Iniciando a mis primitas, haciendolas mujercitas

Soy Ruben, tengo 36 años y quiero compartir con uds remebranzas de mi juventud, y relatarles como hice mujercitas a 2 primas cuando yo tenía 18 años.

Como uds comprenderan he cambiado el nombre de ellas, ya que ahora son mujeres casadas y con hijos, y lo que menos deseo es tener problemas con sus familias.

Somos una familia numerosa y varias de ellas vivíamos en el mismo barrio. Yo a los 18 años era un joven atractivo, era delgado y alto, mi cabello era castaño y crespo, yo estaba en mi época cachonda, mis hormonas estaban locas y mi primer recurso eran mis primas.

La primera de ellas fue Sheyla de 14 añitos, ella había desarrollado unos pechitos lindos, de mayor tamaño que cualquier prima en ese momento, yo llegaba a su casa con tal de verle sus lindas tetitas, ya que Sheyla, como toda linda adolescente, le gustaba la ropa donde pudiera enseñar su atractivo. Cuando sus padres no estaban me gustaba hacer luchitas con ella en su cama y le tocaba sus duritas tetitas. También me gustaba platicar con ella porque ella era mi informante, es decir a la primita le gustaba el chisme y me contaba de lo que hablaban mis otras primas de mi y lo que pensaban, eso me ayudó a estar con las otras.

Una tarde sus padres salieron al super, saldrían por una hora, no era mucho, pero para mi era una eternidad con mi primita Sheyla. Yo llevaba un dulce que aqui le llaman algodon de dulce, y yo le daba en su boquita, aveces ella me chupaba los dedos y eso me calentó, luego jugamos de luchitas y colocándola abajo de mi, le puse de ese dulce en la parte de sus senos que no tapaba su blusa de tirantes, le comí alli y a ella le gustó, le fui bajando los tirantes y dejando descubiertas sus tetitas y le echaba algodon para comerselas, los dos estabamos cachondos al instante. Ella cerró sus ojitos, lo cual me dió oportunidad de bajar su blusita y su sosten y por pirmera vez tener sus pezones a mi disposición, sus pezones eran morenitos como ella, le eché algodón en ellos y los comencé a mamar suavemente, ella daba de gemidos, yo seguí echándole el dulce y luego se las mamaba, sus tetitas eran bonitas carnes bien duritas.

Casi inmediatamente después de estar mamando sus senos, deslicé una de mis manos debajo de su falda que era una mini tipo jeans y le acaricié su cuquita sobre su calzoncito que era fino y delgado, por ello pude sentir la forma de sus labios vaginales en mis dedos. Seguimos asi varios minutos, de pronto oi que ella comenzó como a respirar con problemas, yo no era tan experto, pero presentí que ella estaba teniendo un orgasmo, metí mi mano dentro de su calzoncito y su rajita me llenó los dedos de sus liquidos vagnales. En eso ella como que despertó, abrió sus ojos y me empujó hacia atras y me djo -que haces, somos primos!!- y se compuso la ropa, a los cinco minutos sus padres estaban de regreso y le dije que me había dejado llevar por su belleza y que luego platicabamos y me despedí.

Yo no llegué a su casa en los siguientes cinco días, de alguna forma me sentia culpable y además, si ella le decía a sus padres, yo la iba a pasar mal. Luego de ese temipo me llamó a mi casa por teléfono, y me dio que queía hablar conmigo, sus padres no estaban y tardarían. Yo llegué rápido y fui a su habitación, alli estaba ella, tenía una blusa sin tirantes y una mini que la hacía ver deliciosa, estaba tumbada en la cama. Me preguntó porque le había hecho todo lo que le hice la tarde pasada, yo le dije que ella era mi prima y que los primos se quieren, -yo sé que somos primos, pero me sienta atraído por ti-
Ella se acercó y no besamos, Sheyla sabía besar muy bien y rico. Al igual que la vez anterior, le fui bajando su blusita y luego su pequeño sosten, le mamé sus senos, ahora con más propiedad, ya que sus padres tardarían, la pequeña se fue excitando y comenzó a gemir de forma que me calentaba la sangre.

Ella misma se quitó la blusa y el sostén para tener mayor comodidad, yo le daba tremendos chupones y lamidas a sus pezones, ella me jalaba los cabellos y casi me quita algunos cuando tuvo un orgasmo. Nuevamente mi mano se fue dentro de su calzoncito y aaricié su rajita que ya segregaba sus ricos juguitos. A ella le estaba gustando todo. Asi que le quité su calzoncito, quedó solo con la faldita enrollada en su cintura, yo me metí entre sus piernas y me comencé a comer su rajita, Sheyla daba de gritos, luego me confesaría que era la primera vez que recibía sexo oral en su vida. De su rajita brotaba a cada momento sus juguitos vaginales y yo me los tomaba como si fuera lo más rico. Debo decir que yo a mis 18 años ya había tenido sexo y ya tenía cierta experiencia en sexo oral.

Hice llegar a Sheyla a otro orgasmo, ella se quejaba como desesperada, y se contorsionaba sobre la cama. Mi verga ya estaba más que parada, me quité de entre sus piernas y la puse de ladito y yo detras, levanté una de sus piernitas y puse mi verga en su rajita, fui empujando poco a poco, mientras ella gemía, cuando le metí mi glande, ella gritó desgarradoramente y me dijo -despacio Ruben, es mi primera vez!-, yo me quedé sorprendido, y por un momento detuve la inserción, pero ella se quédó esperando, asi que seguí empujando lentamente, hasta que la mitad de mi verga estuvo adentro de su cuquita, Sheyla se quejaba pero no decía nada, Empece a meter y a sacar mi verga de su rajita, muy lentamente, mientras ella arqueó su cabeza y nos empezamos a besar de lenguita, en ocasiones me soltaba la boca y me decía -me duele un poquito!-, y yo le contestaba, -si Sheylita es normal, ya te pasará-, y seguí pistoneando mi verga suavemente dentro de su rajita.

