Gozando con el vecino

Este relato, ocurrió un día de primavera verano, creo recordar, mi marido y yo teníamos mucha amistad con un vecino.

Un día que llegábamos del trabajo, el estaba sentado en la escalera, se le había roto la llave en la cerradura y no podía llamar al cerrajero, ya que al ser de noche era mucho mas caro.

Lo entendíamos perfectamente y le invitamos a entrar en nuestra casa a pasar la noche y una vez por la mañana ya llamaría al cerrajero.

Nos dio las gracias y nos acompaño a casa, cenamos, fuimos al salón y al cabo de un rato nos fuimos a acostar.

Mi marido y yo esa noche hicimos el amor, en un momento dado que mire hacia la puerta, vi a mi vecino mirándonos desde ella.

Me calle y deje que siguiera mirando, mientras, yo podía apreciar como se masturbaba en silencio mirándonos hacer el amor.

Me pase la noche en vela pensando en mi vecino mirándonos y masturbándose, mi marido madruga mucho, así que cuando se fue a trabajar nos quedamos solos en casa.

Me levante y cerré con la llave por dentro por si volvía y me fui a la habitación de nuestro invitado.

Abrí su cama y me metí a su lado, pegando mí cuerpo con solo un escueto tanga, al suyo, que solo llevaba un boxer.

Empecé a besar su espalda suavemente y pasar mis manos suavemente por sus muslos, arrimándome a rozarle su pene.

No tardo en despertar y darse la vuelta, lejos de preguntarme que hacia, me abrazo y comenzó a besarme y pasar sus manos temblorosas por mi cuerpo desnudo,

Yo comencé a besar los lóbulos de sus orejas y su cuello suavemente.

El tenía sus manos en mis caderas y no se atrevía a moverlas, entonces se las agarre y se las acerque a mis pechos, diciéndole que me los masajeara y prestara especial atención a los pezones.

Empezó a besarlos pasando su lengua por ellos y chapándolos de una manera imposible de describir, yo estaba súper excitada y el también.

Entonces me arrodille a la orilla de la cama y le pedí que se pusiera en pie y empecé a chupar su polla, tocando su torso y todo su cuerpo, pasando mi lengua por todas partes.

Al cabo de un tiempo se retiro, tumbándome en la cama, empezando a besar mi cuello lentamente y pasar la punta de su lengua en círculos por encima de mis pezones, sigui a si hasta llegar a mi coño, súper húmedo y jugoso, lo lamia todo de arriba abajo, luego succionaba me clítoris retirándose hacia atrás y soltándolo, eso me ponía a mil y mas húmeda toda vía.

Ya no podía más y le dije que quería correrme, al mismo tiempo que introducía sus dedos en mi húmedo y excitado coño, moviéndolos con gran destreza.

Yo quería que el también lo tuviera, así que le pedí que se colocara encima de mi haciendo el 69.

Mientras el lamia y me comía el coño, con gran destreza, yo lamia su polla sin parar de masturbarle y de vez en cuando pasaba mi lengua por sus testículos y volvía a meterla en la boca.

No tardamos en llegar al orgasmo, además llegamos a la vez, el se corrió sin parar de gemir sobre mis pechos con mis pezones erectos por la excitación y yo me corrí con el pasándome su lengua y metiendo sus dedos en mi húmedo coño, diciéndole a gritos que no parara.

Luego de esto nos dinos una ducha y llamo al cerrajero para que le solucionase lo de la puerta.

Y alguna que otra vez, después de marchar mi marido al trabajo me deslice hasta su casa para continuar gozando con el vecino.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

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