantalón y el slip al mismo tiempo que se puso entre mis piernas. Con una mano aparté la parte de la braga que cubría el coño y Zamir, situando su empalmada tranca a la entrada, posó su cuerpo sobre el mío clavándomela hasta el fondo, comenzando a follarme casi desesperadamente… Me agarré a sus nalgas para acompañar y darle fuerza a sus impetuosas embestidas. No paraba de besarme y de embestirme… joder… qué forma de poseerme… era a la vez tan brusco con la polla como suave con sus labios. Yo mojaba como una loca, lo cual permitía que la piel de aquella gruesa verga no se hiciese daño con la textura del salva slip. Tampoco sacaba y metía la polla totalmente, como era habitual en él… solamente se limitó a tenerla lo más dentro posible sacándola hasta la mitad (que ya era bastante recorrido) para volver a clavármela hasta el fondo. Aunque sus huevos (en cada embestida) chocaban contra mi ano, no lo notaba casi nada debido al salva slip… pero eso compensaba con creces la forma en que metía y movía aquella gruesa tranca dentro de mí. Mis manos (aferradas fuertemente) a sus nalgas sentían el movimiento de su pelvis al follarme, y qué decir de mi coño, sentía aquella tranca embutirlo por completo.

No tardó mucho en correrse, sentí sus nalgas ponerse duras y las empujé hacia mí para que hundiese la tranca hasta el fondo. Joder… menuda corrida… soltaba leche como un poseso… aquella sensación en mi interior me propinó un orgasmo instantáneo. Su verga siguió así… revolviéndose dentro, mientras sus labios no paraban de besarme. Cuando terminó no la sacó, la dejó resguardando mi coño, besándome apasionadamente. Yo seguía aferrada a sus nalgas y aunque su tranca perdió algo de grosor, comencé a sentir esas contracciones (de cuando echa sus gotas de líquido pre seminal)… Me hacía tanta ilusión saber que estaba vertiendo en mis entrañas hasta la última gota de semen que guardaba en sus testículos, que me dejé hacer “y sentir”… Me besaba y besaba mientras soltaba gotas y gotas de su preciado líquido… era una gozada… no es fácil de describir… pero aquello me daba tanto placer… Aunque tenía el reloj en la muñeca, no quería ver la hora… solo quería disfrutar. Zamir no paraba, mostraba una resistencia inflexible… en un momento, sentí cómo su verga se volvía a poner dura… Dentro de ti, esa sensación no hay palabras para describirla… solo hay que disfrutarla… Nuevamente su tranca recobró dureza y sus embestidas comenzaron a ser estremecedoras… mi cuerpo se contorneaba con el suyo… el colchón amortiguaba nuestros movimientos… éramos otra vez uno. Me follaba como si quisiese destrozarme el coño… estuvo así, con esa intensidad y frenesí durante un buen rato, aquello me produjo varios orgasmos… mis gemidos fueron tan fuertes que a su boca le costó trabajo contenerlos. Nuevamente sentí sus nalgas ponerse duras y hundiendo su tranca comenzó a correrse. Menuda corrida, sentía los torrentes de semen salir disparados de aquel cañón carnoso… Estaba alucinando de placer… no me lo podía creer… Realmente Zamir se había convertido en un verdadero amante con “matrícula de honor”… Terminaron sus contracciones y dejó de besarme, sacando la verga, a la vez que yo acomodaba la tela de la braga. Ambos estábamos con lágrimas en los ojos. Me dijo “tienes que bajar ya”… “yo me quedo”… “no puedo ver cómo te subes al autobús”… Besé por última vez aquel bello rostro y cogiendo la maleta, salí de la habitación con las gafas puestas para ocultar mis ojos de llorar.

En el hall ya estaba la gente saliendo hacia el autobús. Metí la maleta en el maletero y al levantar la pierna para subir al autobús noté que comenzaba a salirme semen del coño. Menos mal (me dije) que tenía el salva slip. Me senté y nos pusimos en marcha. Estuve reviviendo en mi cabeza los últimos momentos con Zamir. Durante el trayecto seguía echando semen hasta tal punto que caló el salva slip, lo cual me estaba haciendo sentir incómoda. Abrí las piernas viendo que tenía las bragas tan empapadas que ya había manchando hasta el asiento. No sé cuánto tiempo duró el recorrido pero en esas circunstancias se me hizo eterno (menos mal que estaba sola, ya que mi asiento olía a semen que alimentaba…). Cuando llegamos, le dije al guía que me “estaba meando” y que tenía que ir urgentemente al servicio. Le di mi maleta a Iñaki y entré escopetada al aeropuerto. Ya en el servicio, me senté en el wáter, eché lo que pude, mientras me limpiaba las piernas y el coño. Cogí una braga limpia colocándole un salva slip. Al salir, vi a Iñaki que me estaba haciendo señas para indicarme donde estaba el grupo. Seguía echando semen pero ya no tenía escapatoria, me aguanté hasta subir al avión y despegar. Ya en vuelo, me levanté escopetada al servicio. Nuevamente tenía el salva slip totalmente pringoso. Quedé un rato sentada para echar el semen que aun quedaba. Me limpié lo mejor que pude (no tenía otra braga) así que solo me cambié el salva slip.

Publicado en: Relatoseroticos

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