Hice mía a Cinthia Rubí, la mejor amiga de mi hija

Todo sucedió un sábado de hace dos meses, al regresar a mi casa, al anochecer, después de tomar una ducha y posterior mente cenar, me dispuse a mirar un poco de TV. Así lo hice, no habrían pasado más de dos horas, cuando tocaron en la entrada de mi casa, al asomarme para ver de qué se trataba, vi la delgada figura de Cinthia Rubí, una amiga de la secundaria de mi hija, a la cual ya tenía tiempo de tratar y conocer, me extraño su presencia, ya que regularmente visitaba a mi hija cuando ella estaba en casa y en esa ocasión no era así, ya que ella había viajado a visitar a su madre a otra ciudad, ya que ella y yo estamos divorciados desde hace muchos años, en fin que no entendí el motivo de su presencia en mi casa, seguidamente abrí la puerta la invite a pasar, a sentarse nos saludamos y a ponerla al tanto de la ausencia de mi hija, después de esto, note un cambio en su rostro, le pregunte que pasaba? Y ella me contesto un poco apenada de que su presencia ese día era porque estaba invitada a una fiesta de su trabajo más tarde y que como ya sabía, mi casa era el único lugar en que su madre la dejaba quedarse y que ella había cometido una imprudencia al no avisarle a mi hija de su presencia, ya que todo había sido repentino! Al ver su estado de ánimo le dije, que de mi parte no había problema que pasara a la habitación de mi hija y que se quedara. Así lo hizo, permaneciendo dentro de ella como hora y media, después de ese lapso de tiempo, la mire salir bien arreglada, con un ajustado jean color negro, una pequeña pero bonita blusa de color blanco, con su cabella suelto y un par de argollas en los lóbulos de su orejas, la cual realzaban su belleza, la verdad me embeleso su presencia, pues lucia hermosa y fresca. Cruzamos algunas palabras y aproveche para halagarlas con algunos piropos a los cuales ella solo sonrió, después de esto ella se despidió, no sin antes darle un juego de llave para que entrara de regreso. Inmediatamente se marchó y continúe viendo la tv, pero los pensamientos en ella no me dejaron concentrarme en el programa que veía, ya que de mi mente no podía a partar la silueta de esa bella niña mujer y de la forma en que se había ido vestida, permanecí así por una hora más y luego de este tiempo opte por irme a descansar, me conduje a mi habitación y después de un aseo antes de dormir, me recosté en mi recamara y trate de conciliar el sueño, algo que nunca logres, sin darme cuenta pasaron como tres horas dando vueltas y cambiando de posición a causa del insomnio.
Hasta que escuche que sonaba la puerta de acceso de mi casa, imagine que se trataba del regreso de Cinthia y presurosamente me levante y me dirigí a la sala para mirar su llegada. Al abrirse la puerta mire entrar a esa chiquilla sonriente, nos saludamos y me pregunto porque aún estaba despierto a lo cual le conteste que era debido al insomnio que tenía, ella se acercó al sillón en donde yo estaba y se sentó al lado mío, conversamos un rato y al hacerlo me percate que traía un poco de aliento alcohólico, sinónimo de que estaba algo ebria, situación que me alerto y que me hizo imaginar locas cosas hacia ella, pasaron 30 minutos de charla y en la cual yo deseaba besar su lindo rostro, después de tanto pensarlo me arriesgue a hacerlo y sin pensarlo cuando charlamos acerque mi rostro al de ella, la tome por la barbilla y le di un tierno y suave beso en sus labios, ella se quedó paralizada sin saber qué hacer, situación que aproveche para besarla y morder sus lindo labios y su rica boquita, después de alguno segundo ella reacciono y se apartó de mí, diciendo que no estaba bien lo que hacíamos, porque yo era el padre de su mejor amiga, yo trate de explicarle que eso no tenía nada que ver ya que yo no tenía ningún