Haciendo gimnasia

Soy una gimnasta que entrena a diario, muy duro, entrenamos en unas instalaciones muy buenas, una especie de centro de alto rendimiento de gimnasia, donde tenemos de todo.

Hace un tiempo empezó a entrenar en el mismo sitio, pero en otra especialidad un chico muy majo.

Entrenamos juntos varias horas al día y nos llevábamos genial, lo pasábamos muy bien juntos.

Un día, nuestro entrenador salio hacer un recado, quedando los dos solos en toda la instalación.

Durante el entrenamiento empezamos a tontear.

Al cabo de un tiempo no dejábamos de tocarnos puesto que se ofreció a ayudarme con una coreografía.

Entrenamos en mayas, por lo que sus músculos eran mas que evidentes, al igual que mi cuerpo atlético.

Le di un beso en agradecimiento y todo empezó ahí.

Nos besábamos apasionadamente, tocando nuestros cuerpos por encima de la maya.

Seguimos avanzando, me bajo la maya al mismo tiempo que lamia mis pechos.

Yo acariciaba su polla muy presente en ese momento.

En un momento, me hecho en el tapiz, pasando su lengua por todo mi cuerpo.

Mis pechos se erizaban al pasar su lengua y notaba como mi coño se humedecía cada vez mas.

Me incline sacando su verga para chupársela, lamersela toda, pasando mi lengua desde la punta hasta sus huevos y metiendola hasta el fondo.

El no dejaba de tocar mis pechos, mis pezones,  mientras estiraba su mano para tocar mi coño caliente.

En ese momento me subí a una bola de pilates estirando mi espalda hacia atrás.

Dejandole mi coño a la altura de su boca, para que me lo comiera todo.

El solamente con mover la bola no tenia que hacer nada mas, aumentar o disminuir la velocidad de su lengua cuando la pasaba por mi coño.

Yo no podía dejar de gemir de placer pidiéndole mas, mas y mas.

Entonces me sentó en la bola elevando mi espalda y me penetro hasta el fondo.

Yo volví a echar mi espalda hacia atrás apoyando mis manos en el suelo.

El dejaba la bola ir y venir, cogiéndome solamente por las piernas.

Luego alargo su mano para sacudir mi clítoris al mismo tiempo que me continuaba penetrando.

Estaba tan excitada que no podía dejar de gemir.

En ese momento elevo mis piernas un poco mas y me la metió por el culo, al mismo tiempo que masajeaba mi clítoris.

El orgasmo fue increíble.

El tampoco podía aguantar mas y termino corriéndose dentro de mi culo.

Luego nos miramos, nos duchamos para seguir entrenando.

A día de hoy es mi compañero,mi amigo,mi amante,mi todo.

Me alegro de haber estado ahí ese día, haciendo gimnasia.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatos de pareja

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