Encuentro lesbico con una chica mulata

Tengo algo que estoy deseando contar y como soy una chica de pocas amigas he decidido pedirle a Ixam que lo contara por mi.

Soy bisexual y muy ardiente, no suelo poner pegas a casi nada en la cama, me gusta probar cosas nuevas.

Soy muy de lencería, medias de liga, corpiños, ligueros, picardias, cosas así.

Un día salí de fiesta con unos amigos, ya he dicho que amigas pocas y casi todas son amigas sexuales.

La noche estaba muy agradable, en uno de los locales había una chica mulata, con un chico besándose, ella le bailaba sensualmente provocandole, bajaba el tirante de su vestido, dejando azomar uno de tus tiesos y bonitos pechos, no llevaba sujetador por lo que se veía claramente.

Yo soy muy femenina, llevaba mi vestidito corto, botines de altos tacones, maquillada, pero discretamente.

Uno de mis amigos y yo, nos dimos cuenta de que no dejaba de mirarme, al tiempo que pasaba su lengua por sus carnosos labios, pero como estaba con aquel chico yo seguí a lo mio.

Cuando abandonábamos el bar, le dije a mis amigos que iba al baño antes, nos quedaba un camino hasta casa, solíamos ir andando, ya que íbamos todos juntos.

Cuando fui al baño, al salir ella estaba allí, se dirigió a mi pidiéndome brillo de labios, yo lo saque del bolso dándoselo para que se pintara.

Me disponia a salir ya cuando me dijo que no le había hecho ni caso, que desde que había entrado en el bar, se intentaba lucir para mi y ni la miraba.

Me quede sorprendida, le dije que como estaba con un chico no pensé que era para mi, entonces ella me dijo que era bisexual, pero que si le dan a escoger, siempre prefería una mujer, que eramos mas tiernas y sensuales.

Le dije que yo ya me marchaba, le di mi numero y ya esta, estaba algo mareada y no me gusta ester en esas condiciones.

Como al mes, mas o menos, recibí una llamada de un numero que no conocía de nada, cuando lo cogí era ella, con su voz dulce, nada mas oírla, sabia que era aquella chica mulata del disco-bar.

Quedamos para tomar algo en mi casa, cuando llego, estaba guapísima, tenia una piel tan fina, aun con la cara lavada.

Le ofrecí quitarse el abrigo, me extraño su vestimenta puesto que no hacia frio, pero por algo era.

Dejo caer el abrigo, llevaba puesto un corpiño negro y fucsia todo con cordeles cruzados en negro satén, al final de el salían unos ligueros negros, con los que sujetaba unas medias de liga, que acababan en unos zapatos altos negros de tacón de aguja.

Estaba espectacular, su cuerpo era hermoso vestida, pero así mas aun, ese culo tan típico de las latinas, tan tieso ,tan firme, no he visto a ninguna con un culo tan hermoso y tan bien puesto.

No dio lugar a dudas que lo que quería era sexo, la bese pidiéndole se sentara en el sofá, me senté sobre ella y comenzamos a besarnos.

Ella desabrocho mi camisa, al tiempo que pasaba su lengua por mi cuello, por mi escote, dándome suaves besos.

Le dije que se acomodara que iba arreglarme yo y a darme una ducha, ella pidió verme ducharme, cosa a la que yo no me opuse.

Nos dirigimos al baño, ella se sentó en la taza mientras yo me duchaba ante su atenta mirada, no podía evitar cuando yo me enjabonaba mis pechos, mis piernas, caderas, echar mano a su coño sonrosado y ya húmedo.

Acabe la ducha, pero cuando me dispuse a echarme la crema, ella cogió el frasco para echármela ella, me tumbo boca arriba untandome toda de crema con un sensual masaje a la vez que me besaba de vez en cuando.

Yo estaba encantada, luego hizo lo mismo con la parte de atrás, era muy relajante y erótico porque no decirlo, la gente no se toma el tiempo suficiente para practicar sexo y es una verdadera lastima.

Despues cuando acabo, se lavo las manos y me pidio que la acompañara al salón, quería hacerlo en el sofá, tengo un ventanal enorme, le ponia mucho la idea de que nos pudiera ver alguien practicando sexo.

Nos pusimos juntas en el sofá, una enfrente de la otra de rodillas, comenzamos a besarnos suavemente mientras tocábamos nuestros pechos, lamíamos nuestros pezones.

Era genial ver sus curvas, sentir la suavidad de su piel, yo estaba súper excitada.

La recosté contra el reposa brazos del sofá, comencé a besar y lamer todo su cuerpo hasta llevar mis labios y mi lengua a su coño húmedo que se abrió ante mi como una flor.

No dejaba de pasar mi lengua por su coño de arriba a bajo, de un lado a otro, ella tocaba sus pechos, levantaba su cabeza para mirar como yo lamia y pasaba mi lengua por su coño, llegaba hasta arriba para succionar su clítoris, soltándolo luego y volviendo a pasar mi lengua con gran rapidez.

Yo notaba como cada vez estaba mas cachonda.

Pare un momento para que no se corriera, pero ella estaba tan cachonda que no quería parar, entonces me tumbo en el sofá, subiéndose encima de mi ofreciéndome su coño para comérselo todo, al tiempo que ella lamia el mio.

Ella iba aun mas allá y lamia hasta mi culo, lubricandolo para luego introducir uno de sus dedos, yo no dejaba de gemir, ella tampoco, entonces se levanto a por un conejito rampante.

Me sentó a su lado, recostada en el apoyabrazos, e introdujo ese conejito dentro de mi coño.

Ella estaba de rodillas en el suelo para besarme y lamer mis pezones mientras no paraba de mover el conejito dentro de mi, yo no dejaba de gemir, de pedirle que no parara, mientras apasionadamente lamia sus pezones, según aumentaba mi excitación.

Comencé a mover mis caderas para indicarle como me gustaba, el ritmo, ella me seguía y no pude evitar correrme, gritando y gimiendo de placer.

Mientras me corría, ella seguía lamiendo mis pezones, por lo que fue mas intenso aun.

Luego comencé a besarla de nuevo, a estimular su clítoris, lamer su coño, sus pezones, ella ya no podía mas y me pidió que me la follara por detrás con otro vibrador.

Fui a por el, lo lubrique con un buen lubricante y vasodilatador, luego empece a masajear con mis dedos bien lubricados su ano, antes de penetrarla.

Yo estaba debajo lamiendo sus pechos, con una mano metí el consolador en su bonito culo, ella gemía como loca, mientras, sujetaba sus nalgas para permitir que entrara mas adentro, no paraba de moverse, para que la penetracion fuera mas profunda, se elevaba para que le chupara los pechos.

Alargo su mano mientras me decía que quería correrse, para coger una bala vibradora y se la coloco en el clítoris, comenzando a sacudirla con fuerza sobre el, no paraba de gemir y de pedir que no parara.

Enseguida se corrió, notaba como su néctar caía sobre mis piernas, la bese los pechos de nuevo y le di suaves besos en el cuello, pues después de ese orgasmo se apoyo sobre mi extasiada del placer.

Nos duchamos y salimos a tomar algo, las dos comentamos lo genial que fue, nos despedimos marchando cada una para su casa.

No volvimos a estar juntas, pero cada vez que la veo moviendo ese culo no puedo evitar acordarme de aquel polvo, mi primer polvo con una chica mulata.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatos Lesbicos

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