Seguimos cogiendo por varios minutos de la misma forma. Cuando vi que ya élla se sentía más cómoda, comencé a pistonearle más rapido mi verga en su rajita, ella comenzó nuevamente a quejarse y a gemir, de pronto -Ruben !, Ruben!- ella gritaba mi nombre, estaba teniendo su primer orgasmo a través de una verga en su rajita. Cómo yo no tenía puesto condon, estaba teniendo mucho cuidado, y cuando sentí que estaba por llegar, se la saqué y la coloqué al estilo misionero, pero primero le volví a besar la boca y luego me comí sus tetitas y sus pezones. Ella misma me jaló, quería que me la cogiera de nuevo, me fui acomodando entre sus piernas, y la fui penetrando de nuevo lento, aunque su rajita estaba empapada de sus juguitos. La empecé a coger ahora más fuerte y nuevamente comenzó a gritar de gusto, no aguanté mucho, pero lo suficiente para verla correrse de nuevo, saqué mi verga y acabé sobre su vientre, una gran cantidad de semen dejé sobre su vulva.

Luego de eso, semanalmente me cogía a Sheyla cuando sus padres salían. Habíamos hablado y puesto de acuerdo que no seríamos novios, porque eramos primos, pero que podíamos coger siempre y cuando yo usara condon. Fue un buen trato para mi.

Sheyla era mi informante como mencioné antes. Yo le llevaba ganas a mi prima Elena de 15 años, se había mudado hace unos 3 años atras al barrio, ella era un chica angelical, era la más bella de mis primas, tez blanca, cabello casi rubio, ojos verdes y un cuerpecito fino y delgado. Sheyla me estaba haciendo el conecte con ella, le llevaba recados y Sheyla me contaba que yo le gustaba a Elena, asi que ella me consiguió una cita con ella. Yo la pasaría llevando de la casa de una su amiga, Elena se había quedado a dormir esa noche con ella. Conseguí el auto de un mi amigo, y la pasé llevando como quedamos, me metí a camino alterno donde no pasaban muchos autos, luego de platicar unos minutos y decirnos que nos gustabamos, comenzamos a besarnos, le besé en cuello y luego le fui besando sus senos, eran pequeñitos, no como los de Sheyla, pronto nos pusimos cachondos y nos pasamos al sillón de atras del auto.

Le quité la blusa, el sostén y su falda, se quedó solo en bragas, en mi caso me quité el pantalón y la camisa y me quedé en calzoncillos. Nos besamos mucho, y le mamaba rico sus pequeños senos puntiagudos. Fue ella quien me besó las tetillas, a pesar de ser virgen Elena tenía mejor tecnica y conocimiento que Sheyla, eso me puso como loca, luego bajó a mi vientre y yo me bajé los calzoncillos asi ella tomó con su mano mi verga y se la llevó a la boca, ella me dió una rica mamada, no era la primera verga en su boca, eso se dejaba ver. Al rato la puse con sentada con las piernas abiertas y casi de rodillas, le mamé su rajita, los vidrios estaban completamente empañados de vapor, la calentura subía alli dentro, yo le comí su rajita que se mojaba bastante. En eso yo me senté y ella se sentó arriba, no hubo penetración solo nuestros sexos se frotaban uno con otro. Yo le chupaba sus pezones o nos besabamos bastante con lengua, era una locura alli dentro, en eso fue ella quien fue colocándo mi verga parada y con dirección a su cuquita, se fue sentando lentamente, yo la tenía sujetada por la cintura y también la guíaba hacia mi verga.

Sentí lo caliente de su cuquita, luego lo apretado, Elena mordió su labio inferior e hizo una mueca de dolor cuando el tronco de mi verga fue entrando en su vagina. Yo intenté ayudar subiendo mi vientre para meterla más profundo, pero ella me dijo -despacio, despacio!!-, asi que mejor dejé que ella lo hiciera, se fue sentando lentamente hasta que casi toda mi verga estuvo adentro, luego fue ella quien subía y bajaba de mi verga, gimiendo y quejándose de un poco de dolor. Sin que me dijera me estaba entregando su virgnidad esa noche. Luego noté que ella se estaba cansando de moverse arriba y abajo de mi verga, asi que la volví a tomar de la cintura y ahora fui yo quien movía mi cintura y comencé a meter y sacar mi verga de su rajita. Al rato Elena esta teniendo un tremendo orgasmo, se sentó sobre mi verga totalmente y comenzó a moverse como desesperada, hasta que pasó su climax. Le saqué otro orgasmo antes de que yo acabara en el condon que llevaba.

Asi me cogí a mis dos primas preferidas. Aun tenían sexo con ellas cuando ellas tuvieron sus novios oficiales, Sheyla con 16 años y Elena con 17. La relación terminó como dos años después de habermelas cogido por primera vez. En cuanto a Sheyla tuvimos un encuentor sexual cuando ella estaba casada, pero eso será otro relato..

Publicado en: Relatoseroticos

Deja un comentario