experiencia con el constructor

desde q descubrí q me gustaban algunos hombres me di cuenta q lo q ejercía en mi esa atracción era los culos poderosos de hombres bajos y gruesos, he tenido la suerte de intimar con hombres así.
bueno, era domingo y había quedado con un constructor en reparar el piso del patio de la casa. 7am llegó Gabriel, un tipo bajo (de 1.63 mas o menos), trigueño, de pelo algo largo, panzoncito y fuerte de cuerpo, de inmediato pasó al patio y allí se cambió a un short, sayonaras y empezó el trabajo. el día era muy caluroso así q algunas veces me acerqué a él llevandole refreso helado y aprovechaba para ver su rico cuerpo y sobre todo la raja de sus nalgas q se notaba cuando él se agachaba y el short se le bajaba.
mientras él trabajaba me dediqué a limpiar la cocina y se me ocurrió después preparar una salsa de carne para almorzar unos spaghetti. 1pm terminé mis cosas y Gabriel también terminó con el piso y me pidió el baño para darse un duchazo pues estaba empapado de sudor, le indiqué el baño y cuando pasó por mi lado su fuerte olor a sudor, no se porq, me excitó y sentí mi pene erectarse. continué en la cocina y escuché el ruido del agua de la ducha correr, cuando de pronto recordé q no le había alcanzado la toalla y saqué una, me acerqué al baño y ví q la puerta solo estaba empujada e ingresé de golpe, justo en el momento q Gabriel cerraba el agua y corría la cortina de baño, su cuerpo hermoso y mojado apareció ante mí, él se sorprendió y se avergonzó algo pues tenia su pene erecto, -asu amigo, estas arrecho- le dije sonriendo mientras le alcanzaba la toalla, -si pues, me dió ganas jeje- fué la respuesta de Gabriel. pensar en poder acariciar sus poderosas nalgas me hizo mandarme y decirle -te puedo quitar las ganas-, -ya pues-, fué su respuesta y se dirigió hacia mi, yo me senté sobre la tapa del water y lo atraje hacia mi, bese sus muslos, su pubis y proyecté mi boca a su verga erecta, no era grande pero si estaba muy dura y palpitante, y empezé un mameluco mientras mis manos se regocijaban acariciando sus nalgas al fin! él gemía y agarraba mi cabeza acariciándola al ritmo de mi mamada, poco a poco dirigí mis manos a su ano y lo dedeé, él no se movió y mas bien emitió un gemido suave de placer, entónces ya le acaricié el ano sin miedo pero sin penetrar ningún dedo, solo lo frotaba fuerte allí y sentía sus pliegues, su calor y sus pelitos, estuvimos así un buen rato, hasta q sentí su ano latir fuerte en mis dedos y un chorro de semen inundó mi boca, me excito eso mucho, y seguí frotando mas fuerte aún su ano y salieron mas chorros de semen caliente a mi garganta, mientras él emitía sonidos guturales. al rato se tranquilizó pero su verga seguía muy dura así q lo invité a mi habitación para “ponernos mas cómodos”.
ya en la habitación me desnudé mientras Gabriel se recostó sobre la cama con su verga apuntando el techo, me eché a su lado y besés sus tetillas, su barriga, sus muslos, todo lo q podía!, él también acariciaba lento lo q alcanzaban sus manos. al rato le lamia rico su tetilla mientras mi mano acariciaba su ano y él empezó a emitir gemidos otra vez con los ojos cerrados, su verga estaba muy dura y botaba miel. estuvimos así varios minutos hasta q no aguanté mas y rápidamente levanté sus poderosas piernas y sin darle tiempo a nada le estampé un beso en el ano, él gimió muy fuerte, su verga saltó, y siguió con los ojos disfrutando. le empezé entonces a chupar el ano como loco, y me encantó su sabor, se lo chupé, lamí y bese a mi antojo, él ahora tenía una de sus manos en su verga masturbándose mientras con la otra se sostenía la pierna haciéndome mas facil el chuparle el ano, fueron minutos deliciosos, él siempre gimiendo con los ojos cerrados, hasta q dirigí mi verga gruesa y caliente a frotarse contras su ano y seguimos disfrutándonos, agarré con mi mano algo de la miel q caía abundante en su abdomen y embadurné mi verga y su ano, y dirigí mi cabezón a su hueco caliente y empujé despacio, él no dijo nada, solo siguió gimiendo, así q seguí con mi placer y lentamente se la clavé toda hasta los pendejos, su ano caliente abrazaba mi verga delicioso y empezé a meterla y sacarla cada vez mas rápido disfrutando de este tipo fabuloso, lo arremetí con ganas, con gusto, acomodé bien sus piernas sobre mis hombros y me lo cogía delicioso, sus pies a ambos lados de mi cuello, seguí penetrándolo así rico hasta q en determinado momento le besé los pies grandes y oscuros, yo disfrutaba como cerdo jeje, y creo q él también. minutos eternos seguimos así hasta q el emitió un fuerte grito, su ano me ajustó fuerte y su verga empezó a botar chorros de leche a la vez q mi verga latía fuerte y también empezó a botar chorro tras chorro de semen en su ano jugoso. fueron instantes q me parecieron interminables, deliciosos, hasta q poco a poco la serenidad regresó y quize sacar mi verga de su ano, pero no pude su ano me ajustaba con fuerza, casi causándome dolor, y de pronto su ano latió fortísimo y me excitó y empezé otra vez a hundirle mi verga profundo una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez, y volvimos ambos a vecearnos al unísono, conociendo el paraíso, fué algo espectacular, sensacional!
otra vez la calma nos llegó, esta vez si muy relajados separamos nuestros cuerpo sudorosos, el olor a semen se sentía fuerte en mi habitación, y nos fuimos a duchar, luego almorzamos lo q cociné y conversamos lo q nos había sucedido, mas tarde otra intensa sesión q nos hizo convertir en amantes por mucho tiempo. saludos a todos desde Perú, mi nick es ariez 96

Publicado en: Relatos eroticos gays

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