Diario de la Doctora Miss Love: Definitivamente lo Llamo

Está decidido. Mira que iba a pensarme eso de llamar a un hombre que conozco en un pub y que no se casi nada de él pero es que esto ya es el colmo. Que ese hombre se me meta en los sueños y que lo pase genial ya me hace desear saber si, en la vida real, el hombre es como el ideal de mi sueño.

Por si te has perdido te diré que el día de San Valentín conocí a un hombre en un pub que bien podría decir estaba a mi altura. Y no porque fuera tan alto como yo, que en realidad lo era más, sino porque tenía réplicas para todo y sabía darle la vuelta a las cosas de una manera que no muchos saben hacer.

No había vuelto a pensar en él, la verdad es que tenía muchas cosas en mente en estos días pero parece que mi subconsciente sí que lo ha hecho y además de la forma que más me puede afectar: con un sueño húmedo y erótico. ¿Os lo cuento?

Estaba en la cama, que por cierto me gusta dormir en una grande, así que doy muchas vueltas a lo largo de la noche y eso hace que me destape. Si a ello le sumas que duermo sin ropa, aunque con la calefacción encendida, para no enfriarme, pues mi sueño recreó ese mismo escenario, solo que, además, incluyó a una persona aparte de mí: A ese hombre.

Al principio estaba dormida yo en la cama, moviéndome como si algo me molestara, hasta que abro los ojos y lo veo sentado en un sillón mirándome, con la cara oscurecida y sin moverse un ápice. Yo no tengo miedo, es como si le conociera a pesar de no verlo del todo, y le hablo. No recuerdo lo que le digo pero sí que él me responde de forma mordaz diciéndome que no recuerda que le prohibiera eso expresamente.

Me doy la vuelta dándole una visión de mi trasero, la pierna levantada suavemente y trato de dormirme pero entonces siento la mano de él acariciándome en esa zona y la rodilla de él hundiendo la cama. Le replico que se vaya, y me vuelve a repetir que no se lo he prohibido. Así que cuando me vuelvo para decirle que se lo prohíbo, antes de que pueda abrir la boca, ese hombre me la tapa con la suya y me aprisiona con su cuerpo. Y eso que no me rindo. Recuerdo haberlo arañado en la cara y empujarlo, pero en ese momento él coge mi mano y la paraliza.

Eso sí, el beso fue… Uff, no se ni cómo no me desperté de golpe porque en el mismo sueño me hizo tener un deseo ardiente de tener sexo que… Bueno, quizás fue lo mejor porque el tipo de pronto estaba desnudo sobre mí, besándome en el cuello, acariciándome los pechos, mientras yo le dejaba hacer. Me recorrió entera abriéndome las piernas y metiendo su boca y lengua en mi sexo, que de por sí estaba mojado.

Cuando volvió a subir no me quedé quieta. Aproveché la oportunidad para cambiar las cosas y lo empujé en la cama hasta que me puse encima de él, su pene rozándome a mí, pero más ocupada en otras cosas, como que se estuviera quieto. Yo también lo besé, lo acaricié y mordí por todo su cuello y pecho hasta que noté el deseo de hacer otra cosa.

Le rocé el pene y, como tenía ya hinchada la cabeza del mismo, empecé a darle un masaje con la palma de la mano. Esos son los mejores porque hace que se excite mucho más y pronto me encontré con la mano muy húmeda y su miembro más duro todavía. Jejeje, recuerdo que le di unos golpecitos en los testículos antes de que él volviera a revelarse y me tumbara en la cama de nuevo, su pene penetrándome sin muchas explicaciones mientras él se mantenía con sus manos para evitar aplastarme.

Fue un sueño… Si supierais cómo estaba cuando desperté de golpe… Bueno, luego me decían de las poluciones nocturnas, pues yo tuve una y después tenía todo el cuerpo tan excitado y a ese hombre en la cabeza… Menos mal que no me dio por mandarle un mensaje. Pero estuve a punto.

Supongo que lo llamaré para tomar un café o algo por si acaso veo algún indicio que me pueda decir si voy a divertirme con él tanto como en mi sueño. Ya sabes querid@, si pasa algo, ya te lo contaré.

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