compromiso con otra mujer y por lo cual no era malo que nos diéramos unos inocentes besos, ella estuvo de acuerdo pero ya no quiso seguir en ese juego, me dijo que se iría a dormir porque estaba bastante cansada. Inmediatamente se paró y se dirigió a la habitación, la verdad yo para ese momento estaba bastante excitado y no perdería esa oportunidad para estar con ella, antes de que entrara a la habitación le dije! Espera? Y me acerque a ella y le explique que aunque no era correcto hacer cosas, lo del beso era normal ya que tanto ella era una mujer, como yo éramos mayores de edad y con decisión propia y si lo habíamos hecho era porque ambos lo deseábamos, ella solo asistió su cabeza y sonrió. Nos miramos fijamente al rostro y sin querer acercamos nuestras bocas y volvimos a besarnos en forma frenética y sin prejuicios ya para ese momento no tenía control de mí y sin pensarlo la abrace y la conduje a mi habitación dentro de ella cerré la puerta y seguí desfrutando del sabor de su boca mezclada con alcohol, extraña combinación que me hacía perder totalmente el control de mí mismo. Seguí besándola devorando su cuello y al mismo tiempo fui bajando lentamente mis manos a través de su espalda hasta dejarlas descansar sobre su pequeño pero empinado culo. Subí la tela de pequeña blusa hasta dejarla recogida arriba de su cintura y empecé a manosear de forma grosera sus nalgas a través de la tela de apretado jean que las cubría. Escuché como Cinthia emitía un ahogado gemido resultado de mi caricia. Pude ver como se mordía los labios tratando de reprimir el deseo que la embargaba. Acerque mi rostro al de ella y con gran delicadeza su bese su barbilla para pasar a su boca la cual empecé a besar con gran deseo. Cinthia respiraba con dificultad disfrutando con lo que le hacía. De su boca pasé al lóbulo de la oreja y nada al lamerlas sentí como temblaba todo su pequeño cuerpo. Voy a hacerte pasar la mejor noche de tu vida! Tenemos mucho tiempo así que debemos aprovecharlo. Tenía mucho tiempo que deseaba esto –le dije junto a su oído notando como vibraba con mis palabras. Una vez que se relajó alargué mi mano hacia su entrepierna y con las yemas de mis dedos roce suavemente el sexo de Cinthia. Ella se dejó llevar hasta la pared de la habitación, la abrace y con ambas mano me aferre a su caderas y comencé desbrochar y a bajar la cremallera de su ajustado jean sin dificultad alguna, pude ir observando lentamente el esplendor de aquel juvenil cuerpo el cual iba apareciendo según el jean iba cayendo lentamente al suelo de igual forma me deshice de su pequeña blusa blanca. Me dediqué a observar con delectación aquel delicioso cuerpo semidesnudo de esa mujercita, a la cual había conocido aun siendo una adolecente. Parecía una auténtica diosa, era un placer solo mirarla. Cubría sus encantos con un bonito conjunto de sujetador y braguita de color rosa pastel. No lo pude soportar más y noté como mi cuerpo respondía ante tanta belleza. Rocé su cuerpo con el mío volviéndonos a besarnos pero esta vez de manera más suave como si ambos quisiéramos disfrutarlo de manera especial. Alargué mi mano hacia su espalda buscando ansiosamente el cierre del sujetador el cual no tardé en encontrar. Cinthia extrajo sus brazos a través de los tirantes y el precioso sujetador cayó al suelo junto a su jean y blusa, quedando ante mi vista aquel par de pequeños pero delicados senos. Eran un par de senos redondos y firmes. Un par de senos lozanos y plenos de juventud. Fijé mi vista en aquel par de oscuros pezones que me provocaban incitándome a llevar a cabo las mayores locuras. No pude evitar lanzarme por ellos lamiéndolos como un lactante, los lamía y besaba con intensidad escuchando con gran placer el efecto que producía mi caricia en el cuerpo de ella. La cogí en mis