El pasillo del baño

Soy una chica de 29años.

Un fin de semana, como otro cualquiera estando de fiesta, conocí a un chico que sobre su pantalón se notaba su grandiosa polla.

Yo no tenia sujetador, por lo que mis pechos y pezones eran mas que evidentes.

Pasado un rato se acerco a mi, sin mediar palabra me puso contra la pared del bar, en el pasillo de los baños.

Yo quise frenarle, pero me dijo que sabia lo que yo quería, que me pusieran contra la pared y me arrancaran las bragas.

Me sentí tan excitada, que le deje que continuara bajando mi pequeño tanga para meterme su enorme polla.

Me besaba el cuello y tocaba mis pechos, yo gemía de placer mientras echaba mis manos hacia atrás cogiendo sus nalgas para apretarlo contra mi.

El seguía follándome, no pudiendo evitar llegar a correrme cuando comenzó a agitar mi clitoris de un lado a otro cada vez con mas presión y rapidez.

Muy lejos de acabar ahí, me arrodille para comenzar a chupar su polla, lamiéndola, chupando sus huevos.

El tocaba mis pechos sin cesar, los pellizcaba, pero sin dañar, estaba súper excitada de nuevo.

Me coloque a 4 patas ofreciéndole mi esplendoroso culo.

Pensé que me dolería o que le costaría entrar, pero todo lo contrario, entro sola y apretada en mi hermoso culo que yo empece agitar de un lado a otro de arriba a abajo, para que no fueran los movimientos de siempre.

El gemía de placer, por lo que comencé a moverlo en círculos llevándole a gemir como un loco y correrse mientras me decía:”como te mueves nena”.

Luego de correrse dentro de mi culo me hizo la mejor comida de coño que me habian hecho nunca.

Nunca olvidare ese encuentro con aquel chico en el camino del baño.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatos de pareja

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