Dandomelo todo

Soy una mujer un poco harta del típico chulo de playa. Buscaba en un hombre algo más que lo superficial. Nunca fui de guaperas, porque son más superficiales aun. Pero los demás también lo son, mucho más de lo que parece, también suelen ser falsos, mentirosos y todo lo que os podáis imaginar además de infieles, etc. Pues eso era lo que me había encontrado yo hasta ahora en mi camino.

Esa suerte iba a cambiar sin yo saberlo. Aunque yo en ese momento solo pensaba en salir y disfrutar con mis amigas. No buscaba ninguna relación, ni nada parecido. Salí de fiesta con unos amigos, esos amigos llevaron otros amigos que no eran del grupo. Nos presentaron y lo pasamos genial, acabamos acudiendo a una fiesta a las afueras de nuestra ciudad. Bailamos y acabe haciendo amistad con uno de los chicos nuevos, hablamos mucho, nos contamos cosas de nuestra vida. Al ir pasando la noche cada vez nos sentíamos mas atraídos el uno por el otro. Pero teníamos claro que no queríamos nada serio, solo un poco de sexo y diversión. Decidimos alejarnos del grupo para estar un poco más solos.

Al rato comenzamos a besarnos y sin darme cuenta al rato está apoyada encima del capo de un coche con la camisa desabrochada. El chupaba mis pechos mientras subía mi falda metiendo sus manos bajo ella. Yo acariciaba su polla por encima de su pantalón. En ese momento me agache para liberar su polla de aquel pantalón, comencé a chupársela, el no dejaba de gemir y sujetar mi cabeza para que no parara. Luego me levanto para besarme y volver a lamer mis pechos al tiempo que metía su mano en mi coño súper húmedo. Movía sus dedos sobre mi clítoris como nunca nadie lo había hecho y metía alguno de ellos dentro. Yo no podía abrir más mis piernas para dejarlo entrar.

En ese momento saco sus dedos de dentro de mi coño para meter su polla dentro de mí. Sentí como me llenaba por dentro, no dejaba de empujar como un salvaje. Yo gemía de placer, pidiéndole más. El agarraba mis caderas para que no me escapara y llegar lo más adentro posible. Se agarraba a mis caderas apretándome contra él con tal fuerza como si fuera a caerme por un precipicio. Luego nos escondimos un poco más, puesto que aunque estaba oscuro iba mucha gente a buscar sitio para mear o para hacer lo mismo que nosotros.

Encontramos en un lugar más alejado y apartado un árbol con una rama muy bien colocada, esta justo a la altura necesaria. Me sentó en ella y recostó mi tronco hacia atrás, comenzando a lamer mi coño al mismo tiempo que jugaba metiendo sus dedos en el. Yo volvía a estar como loca de placer, deseosa de volver a sentirlo dentro de mí, estaba en un estado de placer tal, que me tenía fuera de mí. En ese momento le dije que por favor me la metiera, que quería que estuviera dentro de mí hasta corrernos juntos.

Me elevo las piernas y me la metió hasta el fondo, no dejaba de empujar y bombear como un poseso, estábamos muy cachondos y excitados los dos. Nada de tonterías, queríamos corrernos ya no queríamos aguantar más. Después apoyo mis piernas juntado las dos sobre uno de sus hombros para sentir su polla más apretada al estrechar mi coño. No dejaba de empujar una y otra vez. Hasta que fue inevitable que me corriera gimiendo de placer. Poco después lo hizo el también, se corrió dentro de mi puesto que habíamos usado preservativo.

Fue maravilloso sentirlo dándomelo todo de esa manera. Luego volvimos con el grupo a la fiesta, hicimos alguna escapada más, cada una mejor que la anterior.

Sobre nosotros

Iniciándome en el mundo del blogging desde mi blog erotismo24h.com compartiendo relatos eróticos, que espero os sorprendan y os gusten.

Publicado en: Relatoseroticos

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