brazos levantándola sin dificultad y la llevé hasta la amplia cama donde la dejé caer boca arriba. Transité de arriba abajo a través de aquel cuerpo del pecado recorriéndolo con mis labios y mi lengua. Cinthia gemía débilmente a cada contacto. Tras acariciarlos deslice mis manos hacia la parte inferior de su cuerpo y la braguita color rosa que cubría su pequeño triángulo del sexo no fue ningún problema, salió con facilidad, observé su cuerpo perfecto totalmente desnudo encontrándome con aquel tesoro tan deseado. Lo tenía perfectamente recortado como si hubiera esperado largo tiempo para ser explorado. Su pubis estaba cubierto por un pequeño triángulo de vello de color oscuro. Centré mi atención en su lubricada vagina y en su palpitante clítoris el cual parecía invitarme a hacerme de él. Era una imagen deliciosa contemplar la vagina de aquella inexperta chica completamente y repleta de jugos vaginales. Inmediatamente introduje mi cabeza entre sus piernas haciéndome con tan exquisito tesoro. Empecé a lamer su clítoris con enorme delicadeza y cuidado, percibí como comenzaba a vibrar emitiendo un profundo lamento mientras no dejaba de saborear y seguía chupando su clítoris una y otra vez hasta lograr ponerlo bien duro. Después de esto y de estar saciado Subí mi rostro y Miré su cara la cual era una mezcla de excitación e incertidumbre. Yo sudaba copiosamente, mi mente me decía que no siguiera, pero mi deseo me ordenaba continuar hasta el final. El deseo pudo más y despacio acerque el rostro sobre el delgado y desnudo cuerpo de ella, a la altura de su erguido pecho, sutil mente roce sus pezones con la punta de mi lengua y me pareció que Cinthia levantaba un poco su cuerpo para que yo la disfrutara. Besé sus senos mientras mis manos recorrían su cuerpo juvenil; Pose una de ellas a sus nalgas la bajé en medio de sus piernas y busqué su cuevita, ella solo soltaba pequeños gemidos? Aah, Aah?; subí mi boca y besé su cuello perfecto, la sentí vibrar entre mis brazos, con mis dedos abrí sus labios vaginales, metí un poco mi dedo en su raja y la sentí seca, tuve que mi mano hacia más adentro y acariciar su clítoris para que se calentara. Subí más mi boca y la besé en la suya, ella respondió a la caricia y me di cuenta que realmente estaba excitada y que ella me deseaba tanto como yo a ella; así que entré en confianza y me solté un poco más; seguí acariciándola con la mano derecha mientras con la izquierda le sobaba su clítoris. Ella gemía bajito y se movía rítmicamente gozando la caricia y mientras yo besaba su cuello ella me decía con su voz ronquita: Ahhhh, que rico me haces, sigue así, me está gustando? Mi pene y mi cabeza estaban a punto de estallar, ya no podía aguantar más, así que con una mano hice que Cinthia abriera las piernas, metí un dedo para ver si ya se había lubricado y la sentí mojada; supe que ya estaba lista y decidí penetrarla; al momento de abrirle las piernas ella me dijo? ¿Qué me vas a hacer? Yo le contesté: Algo que te va a encantar, tu solo ponte flojita y verás cómo lo gozas; ella exclamo con voz entrecortada ¡nooo! Espérame, entonces yo le pedí que se relajara y lo disfrutara; realmente no tuve mayor resistencia de su parte, más bien lo interpreté como que ella quería que yo no pensara que era una chica fácil; sin dejar de masturbarla me desvestí rápidamente con una sola mano y me volví a acomodar junto a ella, tomé mi miembro con la mano derecha y lo dirigí hacia la entrada de su panochita; ella me dijo de nuevo, ¡nooo! pero el movimiento de su cuerpo demostraba que lo deseaba, así que continué y poco a poco empujé hacia adelante para penetrarla. Mi pene entró poco a poco en su panochita, el placer que sentí al entrar a esa cueva tan húmeda y apretada era indescriptible, la empalé mientras ella gemía y con voz