De nuevo en el mercado

Soy una mujer madura, casada, durante muchos años no conocí mas hombre que mi marido, sexualmente hablando. Después de darle mi juventud, un par de hijos estupendos y 21 años de mi vida, decidió abandonarme.

Aun estoy de muy buen ver, los años pasan para todo el mundo, pero mas de una vez rechace, incluso amigos o compañeros de mi marido, soy alta, delgada, buen pecho, culito respingon, cintura estrecha, es verdad que cuido mucho mi alimentación, también hago ejercicio y eso se nota.

Un día, después de meses separada, salí con unas amigas para distraerme un poco e intentar olvidar muchas cosas, yo no suelo beber, pero era un dia muy especial, me tome unas copas, yo creo que demás, cenamos con vino, tomamos cafés, copas, como motos estábamos.

Salimos luego a bailar, en el pub, un chico dos años mas joven que yo, se dirigió a mi para presentarse, yo no sabia que hacer, solo conocía a mi marido, nunca había ligado y ahora estaba de nuevo en el mercado, algunas de mis amigas están separadas de antes por lo que me guiaban, una de ellas me llevo al baño, saco su bolso para darme un par de condones, yo le dije que estaba loca que yo no necesitaba eso, ella me contesto que ese chico quería sexo, que no tenia que casarme con el, ni presentárselo a mis hijos, que solo tenia que follar y pasarlo bien.

Bueno, los cogí, pero sin intención de usarlos, comencé a tontear con el, al final mi amiga tenia razón, quería follar, asi me lo dijo, me dijo que tenia ganas de salir de allí, desnudarme, besar cada rincón de mi cuerpo, lamer mis pezones, mi coño y metermela hasta que me corriera.

Muy lejos de ofenderme, me sentí cachonda, mi coño se humedecía, por lo que decidí decir que si, avise a mis amigas, se despidieron de mi, diciéndome que me divirtiera, que nunca sabes cuando sera el siguiente. Cogimos mi coche, pero conducía el, yo tenia pensado volver en taxi, como el no bebe, lo llevo el hasta mi casa, estando en el coche, me beso para un primer contacto, tenia unos labios hermosos, que besaban como los ángeles, sin movernos de allí, el comenzo a tocar mis pechos, metía su mano por debajo de mi falda, tocando mi coño húmedo.

Yo estaba súper excitada, tocaba su polla por encima del pantalón, que cada vez estaba mas y mas dura, arranco el coche diciéndome que me fuera tocando hasta mi casa, me daba un poco de apuro, pero me deje llevar por el calenton, desabroche unos botones de mi camisa, humedecía mis dedos para pasarlos por mis pezones que estaban súper erectos, el conducía mirándome cuando podía, y me decía que estaba muy excitado, me acerque a el con la camisa desabrochada, dejando ver mi sujetador morado de puntilla, comencé a pasar mi mano por encima de su pantalón, parecía que le iba a estallar, entonces baje su cremallera, dejando salir su polla tiesa como una vela, procurando no entorpecer la conducción, comencé a pasar mis pechos sobre ella, el los tocaba cuando podía, agache mi cabeza metiendola en mi boca, se le fue un gemido de placer, se la chupaba desde la base hasta arriba, pasando mi lengua para luego meterla en mi boca hasta el fondo, el no dejaba de jadear al tiempo que tocaba mis pechos por encima de la ropa.

Llegamos a casa, aparco súper rápido y corrimos hacia casa para quitarnos aquel calenton, nada mas cerrar la puerta me arranco la camisa de un tirón, levanto mi falda, aparto mi tanga, me cogió dándole la espalda contra la pared y me la metió toda sin mas miramientos, estábamos muy cachondos los dos, me excitaba ver sus brazos a cada lado de mi cabeza, apoyados en la pared mientras me follaba con aquellos empujones, era fantástico, muy salvaje.

Luego nos dirigimos al salón, me puso sobre la mesa y comenzó a lamer mis pechos, mientras introducía sus dedos en mi coño, yo no dejaba de masturbarle al mismo tiempo, me tumbo hacia atrás, elevando mis piernas para pasar su lengua por mi coño, sabia manejar su lengua muy bien, sus manos, todo, la verdad, yo no podía nada mas que gemir de placer pidiéndole mas.

Me soltó, por lo que aproveche para ponerme de rodillas, chupando su polla que estaba impregnada de mi, luego lamia sus huevos metiendolos en la boca para luego soltarlos, así una y otra vez, sin dejar de masturbarle al mismo tiempo, entonces me tumbo en el sofá, el se puso de rodillas, abrio mis piernas dejandolas dobladas y me la metio por el culo, comenzó suave, pero luego empujaba como un loco, yo nunca lo habia hecho así, era muy excitante o diferente a lo que habia vivido siempre.

Con mis piernas abiertas, con el en medio sujetándolas para empujar mas y mas fuerte, mas adentro, comencé a masturbarme, el me decía que si, que no parara, que quería que nos corriéramos juntos, me la metía y sacaba sin parar, yo masajeba mi clítoris con mucho ritmo, sacudiéndolo de un lado a otro, todo lo rápido que podía.

Entonces note que se acercaba mi orgasmo, comencé a gemir con mas fuerza, el aumento el ritmo también y nos corrimos los dos al mismo tiempo, el dentro de mi hermoso culo. Luego nos dimos una ducha para que el se fuera a su casa, pero fue imposible, cada vez que nos despedíamos con un beso o algo, volvíamos a empezar, bueno, que al final follamos por toda la casa, creo que probamos todos los muebles que había.

Este es mi relato al estar de nuevo en el mercado sexual tras la separación y muchos años con el mismo hombre.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatos de pareja

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