En el divan

Soy una mujer muy afortunada, tengo trabajo, marido y un hijo que me adoran, últimamente no tengo una buena racha, estoy un poco decaída, cosa que se ha notado en mi matrimonio, mi marido y yo estamos durmiendo en camas separadas, sé que soy yo la que se distancio por lo que me siento muy culpable, así que decidí hablar con una amiga para contarle como me sentía y lo que me pasaba.

Decidimos irnos un fin de semana que descansamos las dos a su casa en el campo, para pasarlo bien, hablar de nuestras cosas, era una casa maravillosa, con yacuzzi, toda de madera era espectacular, las alfombras blancas que daba pena pisarlas, hicimos una barbacoa, luego nos tumbamos al sol, entre copa y copa comentábamos nuestras cosas, yo le decía lo que me pasaba y mis inquietudes, mas tarde nos fuimos al jacuzzi, estábamos hablando cuando de tanto hablar de sexo, parece que nos íbamos calentando, se acerco a mí y me dio un beso muy tierno en los labios, me quede un poco parada, os parecerá ridículo, pero después de tantos años con la misma persona se me había olvidado lo que era un beso apasionado.

Comenzamos a rozar nuestros cuerpos, pasábamos tímidamente las manos por nuestros pechos, nos fuimos desnudando suavemente entre besos y abrazos, no había mucho que quitar, la verdad.

Comencé a lamer sus pechos, nunca había lamido los pechos de otra mujer, podéis imaginaros lo perdida que estaba, pero pensé en hacer lo que me gustaba me hicieran a mí y acerté, lamia sus pezones, los succionaba para luego soltarlos y pasar la punta de mi lengua sobre ellos, ella tocaba los míos, estábamos súper cachondas, después de unos juegos en el jacuzzi salimos para ir a la tumbona que hay al lado, ella se sentó detrás de mi y mientras besaba mi cuello, con las manos tocaba mis pechos y mi coño, yo me estremecía de placer, me gire para besarla y lamer sus pechos, seguí bajando por su abdomen hasta llegar a su coño, depilado y jugoso, separe con mis dedos un poco sus labios para pasar mi lengua por todo el, ella se estremecía diciéndome lo que le gustaba que no parara, empujaba mi cabeza contra su coño, entonces comencé a meter uno de mis dedos dentro de ella, no dejaba de gemir hasta que se corrió, después me lo hizo ella a mí, pero me sorprendió con un consolador con el que me penetraba mientras lamia mi sexo, fue orgasmo increíble.

Como buenas amigas decidimos no contar nada a nuestros maridos había sido una experiencia nueva, seguimos hablando y me dio unos consejos para sorprender a mi marido y volver a recuperar lo perdido, nos fuimos de compras para poner en mi vestuario un poco de lencería sexy, picardías, ligueros, cosas así, con encajes, puntillas y bastante sugerentes.

Acabo el fin de semana, después de hablar largo y tendido con mi amiga, tenía ganas de llegar a casa, cuando llegue a mi casa, me di una ducha relajante y me puse un camisón de leopardo con liguero, su tanga, acompañado todo ello de unas medias de liga, para rematar zapatos muy altos negros, me puse el albornoz y me senté en el sofá a esperar que llegara mi marido, llego enseguida, venia del gimnasio, me pregunto que donde iba por que llevaba los zapatos altos, entonces le pedí que se sentara en el diván que tenemos en el salón, me acerque al equipo de música para poner un cd con música muy sensual.

Empecé a bailar sugerentemente delante suya, enseñando primero un hombro, luego el otro, cuando deje caer el albornoz se quedo con la boca abierta, seguí con el baile moviéndome sugerentemente, el me miraba atónito, Intento levantarse para cogerme, pero yo le empuje hacia atrás suavemente, me puse sobre él, rozando mis pechos con su cara, bajaba mis caderas apretándolas al rozarme con su polla dura que se apreciaba por encima del pantalón, se la mordisqueaba por encima para ponerle más cachondo aun.

Yo continuaba bailando, tocando mis pechos, mis piernas incluso mi coño ante su mirada, el estaba a punto de explotar pero yo no lo dejaba, saque un vibrador del bolso y lo coloque en su boca por la parte de atrás, me quite el tanga siempre dentro del baile y me puse sobre él para penetrarme con el vibrador que sujetaba en su boca, se quedo pasmado, pero me seguía el juego, no dejaba de cogerme por las caderas apretándome contra él, en ese momento incline mi torso hacia delante para bajar su cremallera ya que estaba de espaldas a él, saque su polla dura como nunca la había visto y comencé a chupársela, se estremeció de placer diciéndome que no parara de chupársela, que, que bien lo hacía, le masturbaba al mismo tiempo por lo que estaba muy excitado, pare un poco para que no se corriera aun.

Entonces me cogió tumbándome en el divan, separo mis piernas y se puso a lamer mi coño, que había depilado entero, diciéndome lo rico que estaba, en ese momento aproveche nuestro calentón para decirle que me follara, que hiciera lo que quisiera conmigo, que quería disfrutar como nunca antes, se quedo parado un segundo, me miro sorprendido, yo no suelo decir nada en la cama, ni siquiera gemía en un orgasmo por vergüenza, entonces el me dijo:

Te voy a dar lo tuyo.

Me puso a cuatro patas en el divan penetrándome desde atrás, comenzó a empujar como un animal en celo, me decía:

Así te gusta?

Yo le decía, si mas, mas, quiero más, nos fuimos poniendo como locos, me quite del diván y me puse yo sobre el, cabalgado sobre su polla como nunca, le decía que me follara, que quería correrme, el jugaba con mis pechos que se movían con mis movimientos, no dejaba de botar mas y mas fuerte, moviendo mis caderas en círculos y de arriba abajo, ya no podíamos mas, queríamos llegar al orgasmo los dos, nos dejamos llevar y así entre gemidos y el sudor de nuestros cuerpos nos corrimos los dos de placer.

Nos quedamos tumbados en el divan, los dos desnudos, el me miraba y me decía que donde había estado hasta ahora escondida, había sido increíble para ambos, aprendi a decir lo que me gusta y apetece en cada momento, y a escuchar a mi pareja para no caer en la rutina, probarlo alguna vez.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatoseroticos

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