muy bajita decía, Noooo! ayyy más despacio, sigue, sigue no te detengas, aaahhh?. Claro que yo no pensaba detenerme, seguí empujando hasta que metí prácticamente todo mi pene y luego empecé a bombear, seguí haciéndole el amor mientras ella gemía y suspiraba; yo también gemí de placer, nos movíamos como poseídos, nos besamos varias veces; cuando sentí que me iba a venir me salí de ella e hice un esfuerzo para no llegar tan pronto. Momento después le pedí a Cinthia que se pusiera en cuatro y me coloqué detrás de ella, volví a poner mi pene en la entrada de su conchita y volví a metérsela, esta vez con menos delicadeza, volvimos a movernos gozando la cogida de a perrito, los dos gemíamos, más bien gritábamos del placer, poco después la flaquita tuvo un gran orgasmo, me di cuenta porque gritó mucho más y su panocha me apretaba con fuerza el pene, el placer fue tal que yo también sentí que me venía, quise aguantarme nuevamente, pero ya me fue imposible, así que me vine dentro de ella sin poderlo evitar; tuve un orgasmo tan grande y una eyaculación gigante que sentía que me salían chorros y chorros de semen mientras los dos seguíamos gritando de placer. Después de terminar nos tendimos en la cama desnudos y sudorosos, nos abrazamos y nos quedamos quietos.
Pasaron como 30 minutos y nuevamente sentí el deseo de volverla a poseer, me incorpore un poco y acerque mis labios a su cuello descubierto lo bese y lamí, ella gemía muy despacio y del cuello llegue a su boca para besarla y nuestras lenguas se rozaban suavemente, con mis manos comencé a acariciar sus nalgas y su espalda, ella poco a poco con su manitas comenzó a tomar mi pene y a acariciarlo a lo cual yo respondí con unos gemidos de placer, sus suaves manos deslizaban el escroto de mi rígido pene, haciendo experimentarme sensaciones incontables. Después de un tiempo ella se incorporó y se me sentó a un lado de mi cuerpo y quedo frente a mi verga y mirándome Cinthia aproximó su boca hacia mi verga y sacando la lengua golpeó ligeramente sobre el orgulloso glande. Aquella femenina caricia me hizo estremecer de emoción. Después al fin noté como sus labios envolvían el músculo del amor, succionándolo con auténtica devoción. Abrió los labios permitiendo el paso de mi barra de carne la cual se introdujo en el interior de su pequeña boquita. Parecía mentira pero aquella boca admitió la entrada de mi sexo sin dificultad alguna. Ella Pasaba su lengua por todo mi tronco y besaba la cabeza mojándola rico, me la llenaba toda de saliva y me masturbaba suavemente, yo tomaba su cabeza y la movía rítmicamente junto con mi cadera, así estuvimos por unos 10 minutos hasta que la levante, la acerque a mi rostro y comencé a besarla, ella me decía que estaba sudada y yo le decía que no importaba. Comencé a besar sus labios y a mamar sus tersos senos, sus pezones, tenía la piel salada a causa del sudor de la primera. Que sabor…salado, delicioso…ella se retorcía cada vez que pasaba mi lengua por sus pezones, lamia sin parar, ella sudaba más y más gemía, me aferre fuertemente a su delgado cuerpo desnudo y bese el contorno de su abdomen y vientre hasta parar en su rica y peluda mata de vello negro, separe sus piernas, y hundí mi rostro y lengua entre sus rosados labios de su vagina y la devore toda nuevamente, ella jalaba mi cabello y me decía “así, así no pares”. Succionaba su clítoris, lo lamia, hasta que estallo en un orgasmo mojando mis labios de su miel, escurría su vagina y yo con mi lengua lamia todo, comencé a lamer un hilillo de su jugo que escurría hacia su ano…mmmmmm!! ella al sentir mi lengua en su estrecho culo se retorció y se incorporó mirándome, nos miramos a los ojos y yo haciendo círculos con la punta de mi lengua en su ano, humedeciéndolo con mi saliva, ella mordiéndose los labios y me