De beata a disfrutar del sexo

Soy una mujer de mediana edad muy católica, lo que se suele llamar una beata, para mi edad estoy bastante bien, no tengo un cuerpo de una quinceañera pero estoy bastante bien.

Todos los días voy a misa, soy voluntaria en un comedor social, mi casa, mis hijos, mi marido, al que nunca, había sido infiel.

Eso cambiaría poco tiempo después.

Llevábamos 18 años casados, era de esas mujeres, que lo hace con la luz apagada, camisón puesto, no practicaba sexo oral, en resumen, era tonta.

Estando un dia en el confesionario, comente a mi confesor, los deseos que sentía hacia otros hombres.

El me decía, que por favor no me apartara del buen camino, que era una buena cristiana, yo lejos de hacerle caso pensaba en estar follando con el.

Salí de allí para mi casa, que estaba de obras, tenia un albañil haciendo unas reformas.

Lejos de ponerme cómoda, me puse un camisón negro muy sugerente, de encaje negro, raso y largo hasta los pies, con una abertura que dejaba visible una de mis piernas.

Mi marido trabaja fuera, los niños estudian fuera, por lo que estábamos solos.

Me lo pensé por miedo al rechazo, pero me decidí, era rubio, alto y muy muy guapo, con un cuerpo escultural musculado y sexy.

Comencé a pasear por delante de el insinuándome, solo podía pensar en aquel rubio, poseyéndome contra la pared, tocando mis senos, estaba cachonda solo de pensarlo.

Se dio cuenta rápido de lo que buscaba.

Yo estaba limpiando el horno agachada, se acerco a mi por detrás, cogió mis caderas preguntando: “te ayudo?”.

Yo no dude un instante, me gire rápidamente para besarle, el me dijo que tranquila, que había tiempo bastante, pero yo quería sexo.

Me tire a desabrochar su pantalón, quería saber lo que se sentía al chupar una polla, había oído comentarios, pero necesitaba sentirlo.

Baje su cremallera, saque su polla comenzando a lamerla, como no tenia experiencia, el me dijo como hacerlo al principio, luego me solté y no hizo falta.

Chupaba su polla, sus huevos, el no dejaba de gemir, pidiéndome mas.

Besaba todo su cuerpo, hasta besar sus labios.

El me puso de espaldas apoyando mis manos en la pared y empezó a tocar mis pechos erectos con una de sus manos, mientras metía la otra debajo de mi camisón.

Estaba tan excitada que me quite el camisón, el seguía besándome, me giro para besar mis pezones, mientras yo tocaba su polla dura, humedeciéndola con mi mano que antes lamia insinuantemente.

Notaba palpitar mi coño peludo de deseo y pasión, mis pezones parecía que resquemaban de deseo, de cachonda que estaba.

Se agacho para lamer mi coño, me daba vergüenza e intente cerrar mis piernas, me dijo que me relajara, que no pasaba nada, aparto el pelo con sus dedos para empezar a lamer.

En ese momento perdí el control, no dejaba de gemir, de pedirle que me follara, que por favor hiciera que me corriera una y otra vez.

Se quedo estupefacto, comenzando a chupar mi coño con mas ímpetu, para hacerlo mejor me puso en la mesa del comedor, yo no dejaba de gemir, diciéndole todo lo que me había callado durante años.

Le pedí que tirara de mis pezones, como no llegaba lo hice yo misma, asi llegue a mi primer orgasmo.

Luego chupe otro poco su polla, súper dura para pedirle que me la metiera.

Se puso entre mis piernas, mientras yo le daba la espalda metiendo todo su polla en mi coño súper húmedo de excitacion.

El me cogía por el cuello, sin hacerme daño, al tiempo que yo le pedía, mas y mas fuerte.

Grite verdaderas salvajadas, por lo que el no tardo en correrse.

Me puse de rodillas, para mirar sus ojos verdes, mientras se corría en mi boca entreabierta.

Fue genial sentir su semen en mi cara, en la comisura de mis labios, luego nos duchamos para continuar con nuestras vidas.

Sigo con mi marido, pero me dedico a follar con otros hombres, para disfrutar realmente del sexo, sin tapujos, luz encendida, sin ropa y cara a cara.

Me gusta el sexo, un poco fuerte, en cuanto a palabras y eso, pero no es ningun delito.

Este es mi relato de como pase de ser una beata a disfrutar realmente del sexo.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatos de pareja

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