con un perro callejero

Hola a todos soy Mónica, quiero contarles algo que me paso hace unas semanas regresando de mi trabajo.

Caminaba hacia mi casa como de costumbre después de mi trabajo casi al llegar a mi departamento vi a un perrito, que parecía que estaba perdido, se notaba que tenía un poco de hambre y se veía algo asustado; como a mí me gustan mucho los animales me dio pena verlo ahí, así que saque de mi bolsa un trozo de sándwich que me había quedado y que no pude terminar y se lo di, le vi tan contento con ese trozo de sándwich que me alegre de habérselo dado y seguí mi camino.

Al llegar a la esquina donde se ubica mi edificio, note que aquel perrito me había seguido, bueno eso me causo gracias pero no le di importancia, así que seguí caminando hasta llegar a la puerta del edificio donde vivo, al entrar note que el perrito estaba sentado fuera como si esperara algo más, me dio algo de risa ver el impacto que había causado en el al darle aquel trozo de sándwich.

Ya adentro de mi departamento, me paso una idea por la cabeza, de porque no hacer entrar a aquel perrito, pero había gente, así que me asome desde la ventana que da a la calle, comenzando a observar, que no hubiese personas cerca, cuando tuve la oportunidad fui rápido hacia la puerta del edificio y abriéndola, con un pieza de pollo lo llame e hice que el perro entrara rápidamente, luego cerré la puerta haciendo que subiera al segundo piso junto a mi, al estar ya adentro de mi departamento solo los dos me encontraba un tanto nerviosa, parada frente a aquel perrito. Comencé a acércame a él, dándole pedazos de la pieza de pollo, en esos momentos comencé a ver que el perrito era muy amigable ya que cada vez que le daba un trozo movía su colita, fue muy fácil ganarme su confianza.
Así que mientras le daba trozos de pollo con una mano, con otra comenzaba a acariciar su pelo, y poco a poco acariciar su verga que hasta ese momento lo tenía escondido en su funda, comencé a acariciarlo poco a poco hasta que comencé a notar un cierto endurecimiento y luego crecimiento de esa verga. Eso me excitaba mucho pues notaba que mis pezones se ponían más duros a cada momento.

Mi excitación se estaba volviendo cada vez alta que ahí mismo me pare y me quite toda la ropa quedando completamente desnuda.

Así ya desnuda me eche sobre el piso debajo de él, poniendo mi boca frente a su verga, para mamársela, acercando mi boca a su verga introduciéndola toda en mí boca, para mamársela hasta sentir su líquido pre seminal, así que no aguante más y de inmediato como acto de reflejo me puse en cuatro, para que el me montara.

Al principio el perrito no me tomo interés, pero tanta era mi ganas y mi insistencia para que me montara, que le entregaba mí colita insistentemente, hasta que en un momento creo me llego a entender y de un salto se trepo en mis nalgas atrapando mi cintura con sus pata delanteras haciendo movimientos de copulación, aunque sin éxito alguno, pero eso no me importo ya que excitaba mucho sus movimientos.

Así pasaron varios minutos, sin atinar para darle a mi pucha, así tuvo varios intentos hasta que después del cuarto intento me monto, entrándome con unos movimientos casi violentos y sujetándome con fuerza por mi cintura, y en unos minutos termino llenándome de semen toda mi pucha, pero también introduciéndome su bola dentro de mí, quedando abotonados aquel perrito y yo, por un corto tiempo, tiempo que fue muy excitante para mí, al sentirme en una forma atada a él por medio de nuestro sexos.

Publicado en: Relatos porno

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