decía, estoy muy sudada y excitada, no hice caso a su comentario lamiendo más su arrugado agujero hasta mas no poder, saboree el sabor acre de su trasero el cual era un elixir para mí, por más de 10 minutos, hasta que ella no pudo contenerse y me pidió que la penetrara de nuevo. la recosté sobre la cama y empezamos a hacer el 69, ella nuevamente se aferró de mi verga dura como hierro y yo a lamber y saborear su clítoris y su ano, hasta que nuevamente estallo en un orgasmo mojándome los labios de sus jugos, se volteo y quedo sobre mi besándome los labios, pasando su lengua y lamiendo sus mismos jugos, momento después se montó sobre mí, tomo mi pene y se lo acomodo en la entrada de su vagina , mirándome y suplicándome que lo hiciera yo de nuevo, que la penetrara despacio para que la disfrutara mejor. Mi verga entro en su húmeda gruta lenta y profundamente bajo su pelvis para ser penetrada más, hundiendo sus uñas en mi pecho y poco a poco mi verga dura fue perdiéndose en el interior de su cuerpo , sudábamos… su sudor escurría por sus senos, su torso empapado, yo succionaba sus pezones salados mientras hacia un vaivén de mete y saca de mi verga hasta que por fin entro todo mi fierro en ella… se quedó quieta besándome para empezar lentamente a mover su cadera, suavemente, poco a poco hasta que alcanzo un ritmo semi rápido, ambos gemíamos, mi dura verga al entrar y salir hacia un sonido de muy rico. Nos besábamos, mamaba sus senos, después de un rato nos volteamos, quede sobre ella y levante sus piernas hacia mis hombros y la empale duro nuevamente, ella mordía sus labios, se retorcía, yo estaba como loco cogiéndola, dándole toda mi verga, por un momento se la saque y volví a lamer su vagina por un rato, y volví a incorporarme sobre ella haciendo a un lados sus delgadas piernas y clavar mi dura verga pero esta vez en un solo movimiento, Se movía riquísimo, gritaba, gemía, sudaba a montones, su sudor escurría por todo su cuerpo, después de un rato comenzó otra vez a convulsionarse y estallar en otro orgasmo, me empapaba mi verga, la cargue y nos volteamos, ella quedo ensartada por mi verga yo jale su cadera para que quedara al aire y tener acceso a su vagina baje y comencé a a mover nuevamente su cuerpo, ella se retorcía y gemía, yo la lamia y besaba todo su cuerpo sudado. De pronto pare, la deposite al borde de la cama me hinque sobre ella levantando sus piernas y acomodando la punta de mi verga en la entrada de su oscuro ano, ella solo mordió los labios y empuje poco a poco, con una mano ella se tapó la boca para no gritar y su otra mano clavo sus uñas en mi pecho, Al mismo tiempo exclamo! Por favor, házmelo con cuidado. He escuchado que la primera vez es doloroso pero ¡tengo tantas ganas de ser tuya! observé que su mirada demostraba pavor y deseo a partes iguales. Después de esto deje que mi pene se abría paso en su estrecho y apretado ano…mmmmmmm.! que rico sentía sus esfínter apretar mi erecto miembro, mientras ella gemía y hacía gestos, lentamente estuve empujando hasta que le metí toda mi verga en su trasero, al mismo tiempo mamándole los senos comenzamos a movernos rico así como por 10 minutos hasta que los dos estallamos en un orgasmo, sentía como sus anos palpitaba intensamente a cada descarga de semen a su interior aun temblando saque mi verga de su ano y la coloque sobre en sus senos y cara, dejando el resto de semen que aún quedaba en mi verga, después de esto ella tomo mi pene y lo llevo a su boca lo chupo por un rato hasta que nos abrazamos y quedamos tendidos en la cama, besándonos y acariciándonos bañados en sudor! Hasta quedarnos completamente dormidos…….Es esta la más rica experiencia sexual que he vivido en mis 41 años de vida.

Publicado en: Relatoseroticos

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