Encuentro lesbico por sorpresa

Soy una chica bastante normal, siempre me he considerado heterosexual.

Empezó una chica nueva en mi trabajo, Oh! Que Diosa, sus pechos, sus caderas en esos pantalones ajustados, sus ojos verdes grandes y profundos, siempre tan encantadora….

Bueno, me sentía algo atraída por ella sexualmente hablando y deseaba un encuentro lesbico con ella.

Trabajamos todos días juntas, mano a mano unas 10 h diarias mas o menos, un día por problemas nos quedamos trabajando juntas hasta tarde, pedimos una pizza, cenamos para volver al tajo.

Estábamos solo nosotras y el de seguridad, en todo el edificio no había nadie mas.

Ella soltó mi melena que tenia recogida con un lápiz, dándome un beso muy cálido en la mejilla, yo no sabia si lo estaba mal interpretado, a si que decidí no hacer nada por si acaso.

Hacia mucho calor o yo lo tenia, ella desabrocho el botón de su camisa dejando asomar parte de su sexy sujetador, todo en ella era sexy, hasta su forma de hablar de caminar….todo.

Estábamos muy juntas, yo respiraba su perfume, me sentía muy excitada, ella no dejaba de tocar su escote, haciendo referencia al calor que tenia, fue a por agua y me ofreció un trago, yo bebí, pero creo, que debido a los nervios se me escapo un poco por la comisura de los labios, ella me lo retiro pasando su mano de una manera insinuante, en el momento que introdujo sus dedos en mi boca acercando sus labios para besarme.

Entonces me di cuenta que no lo había mal interpretado, todo lo contrario, quería sexo conmigo.

Entonces me deje llevar, lamí sus dedos, dándole a entender que yo también quería.

Casi de inmediato cogió mis cara con sus manos para besarme de una manera tan dulce que jamas nunca había hecho nadie.

El tacto de sus labios en contacto con los míos, sus manos tan suaves desabrochando mi camisa, empezando a tocar mis pechos, apartando suavemente mi sujetador para pasar su lengua por mis pezones.

Se me erizaba la piel, ella me besaba el cuello diciéndome que me relajara. yo me relaje dejándome llevar a un mundo de placer para mi inexplorado hasta ese momento.

Pensé hacer lo que me gusta me hagan a mi, supuse que le gustaría, comence a besar sus labios, a pasar también mis manos por sus pechos.

Le fui despojando de su ropa poco a poco, lenta pero sensualmente, bese cada palmo de su cuerpo.

Ella saco del bolso una vela que encendió para ambientar, continuamos besándonos y con tímidas caricias despojándonos de nuestra ropa, si era hermosa, vestida, no podéis imaginárosla, desnuda era una diosa.

Llevaba un conjunto negro de tanga y sujetador de puntilla negro muy sexy.

La cosa comenzó a ponerse seria, las caricias eran mas profundas, los besos mas apasionados, ya besábamos nuestros pechos sin ningún pudor.

Ella comenzó a tocar mi coño súper humedo, por encima de mi escueto pero sexy tanga, le encanto notarme tan húmeda, sabia que me estaba gustando de verdad.

Entonces tiro todo lo de la mesa al suelo, sentándome en ella, me recostó hacia atrás para comenzar a lamer mi coño, oh Dios como lo chupaba, nunca había sentido nada igual.

Notaba como palpitaba de excitación, mis pezones me dolían de duros que estaban, era fantástico, comenzó a lamer y lamer, al tiempo que pasaba dos de sus dedos con gran rapidez por mi clítoris agitándolo como una loca, yo gemía y me retorcía de placer mas y mas, le pedía que no parara.

Note de repente una vibración muy fuerte en mi clítoris, era una bala vibradora que arrimo para que el orgasmo fuera mas intenso.

Entonces le pedí que se colocara encima de mi en posición 69, para comérselo todo yo también, se puso sin pensarlo dos veces.

Yo lamia su coño súper depilado y sonrojado, mientras la cogía por aquellas nalgas que también bese, pase mi lengua por ellas, le daba pequeños mordiscos a los que ella respondía con gemidos de placer.

Yo quería correrme, estaba muy cachonda, aumente el ritmo, por lo que ella hizo lo mismo.

Las dos gemíamos de placer, jadeábamos mas y mas fuerte, hasta que llegamos las dos al orgasmo al mismo tiempo.

Nos quedamos unos segundos besando el interior de nuestros muslos, nos pusimos a vestirnos para seguir trabajando, nos quedaba mucho aun.

En el momento que acabamos, apareció el de seguridad, dos minutos antes y nos pilla de pleno.

Seguimos trabajando toda la noche entre miradas de complicidad, al día siguiente me entere que estaba casada y con hijos, pero eso no nos impidió tener algún que otro encuentro lesbico mas y disfrutar la una de la otra.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatos Lesbicos

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